Berna Ojeda Labourdette's Blog, page 18
June 24, 2020
Libros y películas: Terror en Pandemia
[image error]El sábado 20 de junio me invitó Waldo Carrasco de Libros y Bibliotecas, junto con Carlos Reyes y Jesús Diamantino a hablar sobre terror en pandemia: películas, libros, cómics y discusión si se puede hablar de terror en estos tiempos tan complicados.
Por acá el video y la lista de todo lo que mencionamos:
Novelas:
Otra vuelta de tuerca de Henry James
Frankenstein de Mary Shelley. Además de recomendar el manga de Junji Ito (acá 15 libros, cómics y mangas favoritos)
Corazones perdidos: cuentos completos de fantasmas de MR James
Drácula de Bram Stoker
Narrativa completa I y II de HP Lovecraft (En las montañas de la locura y La llamada de Chtulhu)
Planetas invisibles. Antología de Ken Liu.
La chica de al lado. Jack Ketchum
La piel fría de Albert Sánchez Piñol.
Narraciones extraordinarias de EA Poe
El glamour de Christopher Priest
El huésped de Amparo Davila (ilustrado por Santiago Caruso).
El umbral de la noche. Stephen King.
Novelas o cuentos relacionados con peste o pandemias:
La carretera de Cormac McCarthy
El diario del año de la peste de Daniel Defoe
La peste de Albert Camus
Los pájaros de Daphne du Maurier
La máscara de la muerte roja de EA Poe
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La máscara de la muerte roja por Santiago Caruso
Novelas o cuentos chilenos: hace años hice en goodreads una lista que pueden encontrar acá.
Circo de medianoche de Patricio Alfonso (su Drácula frente al espejo acá).
Zona cero de Gilberto Villarroel (escribí sobre Cochrane v/s Cthulhu acá)
Una casa vacía de Carlos Cerda
Historia personal del Miedo, Pequeña historia del mal y Sueños sin párpado de Tomás Harris
El obsceno pájaro de la noche de José Donoso
Visiones Lovecraftianas (mi prólogo se puede leer acá)
El cuento chileno de terror (un clásico, el mejor cuento “La isla de los muertos”).
Monstruos chilenos: Cuentos fantásticos y de terror, antología de Jesús Diamantino
Rutas Inciertas. Nuevos cuentos chilenos de terror, misterio y fantasía, antología de Jesús Diamantino
Cuentos chilenos de terror, misterio y fantasía, antología de Jesús Diamantino
El legado del monstruo. Relatos de terror, antología de Jesús Diamantino.
Libros académicos o ensayos sobre el terror
Historia natural de los cuentos de miedo de Rafael Llopis.
El horror sobrenatural en la literatura de HP Lovecraft
Introducción a la literatura fantástica de Tzvetan Todorov
El cine de terror de Carlos Losilla
El imperio del miedo de Antonio José Navarro
Lo grotesco en el arte. Frances Connelly
Danza macabra de Stephen King
Lo raro y lo espeluznante de Mark Fisher.
Películas (las que están en negrita están completas en youtube):
Alien de Ridley Scott.
The Thing de Jon Carpenter, basada en la novela de John W. Campbell “¿Quién anda ahí?
La mosca de David Cronenberg, basada en el cuento homónimo de George Langelaan
El gabinete del Doctor Caligari de Robert Wiene.
You Should Have Left de David Koepp, basada en la novela homónima de Daniel Kehlmann.
La noche de los muertos vivientes de George Romero
La masacre de Texas de Tobe Hooper
La última casa a la izquierda de Wes Craven
Carrie de Brian de Palma , basada en la novela homónima de Stephen King
Exterminio de Danny Boyle.
Chilean Gothic de Ricardo Harrington (mi prólogo a la edición del guión por Gilberto Villarroel de esta obra está acá)
Peeping Tom de Michael Powell.
Psicosis de Alfred Hitchcock, basada en la novela homónima de Robert Bloch.
El hombre invisible de Leigh Whannell
El ente de Sydney J. Furie, basada en la novela homónima de Frank DeFelitta.
¿Qué les pareció la charla?
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June 19, 2020
Libro favorito: Frankenstein
[image error]La tercera vez que me invitaron como guía de lectura al Seminario online “Yo, mediador” de Troquel; decidí que luego de Ubik y La mano izquierda de la oscuridad, debíamos volver a los clásicos y Frankenstein, por siempre.
Acá mis comentarios del libro:
«Conocimiento es saber que Frankenstein no es el monstruo.
Sabiduría es saber que Frankenstein es el monstruo».
Frankenstein: clásico literario, inspiradora de muchas novelas y películas posteriores, novela de terror, novela de ciencia ficción, novela feminista y novela gótica. Ha sido catalogada de gótico tardío justamente por los escenarios donde transcurre la acción: castillos, cementerios, el mar en medio de una tormenta y el hecho que el protagonista luche contra los infortunios que él mismo crea. La criatura se yergue como una figura trágica.
Al igual que Drácula, siento que es otro clásico que no se lee tanto (las películas fueron muy importantes a la hora de fijar la imagen, ninguna muy fiel al libro, cambiando a la criatura muchísimo, por ejemplo, la criatura habla y razona, cosa que no sucede en la película de James Whale que nos legó la imagen más icónica, la de Boris Karloff). Penny Dreadful debe ser de las pocas adaptaciones televisivas, que sin ser una adaptación exacta de la novela, toma tanto al Dr. como a la criatura (que usa el nombre de un poeta inglés: John Clare) e incluso al concepto de «novia de Frankenstein» de manera magnífica. No sólo físicamente (tuvieron el detalle de dejar los ojos de la criatura acuosos y amarillos, cosa que se expone en la novela y que es uno de los atributos físicos que producen incomodidad a quienes lo conocen, aunque la gente no supiera porqué, porque son ojos de un animal, de un predador, no son ojos que parezcan humanos) sino también sicológicamente: la criatura es profundamente culta, habla muy bien, ama la poesía (hechos que aparecen en el libro) y en un momento de gran depresión también viaja al Polo Norte (como empieza y termina la novela). Esto se ha interpretado de muchas maneras (porqué el Polo Norte), pero uno de las que más me gusta es que en la ciencia ficción el frío casi siempre se muestra como un infierno, ya que lleva a que las cosas se detengan. La criatura que no podía morir con casi nada, huye al Ártico para morir o al menos que su vida se detenga, se congele (hasta que luego es encontrado en este bloque de hielo y revive). Es una suerte de criogenia anticipada, la criatura puede permanecer sin envejecer y sin morir durante años y años. Esto se cambia en las películas de la Universal por un final más cristiano, donde el «monstruo» es atacado por la gente del pueblo con fuego y cae en estas llamas, llamas de un infierno cristiano, llamas que provocan la muerte de criaturas como las brujas y los vampiros.
La autoría del libro fue complicada en su momento, porque si bien aparece el nombre de Mary Shelley como autora (que no publicó con un seudónimo, como era habitual), muchas personas de la época asumieron sin más que el autor realmente había sido su pareja (que ya era un famoso poeta): Percy Shelley (quien buscó editorial para el libro). Si a eso sumamos que él revisó el texto (corrigiendo algunos errores ortográficos y dando su opinión en algunas partes) esto contribuyó a la confusión. Por eso se menciona que el libro tiene 3 ediciones: el original de 1817, el corregido por Shelley de 1818 y la revisión completa por Mary (¡que la reescribió entera!) de 1831. En algunas ediciones especifican el año por lo mismo (curiosamente el original de 1817 es mucho más crudo que las revisiones posteriores). En este archivo se pueden leer los facsimilares: http://shelleygodwinarchive.org/contents/frankenstein/
Sin duda alguna, la vida de Mary Shelley influyó mucho en esta obra. Siempre se alegó que era imposible que una muchacha de 18 años escribiera algo tan complejo y profundo como esta novela, pero ella ya había vivido mucho en sus pocos años: quedar huérfana de madre, vivir una relación compleja con su padre, detestar a su madrastra pero adorar a su hermanastra, huir con ella y con Shelley sin casarse a vivir lejos de su patria, sufrir abortos y perder a una hija de pocos meses de vida. Frankenstein es uno de esos casos donde el autor (la autora) es inseparable de su obra (como le sucede a Bram Stoker con Drácula). De hecho, Mary Shelley escribió muchos cuentos y ninguno tuvo el eco que tiene Frankenstein, quizás porque en él, volcó todos sus conocimientos, anhelos, miedos y esperanzas (Roger Dodsworth: El inglés reanimado, cuento donde describe la historia de una persona que revive luego de estar congelado y que muchos tomaron por un caso real, puede ser otro cuento que causó gran impacto, pero no tuvo ni de cerca el eco que tiene Frankestein).
El título completo de la obra nos da ya muchas pistas: “Frankenstein o el moderno Prometeo”. Prometeo, en otra versión del mito, crea a la humanidad con arcilla y agua, lo cual lo asemeja aún más a Víctor Frankenstein (quien también crea vida a partir de restos humanos, animándola con electricidad, en la primera película de 1910, Frankenstein crea vida como si fuera un alquimista). Otro aspecto importante es que el castigo de Prometeo parece no tener final (es un tormento sin fin, que experimenta a nivel físico), muy parecido al que experimenta después Víctor (un tormento que sólo termina cuando muere).
La pregunta es ¿por qué Frankenstein es el monstruo? Podemos pensar que es por el orgullo de creerse dios, de tentar al destino (pecado del hibris), de crear algo sólo por el poder de hacerlo, pero creo que un punto que se destaca poco es sencillamente porque es un mal padre: abandona a la criatura y la deja a su suerte. No la ve como una persona, la ve como una cosa y la novela (y la criatura) lo que quiere es provocar que ese padre abandonador se haga responsable (lo que logra al final ya que lo persigue por todo el mundo intentando que la criatura pague por sus crímenes, cuando él comenzó con un crimen también).
Aquí el capítulo 11 es clave porque hace eco de la teoría del «buen salvaje» de Jacques Rousseau (de 1762, por lo que no cabe duda que Mary Shelley leyó el libro donde habla de ella: «Emilio o la educación»): el hombre nace bueno y la sociedad lo corrompe. La criatura se nos presenta entonces como un lienzo en blanco, predispuesto al bien, pero que al recibir primero el abandono por parte de su padre y el odio de la sociedad que lo ve diferente, decide tomar venganza. No es menor que se llame «Adán», pues en cierta medida se nos presenta como el primero de una sociedad distinta, que no quiere tener nada que ver con los humanos. Su diferencia es extrema y al aceptarla se da cuenta de su inmensa soledad y de ahí la petición de una compañera (especialmente cuando se entera que Frankenstein está prometido).
A pesar de estar prometido, Frankenstein se aleja de la humanidad y se pone por encima de ella. No confía sus problemas a nadie, ni siquiera a su esposa o a sus amigos o colegas, en cierta medida, se condena a ser un solitario alejado de la raza humana, como su criatura. Aquí tenemos la paradoja que sólo él podría entenderlo, porque ha vivido lo mismo, pero se niega, porque no quiere verse como un igual a su creación.
Parece injusto y cruel que la criatura ataque a sus hnos, Elizabeth y la institutriz (porque son inocentes y desconocen además toda la historia), pero recuerda el eco de esa sentencia bíblica «que los pecados de los padres caigan sobre sus hijos», en el sentido que las consecuencias de los pecados de una persona, repercuten en generaciones posteriores. En cierta medida, el pecado de Víctor es el culpable de todo lo que le sucede a su familia (porque le impidió a la criatura tener una). Todas las familias se ven destruidas por esto (hay quien ve aquí una alegoría a lo que sucedía con los hijos fuera del matrimonio, a los cuales se les impedía ser reconocidos y tener una familia y eran considerados hijos de segunda clase).
Frankenstein prefigura además, un arquetipo de personaje (el del doctor loco, más que malvado) que toca directamente en cuál es el rol de la ciencia y cuáles son sus límites. No nos olvidemos que en la época existían los ladrones de cadáveres (otro antecedente de inspiración para Frankenstein), que le proveían a los médicos cuerpos para autopsias y en la premura por tener cadáveres frescos y evitar el problema de los desentierros, muchas veces estas personas asesinaban y luego cobraban por los cadáveres. Frankenstein, de alguna manera, también es un ladrón de cadáveres y podríamos pensar que todo su proyecto científico está condenado (maldito) desde el comienzo, debido a esto.
En cierta medida, el rol del monstruo es ser la voz de la razón y mostrar los vicios de una sociedad injusta (en ese aspecto, la novela puede considerarse también una sátira a las convenciones de la época). Lo que hace Jonathan Swift años antes en Los Viajes de Gulliver con la historia de los houyhnhnm y los yahoo: los caballos como criaturas racionales y buenas y a los yahoo que parecen humanos, como primates involucionados, incapaces de razonar. Gulliver empatiza de esta forma con los caballos, porque son ellos los que son más humanos al final (no dicen mentiras por ejemplo).
De las buenas adaptaciones que se han hecho recomiendo siempre «Las Crónicas de Frankenstein» que toma muchos elementos clásicos (la reanimación mediante electricidad, la discusión entre ciencia y religión, la idea de la criatura como un golem o un homúnculo que luego adquiere personalidad propia).
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Acá algunos de los libros sobre Frankenstein de mi colección 
June 9, 2020
Libro favorito: La mano izquierda de la oscuridad
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El 2019 me invitaron nuevamente como guía de lectura al Seminario online “Yo, mediador” de Troquel y decidí que leyéramos uno de mis libros favoritos: “La mano izquierda de la oscuridad” de Ursula K. Le Guin:
Acá mi resumen y comentarios del libro:
Ursula K Le Guin siempre se destacó por escribir libros que colocaran problemáticas sociales y las relaciones humanas en primer lugar (sin que por eso fueran didácticos o simplistas). Por eso muchos califican su obra de «antropología ficción» y dentro de la llamada «ciencia ficción blanda» que trata justamente temas sociales y culturales (un ejemplo clásico de este tipo de ciencia ficción es 1984 de George Orwell o Un Mundo feliz de Aldous Huxley). A veces se tiende a pensar que la ciencia ficción es sólo naves espaciales o información muy técnica, pero esa es la «ciencia ficción dura».
Muchas veces se usa «ciencia ficción blanda» de manera peyorativa y se malentiende como si fueran novelas fáciles y no complejas, cuando no es así. Lamentablemente es un término que pegó en los ’70 en la ciencia ficción de Estados Unidos y de ahí resultó muy díficil cambiarlo (otro ejemplo de binarismo: duro v/s blando = ciencias importantes y complejas v/s ciencias sociales, no tan importantes ni complejas. Ya vemos que no es así). He tenido laaaargas discusiones con amigos para quienes la CF sólo debe ser «dura», cuando ya sabemos que es igual de importante entender cómo funciona una sociedad, sin dejar de lado el imaginarse las respuestas a problemáticas espaciales como por ejemplo como sería volver habitable Marte (para ser más técnicos: terraformarlo).
Creo que la obra maravillosa de Ursula K. Le Guin no es más conocida porque le pesó primero el estigma de hacer literatura «de género» (ciencia ficción y fantasía) y creo también el hecho de ser mujer. Sus libros estuvieron disponibles en español gracias a la mravillosa editorial Minotauro de Francisco Porrúa hace como 20 años (momento en que aproveché de comprar todos los que encontré en ese momento). Siempre la he recomendado y ahora veo con alegría que la empezaron a reeditar en español, el tiempo ha puesto las cosas en su lugar y Minotauro sacó por fin la Biblioteca Ursula K Le Guin. Además tienen en Amazon Prime el estupendo documental: “The worlds of Ursula K le Guin”.
Justamente la literatura de Le Guin muestra otras formas de entender nuestro propio mundo y relaciones sociales y personales y por eso creo es tan valiosa. “La mano izquierda de la oscuridad” (1969) no sólo un clásico de la ciencia ficción, es un libro que puede servir para animar a todos quienes no leen ciencia ficción o piensan que se encontrarán naves espaciales o viajes en el tiempo o extraterrestres. El libro abarca MUCHO más que esos temas y fue totalmente adelantado a su época. Como dato curioso, presenta un conflicto de roles de género que retoma y desarrolla en un relato corto Barry B. Longyear en 1979, que se transformó en película en 1985: Enemigo Mío). .
Ursula K. Le Guin fue taoísta y de cierta medida la novela encarna el principio Taoísta de la unidad de los opuestos en un solo cuerpo: Ying (como principio femenino) y Yang (principio masculino). En muchas portadas antiguas ocupan justamente el yingyang como símbolo de la novela.
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Portada con el yingyang
Resulta muy interesante imaginar una sociedad sin binarismo de género y a mí el menos me resulta increíble que Ursula haya escrito algo así hace 51 años atrás. En ese aspecto no puedo dejar de pensar que su experiencia con nativos americanos debió haber significado mucho para ella al momento de entender que existían otras formas de ver el mundo (cinco géneros). Y resulta muy conmovedor, el ejercicio de ponernos en el lugar que la heterosexualidad fuera lo «raro».
Otro aspecto interesante de la novela es que el protagonista: Genly Ai es afroamericano y eso mismo hace replantear la visión tradicional masculina de la época (recordemos que esta novela se escribió en 1969, Martin Luther King fue asesinado en 1968, era pleno estallido por los derechos civiles en Estados Unidos). En su momento la criticaron mucho por no ocupar de protagonista a un hombre blanco, pero ella quiso resaltar que TODOS podían viajar al espacio. Por lo mismo, la novela tiene como personajes sólo personajes masculinos, pero a medida que avanza, nos damos cuenta que ese concepto no se aplica al caso de Estraven y las demás personas de Invierno, que son andróginos, biológicamente humanos bisexuales, con la posibilidad de cambiar a femenino o masculino.
Genly, además es un misógino, lo que permite a Le Guin mostrar todo su proceso desde su machismo inicial hasta que poco a poco cambia y se enamora de Estraven (dejando todos sus prejuicios atrás). Es un proceso interior, que vemos de manera sutil, desde el hecho que sea un diplomático, pero tan lleno de micromachismos, que no es capaz de darse cuenta que el Rey es un paranoico y será incapaz de apreciar la oferta de integración que se le ofrece (lo desestima como una “locura femenina“). El viaje en el exilio que emprende con Estraven, luego que lo creyeran un espía, es un viaje terrible en medio de la nieve y también un viaje interior. Es un exilio al interior de sí mismo.
“Su nombre, Ai, da a conocer sus tres papeles en la narración:
como yo (I), el narrador que todo lo ve desde su propio punto de vista limitado,
como los ojos (eye), el observador, que aprende a ver en la gente y los acontecimientos,
y como Ai, un grito de dolor»
Todas las historias (folktales) que se van encadenando a la largo del libro son características de la prosa y le dan mucha riqueza a la novela, porque nos permite entender el mundo que crea. Lo bello es que muchas de esas tradiciones que desarrolla son tradiciones de pueblos nativo americanos que Ursula pudo conocer por el trabajo de su padre (el antropologo Alfred Kroeber) y que las da a conocer en sus libros. Por ejemplo, cuando niña conoció a Robert Spott de la tribu yurok (ellos se han denominado olekwo’l: persona), quien no acostumbraba comer si había gente hablando en la mesa. Esta tradición la impresionó tanto, que la recreó muchos años después en este libro, indicando que en Invierno las personas no hablaban porque el rito de comer era sagrado (había poca comida).
Ursula K Le Guin dibujaba mapas de sus mundos y efectivamente dibujó un mapa de Invierno y la travesía de Genly y Estraven, pero que fue encontrado muuuuucho después de la publicación del libro y recién lo pusieron en las reediciones de la novela (en 2017!) Acá cuentan la historia: https://bigthink.com/left-hand-of-darkness-map
Algo muy bonito del libro y en lo que he reflexionado estos días es que nos plantea el cómo enfrentar y vivir en un mundo de incertidumbre, incluso podemos citar la frase de los profetas de Haddara que suena más fuerte que nunca hoy:
“La vida es posible sólo a causa de esa permanente e intolerable incertidumbre: no conocer lo que vendrá”
PS: Si quieren profundizar les recomiendo la completísima tesis de Janice Tapia sobre la novela: “HABLAR CON LA VOZ DEL ALIEN: Un análisis de La mano izquierda de la oscuridad de Ursula K Le Guin”.
¿La han leído? ¿Qué les pareció?
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June 4, 2020
Mejores lecturas mayo 2020
[image error]Un mes rarísimo este mayo, tercer mes que llevo en cuarentena.
He podido leer este mes (no me ha ido tan bien con concentrarme para ver películas o series), pero curiosamente las mejores lecturas que he tenido este mes, han sido sólo cómics (y poquitos):
COMIC:
Valerosas 1 y 2 de Penelope Bagieu: dentro de la línea de libros y cómics que destacan biografías de mujeres fantásticas no muy conocidas, creo que estos han sido los que más me han gustado de tooodos los que he leído hasta ahora. La selección es muy amplia (con muchas mujeres de las que conocía poco como Margaret Hamilton o Christine Jorgensen). La narración es muy clara (no hay concesiones a historias durísimas como la de Phoolan Devi) y los dibujos son sencillos, pero muy bellos y reconocibles. Es un gran trabajo.
Las cien noches de Hero de Isabel Greenberg. Qué maravilla de historia. Siguiendo la estructura de Las mil y una Noches (historias dentro de historias), Greenberg nos habla de las mujeres y sus voces silenciadas, de la opresión de la religión, de las obligaciones familiares, con una historia de amor imposible como centro y muchas otras que se ramifican a medida que avanza la historia. Es precioso.
Cortázar de Jesús Marchamalo y Marc Torices. Una biografía de Julio Cortázar muy cuidada, con mucha información sobre distintos episodios de su vida y cómo estos se relacionan con su obra. Contada de manera cronológica y con especial énfasis en su vida como lector, traductor y viajero. Una muy buena aproximación a todos los que quisieran conocer más sobre este gran escritor. La gráfica es muy bella también y logra hacer a Cortázar reconocible en las distintas épocas de su vida sin caricaturizarlo.
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Las bellas portadas de los cómics que leí este mes
¿Y ustedes, qué buenas lecturas tuvieron en mayo?
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May 26, 2020
12 sugerencias- Biblioteca Pública Digital
[image error]Y llegamos a la décima semana de cuarentena total obligatoria por estos lados. Viendo esto, una opción a considerar (aparte de revisar los títulos que editoriales y autores han compartido gratis que listé por acá: parte 1, parte 2 y parte 3) es hacerse socio de la Biblioteca Pública Digital y así tener más de 60.000 títulos donde escoger:
Como ya mencioné antes, la Biblioteca Pública Digital es una gran alternativa para poder leer en esta cuarentena, sólo necesitas tu RUT (si eres de Chile) o pasaporte, para inscribirte y comenzar a leer. Acá el portal Literatura Los Ríos, lo explican paso a paso. También Natu del canal de youtube Algo que Contar lo explica también, muy claramente.
Mi único problema con la plataforma es que el sistema de búsqueda es muy extraño (sobre todo libros que están indexados por categorías distintas o hay que fijarse porque a veces los apellidos o nombres que llevan tilde están indexados de las dos maneras y no reconoce a los dos como el mismo apellido: por ejemplo: Enríquez y Enriquez), así que sale mejor buscar directamente por el nombre del autor/a o por editorial, peeeeero esto a veces dificulta encontrar libros nuevos (a menos que busquen en las sugerencias que ofrece la página o en “Novedades”).
Como también hay 60.000 títulos (y contando), es necesario tener algún tipo de brújula para ir viendo qué es lo próximo a leer. Buscando y buscando logré armar una lista de 248 títulos que están en la plataforma y que leí o me interesa leer (voy sumando títulos a medida que encuentro algunos), pero como la idea de este post es sugerir menos lecturas para no abrumar a nadie, dejé 12 sugerencias para que se animen (con el enlace al libro):
COMIC
Cortázar de Jesús Marchamalo y Marc Torices
Kobane calling de Zerocalcare:
¿Podemos hablar de algo más agradable? de Roz Chast
El fruto prohibido de Liv Stromquist
FICCION
El día antes de la revolución de Ursula K Le Guin
Riquete el del copete de Amelie Nothomb (dejé una guía de lectura por si quieren profundizar acá)
De repente, llaman a la puerta de Etgar Keret (autor favorito del que hablé acá)
Hermanito y hermanita y otros cuentos que no salen en los libros de los Hnos Grimm:
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Todos muy entretenidos e interesantes 
May 16, 2020
Libro favorito: Titus Groan
[image error]Dentro de la línea de recuperar artículos desde Goetia, traje éste sobre uno de mis libros favoritos: “Titus Groan” de Mervyn Peake, que tiene mucha relación con mis obsesiones de siempre: castillos, novela gótica y fantasía extraña (como Jonathan Strange y el Señor Norell):
“Habrá lágrimas y risas extrañas. Nacimientos y muertes feroces bajo plataformas sombrías. Y sueños y violencia”.
Dentro de lo que podríamos llamar literatura gótica contemporánea surge la extraordinaria obra del autor e ilustrador inglés Mervyn Peake (1911 – 1968): “Gormenghast”: “Titus Groan” (1946), “Gormenghast” (1950; del que ya hablé en el blog, gracias a la serie de la BBC) y “Titus solo” (1959), obra que quedó inacabada al morir el autor. En español fueron publicados por la editorial Minotauro. Lentamente se transformó en un clásico de culto e influenció a muchos autores, como el guionista británico Neil Gaiman, quien dijo: “quisiera que mi casa fuera Gormenghast cuando fuera mayor”. Ahora está a cargo de realizar la serie de televisión, así que crucemos los dedos.
Durante la novela, vemos como el castillo de Gormenghast, hogar que protege a Titus, septuagésimo séptimo conde de Groan y heredero, a medida que pasa la historia, se transforma lentamente en el personaje, la trama, todo. Ningún personaje de la novela escapa a esta relación amor-odio con el castillo, que es tanto un lugar de opresión como el reflejo en sí mismo de la tradición y la ley, la única casa que todos conocen (comprendiendo incluso a los habitantes de Extramuro, que viven literalmente a la sombra de él).
Gormenghast es un laberinto en sí mismo, con zonas demolidas y despobladas; el inmenso lugar, descrito con un nivel de detalle abismante, tiene cámaras y salones de belleza increíble que ninguna persona visita jamás (la Sala de las Alturas Brillantes, la Cámara de las Raíces) y por consecuencia, no son significativos, excepto para quienes los visitan fugazmente y los admiran. Los personajes que habitan el Castillo tratan en vano de oponerse a esta fuerza desconcertante, a esta tradición impregnada en los muros, a esta autoridad, una fuerza aplastante que produce que todo (TODO) se siga haciendo tal cual desde sus inicios.
Los empleados continúan con las tareas que han desarrollado desde siempre (y sus ancestros antes que ellos) y la nobleza de Groan, pasiva, se deja caer sobre los restos de polvo acumulados por los siglos: Lord Sepulcravo (padre de Titus) encerrado en su amada biblioteca, su pareja, Lady Gertrude, abstraída del mundo, consagrada a sus gatos y pájaros, Fucsia, hermana mayor de Titus, de una inocencia infantil y distraída y las dos hermanas gemelas de Sepulcravo, Cora y Clarice, alimentando horribles delirios aristocráticos; motivadas por Pirañavelo, en principio un simple pinche de cocina, que luego de perderse una noche en los cielos y techos de Gormenghast, decide destruir el castillo (no de manera física: sus ladrillos, sus torres, sus cámaras; sino su alma, su esencia, como sucede en La caída de la Casa Usher: las ruinas de un castillo son también las ruinas de una familia aristócrata venida a menos).
Titus, en principio un niño y enseguida heredero del castillo, sobrelleva difícilmente el peso de la tradición que ha aniquilado a toda su familia, llena de seres patéticos y solitarios. Sin ser maquetas, los personajes repiten sus obsesiones hasta el infinito y son justamente ellos y sus obsesiones, lo que a fin de cuentas cimenta Gormenghast. Como vemos es la Tradición, la que mantiene en pie al castillo.
En Gormenghast el castillo absorbe la vida, no permite el cambio y se eleva, fiero pero siempre frágil, sobre lo mundano y profano que es el mundo exterior (Extramuro). Representa una boca voraz que proviene de la tierra y se aleja en los sueños.
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La maravillosa ilustración de Gormenghast de Alan Lee que me llevó a pillar los libros, muchos años después
¿La han leído? ¿Qué les pareció?
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May 8, 2020
Favorito: Literatura gótica como literatura de castillos
[image error]En la lógica de continuar recuperando artículos escritos para Goetia y perdidos en “océanos de tiempo”, rescaté este ensayo donde reflexionaba sobre la literatura gótica como literatura de castillos…
“No tengo un castillo, hago del espíritu inamovible mi castillo”.
En este ensayo sobre lo que entendemos cuando hablamos de “gótico” encontramos la llamada literatura gótica, un género en el cual la figura del castillo predomina al principio como el escenario perfecto, produciendo la atmósfera adecuada, sombras imponentes y oscuras, que nos transportan a otro tiempo, a una posibilidad de existencia especular, donde los protagonistas enfrentan una interrupción repentina en su existencia diaria.
Este motivo aparece entonces como el “otro lugar”, produce el ambiente opresivo y claustrofóbico, siendo un lugar de tradición y derecho; a menudo mayor que el tiempo. Hasta cierto punto nos recuerda un lugar fijado en el tiempo, un anacronismo, el lugar oscuro: la cueva en la que el héroe debe entrar para rescatar a su dama o enfrentarse al monstruo primordial, el dragón, que le espera enroscado. Si falla, se queda allí, en una especie de letargo (recordemos a Jonathan Harker en el castillo de Drácula). Y si triunfa, el castillo se derrumba tras él.
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Castillo de Bran, Rumania (foto de: https://flickr.com/photos/abariltur)
En un principio, los castillos han sido escenarios favoritos de la mitología, cuentos de hadas, del folklore y las leyendas (1), todos antecedentes directos de la literatura gótica temprana (que algunos incluyen en la literatura de horror). Eran lugares donde las mujeres dormían un sueño encantado por cien años, con la esperanza que terminaría con una vieja maldición, mientras las espinas de las rosas devoraban su dormitorio. Lugares favoritos donde iban los jóvenes que querían saber el miedo (y encontraban la muerte). Escondites perfectos para corazones en huevos o vírgenes curiosas muertas. Ruinas defendidas sólo por fantasmas … Lugares de ensueño, siempre evocadores y distantes. El castillo como figura no hizo más que recordarnos que caminaríamos con cuidado… En los textos de esta Edad de Oro, subrayo una historia moderna que nos recuerda estos cuentos de hadas: “El Castillo de los destinos cruzados” (Italo Calvino) donde mediante un mazo de Tarot se van contando las historias de todos los viajeros que llegan hasta el castillo, la mayoría perdidos y después de vagar mucho tiempo, son transportados a un “otro lugar”, de donde saldrán transformados.
Después de los cuentos de hadas, tenemos la literatura gótica, donde el castillo es el lugar donde desarrollamos la historia y que proporciona la atmósfera. Aquí, lo que es cotidiano se rompe violentamente, teniendo lugar eventos sobrenaturales de variada índole como apariciones espectrales de fantasmas vengativos. En el castillo vive además el antagonista que invita o atrae a la heroína, donde la mantendrá en contra de su voluntad hasta la aparición del héroe, a menudo un joven desheredado y un prototipo del caballero romántico. Aquí hay ejemplos clásicos como “El castillo de Otranto” (publicado en 1764) por Horace Walpole, una novela que comienza el género según muchos autores o “Los Misterios de Udolfo” (1797) por Anne Radcliffe (2). Los castillos de la literatura gótica temprana representan la erupción o el anclaje de lo que es sobrenatural en lo cotidiano, como sucede con el Castillo de Drácula, que se basa en el paisaje y nos muestra gráficamente la antigüedad y la ascendencia de los que viven en sus torres, a menudo una nobleza venida a menos. Otorgan el ambiente perfecto, son fortalezas, lugares de carácter privado y distantes que no pertenecen a esta época, pero sí a una mítica (a menudo en la literatura gótica, estas son residencias de antepasados de las cuales poco y nada es conocido, excepto por imágenes polvorientas y descoloridas que adornan las paredes) y si deben caerse, se llevarán a sus habitantes con él (a menudo literalmente). Los castillos están hechos para ser abandonados …
“El castillo se percibe como un lugar horrible que se vuelve amenazador por la inexistencia de lo que se consideraba tan sagrado”. Ofenden el orden humano y la fe del narrador. Es por eso fácil imaginar cuáles son los horrores que no se mencionan en sus bodegas, en sus vastas habitaciones, en sus torres, en sus salas de tortura … Los castillos son una invitación abierta a la trasgresión de la moral de la época, como vemos en los castillos del Marqués de Sade, por ejemplo: “Los 120 días de Sodoma” (1785). La distancia y su inexpugnabilidad eran razones por las que el Señor del castillo era Señor de sus dominios (aunque no de sí mismo).
El resultado singular de esta tradición de castillos se trasplantó al Nuevo Mundo, ya no en forma de castillos (extraños al paisaje y demasiados recordatorios de estructuras ya volcadas), sino casas familiares, que albergan dinastías, a menudo moribundas (tema repetido, como ya hemos visto). Este motivo es especialmente claro en las obras: La Casa de las Siete Buhardillas de Nathaniel Hawthorne (publicada en 1851): donde la casa en la que viven los Pyncheons es el testigo silencioso de la maldición familiar que el dueño legítimo les hizo padecer, durante los famosos procesos de brujas de Salem (el propio Hawthorne fue bisnieto de uno de los jueces más feroces durante los procesos de brujería).
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La Casa de los Siete Tejados original: https://wanderingcrystal.com/the-house-of-the-seven-gables-salem-massachusetts/
Pero sin duda la historia que mejor grafica todo esto es La caída de la Casa Usher de Edgar Allan Poe (publicada en 1839): la triste casa familiar alberga descendientes discapacitados debido a la endogamia y la casa nunca aparece directamente, el narrador sólo ve su reflejo. Está en un lago (un lugar que, como sabemos, alberga a los monstruos de nuestra psique, el caos primitivo, lo indeterminado). Los dos hermanos mellizos (Roderick y Madeleine) y la casa comparten la misma alma y cuando uno de ellos muere, no hay otro final en que la casa se desplome al lago (entre fuego y escombros) y que asuste al narrador, que escapa de este lugar de pesadilla (aunque la lleva consigo en sus recuerdos).
Podemos ver cómo la casa (o un castillo o una mansión) es un lugar de terror porque ya no es el lugar que conocíamos, algo lo ha cambiado y las paredes proyectan sombras desconocidas. Es el mismo lugar pero no lo reconocemos como nuestro hogar. Esto se verá claramente cuando los castillos y mansiones se transformen en una representación de la mente.
Si en un principio la literatura gótica era una forma de canalizar historias de terror, poco a poco se descuida lo sobrenatural y se interna en los complejos rincones de la mente humana, el castillo más inexpugnable de todos. Lo que antes era demoníaco, podemos verlo como una manifestación de un deseo inconsciente, como en la famosa historia de Julio Córtazar: “Casa Tomada” (donde los hermanos ceden y ceden hasta que terminan fuera de su casa, fuera de los límites de su propia racionalidad; según algunas interpretaciones de la historia, una clara indicación de culpa ante el incesto).
Entonces los castillos devienen en simples estructuras que se retroalimentan sobre sí mismas, que albergan lo absurdo. Lo sobrenatural se ha convertido en natural y humano, aunque no por eso nos deja el horror. La burocracia y el totalitarismo destruyen al hombre que cae y las innumerables partes del castillo no significan nada para nosotros. Es una estructura seca. Aquí tenemos, por ejemplo, los castillos en la obra de Kafka y el Gormenghast de Mervyn Peake.
De esta manera podemos darnos cuenta de cómo se refleja la figura del castillo, su presencia y evolución en la literatura gótica, en palabras de Peter Straub: “probablemente la metáfora más rica que tenemos para referirnos al cuerpo, en mente y civilización “.
Notas:
Este tema es tratado en detalle y precisamente por David Day en su libro “Castillos de Leyenda”. Ilustrado por Alan Lee. Timun Plus. 1990
HP Lovecraft de alguna manera revisa esta relación en su libro “El Horror sobrenatural en la literatura”. Editorial Fontanamara. 1995. Y algunos autores como Lord Dunsany, Algernon Blackwood o Arthur Machen, hacen de esta relación (folklore, cuentos de hadas y literatura gótica) un material importante en la creación de sus obras.
May 4, 2020
Mejores lecturas Abril 2020
[image error]Ya se fue Abril, otro mes en cuarentena total obligatoria y otro mes que tuve buenas lecturas, curiosamente en cómic y ficción, que no estoy leyendo mucho, porque le he dado prioridad a la no ficción (principalmente ensayos).
Acá están.
COMIC:
El hombre garabateado. Serge Lehman y Frederick Peeters. Un cómic muy entretenido, que mezcla alquimia, cábala, sicogeografía y el poder de la voz con la historia de tres mujeres: abuela, madre e hija que quieren conocer su pasado al enfrentarse a un desconocido misterioso que las amenaza sin saber porqué.
Residencia Arcadia. Daniel Cuello. Una historia muy cruda sobre la vida de distintos personajes, en su mayoría, ancianos, en un edificio de departamentos, donde los vamos conociendo a través de mezquindades, rabietas y peleas cotidianas y entendemos poco a poco de qué se trata de la historia central, que en principio parece ser el desvarío de viejos seniles. Muy buena.
Las aventuras de Joselito, el pequeño ruiseñor. José Pablo García. Un canto de amor al comic y a Joselito. Aunque no conozcas de quién se trata, el comic se deja leer estupendamente con el variado estilo gráfico que marca el cambio de una etapa de su vida a otra y si lo conoces, resulta aún más increíble leer sobre la dura vida de un ex niño prodigio de la música.
Ascender 2. Jeff Lemire y Dustin Nguyen. Una maravilla este cómic de CF, continuación de Descender, aunque se puede leer de manera separada. En esta oportunidad, muchos años después del último tomo de “Descender”, tenemos a Mila, hija de Andie y Effie, en un mundo donde la magia ha cobrado su precio en sangre y las máquinas ya no existen. Adivinen quién aparece
April 22, 2020
Gratis: #Yomequedoencasaleyendo (parte 3)
[image error]Y llegamos a mi quinta semana de cuarentena total obligatoria y se siguen sumando editoriales y autores que están compartiendo sus libros y cómics (ya había comentado acá: parte 1 y parte 2 de esta serie de material gratis de #yomequedoencasaleyendo).
Pasemos a revisar cuáles son:
Libros:
Ekaré Sur; Cinco lecturas liberadas: acá hay mucho material interesante, destaco Al Sur de la Alameda y 10 pájaros en mi ventana.
Siglo XXI: esta editorial de divulgación científica y pensamiento crítico puso a disposición algunos de sus títulos en la plataforma ISSUU para leer en línea. Ojo con la entretenida serie: “Ciencia que ladra”.
Julio Verne: unas buenas personas subieron 46 libros de Julio Verne para descargar. Acá hablé in extenso de mi fanatismo por Verne y cuáles podrían leer.
Sheila Chandra (en inglés): yo desconocía qué había sucedido con Sheila Chandra, cantante que había conocido por su maravilloso video Speaking in Tongues y que resultó que perdió la voz. Por horroroso que esto suene, escribió un libro sobre el hecho de vivir como artista, muchas veces sola y pensó que era bueno compartirlo en esta época. Es muy bueno y útil.
USACH: compartieron 14 publicaciones que se pueden leer en línea en ISSUU. Ojo con “Gabriela Mistral. La revolución mestiza de la Tierra” y “Epopeya del fuego. Antología de Pablo de Rokha”.
Small Beer Press: (en inglés): esta editorial tiene siempre autores muy interesantes (Ursula K Le Guin, Jeffrey Ford y John Crowley por mencionar algunos). Tienen varios para descarga gratis como “Strangers things happen” y “Mothers and other monsters”).
Museo Nacional de Historia Natural: bajo el #MesLibroMNHN están recomendando y compartiendo libros gratis sobre historia natural, botánica y otros temas.
Libros y Bibliotecas : tienen “Negrito” (libro album sobre el ya mítico Negro Matapacos) y “Diario Mural” para descarga gratuita.
Cómics:
Hotel de las Ideas: esta editorial argentina de cómic ha compartido en SCRIBD varios cómics interesantes, entre ellas dos antologías de cómic feminista.
Germ warfare (en inglés): a propósito de la actual situación de pandemia, el escritor Max Brooks (autor de Guerra Mundial Z) escribe este breve cómic sobre la lucha contra las pestes.
Blanco experimental: todos los números (72! nada menos) de estas antologías de cómics artísticos e independientes en blanco y negro que son el interés de este colectivo, con autores chilenos y extranjeros.
OVNI Press: historietas de superhéroes disponibles para leer en línea: Batman, Superman, Flash y destaco en especial: Swamp Thing y Sandman de la línea Vértigo.
Revistas:
La panera: esta longeva revista de arte y cultura puso a disposición todos sus números donde podrán encontrar entrevistas, artículos y reseñas a libros, películas, obras de teatro, exposiciones y mucho más. A revisar.
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Algunos de los cómics disponibles en Ovni Press
¿Conocen alguna editorial o autor que esté compartiendo sus libros o cómics que puedan recomendar?
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April 9, 2020
Favorito: Los nombres vampíricos
[image error] Siempre me intrigó porqué los nombres de los vampiros llevan usualmente A, L y R . Y claro, alguien se preguntó lo mismo: Alain Roger en “Hèrésies du desir. Freud, Drácula, Dali”. Como el libro no está traducido al español, traduje este párrafo del francés al español hace muchos años para una página web llamada Goetia:
“No resulta nada sorprendente que se haya llamado Drácula, Draculea o Drakul. El epíteto, que puede ser empleado en sentido peyorativo, significa “diablo”, sin embargo, en su origen, el nombre Draco dado a su padre podía significar “Caballero del Dragón”. Las dos hipótesis son igualmente verosímiles. En rumano “drac” significa “demonio”, “draculet”: pequeño diablo y “draci”: estar poseído. Dejemos por un momento la cuestión del diablo, donde habría que preguntarse, tal como lo hace Baudelaire: si es una figura viril (a la manera de Milton) y no un señuelo, su fantoche.
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En cuanto al dragón, su significado no deja duda, la mitología y la iconografía coinciden: vagina dentata. En inglés, drag significa colmillo. He aquí el sincretismo, que parece traicionar la verdad del vampiro, mostrando su feminidad fundadora, su vocal vaginal. Podemos aquí darnos cuenta de un extraordinario vigor: una de las características del vampiro es la fuerza extraordinaria de su mano:
“…Los dedos helados de Mircalla se cerraron como un tornillo sobre la muñeca del general cuando había levantado el hacha para golpearla. Pero el poder de esta mano no se limita a su formidable abrazo, ella deja en el miembro tocado una parálisis que desaparece muy lentamente e incluso a veces persiste hasta la muerte…” (Carmilla).
“…Acuérdense ustedes que él solo posee una fuerza comparable a la de 20 hombres juntos…” (Drácula).
Draculherculea. ¿Acaso no fue el más impresionante de los trabajos de Hércules aquel en que desfloraba 100 vírgenes en una noche? Si contamos 5 para un héroe normal, la proporción es buena, 1 a 20. Pero sigue siendo demasiado. ¿Quién no siente que este sexo excesivo es como esos monumentos inflados, unos colosos de pacotilla donde se crean los fantoches? Palabrería fálica. No creo que tengamos que referirnos aquí al culo de Drácula, si bien este análisis predomina en el satanismo y Vlad Dracul como sabemos, se deleitaba con el suplicio rectal (se dice que desayunaba delante de sus víctimas empaladas), todo esto parece totalmente ausente de los ritos vampíricos, desplazado por el signo de la oralidad caníbal.
Drácula, pero también Carmilla. Se trata esta vez de un nombre romano, visiblemente formado a partir de Camilla. Incluso si no estoy dispuesto a adoptar sin discusión la tesis de Fonagy sobre las bases pulsionales de la fonación, esta adición de la R no es insignificante. Endurece el nombre. Lo arma, lo viriliza. CARmilla es como la erección interna de Camilla. Además facilita la creación de anagramas, por lo demás pueriles, donde el vampiro en Le Fanu, es obligado a tener diversos nombres, de siglo en siglo, no se sabe muy bien porqué (parece una rima para niños): Mircalla, Millarca, Carmilla. Pero sobre todo provoca una paronomasia (1) con el apellido del monstruo: KARnstein, que significaría “carne de piedra”, si germanizamos el radical latín carn (der karner: el osario). Surge aquí, por contaminación según la ley de Jakobson, una erección suplementaria del apellido, que se encarna y se petrifica a su vez:
“…ella lucía un amplio vestido de color oscuro y sus cabellos desnudos recubrían sus hombros. Un bloque de piedra no hubiera sido más inmóvil”… (Carmilla).
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No le otorgaremos mayor importancia a los anagramas, incluso si el latin “callum”: la piel dura (en ingles callous: calloso, endurecido); se inscribe en MirCALLA y que por añadidura condensa todo lo que se solicita de las lenguas muertas que son, a pesar de todo, rigurosas: el latín “mirari” y el “kalos” griego, la belleza admirable pero también monstruosa, monstruo mirabile dictu (Virgilio). La misma prudencia para “milla” incluso si el radical se encuentra en inglés en Million y milliard– Carmilla, Millarca: carne milenaria, versión reiterada de la resurrección del cuerpo. MARCIA es un lapsus visual de Laura, pero también es una condensación sorprendente de Mircalla – Carmilla, porque materializa por adelantado, anticipando así el paso de la secuencia Gradiva: Marcia Karnstein, Gradiva Bergtang, Gisa Hartleben…
“…he aquí un cuadro que jamás había visto, dijo mi padre. En una de las esquinas de lo alto se encontraba un nombre: Marcia Karnstein, si es lo que pude descifrar y una fecha: 1698. Estaba curiosa de saber de dónde venía…” (Carmilla).
Podemos asimismo encontrar en la constelación de patronímicos sistemática e ingenuamente compuestos, una suerte de compulsión germanófila: KARNstein, pero también CARlsfield y 6 líneas mas abajo: “el gran duque ChARles”. Pareciera que por contagio existe un lapsus o bien de Le Fanu o del traductor francés (2): Karnstein se transforma en Karlstein, lo que a la vez lo viriliza (KARL) y lo feminiza, por la inserción de la L, asegurando así el lazo entre Karnstein y Carmilla.
De aquí, a lo mejor, una razón suplementaria en la elección de este nombre, eco de “lapilli” esas cenizas volcánicas, vulva vesuvial, condensado de la vida, líquida, ígnea y de la muerte cercana, la petrificación. La lista no está todavía cerrada porque tenemos al “extraño Barón Vordenburg, donde su curioso saber nos permite descubrir la tumba de la condesa Millarca”. Vor-den-burg, significa “delante del castillo” y tiene además el acusativo de movimiento como la llegada del héroe (Jonathan en Drácula) a la entrada del viejo castillo. Y también tenemos al autor de “Christianae cogitationes de vampiros”: Jean Christophe Herenberg, que quiere decir “monte del hombre”, pero si agregamos Her, lo mismo que a Camilla, la R, queda un como monte de Venus, se transforma en un pene pubiano. Uno estaría tentado de preguntarse si la elección de estos nombres y apellidos, de donde provengan (mitos, leyendas, tradición literaria, ficciones individuales) no ha sido dictado por una suerte de obligación onomástica, o erótica- esotérica, donde es necesario de poner al día no sólo las leyes (dudo que las haya) sino las articulaciones.
Ya he señalado la célula A(r) I (l) A: Arria Marcella, Carmilla, Drácula (3), Gradiva, pero también, y ciertamente no menos contingente, en numerosos nombres femeninos de lenguas europeas (donde sólo el francés escapa a la regla), podemos ver abolida la desinencia A: Albina, Alicia, Alida, Amalia, Daniela, Daria, Fátima, Carlina, Galina, Juanita, Kalinka, Larissa, Lavinia, Maia, Malvina, Margherita, Maria, Marina, Marisa, Martina, Mathilda, Nadia, Natalia, Patricia, Sabina, Sarita, Tatiana, Yasmina, etc. Podríamos añadir Anima, Vagina, Charubdis y Skulla, sin olvidar la Lamia, el vampiro latino y más cerca de nosotros, la pareja gemelar, andrógena y vampirica: Dalí- Gala.
Vayamos más lejos, si como lo sostiene Fonagy, la R es viril y la L femenina, los nombres de dos vampiros (4) son construidos bajo el mismo modelo, según el mismo procedimiento. Y la filología toma aquí el relevo de la fonología, porque, tanto en las lenguas semíticas como indoeuropeas, la líquida “l” y la sílaba “la” tienen una función oral alimenticia. No tenemos aquí una deducción o más exactamente una genealogía del vampiro, así que en su nombre desde Lilith a Drácula, esta su función, la morsucción: Carmilla- Mamilla, mama maléfica que succiona al niño en vez de amamantarlo…
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Portada del libro con grabado de Salvador Dalí
Notas al pie:
Semejanza fonética entre dos vocablos muy parecidos
En las dos ediciones francesas, figura como KARLstein.
La ausencia de la i es aquí atenuada por la pronunciación inglesa de la u de Drácula, notamos aquí la constancia de ar (o ra): ar-mar, car, dra, gra. Vemos que es Carmilla la que más se acerca al modelo.
Y otros como el Conde Yorga por ejemplo.


