Berna Ojeda Labourdette's Blog, page 14
April 30, 2021
Mejores lecturas abril 2021
Abril se sintió como un mes interminable (volvimos a cuarentena total).
Un mes complicado con mucho que hacer y en lo que ocuparse, pero lo bueno es que encontré muchas lecturas que quería leer hace mucho tiempo pero no me atrevía pensando que serían una decepción y no. Además recibí de regalo dos libros que también me interesaban mucho y me había costado encontrar
FICCION:
La leyenda de la piedra y Ocho venerables magos. Barry Hughart. Hace 11 años leí “Puente de Pájaros” (la primera de esta trilogía fantástica) y todo cambió. Me costó muchísimo tiempo encontrar los siguientes en papel y de ahí convencerme de leerlos porque no me quería desilusionar. Pero la magia de esta “China que nunca existió” sigue intacta y las aventuras y misterios por resolver también. Ya no se podrían escribir libros así .Keep your eye on the kid. Catherine Brighton. Un libro ilustrado que nos muestra los inicios de Buster Keaton en el vodevil con sus padres, eludiendo las acusaciones de maltrato infantil ante sus espectaculares caídas y preparándose para ser el mejor cómico del cine mudo. Una delicia de ilustraciones, con muchos guiños a sus películas (el primero de los regalos).NO FICCIÓN:
La Biblioteca del Conde Drácula (Carlos Lloró, Jaime Córdova y Patricio Alfonso). Escribí el prólogo del libro así que espero se animen a leerlo
Una historia simbólica de la Edad Media Occidental de Michel Pastoureau. Todos los libros que he leído de Pastoureau me parecen estupendos (Breve historia de los colores y Negro, por ejemplo) y este no fue la excepción. Es un resumen de todo lo que ama Pastoureau (colores, heráldica, Ivanhoe, cantares de gesta, juegos como el ajedrez, entre otros) escrito de manera rigurosa pero muy amena y con el agregado de láminas en colores que ayudan muchísimo a complementar lo que cuenta.El misterioso caso alemán de Rosa Sala Rose. Qué maravilla este libro, explicando de manera muy didáctica el porqué de la formación literaria y sicológica del pueblo alemán desde el Bildung, la distinción entre naturaleza y cultura, la reforma protestante, el amor por una Grecia clásica (el porqué de las estatuas blancas) y cómo todo eso conforma desde el Sturm und Drang, el espíritu romántico, además de la burguesía alemana.
COMIC:
La saga de Grimr de Jérémie Moreau. Me encanta cómo este cómic construye una saga de manera metarranativa y totalmente conciente y funciona. Nos emocionamos con el viaje del héroe del protagonista: Grimr, un niño huérfano en Islandia, que sufre de soledad e incomprensión por el solo hecho de ser mucho más fuerte que los demás y no tener un nombre ni saber de dónde viene ni qué está destinado a ser. El dibujo es muy expresivo y funciona muy bien. Me gustó muchísimo.Louis entre fantasmas de Fanny Britt e Isabelle Arsenault. Había leído “Virginia Wolf” ilustrada por Isabelle Arsenault y acá pasa de la ilustración a cómic como tal. La historia es agridulce (la vida de dos niños post divorcio de padres que aún se quieren), contada con mucha habilidad para decir lo justo (el alcoholismo del padre, la desilusión de la madre) y el dibujo de Arsenault es muy expresivo (especialmente de lo distintos estados por lo que atraviesa el padre comienza a beber). Me gustó mucho este registro.Andy Una fábula real: La vida y la época de Andy Warhol de Typex. Un trabajo monumental de investigación sobre la vida y obra de Warhol, que logra amalgamar distintos estilos de dibujo, además de la presentación de la multitud de personas que compartieron o estuvieron en la vida de Warhol (su madre, sus hermanos, Nico, Eddie Sedgwick, Truman Capote, Valerie Solanas, todo la gente de la Factory y muchos más) y que logra mantener el interés durante las casi 600 páginas que tiene. Es un trabajo increíble y con muchísimo detalle, que puede interesar a todos, no sólo a quienes les interese Warhol.¿Y ustedes, qué buenas lecturas tuvieron en abril?
April 24, 2021
Laberintos en iglesias góticas 2: descripción y explicación de su presencia
Sigo con el segundo artículo de la serie de laberintos en iglesias góticas, esta vez relacionada con la descripción y explicación de su presencia en algunas iglesias clásicas como Amiens y Chartres.
Sobre los laberintos en general (obsesión particular desde tiempos inmemoriales), en el blog dejé tres artículos acá.
El arte del embaldosado del suelo de las catedrales había adquirido en la Edad Media suficiente perfección para asegurar a los historiadores materiales suficientes parta tener variedad de dibujo y colorido. Los laberintos se trazaron generalmente en el punto de intersección de la nave y el crucero.
En Amiens se puede observar en el centro, una gran lámina en la que se había incrustado una barra de oro y un semicírculo del mismo metal representando la salida del sol en el horizonte. Más tarde, el sol dorado fue sustituido por uno de cobre, que desapareció a su vez, para no ser sustituido ya.
En cuanto al laberinto de Chartres, dibujado en el pavimento de la nave, está compuesto por toda una serie de círculos concéntricos que se pliegan unos a otros con una variedad infinita. En el centro de esta figura, vemos la antigua lucha de Teseo contra el Minotauro. Un nuevo intento, por tanto, de infiltración de materiales paganos en la iconografía cristiana y, en consecuencia, de un evidente sentido mítico-hermético.
Una de las explicaciones del uso de este símbolo es la existencia del llamado laberinto de Salomón, que es una figura cabalística que se encuentra al principio de algunos manuscritos alquímicos y que forma parte de las tradiciones mágicas atribuidas al nombre de Salomón. Se trata de una serie de círculos concéntricos, interrumpidos en algunos puntos, de modo que forman un camino impactante y complejo. La imagen del laberinto se nos presenta, pues, como un emblema de la obra de arte completa, con sus dos mayores dificultades: la del camino que hay que seguir para llegar al centro y la del otro camino que el artista debe seguir para salir de él. Aquí es donde necesita el hilo de Ariadna (1) si no quiere ser engañado en los meandros de la obra y verse incapaz de encontrar la salida. Ariadna, la araña mística, escapada de Amiens, sólo ha dejado el rastro de su tela en el pavimento del coro…
Recordemos, por cierto, que entre los antiguos laberintos, el de Knosos, en Creta, se llamaba Absolum. Y observemos que este término es muy parecido a “absoluto”, que es el nombre con el que los antiguos alquimistas designaban la piedra filosofal. De este modo, podemos considerar el Laberinto como un camino o intermediario del Conocimiento o Iniciación en los Misterios, con las pruebas que el alma debe afrontar y salvar en su transformación psicológica. Entrar en el Laberinto supone un conocimiento previo de cuál es la “puerta” que permite su encuentro; es decir, una vez vislumbrado el Laberinto, es el camino o el intermediario hacia el Conocimiento, la Tradición misma, con sus símbolos, ritos y mitos.
El Laberinto se dibuja entonces, después de la entrada al Templo (lugar de la pila bautismal) y antes del acceso al altar; en el centro, más o menos, del Recipiente, ya que el altar simboliza el centro o el punto donde las influencias espirituales “disminuyen”: donde el espíritu se materializa espiritualizando la materia. Así, la idea de Orientación es fundamental para entender el simbolismo del Laberinto, que está entre el bautismo de agua (baptisterio) y el bautismo de fuego (altar) y que corresponde, en la obra alquímica, al Blanco. Además, en el Árbol Sefirótico cabalístico, el Laberinto correspondería al Mundo de Yetzirah, entre Yesod [ la Fundación, también la Luna ] y Thiferet [ el Amor, también el Sol ]. Asimismo, en el Adam Kadmon Primordial, el Laberinto se encuentra en la zona del vientre.
Notas
El Hilo de Ariadna es el que permitió a Teseo cumplir su misión. Ariadna es una forma de ariagne (araña), por metátesis de la i. Por lo tanto, puede leerse arahné, arahni, arahgne. ¿Acaso nuestra alma no es la araña que está dentro de nuestro propio cuerpo? En provenzal, el hierro se llama labourent e irán, según los diferentes dialectos. El divino Aries es el Hiram masónico, el arquitecto del Templo de Salomón. Los felibres (en lengua de oc) llaman a la araña: aragno e iragno, airagno, en picardo, se dice arégni. Pero aún hay más. El verbo apva expresa el tipo de estrella que se levanta del mar: del cual deriva apvav (ariano), la estrella que se levanta; es, pues, el Oriente, por permutación de vocales. Además, apvw tiene también el sentido de atraer, por lo tanto, apvav es también el imán. Si volvemos ahora al origen del latín sidus, sideris, rompe, reconoceremos nuestro aran, Irán, en provenzal airan, en griego apvav, el sol que se alza.
April 16, 2021
Ruta de Gárgolas y Quimeras- Santiago de Chile
El 15 de abril de 2021 se cumplieron 2 años del incendio de la Catedral de Notre Dame, famosa por sus quimeras, que popularizó Víctor Hugo y que nos lleva otra de las obsesiones personales.
El 2007! hice un trabajo para la Universidad sobre una ruta turística de gárgolas y quimeras en Santiago centro y me gustaría rescatarla ahora con la nostalgia de no poder salir a caminar por la cuarentena:
“…Yo la siempre despierta
yo la gárgola
la que atrapa los sueños en lo alto
soy la piedra más lúcida
no se cierran mis ojos
con la lluvia” (Patricio Alfonso).
Lo que quise desarrollar fue una ruta turística patrimonial, siguiendo el formato de city tour, enfocada en gárgolas y quimeras, no realizada en Chile hasta el momento (acá destaco las maravillosas rutas alquímicas de Sergio Fritz, las rutas de Arquitectura y Simbología de Patrimonio Chileno, la ruta por Lastarria de Romántica Santiaguina y las rutas patrimoniales de Cultura Mapocho) que pretende valorizar estos dos elementos arquitectónicos poco apreciados o incluso casi invisibles hasta hoy, los cuales se encuentran presentes en los edificios de características neogóticas y art nouveau en Santiago de Chile: las figuras decorativas llamadas grotesques (quimeras) junto con gárgolas (canaletas de agua con diferentes figuras). Además la ruta pretende complementar la observación de estos elementos arquitectónicos junto con los edificios en los cuales se encuentran (generalmente mansiones reconvertidas a diversos usos) como los barrios en los cuales están (en un primer lugar el sector de Vicuña Mackenna y luego el barrio Lastarria).
El principal problema ante el cual nos enfrentamos, es el insuficiente conocimiento y visibilidad de estos dos elementos arquitectónicos característicos, en diferentes edificios de Santiago de Chile. Estas construcciones han sido proyectadas por arquitectos célebres como Enrique Costabal, Juan Machicao y Luciano Kulczewski, de una gran calidad artística y patrimonial, pero el desconocimiento ha hecho que muchos se destruyan ante la indiferencia general o que sencillamente las figuras que quedan no tengan un protagonismo con contenido y se continúen deteriorando.
¿Qué son las gárgolas y las quimeras? Las gárgolas son sencillamente esculturas en piedra realizadas en forma de canaletas para desviar las aguas lluvia e impedir que éstas erosionen los edificios. La palabra gárgola viene del latín gargula que significa garganta, de ahí pasa al francés gargouille (en inglés: gargoyle). Se realizan profusamente en el siglo XIII, auge del período gótico, donde resultan ser la decoración predilecta de edificios tanto seculares como religiosos (resulta interesante que los diseños hayan sido siempre únicos). Las grotesques o quimeras son las figuras decorativas que no tienen una función específica como las gárgolas y que cumplen un rol de ornamento estético. Como bien lo dice su nombre, son figuras grotescas, casi caricaturas, a menudo representando demonios o figuras antropomorfas. Con los siglos fueron perdiendo su connotación monstruosa y fueron haciéndose más cómicas, tornándose en representaciones burlescas de los pecados de los hombres. Como dato curioso, cada vez que en alguna iglesia se reemplazan gárgolas o grotescos, de vez en cuando usan objetos de la cultura popular de la época para indicar la fecha de reconstrucción, ya que la idea no es repetir diseños: de ahí una quimera de Darth Vader en la catedral de Washington, un xenomorfo en la Abadía de Paisley en Escocia, entre otras.
Existe una leyenda francesa que explica el porqué del nombre y la apariencia de las gárgolas, que nos habla de un dragón llamado La Gargouille, que vivía en una cueva próxima al río Sena. Al contrario de lo que pudiéramos suponer, La Gargouille era un dragón que escupía agua, en tal cantidad, que tragaba barcos y provocaba inundaciones. Los habitantes de una ciudad cercana (Rouen) trataban de aplacarlo ofreciéndole una ofrenda humana todos los años, hasta que un sacerdote cristiano llegó a la ciudad (en ese tiempo pagana) y se ofreció a destruir al dragón si los habitantes se convertían al cristianismo y construían una iglesia. Gracias a la intervención del sacerdote, La Gargouille fue quemado en la hoguera, excepto la boca y el cuello que no podían arder debido al agua que expelían. La solución fue colocarlos como adorno en el ayuntamiento de la ciudad como recuerdo de la historia.
Se han dado muchas explicaciones sobre el rol o el significado de las gárgolas y los grotesques más allá de la estética, la que parece más plausible es que sean los guardianes de las casas o edificios en los cuales se encuentran (especialmente en las iglesias) debido a que existe una vieja idea mágica que dice que lo semejante repele a lo semejante, por tanto las figuras demoníacas o monstruosas alejarían a su vez a los demonios o los peligros que pudieran entrar al lugar que custodian.
Mi propuesta de ruta es la siguiente (aclaro que las fotos las tomé yo y son de 2007, por si acaso, más adelante les dejo un enlace con un sitio que tiene muchas mejores imágenes) XD
2. Casas particulares con torreones y gárgolas. Calle Elisa Cole. La casa fotografiada es la que conserva sus gárgolas en mejor estado, las siguientes las han removido o las figuras se encuentran irreconocibles.
3. Casa de las Gárgolas. Vicuña Mackenna 84, esquina Calle Viña del Mar. Obra del arquitecto Eduardo Costábal Zegers por encargo del agricultor curicano Melitón Moreno, fue construida en 1929. Contiene elementos del estilo Neogótico y Tudor, fue declarada Monumento Histórico y actualmente es sede del Consejo de Monumentos Nacionales.
4. Hostal Río Amazonas. Vicuña Mackenna 47. Arquitecto Alberto Risopatrón. Es un mansión Estilo Tudor, construida en 1925, que como rasgo característico además de los torreones, presenta una figura en forma de águila en una de sus esquinas.
5. Casas. Calle Almirante Simpson. En esta calle existen diversas mansiones (reconvertidas en una Academia de Baile y un Restaurant específicamente) que presentan grotesques en forma de demonios y leones. Su arquitecto fue Juan Machicao.
6. Colegio de Arquitectos de Chile. Construida bajo un estilo Art Nouveau por el arquitecto Luciano Kulczewski en 1920, primero fueron dos casas particulares y luego en 1974 el arquitecto Gonzalo Mardones las unificó para dejarlo como sede del Colegio. Presenta varios detalles únicos, como el detalle de un diablo o sátiro en una columna y muchos detalles de flores chilenas (tal como corresponde al estilo) como decoración.
7. Casa particular de la Familia Kulczewski Yanquez (Casa de los Torreones). Calle Estados Unidos 201. Construida en 1930, contiene elementos arquitectónicos del gótico y art decó, con multitud de gárgolas y grotesques (detalle de la puerta de acceso).
8. Casas. Calle Villavicencio. Por esta calle se encuentran varias casas con elementos decorativos tales como grotesques y gárgolas. Destaco la Casa de Coll y Pi (ex Café el Biógrafo), que conserva la fachada.
9. Residencia Valdés Freire: Antiguamente funcionaba el Instituto Chileno Francés de Cultura y ahora funciona un restaurant. Merced 298. Presenta un famosísimo grotesque, en forma de un vigía de ropas venecianas, bajo un balcón.
Como bonus, está por supuesto, entre el punto 5 y 6 de la ruta, la solitaria gárgola, mezcla de reptil y ave, en el actual hotel Luciano K. Merced 84. Diseñado por Luciano Kulczewski, en un estilo art decó.
Esta es sólo una breve ruta que se podría realizar por Santiago, quedan muchos otros lugares que resguardan gárgolas y quimeras y que cuando se pueda, espero poder ver en mis caminatas
Si quieren saber más:
Santiago Bizarro. Sergio Paz. El Mercurio- Aguilar. Santiago. Chile. 2003.Guia Mágica de Santiago: Historias de duendes, fantasmas y brujas. César Parra. RIL Editores. Santiago. Chile. 2005.La arquitectura de Luciano Kulczewski. Fernando Riquelme Sepúlveda. Ediciones ARQ. Santiago. Chile. 1996. Sitio sobre Luciano Kulczewski. El sorprendente mundo de las gárgolas en Santiago (Viviana Morales): La ruta de las gárgolas (Diego Escobedo): Diego tiene un sitio con fotografías buenísimas (por supuesto, mucho mejores que las mías, que las saqué con una cámara antiquísima) XD Gárgolas en Santiago (Mónica Garrido)Hermoso y completísimo sitio en español de Dolores Herrero sobre gárgolas.
Favoritos: Ruta de Gárgolas y quimeras- Santiago de Chile
El 15 de abril de 2021 se cumplieron 2 años del incendio de la Catedral de Notre Dame, famosa por sus quimeras, que popularizó Víctor Hugo y que nos lleva otra de las obsesiones personales.
El 2007! hice un trabajo para la Universidad sobre una ruta turística de gárgolas y quimeras en Santiago centro y me gustaría rescatarla ahora con la nostalgia de no poder salir a caminar por la cuarentena:
“…Yo la siempre despierta
yo la gárgola
la que atrapa los sueños en lo alto
soy la piedra más lúcida
no se cierran mis ojos
con la lluvia” (Patricio Alfonso).
Lo que quise desarrollar fue una ruta turística patrimonial, siguiendo el formato de city tour, enfocada en gárgolas y quimeras, no realizada en Chile hasta el momento (acá destaco las maravillosas rutas alquímicas de Sergio Fritz, las rutas de Arquitectura y Simbología de Patrimonio Chileno, la ruta por Lastarria de Romántica Santiaguina y las rutas patrimoniales de Cultura Mapocho) que pretende valorizar estos dos elementos arquitectónicos poco apreciados o incluso casi invisibles hasta hoy, los cuales se encuentran presentes en los edificios de características neogóticas y art nouveau en Santiago de Chile: las figuras decorativas llamadas grotesques (quimeras) junto con gárgolas (canaletas de agua con diferentes figuras). Además la ruta pretende complementar la observación de estos elementos arquitectónicos junto con los edificios en los cuales se encuentran (generalmente mansiones reconvertidas a diversos usos) como los barrios en los cuales están (en un primer lugar el sector de Vicuña Mackenna y luego el barrio Lastarria).
El principal problema ante el cual nos enfrentamos, es el insuficiente conocimiento y visibilidad de estos dos elementos arquitectónicos característicos, en diferentes edificios de Santiago de Chile. Estas construcciones han sido proyectadas por arquitectos célebres como Enrique Costabal, Juan Machicao y Luciano Kulczewski, de una gran calidad artística y patrimonial, pero el desconocimiento ha hecho que muchos se destruyan ante la indiferencia general o que sencillamente las figuras que quedan no tengan un protagonismo con contenido y se continúen deteriorando.
¿Qué son las gárgolas y las quimeras? Las gárgolas son sencillamente esculturas en piedra realizadas en forma de canaletas para desviar las aguas lluvia e impedir que éstas erosionen los edificios. La palabra gárgola viene del latín gargula que significa garganta, de ahí pasa al francés gargouille (en inglés: gargoyle). Se realizan profusamente en el siglo XIII, auge del período gótico, donde resultan ser la decoración predilecta de edificios tanto seculares como religiosos (resulta interesante que los diseños hayan sido siempre únicos). Las grotesques o quimeras son las figuras decorativas que no tienen una función específica como las gárgolas y que cumplen un rol de ornamento estético. Como bien lo dice su nombre, son figuras grotescas, casi caricaturas, a menudo representando demonios o figuras antropomorfas. Con los siglos fueron perdiendo su connotación monstruosa y fueron haciéndose más cómicas, tornándose en representaciones burlescas de los pecados de los hombres. Como dato curioso, cada vez que en alguna iglesia se reemplazan gárgolas o grotescos, de vez en cuando usan objetos de la cultura popular de la época para indicar la fecha de reconstrucción, ya que la idea no es repetir diseños: de ahí una quimera de Darth Vader en la catedral de Washington, un xenomorfo en la Abadía de Paisley en Escocia, entre otras.
Existe una leyenda francesa que explica el porqué del nombre y la apariencia de las gárgolas, que nos habla de un dragón llamado La Gargouille, que vivía en una cueva próxima al río Sena. Al contrario de lo que pudiéramos suponer, La Gargouille era un dragón que escupía agua, en tal cantidad, que tragaba barcos y provocaba inundaciones. Los habitantes de una ciudad cercana (Rouen) trataban de aplacarlo ofreciéndole una ofrenda humana todos los años, hasta que un sacerdote cristiano llegó a la ciudad (en ese tiempo pagana) y se ofreció a destruir al dragón si los habitantes se convertían al cristianismo y construían una iglesia. Gracias a la intervención del sacerdote, La Gargouille fue quemado en la hoguera, excepto la boca y el cuello que no podían arder debido al agua que expelían. La solución fue colocarlos como adorno en el ayuntamiento de la ciudad como recuerdo de la historia.
Se han dado muchas explicaciones sobre el rol o el significado de las gárgolas y los grotesques más allá de la estética, la que parece más plausible es que sean los guardianes de las casas o edificios en los cuales se encuentran (especialmente en las iglesias) debido a que existe una vieja idea mágica que dice que lo semejante repele a lo semejante, por tanto las figuras demoníacas o monstruosas alejarían a su vez a los demonios o los peligros que pudieran entrar al lugar que custodian.
Mi propuesta de ruta es la siguiente (aclaro que las fotos las tomé yo y son de 2007, por si acaso, más adelante les dejo un enlace con un sitio que tiene muchas mejores imágenes) XD
2. Casas particulares con torreones y gárgolas. Calle Elisa Cole. La casa fotografiada es la que conserva sus gárgolas en mejor estado, las siguientes las han removido o las figuras se encuentran irreconocibles.
3. Casa de las Gárgolas. Vicuña Mackenna 84, esquina Calle Viña del Mar. Obra del arquitecto Eduardo Costábal Zegers por encargo del agricultor curicano Melitón Moreno, fue construida en 1929. Contiene elementos del estilo Neogótico y Tudor, fue declarada Monumento Histórico y actualmente es sede del Consejo de Monumentos Nacionales.
4. Hostal Río Amazonas. Vicuña Mackenna 47. Arquitecto Alberto Risopatrón. Es un mansión Estilo Tudor, construida en 1925, que como rasgo característico además de los torreones, presenta una figura en forma de águila en una de sus esquinas.
5. Casas. Calle Almirante Simpson. En esta calle existen diversas mansiones (reconvertidas en una Academia de Baile y un Restaurant específicamente) que presentan grotesques en forma de demonios y leones. Su arquitecto fue Juan Machicao.
6. Colegio de Arquitectos de Chile. Construida bajo un estilo Art Nouveau por el arquitecto Luciano Kulczewski en 1920, primero fueron dos casas particulares y luego en 1974 el arquitecto Gonzalo Mardones las unificó para dejarlo como sede del Colegio. Presenta varios detalles únicos, como el detalle de un diablo o sátiro en una columna y muchos detalles de flores chilenas (tal como corresponde al estilo) como decoración.
7. Casa particular de la Familia Kulczewski Yanquez (Casa de los Torreones). Calle Estados Unidos 201. Construida en 1930, contiene elementos arquitectónicos del gótico y art decó, con multitud de gárgolas y grotesques (detalle de la puerta de acceso).
8. Casas. Calle Villavicencio. Por esta calle se encuentran varias casas con elementos decorativos tales como grotesques y gárgolas. Destaco la Casa de Coll y Pi (ex Café el Biógrafo), que conserva la fachada.
9. Residencia Valdés Freire: Antiguamente funcionaba el Instituto Chileno Francés de Cultura y ahora funciona un restaurant. Merced 298. Presenta un famosísimo grotesque, en forma de un vigía de ropas venecianas, bajo un balcón.
Como bonus, está por supuesto, entre el punto 5 y 6 de la ruta, la solitaria gárgola, mezcla de reptil y ave, en el actual hotel Luciano K. Merced 84. Diseñado por Luciano Kulczewski, en un estilo art decó.
Esta es sólo una breve ruta que se podría realizar por Santiago, quedan muchos otros lugares que resguardan gárgolas y quimeras y que cuando se pueda, espero poder ver en mis caminatas
Si quieren saber más:
Santiago Bizarro. Sergio Paz. El Mercurio- Aguilar. Santiago. Chile. 2003.Guia Mágica de Santiago: Historias de duendes, fantasmas y brujas. César Parra. RIL Editores. Santiago. Chile. 2005.La arquitectura de Luciano Kulczewski. Fernando Riquelme Sepúlveda. Ediciones ARQ. Santiago. Chile. 1996. Sitio sobre Luciano Kulczewski. El sorprendente mundo de las gárgolas en Santiago (Viviana Morales): La ruta de las gárgolas (Diego Escobedo): Diego tiene un sitio con fotografías buenísimas (por supuesto, mucho mejores que las mías, que las saqué con una cámara antiquísima) XD Gárgolas en Santiago (Mónica Garrido)
April 8, 2021
Favoritos: La Biblioteca del Conde Drácula
El 2020, Carlos Lloró me invitó a escribir el prólogo de un libro que estaba preparando de entrevistas a Jaime Córdova y Patricio Alfonso, sobre Drácula y vampiros.
Acá les dejó mi prólogo, esperando que se animen a comprarlo y leerlo porque quedó muy bien, desde la portada en homenaje a la Universal de Daniel Bernal a las ilustraciones y textos interiores:
« Sé un completo sumiso de tus obsesiones.
Tus obsesiones, son, con mucho, lo mejor que posees.
Son reliquias de la infancia »
(« Para ver cierra los ojos », Jan Svankmajer).
Lo que le da título a este libro, es algo que se suele mencionar poco cuando se revisa la figura del Drácula de Bram Stoker: su biblioteca. Emulando a los enciclopedistas, Drácula quiere saber todo sobre Inglaterra : sus costumbres, su flora, sus ciudades, las personas que las habitan y ha invertido mucho tiempo, primero en aprender el idioma y luego en documentarse de manera apropiada antes de comenzar su viaje. Vemos que Drácula finalmente lo que quiere es catalogar, descubrir, conocer todo de su futura presa, que no es más que el Imperio Británico en sí mismo, como conquistador que es (tema que fue desarrollado de manera brillante por Kim Newman en El año de Drácula y por tanto, su biblioteca es el objeto que entrega las claves de lo que considera valioso o importante para su próximo viaje y para su no-vida, como bien señala Jonathan Harker en la novela: « Los libros eran de las más variadas clases: historia, geografía, política, economía política, botánica, biología, derecho, y todos refiriéndose a Inglaterra y a la vida y costumbres inglesas. Había incluso libros de referencia tales como el directorio de Londres, los libros “Rojo” y “Azul”, el almanaque de Whitaker, los catálogos del Ejército y la Marina, y, lo que me produjo una gran alegría ver, el catálogo de Leyes ».
Este libro nos presenta entonces las bibliotecas de intereses que han construido otros dos Dráculas: Jaime Cordova, periodista y especialista en las películas de la casa Hammer, autor de los libros: “Fenomenología de lo fantástico en el cine de Terence Fisher”, “Hammer Films, otra mirada hacia el horror”, “Próximamente en esta pantalla”, “Cine documental chileno: un espejo a 24 cuadros por segundo” y « Conversando sobre cine chileno » y Patricio Alfonso, filósofo, autor del libro de ensayos « Drácula frente al Espejo » y de las antologías de cuentos fantásticos: « El Closet de Pandora » y « Circo de Medianoche ».

Podemos tener una aproximación a sus bibliotecas e intereses, gracias al tercer Drácula: Carlos Lloró, quien, emulando al Dr. Seward mediante la transcripción de múltiples registros grabados en fonógrafo, ha realizado una exhaustiva labor de recopilación, siguiendo con interés a estos dos entrevistados y dejando que sean ellos mismos quienes nos develen el misterio detrás de su interés por la representación de los vampiros, ya sea en el cine o en la literatura. No es primera vez que Lloró se embarca en un rescate de diálogos que nos permiten conocer las obsesiones e intereses de una persona particular ; en su libro anterior « Conversaciones con Sergio Meier » , nos entrega una semblanza del escritor de ciencia ficción y autor de obras como « El color de la amatista » y « La segunda enciclopedia de Tlön », rescatando sus conversaciones y fijándolas de manera que se puedan volver a consultar una y otra vez, otra biblioteca.
El interés por lo fantástico y sus manifestaciones es la base de este libro, reflejado en los vampiros como criaturas polisémicas que permiten hablar de simbología, historia, cine y metafísica, entre muchos otros temas. Resulta sumamente interesante leer como Jaime Córdova va contando poco a poco el valor del cine de Terence Fisher, mientras que para ejemplificarlo entrega detalles que ha logrado entrever luego de múltiples revisiones (el hecho que los monstruos siempre se sitúen en un plano más arriba o más abajo, que los pasos de Drácula no se escuchen o que la cruz con la que mata Van Helsing al Drácula de Christopher Lee en «El horror de Drácula » (1958) es una cruz templaria, hecha con dos candelabros, entre muchos otros). Vamos de esta forma, a medida que avanza el libro, conociendo detalles, sumando información que agrega como contrapunto Patricio Alfonso, quien, partiendo desde la figura del vampiro como un « eje », va concadenando el tema del doble, de la otredad, de la realidad liminal, para construir así un diálogo de recuerdos y referencias, atesorados como reliquias. De cierta manera, ambos parecen custodios de estas reliquias, pues comparten las respuestas sólo cuando las preguntas y el tiempo son correctos, así como lo consigna el entrevistador, al presentar las distintas ocasiones en que pudieron reunirse y conversar.

Van Helsing formando la cruz templaria en “El Horror de Drácula”.
Al contrario de los vampiros chinos, que sólo pueden desplazarse en línea recta ; Córdova, Alfonso y Lloró van construyendo laberintos de significado, volviendo sobre sí mismos y enlistando referencias, imágenes, citas, autores y amigos, como si quisieran conjurar a los vampiros aritmomaníacos del folklore eslavo, obligados a contar semillas de mostaza o granos de trigo. Los vampiros, esas figuras no muertas, tenían que contar de manera obsesiva los granos que contenían de manera potencial vida y es, eso, a fin de cuentas, lo que podemos encontrar en este libro, en el cual estamos invitados a entrar.
PS: Carlos Lloró está haciendo una preventa del libro. Las primeras 50 personas que encarguen un ejemplar recibirán de regalo la portada del libro en formato afiche de cine. Pueden escribir para reservar un ejemplar a: carloslloro@gmail.com.
Laberintos en iglesias góticas 1: El contexto cristiano
Luego de la serie de tres artículos sobre “El camino en el laberinto” (Origen, etimología y tipos) vuelvo a los laberintos, pero aquellos presentes en iglesias góticas.
Algún día podré visitarlas todas (objetivo pre pandémico y ahora objetivo post pandémico):
Como tantas otras imágenes y símbolos paganos, la imagen universal del laberinto cayó prisionera del sincretismo y acabó principalmente en los suelos de las iglesias cristianas, como muestra gráfica de las pruebas que el hombre debe pasar en su camino hacia Dios o como posibilidad de peregrinar hacia el axis mundi (eje del mundo) que era entonces Jerusalén, Ciudad Santa. Más adelante veremos otras posibles explicaciones al uso de este símbolo.
El uso más antiguo de la imagen del laberinto en un contexto cristiano fue en el pavimento de la basílica de San Reparato, en Argelia, que data del año 324 d.C. y que actualmente se conserva en la catedral de Argel. Desde la “S” central se lee en todas las direcciones “Sancta Ecclesia”, la Iglesia Madre a la que deben acudir todos los fieles. Es interesante observar que la “palabra Ecclesia” tiene dos “C”, la ausencia de una de ellas permite transformar el laberinto en un cuadrado basado en el número mágico 13.
Recientemente, en el siglo VI, el laberinto hace su aparición en Europa. Cinco siglos más tarde, se realizan tres laberintos en el norte de Italia, uno de ellos, el de San Miguel el Grande, en Pavía, contemporáneo de la Iglesia de San Davino en Piacenza y otro en la Iglesia de Lucca. A un lado de la imagen se puede leer: “Este es el laberinto que Dédalo el cretense ha construido. Una vez dentro, nadie puede salir excepto Teseo, gracias al hilo de Arianna”.
También había laberintos en la catedral de Cremona, donde el minotauro del centro se confundía con un centauro (lo que era bastante frecuente). También en la iglesia de Santa Maria d’Aquiro en Roma y en la de Santa Maria en Trastevere, de 1190. Sin duda, el laberinto más hermoso es el de la Iglesia de San Vitale en Rávena, que destaca por su sencilla belleza.

En Alemania, el laberinto que había en Colonia ha sido destruido, al igual que el que existía en la Iglesia de San Severín. Sólo permanecen en Quedlinburg, como un recuerdo más antiguo que la imagen, tres figuras: flechtbaender (cintas entrelazadas) y ewigkeitsbaender (cintas de la eternidad). También un lote de vórtices: Sonnewirbel, pero como sabemos ninguno de ellos es propiamente un laberinto aunque lo preceda en lo imaginario.
En Inglaterra en la pila bautismal de la Iglesia de Lewannick, Cornualles, están tallados un sencillo laberinto en forma de pentagrama y una espiral y en la Iglesia de Santa María de Recliffe de Bristol, existe un pequeño relieve en el techo con un laberinto que data del siglo XV. Aparecen laberintos en los pavimentos de la Iglesia de Bourn, Cambridgeshire, y en la Catedral de Ely, aunque esta última ya fue construida en 1870. Otra reproducción moderna se encuentra en la Iglesia de Alkborough en Lincolnshire, en el renacimiento que se produce en Europa por lo gótico.
Los laberintos recibieron como nombre meandre (la figura que le precede en lo imaginario), daedali y domus daedali (una clara reminiscencia de Dédalo, constructor del laberinto de Knosos) y camino de Jerusalén o lugar de Jerusalén. El centro era el Cielo o Jerusalén.
Como hemos observado por los nombres dados a los laberintos, el verdadero cielo de éstos era Francia y sus iglesias góticas. Lamentablemente, casi todos han sido destruidos y sólo quedan los dibujos o las referencias en algunos libros. Por ejemplo, el laberinto de Reims fue destruido en 1779 (aunque se conserva el dibujo), el de Auxerre en 1769, el de Arrhes durante la Revolución Francesa aunque se conservó el dibujo, el de Saint Etienne de Tombent en 1802, así como el de Touissants en Chalons sud Marne, éste muy temprano en 1554. La de Sens, destruida en 1769, la de Bayeaux está actualmente en muy mal estado, con el boceto casi irreconocible. La de Poitiers, con un diseño único en forma de árbol, también ha sido destruida (en este laberinto no se llegaba al centro, sino que después de cierto tiempo se volvía al punto de partida). Saint Bertin de Saint Omer, también destruido. El laberinto de Amiens, construido en 1288, fue aparentemente destruido en 1828 y restaurado en 1896. Con un diseño muy similar, el laberinto de San Quintín no tuvo tanta suerte, también fue destruido. El laberinto más famoso de todos, el de Chartres, diseñado por el arquitecto Villiard de Honnecourt en el siglo XIII, consiguió salvarse de esta destrucción y recibe hasta hoy, casi intacto, miles de peregrinos al año.
¿Porque tanto ensañamiento con esta figura? A pesar del claro mensaje didáctico que transmitían en una época en la que muy poca gente sabía leer, la mayoría de los laberintos fueron destruidos por orden directa de los representantes de la iglesia, que no toleraban el ruido que producían los niños jugando en ellos, considerándolos por tanto, instrumentos del diablo. Vemos cómo su poder de evocación ha excedido finalmente su poder de instrucción… Los laberintos están hechos para ser recorridos… A esto se añade la acción de vándalos y saqueadores de siempre.
El laberinto se desplaza entonces a lugares más mundanos, donde fue mejor recibido como los laberintos jardines y los palacios. Abandona el espacio sagrado sin prejuicios ya que es, en sí mismo, un espacio sagrado.
Continúa en: Descripción y explicación de laberintos en iglesias góticas
April 1, 2021
Mejores lecturas marzo 2021
Fue un extraño mes ese marzo (faltando poco para terminar el mes, volvió la cuarentena total). Encontré sobre todo no ficción buenísima (burocracia, las víctimas del destripador y los tanatorios) y muchos cómics interesantes también.
Espero seguir encontrando lecturas maravillosas, sobre todo considerando que volvió la Fase 1 o sea confinamiento:
NO FICCIÓN:
La utopía de las normas: De la tecnología, la estupidez y los secretos placeres de la burocracia de David Graeber: necesito que TODOS lean a David Graeber (lo he dicho mil veces, lo seguiré diciendo). No sólo es un genio relacionando cosas en apariencia sin sentido (desde el Batman de Nolan, el homo ludens de Huizinga y D&D) también propone soluciones. En este caso, es una delicia leer sobre algo tan anodino en apariencia como la burocracia, pero que, como ya lo sabe Kafka y todo el mundo, termina siendo algo diábolico. Una maravilla, ahora quiero seguir con “Fragmentos de una antropología anarquista” y “En deuda”. Las cinco mujeres: las vidas olvidadas de las víctimas de Jack el Destripador de Hallie Rubenhold: una investigación MUY necesaria dentro de ese copo de nieve excelso que es la “ripperology”. Entregando información sobre las vidas de la clase obrera de la Inglaterra victoriana y cómo resultaba el triple de difícil para las mujeres, entendemos las decisiones, sufrimos con las consecuencias y podemos entregar dignidad, luego de la masacre, de los dichos de la prensa de la época y de todo el culto al destripador que vino después. Hasta las cenizas de Caitlin Doughty: creo que nunca he visto el canal de youtube de la autora (no sé porqué porque es un tema que me interesa), pero el libro está muy bien. Contando sobre su trabajo en un crematorio, tratando de cierta manera de exorcizar distintas muertes ocurridas a lo largo de su vida, Doughty lo entrelaza con la relación de distintas sociedades con la muerte, los funerales y cementerios, en un tono ligero sobre distintos temas que pueden parecer terribles, pero que nos van a tocar a todos (desde vestir a un ser querido, decidir sobre sus pertenencias y mucho más) tratando de llegar a lo que considera una “buena muerte”.
COMIC
Cuentos y leyendas de Dino Battaglia. Qué maravilloso dibujante era Battaglia. En esta oportunidad (así como hizo antes con cuentos de Maupassant) retoma 13 cuentos clásicos de distintos autores, destacando “El rey del valle del oro” de Ruskin o “El gigante egoísta” de Wilde, generando una atmósfera mágica en cada uno de ellos gracias a un manejo de las sombras y los personajes (algunos apenas perfilados). La edición incluye un análisis muy interesante a su trabajo. Mister Amperduke de Bob Byrne. Dudé en darle 4 estrellas o no, pero al final sólo por la tensión que logró darme mientras el monstruo devoraba la ciudad, se las di. Es un cómic mudo, una historia dentro de otra historia, donde el Mr. Amperduke del título tiene una maqueta de ciudad con habitantes que ha creado de manera artificial, que se ven atacados por un insecto. Todas las páginas de la masacre mientras Amperduke intenta regresar para salvar a los habitantes de la ciudad, son una obra maestra de tensión narrativa. Memoria de una guitarra de Ramón López Cabrera. Un cómic, que a través de un personaje ficticio (Pepe Soller), cuenta sobre la importancia de la canción protesta en procesos como la España franquista y el exilio chileno, luego de la dictadura. Fue un agrado encontrar a Violeta Parra y Víctor Jara en sus páginas y que señalaran la importancia de las letras y la música para unir los sentimientos de muchos ex presos políticos o exiliados. Contado de manera sobria pero muy emotiva, no pensé que me iba a gustar tanto, sobre todo porque no soy muy fan de esa música, pero siento que es la banda sonora de la vida de muchos.FICCIÓN:
El callejón de las almas perdidas de William Lindsay Gresham: empecé a leer y no pude parar hasta terminar. Siendo fan de los circos de freaks, me parece una obra maestra. A través del protagonista (reflejo del propio autor) se narra un espectacular ascenso y caída en el mundo del espectáculo/luego iglesia. Por momentos muy rocambolesca, sigue siendo creíble, en especial por el magistral análisis del orgullo a nivel hibris del protagonista y por el juego pionero que realiza el autor utilizando cartas de tarot para ir describiendo los acontecimientos. Esperando la película de Guillermo del Toro (ya hay un clásica de Edmund Goulding con un fantástico Tyrone Power). Las voladoras de Mónica Ojeda: no había leído nada de Mónica Ojeda, pero la clasificación de “gótico andino” me llevó a leer y sí. Eso es. Más que clasicarlos de cuentos, son extractos poéticos, flujos de conciencia de las protagonistas de cada una de las narraciones, que suelen divagar de manera inocente sobre el incesto, el aborto, la muerte, la violencia intrafamiliar, etc. Hay pocos elementos sobrenaturales, mucha sangre y mucha pérdida de la inocencia. Mi cuento favorito: “Sangre coagulada”. Latinoamérica profunda. ¿Y ustedes, qué buenas lecturas tuvieron en marzo?
March 8, 2021
Libros sobre mujeres fantásticas 2
En este nuevo #8M2021, #DíaInternacionaldelamujer quiero volver a hacer un recuento de los libros y colecciones que destacan mujeres, como hice en la primera parte, ya que la oferta editorial es muy amplia y no ha hecho más que crecer desde 2018, año en que listé algunos de los libros y colecciones que me parecían interesantes.
Varios ya los he apuntado por acá, así que adjuntaré las reseñas para que se animen a leerlos:
De la serie de libros que visibilizan mujeres científicas, artistas, pioneras para el conocimiento de las nuevas generaciones quiero destacar los siguientes:
Mujeres de Ciencia, Mujeres en el arte y Mujeres en el deporte de Rachel Ignotofsky: cada uno de estos tres libros reseña 50 mujeres destacadas en su campo, con un gran diseño y estupendas ilustraciones. Lo interesante es que hay datos realmente relevantes y la curatoría destaca mujeres que no siempre se mencionan. Leí Mujeres de Ciencia y estoy buscando los otros dos. La autora tiene una sección de material descargable gratuito en su web (páginas para colorear de los libros, wallpapers y mucho más).Valerosas 1 y 2 de Penélope Bagieu: otra excelente serie en cómic sobre mujeres valientes. Muy buenos los dibujos, muy dinámicos y la curatoría que realizó Bagieu, también destacando a mujeres no muy conocidas como Christine Jorgensen. Leí los dos tomos y los recomiendo muchísimo. Pelea como una chica de Sandrá Sabatés y Ana Juan: otra antología ilustrada que recopila 24 mujeres destacadas de España. El diseño e ilustraciones de Ana Juan, es excelente y la selección de mujeres también desde sufragistas como Victoria Kent hasta escritoras como Emilia Pardo Bazán. Lo leí también y me gustó muchísimo.17 mujeres Premio Nobel de Ciencias de Hélène Merle-Béral: otro libro que nos permite conocer más sobre mujeres científicas, en este caso, las 17 ganadoras del Premio Nobel de Ciencias, desde Marie Curie hasta Tu Youyou. Se puede leer en la Biblioteca Pública Digital.
Damas Asesinas, Damas Oscuras y Reinas del Abismo de Editorial Impedimenta.
Existe una serie de la editorial Impedimenta que quiero destacar también. Quizás no fue pensada como serie, pero a nivel estético me parece que sí. Recopila biografías de mujeres escritoras de cuentos de fantasmas de la época victoriana y por supuesto, con un cuento seleccionado (algunos los destacamos en Bóveda). De los tres creo que el mejor logrado es que recopila biografías de mujeres asesinas y las explica en el contexto de su época, sin pretender justificarlas. Acá tienen el detalle de cada uno de los libros: Damas Oscuras, Reinas del Abismo y Damas Asesinas.
Y en el caso de Chile, me gustaría destacar también:
Modernas. Historias de mujeres en el Arte Chileno 1900 – 1950 de Gloria Cortés: una recopilación muy cuidada de mujeres artistas chilenas, con información de sus obras, corriente artística y biografías. Un trabajo que pueden leer en Biblioteca Pública Digital.¿Y ustedes conocen otros libros de divulgación sobre mujeres?
March 1, 2021
Mejores lecturas febrero 2021
Una sorpresa tremenda este febrero de 2021, al menos en lecturas entretenidas. El inicio del 2021 sigue bastante agradable, es de esperar que siga así.
Mucha no ficción de terror y sorpresas en cómics que hace tiempo quería leer y no defraudaron y el mejor pie para partir con Fredric Brown:
NO FICCIÓN:
La ciudad solitaria de Olivia Laing: una lectura muy necesaria en estos tiempos, donde Laing construye una especie de diario de vida de su soledad como inmigrante en Nueva York, que va acompañando con situaciones e historias de artistas solitarios como Edward Hopper, Henry Darger, Andy Warhol, Valerie Solanas, David Mojnarowicz y Klaus Nomi. entre otros. Desde la alienación de ser migrante y hablar un idioma que no es el mismo del lugar en el que habitamos, hasta la sensación de desamparo y soledad en la infancia, hasta el daño físico y mental que produce la soledad constante, es un ensayo muy conmovedor para cualquiera que la haya experimentado.The science of women in horror de Meg Hafdahl y Kelly Florence: un libro muy entretenido que intercala datos curiosos, análisis de la figura de la mujer en distintos films como asesina, víctima, madre, virgen, niña, anciana (entre otras), además de incluir entrevistas a actrices, directoras y productoras de películas del género del terror (como Ginger Snaps, Martes 13 y otras). Hay muchísima información, ya que el libro es un resumen de Horror rewind: podcast de las autoras (de ahí la variedad y los datos intercalados).Lost Souls of Horror and the Gothic: Fifty-Four Neglected Authors, Actors, Artists and Others de Elizabeth McCarthy: este libro es una joya absoluta debido al espléndido criterio de selección de perfiles relacionados con el gótico: descubrí a Maya Deren, conocí al Dr. Nikola, genio del mal, creación de Guy Boothby, me enteré de datos curiosos sobre autores que pensé que ya conocía (como Dion Fortune), y por supuesto, hay muchísima bibliografía a revisar. Me demoré en terminarlo y seguro volveré a revisar a manera de consulta. Buenísimo.Yokai: monstruos y fantasmas de Japón de Chiyo Chida: es un libro muy bello, con mucha información de lugares de Japón y su folklore, explicación de la diferencia entre yokai y yurei y por supuesto, una selección con imágenes tradicionales (especialmente de la obra: Desfile Nocturno de los 100 demonios de Hyakki Yagyō) y leyendas de los yokai más conocidos (como los kitsune o los kappa) y otros que no lo son tanto. Lo único que creo le resta puntos, son las caricaturas al final de cada yokai que se describe, que intentan ser cómicas pero ocupan espacio que se podía haber ocupado para sumar más información.FICCIÓN
Wylding Hall de Elizabeth Hand: construida en formato coral, donde los ex integrantes de un grupo musical folk inglés vuelven a recordar cuando en la grabación de su primer disco, uno de sus integrantes desapareció en circunstancias muy eextrañas. Mezclado todo con folklore y tradiciones como la “caza del reyezuelo”, la historia convence por lo bien desarrollados que están cada uno de los personajes y por la atmósfera inquietante que se va generando hasta el desenlace/desaparición, mezclado con las canciones tradicionales que van entregando más pistas a la historia.La noche a través del espejo de Fredric Brown: qué libro tan bien escrito y tan divertido ha escrito Brown. Una mezcla de policial disparatado, bajo el signo de Alicia, donde el protagonista (editor de un diario) debe dejar pasar una serie de noticias que podrían darle sentido a su carrera periodística, mientras se ve envuelto en una serie de rarísimos asesinatos. Luego de leerlo, subo en mi lista los títulos de ciencia ficción de Brown que no he leído aún.
COMIC
Hilda y el rey de la montaña de Luke Pearson: este sexto cómic nos presenta una historia hermosa de aventuras con Hilda cambiada por una niña troll, donde aprende poco a poco a entenderlos (mientras se transforma lentamente un uno) y trata de lograr una coexistencia pacífica entre humanos y trolls. También tenemos la esperada explicación de porqué Trollberg se llama así, descubrimos que los trolls son grandes coleccionistas y conocemos más sobre este mundo. Espero que hayan más aventuras de Hilda y el mundo que ha creado Pearson, pero si este fuera el último comic, es un final redondo, así como así.Las pequeñas distancias de Veronique Cazot y Camille Benyamina. Una atípica historia de amor, entre una chica que sufre alucinaciones y un músico que no sabemos hasta el final si es un fantasma, una alucinación o una persona de verdad. Con esta premisa, podría haber resultado algo muy creepy, pero las autoras se las ingenian para presentar situaciones cotidianas de manera dulce y mostrarnos la importancia de prestar atención a todas las personas, partiendo por uno mismo. El dibujo y la paleta de colores elegida es perfecta para la historia.Las aventuras de Monsieur Vieux Bois de Rodolphe Topffer: Considerado el primer cómic, esta obra de 1837, logra hacer muy entretenidos una serie de catastróficos desprecios a nuestro protagonista, donde cada negativa de su enamorada trae situaciones más absurdas que la anterior. Presenciamos el declive de este amor en situaciones rocambolescas, que Topffer logra sin perder el ritmo, de manera pionera para la época y con un diseño secuencial que incluye un texto resumen abajo del dibujo, que se continúa realizando hasta hoy.Kiss number Eight de Colleen AF Venable y Ellen T. Crenshaw: un cómic del que destaco el gran dibujo, muy dinámico y expresivo y que data de personalidad a todos los personajes (y eso que son muchos, no sólo a los principales) y cómo articula la historia coming of age de su protagonista, en medio del primer amor, la primera decepción amorosa, el descubrimiento de un gran secreto familiar y los desencuentros con los amigos, todo en medio de una familia religiosa y muy tradicional. Me gusta mucho que pudiendo ser una sucesión de clichés, los esquiva con gracia y tiene un final precioso.¿Y ustedes, qué buenas lecturas tuvieron en febrero?
February 21, 2021
Colección incompleta 8: Biblioteca de Cuentos Maravillosos-Olañeta
Llego entonces a la cuarta colección incompleta de mi editorial favorita: Olañeta (luego de La Pipa Sagrada y El cuerno de la abundancia Serie Menor y Serie Mayor). Lamentablemente es la colección de la que me faltan más libros: “Érase una vez… Biblioteca de Cuentos Maravillosos”.
Pero es una joya absoluta porque son cuentos de hadas, otro tema que me apasiona…
Esta colección se llama apropiadamente “Érase una vez…”, como la clásica forma en que comienzan los cuentos de hadas tradicionales, fórmula que popularizó Charles Perrault, pero casi todos la conocemos bajo el nombre de “Biblioteca de Cuentos Maravillosos”.
Son 170 tomos hasta la fecha, casi todos con ilustraciones clásicas (de autores tan reconocidos como Walter Crane, Boris Zvorykin, Mary de Morgan, Christina Rosetti y muchos más) y podemos disfrutar desde cuentos como “La bella y la bestia“, narraciones del folklore mundial y encontramos traducidos muchos de los cuentos que destaqué acá, porque ya son de dominio público (como cuentos chinos, escoceses y navajos).
Justamente dentro de la serie hay recopilaciones de mitos , cuentos y leyendas de los indios norteamericanos compilados en su mayoría por Edward S. Curtis (de quien Olañeta publicó sus 20 tomos en “La Pipa Sagrada”). Estos libros se distinguen dentro de la colección porque en el lomo hay un símbolo de la cultura que están tratando (tewas y zuñis, wailakus y yukis y así sucesivamente), símbolo que no existe en el lomo de la serie que abarca cuentos tradicionales.
En goodreads, otro coleccionista y fan de la colección
armó dos listas que compilan la serie, a revisar acá: Primera parte y segunda parte.
Los libros que me faltan de la serie de cuentos de hadas son:
Cuentos populares tibetanos.
Cuentos populares de los vikingos.
La bella y la bestia. M. Leprince de Beaumont.
75 cuentos sufíes. Eva de Vitray Meyerovitch.
La bella del país lejano de Nigosati y otros cuentos populares rusos.
Cuentos de hadas griegos.
Cuentos de hadas ingleses.
A oriente del sol y a occidente de la luna, cuentos noruegos. Asbjorsen y Moe.
Cuentos esquimales. Los cuentos del iglú.
Espectros y otros cuentos. WB Yeats.
El gato demoníaco y otros cuentos. WB Yeats.
Los libros que me faltan de la serie de mitos, cuentos y leyendas de los indios norteamericanos son:
Cómo se salvó el mundo y otros cuentos de los indios pieles rojas. Edward S. Curtis.
Cuentos indios del coyote. Paloma Triste.
El niño del cielo rojo del atardecer. Cyrus Macmillan.
Mitos y leyendas de los sioux. ML Laughlin.
Cuentos de la mujer araña, leyendas de los indios hopis. Gm Mullet.
La leyenda del canto nocturno y otros relatos de indios apaches. Edward S. Curtis.
La leyenda del doctor Tierra y otros relatos de los indios pimas, mojaves, yumas… Edward S. Curtis.
El mito de la mujer Búfalo Blanco y otros relatos de los indios sioux. Edward S. Curtis.
La leyenda de Pobrecito y otros relatos de los indios pigan y arápahos. Edward S. Curtis.
Siete cabezas y otros relatos de los indios yakinas. Edward S. Curtis.
Coyote el transformador y otros relatos de los indios nez percés y wishham. Edward S. Curtis.
La chica que se casó con un fantasma y otros relatos de los indios salish. Edward S. Curtis.
El pescador y el oso y otros relatos de los indios Nootkas y Haidas. Edward S. Curtis.
Las aventuras de los dioses gemelos y otros relatos de los indios salish. Edward S. Curtis.
Los primeros chamanes.
Piwen, conejo y otros relatos de los indios tiwas y queres. Edward S. Curtis.
Niyanimis vence el frío y otros relatos de los indios chipewyan, cris y sarsis. Edward S. Curtis.
Las flechas mágicas y otros relatos de los indios cheyenes, comanches, wíchitas…. Edward S. Curtis.
Los enanos caníbales.

Detalle de recopilaciones de cuentos de indios norteamericanos de Curtis y de cuentos de hadas tradicionales.
¿Conocen esta serie? ¿Cuál es su libro favorito de ella?


