Realidad Quotes

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Francesc Miralles
“Nunca dejes que la realidad te estropee una buena historia.”
Francesc Miralles, El mejor lugar del mundo es aquí mismo

Fernando Vallejo
“…yo no inventé esta realidad es ella la que me está inventando a mí…”
Fernando Vallejo

Sándor Márai
“- Que quieres de ese hombre?- pregunto de repente la nodriza.
- La verdad - respondio el general.
- Conoces muy bien la verdad.
- No la conozco - dijo el en voz ata, sin preocuparse por el servicio, que habia interrumpido abajo la colocacion de las flores y miraba hacia arriba. Volvieron a bajar la mirada inmediatamente, con un gesto mecanico y continuaron con sus quehaceres- La verdad es precisamente lo que no conozco.
- Pero conoces la realidad- observo la nodriza con un tono agudo, casi agresivo.
- La realidad no es lo mismo que la verdad- respondio el general- La realidad son solo detalles.”
Sandor Marai

Haruki Murakami
“Pero, si se me permite formular una anodina teoria general, en nuestra vida imperfecta las cosas inutiles son, en cierta medida, necesarias.”
Haruki Murakami, Sputnik Sweetheart

Alex Mírez
“La lectura es aventura, escape, entretenimiento, infinito. La realidad es dura, cruda, asfixiante, cerrada y limitada. ¿Para qué buscar realidad en un libro si ya lidiamos todos los días con ella? Está ahí, dictando que algo azul solo debe ser azul, exigiendo que algo redondo solo sea redondo. ¿Qué pasa si yo quiero que el color sea verde o la forma sea triangular? ¿O qué pasa si yo no quiero que haya color alguno ni forma alguna? No, no hay nada interesante en lo real. Si leo es porque quiero olvidarme durante un rato de esta aburrida y cuadrada humanidad.”
Alex Mírez, Perfectos mentirosos

Haruki Murakami
“Hay una realidad que demuestra la verdad de un hecho. Porque nuestra memoria y nuestros sentidos son demasiado inseguros, demasiado parciales. Incluso podemos afirmar que muchas veces es imposible discernir hasta qué punto un hecho que creemos percibir es real y a partir de qué punto sólo creemos que lo es. Así que para preservar la realidad como tal, necesitamos otra realidad -una realidad colindante- que la relativice. Pero, a su vez, esta realidad colindante necesita una base para relativizarse a sí misma. Es decir, que hay otra realidad colindante que demuestra, a su vez, que ésta es real. Y esta cadena se extiende indefinidamente dentro de nuestra conciencia y, en un cierto sentido, puede afirmarse que es a través de esta sucesión, a través de la conservación de esta cadena, como adquirimos conciencia de nuestra existencia misma. Pero si esta cadena, casualmente, se rompe, quedamos desconcertados. ¿La realidad está al otro lado del eslabón roto? ¿Está a este lado?”
Haruki Murakami, South of the Border, West of the Sun

C.S. Lewis
“¿Cómo podía ser al mismo tiempo el Dios que todo lo sabía y el hombre que preguntaba a sus discípulos «¿Quién me ha tocado»?
Yo sugiero que en realidad, y es una verdad intemporal acerca de Dios, la naturaleza humana, y la experiencia humana de la debilidad o el sueño o la ignorancia, quedó de algún modo incluida en la totalidad de Su vida divina. Esta vida humana de Dios es, desde nuestro punto de vista, un período particular en la historia de nuestro mundo (desde el año 1. DC hasta la Crucifixión)
Por lo tanto, imaginamos que es también un período en la historia de la propia existencia de Dios. Pero Dios no tiene historia. Es demasiado definitivamente y totalmente real para tenerla. Puesto que, naturalmente, tener una historia significa perder parte de tu realidad (porque ésta ya se ha deslizado en el pasado) y no tener todavía otra parte (porque aún sigue en el futuro), de hecho, no tienes más que el mínimo presente, que ha desaparecido antes de que puedas hablar de él.”
C.S. Lewis, Mere Christianity

“Transpiro... Me toco. Siento que mis manos ya no son mis manos... Mi piel ya no es mi piel... Me encuentro en un estado rarísimo.. como si rozara la realidad, pero no pudiendo permanecer dentro de ella. Como si mi persona no estuviese allí, en ese lugar.”
Alina Diaconú, Avatar

C.S. Lewis
“Todos los días son «ahora» para Dios. Dios no recuerda que hicierais nada ayer; sencillamente os ve hacerlo, porque, aunque vosotros hayáis perdido el ayer, Él no. Él no os «prevé» haciendo cosas mañana; sencillamente os ve hacerlas, porque, aunque mañana aún no ha llegado para vosotros, para Él sí. Nunca suponéis que vuestras acciones en este momento serían menos libres porque Dios ve lo que estáis haciendo. Pues bien; Él ve vuestras acciones de mañana del mismo modo, porque Él ya está en el mañana, sencillamente mirándoos. En un sentido, Él no ve vuestra acción hasta que la habéis hecho; pero claro, el momento en que la habéis hecho es ya el «ahora» para Él.”
C.S. Lewis, Mere Christianity

C.S. Lewis
“Los que están enamorados tienen una inclinación natural a vincularse por medio de promesas. Las canciones de amor del mundo entero están llenas de promesas de fidelidad eterna. La ley cristiana no impone sobre la pasión del amor algo que es ajeno a la naturaleza de esa pasión: exige que los enamorados se tomen en serio algo que su pasión por sí misma los impulsa a hacer. Y, por supuesto, la promesa, hecha cuando estoy enamorado y porque estoy enamorado, de ser fiel al ser amado durante toda mi vida, me compromete a ser fiel aunque deje de estar enamorado. Una promesa debe ser hecha acerca de cosas que yo puedo hacer, acerca de actos: nadie puede prometer seguir sintiendo los mismos sentimientos.”
C.S. Lewis, Mere Christianity

C.S. Lewis
“Probablemente oraréis el Padre Nuestro. Sus primerísimas palabras son Padre Nuestro. ¿Veis ahora lo que esas palabras significan? Significan, con toda franqueza, que os estáis poniendo en el lugar de un hijo de Dios. Para decirlo abruptamente, estáis disfrazándoos de Cristo. Estáis fingiendo, si lo preferís. Este disfrazarse de Cristo es un acto de hipocresía insultante. Pero lo extraño es que El nos ha ordenado que lo hiciéramos. La única manera de adquirir una cualidad en realidad es empezar a comportarnos como si ya la tuviéramos.”
C.S. Lewis, Mere Christianity

C.S. Lewis
“El Cristo en Persona, el Hijo de Dios que es hombre (igual que vosotros), y Dios (igual que Su Padre) está realmente a vuestro lado y está ya desde ese momento ayudándoos a transformar vuestro fingimiento en realidad. Esta no es meramente una manera elaborada de decir que vuestra conciencia os está diciendo lo que debéis hacer. Si interrogáis a vuestra conciencia, sencillamente, obtenéis un resultado. Si recordáis que os estáis disfrazando de Cristo, obtenéis otro. Hay muchas cosas que vuestra conciencia podría no llamar definitivamente malas (especialmente las cosas en vuestra mente), pero que reconoceréis de inmediato que no podéis seguir haciendo si intentáis seriamente ser como Cristo. Puesto que ya no estáis pensando simplemente en lo bueno y en lo malo: estáis intentando adquirir la buena infección de una Persona.”
C.S. Lewis, Mere Christianity

C.S. Lewis
“No cabe duda de que lo que un hombre hace cuando le cogen por sorpresa es la mejor evidencia de lo que ese hombre es. Está claro que lo que surge espontáneamente, antes de que el hombre tenga tiempo de ponerse un disfraz, es la verdad.”
C.S. Lewis, Mere Christianity

“Estaba en la edad en la que los sueños de la infancia retroceden, lentos pero seguros, ante la dura realidad.”
Emanuel Bergmann, De truc

“Pese a ese desengaño espiritual, Max seguía teniendo la necesidad de creer en algo más veraz que el mundo que le rodeaba. Le resultaba difícil dejar la irracionalidad. Y
cuanto más empeoraba la relación de sus padres, tanto más irracional se volvía él.
Mientras el mundo que le rodeaba se desmoronaba como un castillo de naipes, él buscaba la salvación en la fe. En su interior había un desdoblamiento: Max el creyente por un lado, Max el escéptico por el otro. Era el creyente el que había puesto todas sus
esperanzas en un disco rayado y en un viejo gruñón que olía raro. No era el primero al
que le ocurría eso, muchas personas no salían de esa fase a lo largo de toda su vida. Max
también tenía miedo de despertar, del definitivo final de su infancia. Quería seguir
dormitando y soñando algún tiempo, envuelto en una manta caliente de mentiras. No quería levantarse y sentir el frío suelo bajo sus pies desnudos. Todavía no. A pesar de la enorme carga probatoria de lo contrario, Max seguía aferrado a ello: él creía en lo
imposible.”
Emanuel Bergmann, De truc

Augustine of Hippo
“El temor es enemigo de lo nuevo y lo repentino que sobreviene con peligro de perder las cosas que se aman y se quieren conservar; pero, ¿qué cosa hay más insólita y repentina que tú; o quién podrá nunca separar de ti lo que tú amas? ¿Y dónde hay fuera de ti seguridad verdadera? La tristeza se consume en el dolor por las cosas perdidas en que se gozaba la codicia y no quería que le fueran quitadas; pero a ti nada se te puede quitar. ¿Soñé que con el uso de una falaz libertad me colocaba imaginariamente por encima de una ley que en la realidad me domina, haciendo impunemente, en un remedo ridículo de tu omnipotencia lo que no me era permitido?”
Augustine of Hippo, Confessions

Clarice Lispector
“Pero no sabía afrontar la realidad. Para ella la realidad era demasiado para creérsela. Además, la palabra «realidad» no le decía nada. Ni a mí, por Dios.”
Clarice Lispector, The Hour of the Star

Neil MacGregor
“A medida que avanza nuestro conocimiento del mundo físico, disminuye nuestra necesidad de que la religión nos lo explique.”
Neil MacGregor, Living with the Gods: On Beliefs and Peoples

Yuval Noah Harari
“Ésta es la lección básica de la psicología evolutiva: una necesidad modelada hace miles de generaciones continúa sintiéndose subjetivamente, aunque en la actualidad ya no sea necesaria para la supervivencia y reproducción.”
Yuval Noah Harari, Homo Deus: A History of Tomorrow

“Matatalino ang mga taong mas maraming pangarap na hindi masisira ng realidad!”
Napz Cherub Pellazo

Ryan Holiday
“Los perros, Dios los bendiga, son apasionados, como lo pueden atestiguar numerosas ardillas, pájaros, cajas, mantas y juguetes. Los perros no logran la mayor parte de lo que se proponen hacer. Sin embargo, tienen una ventaja en todo esto: una memoria de muy corto plazo que mantiene a raya la horrible sensación de futilidad e impotencia. Por otro lado la realidad de nosotros los humanos no tiene razones para ser sensible a las ilusiones bajo las cuales funcionamos. Con el tiempo, la realidad termina por interferir.”
Ryan Holiday, Ego Is the Enemy

Alejandro Mos Riera
“La imaginación es siempre,
más increíble que la realidad.

Nunca dejes que la realidad
te estropee una una buena historia.

Entre la realidad y la leyenda.
Escribe siempre la leyenda.

Escribo porque es mi manera
de vivir en el mundo.
No hay otro lugar para mí,
en la tierra de los vivos.

Y si no escribiera,
moriría simbólicamente,
todos los días.

La literatura, es
una cápsula de tiempo,
una prueba de vida.

Lo más importante
para sobrevivir
es querer vivir.”
Alejandro Mos Riera, Invisible presencia

Stephen King
“Fue también el primer relato que nunca enseñé a mis padres. Hay en él demasiado Denny. Y demasiado Castle Rock. Y sobre todo, demasiado mil novecientos sesenta. La verdad siempre la identificas, porque cuanto te hieres a ti mismo o a algún otro con ella, siempre brota la sangre.”
Stephen King, Las cuatro estaciones II: otoño e invierno

C.S. Lewis
“En todas las experiencias que pueden hacerles mejores o más felices sólo los hechos físicos son “reales”, mientras que los elementos espirituales son “subjetivos”; en todas las experiencias que pueden desanimarles o corromperles, los elementos espirituales son la realidad fundamental, e ignorarlos es ser un escapista. Tu paciente, adecuadamente manipulado, no tendrá ninguna dificultad en considerar su emoción ante el espectáculo de unas entrañas humanas como una revelación de la realidad y su emoción ante la visión de unos niños felices o de un día radiante como mero sentimiento.”
C.S. Lewis, The Screwtape Letters

Walter J. Ciszek
“Hay movimientos del alma, más profundos de lo que las palabras son capaces de describir y más poderosos que cualquier razón, que pueden hacer que el hombre sepa, salvando cualquier pregunta, cualquier argumento o duda, que digitus Dei est hic, que «este es el dedo de Dios», y el nombre de esa realidad es la gracia. Dios inspira al hombre con su gracia, eleva su corazón, ilumina su mente y mueve su voluntad. Para aceptar esa realidad se necesita fe, pero no por ello deja de ser una realidad. Ni todas las explicaciones lógicas y razonadas de los teólogos serían suficientes para convencer de ella a quienes no poseen el don de la fe, pero sigue siendo una realidad.”
Walter J. Ciszek, He Leadeth Me

Walter J. Ciszek
“La tentación de tirar la toalla es la misma a la que se enfrenta todo el que ha respondido a una llamada y descubre que la realidad de la vida no coincide con las expectativas creadas bajo el primer impulso de sus perspectivas y su entusiasmo. La respuesta a nuestra tentación: una gracia tan sencilla como la de plantearnos nuestra situación desde su punto de vista, y no desde el nuestro. La gracia de no juzgar nuestros esfuerzos según estándares humanos ni por lo que nosotros queríamos o esperábamos que ocurriera, sino según el designio de Dios. La gracia de comprender que nuestro dilema, nuestra tentación, la habíamos creado nosotros y solo existía en nuestras mentes: no se ajustaba ni se podía ajustar al mundo real dispuesto por Dios y gobernado en última instancia por su voluntad.”
Walter J. Ciszek, He Leadeth Me

Walter J. Ciszek
“La verdad pura y simple es que su voluntad consiste en lo que Él desea enviarnos a través de las circunstancias, los lugares, las personas y los problemas diarios. La cuestión está en aprender a descubrirla: no solo en teoría ni solo de vez en cuando en ese relámpago de lucidez que concede la gracia de Dios, sino todos los días. Ninguno de nosotros tiene necesidad de preguntarse cuál será la voluntad de Dios para él: la voluntad de Dios se nos revela claramente en las situaciones cotidianas, si somos capaces de aprender a mirarlo todo como Él lo ve y como nos lo envía.”
Walter J. Ciszek, He Leadeth Me

Walter J. Ciszek
“El alma sencilla que ofrece cada mañana «todas sus oraciones, sus obras, sus alegrías y sufrimientos del día» –y que actúa aceptando cualquier situación diaria como enviada por Dios sin cuestionársela y respondiendo amorosamente a ella– ha entendido con una fe casi de niño la profunda verdad acerca de la voluntad divina. Predecir cuál será la voluntad de Dios, argumentar cómo debería ser, es al mismo tiempo una estupidez humana y la más sutil de las tentaciones.”
Walter J. Ciszek, He Leadeth Me

Walter J. Ciszek
“Dios no espera que ningún hombre cambie el mundo él solo. Lo que sí espera de él es que actúe como Él quiere que lo haga en las circunstancias dispuestas por su voluntad. El sentimiento de desesperanza que todos experimentamos en circunstancias como estas nace en realidad de nuestra tendencia a introducir demasiado de nuestro yo en la escena. Lo que el hombre sí puede cambiar es, antes que nada, a sí mismo. Y todo hombre ejerce –es más, debe ejercer– cierta influencia en las personas que Dios pone en su vida cada día. Como cristiano, se espera de él que influya en ellas positivamente y Dios le hará responsable del bien o el mal que obre en ese roce.”
Walter J. Ciszek, He Leadeth Me

Walter J. Ciszek
“La burda realidad de la vida sometía a una dura prueba a mi nuevo espíritu interior, decidido a buscar, discernir y aceptar la voluntad de Dios en cada detalle de cada situación. Cada día llegaba recién salido de las manos de Dios y repleto de oportunidades para hacer su voluntad. Para mí, cada día era una serie de momentos y sucesos que ofrecer a Dios, que consagrar y devolverle con una dedicación plena a su voluntad. No temía no sobrevivir. La muerte solo sería una llamada para volver al Dios al que servía cada día. Mi vida consistía en hacer la voluntad de Dios,”
Walter J. Ciszek, He Leadeth Me

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