Merche Diolch > Merche's Quotes

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  • #1
    Merche Diolch
    “—Suéltame —le exigió.
    Álvaro tragó.
    —Discúlpate —ordenó.
    Daniela negó con la cabeza.
    —¿Por qué? ¿Por llamarte idiota? —Apretó su muñeca un poco más—. No voy a pedir perdón por algo que es verdad.
    Él gruñó, esperó unos segundos, midiéndose con su mujer, hasta que la soltó. La miró, observó su cara, su nariz, sus labios, donde se detuvo un poco más y al final, desistió. Se dio media vuelta y comenzó a subir las escaleras, alejándose de ella.
    —Este «idiota» sabía lo que tenía a su lado hacía unos años y tuvo que dejarlo escapar —susurró.
    Daniela observó la espalda del hombre, muda, sin saber muy bien qué decir o hacer, temblando... y sintió cómo su cuerpo se derrumbaba sobre los escalones dejando que un llanto silencioso la invadiera.”
    Merche Diolch, ¿Quién viene a cenar esta noche?

  • #2
    Merche Diolch
    “—¿Qué ha sucedido aquí? —preguntó refiriéndose a lo que había interrumpido con su llegada.
    Álvaro se llevó las manos a la cabeza y negó.
    —No lo sé… —dudó—. No sé qué estoy haciendo.”
    Merche Diolch, ¿Quién viene a cenar esta noche?

  • #3
    Merche Diolch
    “—No, ahora no Daniela. No seré capaz de controlarme si dices algo —señaló con voz grave—. Creo que he sido paciente, muy paciente…
    —Pero…
    —¡Dos! —gritó acallándola. Levantó el dedo índice y corazón de su mano derecha para dar énfasis a sus palabras, y avanzó unos pocos pasos hasta ella—. Dos años lejos de ti, sin pedirte explicaciones, sin…
    —¡¿Por qué?! —le preguntó subiendo el tono mientras también se acercaba a él—. ¿Por qué? —repitió mostrando todos los sentimientos que la ahogaban.
    Álvaro parpadeó sin comprender, gruñó de impotencia y atrapó el rostro femenino con sus manos.
    —Porque tú me lo pediste…”
    Merche Diolch, ¿Quién viene a cenar esta noche?

  • #4
    Merche Diolch
    “A veces, para descubrir quién eres, hace falta romper las cadenas que te asfixian.
    Falco, Destino”
    Merche Diolch, Destino

  • #5
    Merche Diolch
    “A veces para saber por qué llora tu alma, debes arriesgarte a mirar hacia atrás para descubrir la verdad, aunque eso signifique aceptar que la has perdido para siempre...
    Falco, Destino”
    Merche Diolch, Destino

  • #6
    Merche Diolch
    “Soltó el aire que sin darse cuenta había retenido,
    mientras una frase célebre, de uno de los escritores de la
    antigüedad, invadía su mente:
    «La mejor manera de librarme de la tentación es caer en ella.»”
    Merche Diolch, Encrucijada

  • #7
    Merche Diolch
    “―El cambio climático provocó ciertas modificaciones.
    ―Eso lo sé ―le interrumpió―. Los polos de la Tierra
    se derritieron. Las aguas abnegaron la superficie terrestre y
    solo algunas zonas sobrevivieron, adaptándose a condiciones
    muy extremas como Antiqua Canadá, conquistada por
    la nieve y el hielo.
    »El resto del mundo sobrevive gracias a las grandes
    estructuras artificiales que se construyeron. Enormes urbes
    donde los puentes, viaductos y carreteras colgantes, dominan
    el paisaje de una civilización en la que ve, cada noche,
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    cómo el agua podría avanzar por sus calles sin ningún
    control, si no fuera gracias a las presas o diques que se han
    levantado en sus orillas.
    »Todo es artificial, Gabriel. ―Volvió a golpear con su
    pie el suelo―. La mayoría de los animales, por no decir
    todos, se han extinguido. Hay especies vegetales que no
    llegué a conocer. Y ahora… ―Miró lo que les rodeaba para
    devolver su atención al hombre―. Ahora mi mundo, las
    ideas que me han inculcado desde niña, han cambiado.”
    Merche Diolch, Encrucijada

  • #8
    Merche Diolch
    “―Yo también pensaba lo mismo. Lo que nos habían
    enseñado, lo que habíamos visto, leído, catado desde
    niños. ―Señaló el paisaje―. Todo cambió cuando llegué
    aquí, a Nueva Esparta, y conocí a Séneca.”
    Merche Diolch, Encrucijada

  • #9
    Aileen Diolch
    “Habían pasado toda la mañana en la cama. Juntos...

    Entre caricias, besos, y risas volvieron a hacerse el amor con más lentitud que la primera vez.

    Los jadeos y los suspiros sustituyeron a las palabras. Las miradas que se prodigaron dieron forma a sus sentimientos. Sus manos, sus cuerpos transmitieron todo lo contrario que sus miedos impidieron ofrecerse.

    Se habían reencontrado, se habían amado, y Álex temblaba ante el futuro que se le presentaba con León.

    [Capítulo 8, Alex y León]”
    Aileen Diolch, Fuego Rojo

  • #10
    Aileen Diolch
    “León gruñó y atrapó su boca en un beso voraz. No podía resistirse a ella. Sabía que tenía que hablarle de sus sentimientos (...), pero al igual que ella, también necesitaba sentirla, estar en su interior, rodeado de su calor. (...)

    Volvió a ponerse encima de Alex y le dió un dulce beso.

    - ¿Estas segura?

    Alejandra enrolló las piernas en la cintura de él y asintió.

    - Te necesito - suplicó.

    Y sin mas, León introdujo en su interior su pene ya erecto, arrancándole un gemido natural.

    Las manos de Alex se agarraron a sus hombros. Sus uñas se hincaron en su piel. Sus caderas se arquearon recibiendo el pene que entraba y salía de su interior y que conseguía (...) que las sensaciones (...) se arremolinaran en su estómago y su corazón latiera cada vez más veloz.

    (...)

    Leon atrapó su boca, alimentándose de sus gemidos. Lamió sus labios. Jugó con la lengua de ella. Besó su cuello, lo mordió, lo acarició, y descendió hasta sus pechos donde los pezones enhiestos reclamaban mayor atención. (...)

    Las manos de Álex descendieron con lentitud por la musculosa espalda delineando el tatuaje de León hasta sus nalgas, donde en una muda súplica le imploró que aumentara el ritmo.

    Su cuerpo sin control, obedeció a la que era dueña de su corazón y comenzó a embestir cada vez con mayor velocidad, (...) hasta que sus gemidos se entrelazaron y sus respiraciones se convirtieron en una. (...)

    León estaba enamorado de esa mujer y tenía que confesárselo, fueran cuales fueran las consecuencias.

    [Capítulo 13. León y Álex].”
    Aileen Diolch, Fuego Rojo

  • #11
    Aileen Diolch
    “Estaban juntos de nuevo y esta vez no iba a perderla aunque...
    -Tienes que contarle la verdad -reconoció para sí mismo.”
    Aileen Diolch, Fuego Rojo

  • #12
    Aileen Diolch
    “—Rojo… Fuego…
    Sus miradas chocaron de nuevo mientras sus resuellos se entrelazaron.
    Con lentitud, ella se deshizo de los guantes, atrapó la cremallera de su chaqueta de cuero consiguiendo que el ruido metálico, al bajar poco a poco, resonara entre las cuatro paredes de espejo.
    Sus ojos verdes descendieron hasta la férrea boca para a continuación posarse sobre la mirada eléctrica.
    Una de las manos del hombre se colocó en la nuca de ella y la otra, con suavidad, se asentó sobre la cadera dejando que sus experimentados dedos acariciaran la nívea piel, visible entre la camiseta y la cinturilla del vaquero.
    Las uñas moradas tiraron de la corbata negra, acercando más a su dueño, consiguiendo que sus cuerpos se amoldaran. Su osada cadera se arqueó levemente atrayendo el miembro ya erecto que se acomodó sin ningún problema a la curva sinuosa.
    Él tiró de la roja cabellera y levantó su rostro.
    —Fuego… —susurró mientras su boca se posaba hambrienta sobre la de su pareja.”
    Aileen Diolch, Fuego Rojo

  • #13
    Aileen Diolch
    “—Sigues mordiéndote los labios cuando estás nerviosa —señaló.
    Em, viéndose pillada in fraganti, dejó lo que hacía y se enfrentó a su captor.
    —No estoy nerviosa, yo…
    Pero no pudo terminar lo que iba a decir.
    La boca masculina se cernió sobre la de ella. Atrapó el labio inferior, dejó que su lengua sanara los pequeños arañazos que se había infringido y la deslizó con suavidad por la boca hasta que consiguió, con una dulce caricia, que Emily le permitiera adentrarse en su húmeda cavidad, arrancándole un gemido de bienvenida. El beso fue lento y suave, todo lo contrario de lo que podría esperar después de la discusión que habían mantenido. Las manos de él se asentaron en su cintura. Las manos de ella se enredaron en el cabello moreno.
    Un nuevo beso. Una nueva caricia. Un nuevo suspiro…”
    Aileen Diolch, ¿Por qué no?

  • #14
    Aileen Diolch
    “—Vale. Está bien. Pero como vuelva a besarme… —Se calló de pronto, tapándose la boca con las manos.
    Cuando el cerebro de Eve asimiló lo que su hermana acababa de decir saltó como un resorte.
    —¿Saúl te ha besado? —Em negó con la cabeza—. ¿Cuándo? —Volvió a negar—. ¿Anoche? —Negó de nuevo—. ¿Tú le correspondiste?
    Emily se levantó de la silla y fue hacia el fregadero, en un vano intento de alejarse de ese interrogatorio.
    —Te digo que no pasó nada —mintió.
    —¡Tú también le besaste! —afirmó su hermana.
    Ella se volvió y la miró.
    —Pero no se repetirá —señaló mientras se abrazaba a sí misma.
    —¿Por qué? —preguntó con curiosidad.
    —Porque no —contestó.
    —¿Por qué no? —insistió asomando en su rostro una leve sonrisa.
    —Porque no —sentenció seria pero la reacción de su hermana la descolocó.
    Eve gritó y comenzó a saltar de alegría por la habitación.”
    Aileen Diolch, ¿Por qué no?

  • #15
    Daniel Glattauer
    “Beso de forma similar a como escribo". "Si prometes besarme como me escribiste ayer y has escrito hoy, ¡me arriesgaré!”
    Daniel Glattauer, Gut gegen Nordwind

  • #16
    Merche Diolch
    “Porque solo cuando encuentras a esa persona que te entiende y te comprende, que te cuida y te acompaña en los días buenos y malos; cuando tú también correspondes a esa persona con esos sentimientos, es cuando se dan los besos de amor verdadero.”
    Merche Diolch, Sin Ti

  • #17
    Merche Diolch
    “—Peter… aunque lo soñemos… —Se subió las gafas por el puente de la nariz en un tic nervioso—. Es un cuento. Nunca Jamás fue creado por un escritor… No existe.
    El joven enfrentó su mirada azul, y Claire pudo observar en sus iris un halo de tristeza que le rompió el corazón.
    —Si creyeras, lo verías —la acusó y salió de la habitación.
    —Peter… —Claire le llamó y fue detrás de él—. Espera, Peter…”
    Merche Diolch, Soñar Despierto

  • #18
    Merche Diolch
    “Lo importante es disfrutar del día a día, sin importar el qué dirán, sin importar los demás… Aquí lo importante eres tú. Siempre tú".”
    Merche Diolch, Solo di que sí

  • #19
    Merche Diolch
    “—¿Sabes que querría hacer ahora mismo? —le susurró sin apenas voz, pero ella lo escuchó.
    Siempre lo escuchaba.
    —No —respondió sin saber de dónde había encontrado la fuerza que se había atascado en su garganta y le impedía hablar.
    —Besarte —dijo de golpe, y ambos se callaron.
    Faith ahogó un gemido y Evan cerró los ojos, regañándose mentalmente de que quizás ni era el momento ni el lugar para hacer ese tipo de declaración.
    Fue soltándose poco a poco, liberando de su agarre a la joven con intención de disculparse, ya que debía arreglarlo. No podía perder lo que tenían, aunque fuera insuficiente para su corazón.
    Pero Faith le agarró una de las manos antes de que este se soltara del todo y se giró con rapidez hacia él.
    Sus ojos se encontraron unos segundos.
    Evan fue a decir algo…, quizás ese perdón que había aparecido en sus labios y le sabía tan amargo, pero Faith no lo dejó.
    Se abalanzó sobre su boca y un gemido de reconocimiento se escuchó por encima de los acordes de la guitarra o del sonido de la batería.
    Un beso ansiado por los dos.
    Un beso al que le siguieron otros tantos hasta que todo terminó".”
    Merche Diolch, Solo di que sí

  • #20
    Merche Diolch
    “Llevo muchos años rememorando ese beso que nos dimos bajo la luna, en el planetario, tanto... que he llegado a pensar que fue un sueño. Un sueño perfecto que no pudo ser real, por lo que necesito asegurarme de que no ha sido mi cabeza la que lo ha maquillado para que pueda continuar con mi vida".”
    Merche Diolch, Cita en la luna

  • #21
    Merche Diolch
    “Necesito confirmar que tus labios saben a fresa y tu savia me ofrece esa fuerza que me ha acompañado cada día".”
    Merche Diolch, Cita en la luna

  • #22
    Merche Diolch
    “Los sueños son bonitos pero no se pueden comparar con la realidad".”
    Merche Diolch, Cita en la luna

  • #23
    Merche Diolch
    “—Debiste darme la oportunidad de elegir.
    —Lo sé —afirmó.
    Posó las manos en sus mejillas y acercó su rostro al de ella.
    —Lo habríamos solucionado de alguna forma. —Tocó la punta de su nariz, donde apenas ya se le veían las pecas que tenía de joven.
    —Carlo, yo…
    Este siseó, acallándola, y volvió a mirarla a los ojos.
    —Siempre lo hacíamos. Los dos. Juntos —le indicó, y selló sus palabras atrapando sus labios con un beso que pretendía ser delicado pero que se tornó poco a poco en apasionado.
    Si no hubiera sido por el estallido de los fuegos artificiales en el cielo y por la euforia de los reunidos en el pueblo, que liberaron multitud de farolillos, ninguno de los dos sabría cómo habría terminado esa escena.
    Ese beso…”
    Merche Diolch, Deseo que me recuerdes

  • #24
    Merche Diolch
    “Las mentiras son verdades a medias.
    Las verdades a medias son afirmaciones silenciosas.
    Las afirmaciones son el valor que poseemos para decir lo que queremos.”
    Merche Diolch, Deseo que me recuerdes

  • #25
    Merche Diolch
    “En esta vida solo aquellos que tienen presente sus temores, y tratan de superarlos, se pueden llamar héroes de verdad".”
    Merche Diolch, La tinta del corazón

  • #26
    Merche Diolch
    “Desde que me hablaron de ti, ha habido algo que me ha empujado a conocerte, Leyre".”
    Merche Diolch, La tinta del corazón



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