“―El cambio climático provocó ciertas modificaciones.
―Eso lo sé ―le interrumpió―. Los polos de la Tierra
se derritieron. Las aguas abnegaron la superficie terrestre y
solo algunas zonas sobrevivieron, adaptándose a condiciones
muy extremas como Antiqua Canadá, conquistada por
la nieve y el hielo.
»El resto del mundo sobrevive gracias a las grandes
estructuras artificiales que se construyeron. Enormes urbes
donde los puentes, viaductos y carreteras colgantes, dominan
el paisaje de una civilización en la que ve, cada noche,
306
cómo el agua podría avanzar por sus calles sin ningún
control, si no fuera gracias a las presas o diques que se han
levantado en sus orillas.
»Todo es artificial, Gabriel. ―Volvió a golpear con su
pie el suelo―. La mayoría de los animales, por no decir
todos, se han extinguido. Hay especies vegetales que no
llegué a conocer. Y ahora… ―Miró lo que les rodeaba para
devolver su atención al hombre―. Ahora mi mundo, las
ideas que me han inculcado desde niña, han cambiado.”
―
Merche Diolch,
Encrucijada