Padres Quotes

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David Trueba
“La ducha es un lugar de inspiración caro y antiecológico, pero las canciones saben a lluvia. Además es una manera de rebelarme contra los rigores de mi padre. Cuando vivía con él, bastaba que me oyera abrir el grifo de la ducha para golpear la puerta del baño desde fuera. ¡Esa agua, no hace falta gastar tanta para una ducha! ¡Cuando te enjabonas cierra el grifo! Si te sonabas los mocos bajo el chorro de agua, se indignaba. Pero, hombre de Dios, ¿tú sabes el agua que derrochas así?, me increpaba tras la puerta. ¿Crees que tus mocos merecen desperdiciar el agua de un río? El agua malgastada, la luz sin apagar, la nevera que no cierras porque dudas qué tomarte, la persiana levantada de noche si está encendida la calefacción, tirar el tarro de mermelada sin que quede cristalino hasta el fondo eran dispendios que no admitía. La música favorita de mi padre era la de la cucharilla golpeando el envase de un yogur mientras perseguía las últimas rebañaduras durante quince minutos. Clinc, clanc, clinc, clanc.”
David Trueba, Tierra de campos

David Trueba
“La peor consecuencia de la vejez es que los demás invaden tu intimidad. Ya nadie respeta las manías, las costumbres, tu forma particular de hacer las cosas, desde la higiene a la organización del día. Alguien, con la intención de ayudar, se ocupa de ti. Pero ocuparse de ti es ocupar tu territorio íntimo. La independencia perdida de mi padre le transformó en un señor malhumorado. La incapacidad para valerse solo le enfrentó con los demás.”
David Trueba, Tierra de campos

Alejandro Zambra
“Mi padre era un computador, mi madre era una máquina de escribir.
Yo era un cuaderno vacío y ahora soy un libro.”
Alejandro Zambra, My Documents

José Saramago
“la culpa era de su ceguera de progenitor, la misma, (...) que nos impide ver que nuestros hijos, al fin y al cabo, son tan buenos o tan malos como los demás”
José Saramago, Caim

Maria Fernanda Heredia
“Odia su violencia, pero nunca lo odies a él.”
Maria Fernanda Heredia, Hay Palabras que los Peces no Entienden

Jordi Balaguer
“«Mamá, papá, lo he conseguido, ya he visto lo que es real en mí.He alcanzado a consciencia cada uno de mis sueños, lo he logrado... ya soy... el asesino de mis pesadillas.» Ergon.”
Jordi Balaguer, La maldición de Gryal

“Al estar la admiración a los padres sustentada en las hazañas de los padres, la misma cae en declive en la adolescencia. Si antes patear una pelota lejos era hazaña, el hijo ve que él mismo la puede patear más lejos. Entonces, el niño, para sentir que “creció”, y que pasó de la etapa anterior, necesita demostrarse que ya no considera a sus padres sus héroes.
El hijo sabe que la dependencia al amor y aprobación de ellos era un síntoma de su admiración, y de su etapa anterior. Ahora, para probarse a sí mismo que ya no tiene esa dependencia, realiza intencionalmente acciones que sabe que serán reprobadas por los padres. Hacer todo aquello que cause disgusto a los padres puede ser hazaña, porque demuestra, en esta etapa, que ya superó la admiración que antes les tenía, debido a que es capaz de afrontar a intención su desaprobación. El hijo se necesita demostrar a sí mismo que ya no teme su desaprobación, que ya no teme su desprecio, porque, cuando eso lo demuestra, entonces sabe que creció.”
Martín Ross, El M.A.S. y El M.A.P.: Una Teoria Psicologica

Lucía Arca Sancho-Arroyo
“Ellos me aconsejan, me enseñan lo aprendido y ponen a mi disposición sus oídos para que hable y sus hombros para que llore, pero dejan que me equivoque, que trace mi senda. No hay otra forma de hacerlo; vivir conlleva equivocarse, y cada tropiezo nos ayuda a aprender, a mejorar.”
Lucía Arca Sancho-Arroyo, Oh My Gothess

David Cotos
“A los dos pequeños hijos de la familia Ugarte, les gustaban los juguetes, pero más que eso preferían que sus padres, al levantarse y al acostarse, se acercarán a cada uno de ellos y les dijeran: Te quiero mucho, con un fuerte abrazo y beso en las mejillas.

Cuento: El Cariño
Autor: David Cotos
Publicado 29 de Agosto de 2012 en Fan Page de Observando Cine”
David Cotos

David Cotos
“El hecho de que mi padre nos haya abandonado cuando eramos niños no significa que todos los hombres sean malos.

Cuento "El Padre"
Autor: David Cotos
Publicado 26 de Agosto de 2012 en Fan Page de Observando Cine”
David Cotos

“Una de las hazañas favoritas de los padres y de las madres es la de ser “el mejor padre del mundo” o “la mejor madre del mundo”.
En realidad usan a sus hijos como un instrumento que les sirve para llenar sus vidas. Tienen una vida vacía y, con exagerados gestos de sobre-protección encuentran un motivo para sentir orgullo y status social.
Estas personas hablan todo el tiempo y sin que les preguntes sobre sus hijos. Hablan de todo lo que hacen por sus hijos. Hablan de todo lo que se sacrifican por sus hijos. Hablan de todo el esfuerzo que ellos realizan para sacarlos adelante. Hablan de todo lo que los quieren, hablan de todo lo que los defienden.
Y por la sobre-protección, el hijo se queda sin Autoestima. Se convence de que es un perejil que todo lo que tiene y todo lo que logró en su vida, es gracias a su “excelente madre” o a su “gran padre”. En la práctica, estas personas que tienen a la “hazaña de los mejores padres” como hazaña principal de sus vidas… anulan la personalidad a sus hijos.
(Martín Ross. El Mapa de la Autoestima)”
Violet Florence Martin, El Mapa de la Autoestima

“En ocasiones, los padres compiten con sus hijos y los humillan por envidia y los humillan tanto que los anulan.
Martín Ross. El Mapa de la Autoestima.”
Violet Florence Martin, El Mapa de la Autoestima

John Green
“Llega un momento en el que nos damos cuenta que nuestros padres no se pueden salvar ellos mismos ni salvarnos a nosotros, que a todos los que navegan por el tiempo, tarde o temprano, la corriente los arrastra hacia el mar, y que, en pocas palabras, todos nos vamos.”
John Green, Looking for Alaska

Morris Gleitzman
“A veces, los padres no pueden proteger a sus hijos incluso aunque les quieran más que a nada en el mundo. A veces incluso cuando lo intentan con todas sus fuerzas, no pueden salvarlos.
Puedo”
Morris Gleitzman, Once

Herodotus
“Porque nadie es tan necio que prefiera la guerra a la paz: en ésta los hijos entierran a sus padres, y en aquella los padres a los hijos.”
Herodotus, Los Nueve Libros de La Historia

Wendy Walker
“Los padres de Tom son docentes e intelectuales. Su padre dio clases de Literatura en el Connecticut College durante treinta años. Su madre trabajaba en la secretaría de exalumnos. Vivían y respiraban universidad, y se ufanaban de ser cultos, cosa que se reflejaba en todo lo que hacían y eran. En gran parte era inofensivo, y hasta beneficioso, para Tom y su hermana pequeña, Kathy. Las vacaciones eran siempre de acampada familiar. No les dejaban ver la tele sin supervisión, y solo los fines de semana. Imaginaos lo insulso que era el contenido autorizado. Tenían que leer diez libros por verano, y a colonias nunca iban. Nada de quedarse a dormir en casa de un amigo. Toque de queda estricto, y cada domingo a la iglesia, aunque de religión se hablaba más en términos de teoría y sociología que de pasión y fe. Lo evaluaban y lo analizaban todo, despojándolo de las influencias emocionales que pudieran llevar a creer en una mentira o a actuar de modo erróneo. Seguro que conocéis a gente de este tipo. A los no tan disciplinados les despiertan ganas de zarandearlos hasta que se desprenda alguna emoción, aunque se queden inconscientes. No parecen humanos, a pesar de su tan buen comportamiento.
¿En qué se traducía todo esto para Tom? Si llegaba a casa con sobresalientes, no había euforia, abrazos, besos ni llamadas por teléfono a los abuelos. Nada de monedas para la hucha, ni de postre especial, ni de saltarse una práctica de piano. No pegaban las notas a la nevera, no; las evaluaban y las comentaban, y a Tom le recordaban que sus notas eran un reflejo de lo mucho que había trabajado, y que no se pensara que era mejor o más listo que los otros. Y cuando cantaba en la obra de fin de curso, o anotaba una carrera en el partido de béisbol, o traía un animal de barro pintado de la asignatura de arte, con un vago parecido a una jirafa… Todo lo que hacía Tom era objeto de valoración sincera y desapasionada. En el segundo estribillo has desafinado un poco, Tom. A la primera base has llegado más que nada por suerte, Tom. No te creas que te volverá a pasar. Tienes que practicar más. Hombre, se nota que te has divertido haciéndolo.
Sí, ¿verdad? Exacto. Un poco adelantados a su tiempo, precursores de los consejos educativos que nos han endosado durante la pasada década. No hay que estar orgulloso de los hijos. Son ellos los que tienen que enorgullecerse. Tampoco hay que hacer falsos elogios, porque entonces dejan de fiarse de nuestras opiniones. No hay que dejarlos por el mundo creyéndose mejores de lo que son, porque solo servirá para que se lleven una decepción. La verdadera autoestima es la que viene de tener unos padres sinceros.
Yo estos disparates los rechazo desde siempre. En eso soy un caso aparte.
Somos seres pequeños e insignificantes. Lo único que nos llena, lo que nos da un horizonte, orgullo, sentido del yo, es el lugar que ocupamos en los corazones de la gente. Necesitamos que nos quieran nuestros padres sin condicionantes, sin lógica ni racionalidad. Necesitamos que nos vean a través de un cristal distorsionado por su amor y que nos digan de todas las maneras posibles que los llena de felicidad el mero hecho de que estemos en el mundo. De acuerdo, algún día nos daremos cuenta de que nuestras jirafas de barro no eran magistrales, pero es necesario que nos hagan llorar siempre que las bajemos de nuestros desvanes, sabiendo que cuando nuestros padres veían estos trozos de yeso tan feos sentían un orgullo absurdo y ganas de abrazarnos hasta que nos dolieran los huesos. Es lo que necesitamos de los padres, más que la verdad sobre lo pequeños que somos. Ya habrá gente de sobra que nos lo recuerde y nos ofrezca evaluaciones desapasionadas de nuestra mediocridad.”
Wendy Walker, All is Not Forgotten

Ignacio Novo
“La mayor fortuna de nuestras vidas es tener padres maravillosos que nos enseñen a vivir de la manera correcta. Que nos infundan como obligación respetar a todos y ser honestos con nuestros asuntos. Y que nos transmitan amor, para poder amar, y pasión y energía para poder vivir.”
Ignacio Novo
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