“Yo detestaba a Los Beatles. Salir de la escuela, abordar un camión repleto, ir apretujado una hora, cambiar a un trolebús para media hora más de trayecto. , descender y cruzar campos de futbol encharcados para llegar a la colonia, a mi mundo de chinchillas desolladas, de judokas ultracatólicos, de muchachas cayendo desde seis metros de altura, de un perro lobo metido en peleas de perros y escuchar "she loves you, ye, ye, ye" simplemente no cuadraba.
Nada en Los Beatles, absolutamente nada, ni en sus letras acarameladas, ni en su música pegajosa, ni en sus películas banales, hallé un resquicio de mi realidad.”
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Guillermo Arriaga,
El salvaje