Leonardo Padrón's Blog, page 8
May 12, 2021
Rubí
Rubí es una serie de televisión dramática y tercer proyecto de la franquicia Fábrica de Sueños. Está producida por W Studios en colaboración con Lemon Studios para Televisa. Readaptada para la televisión por el escritor venezolano Leonardo Padrón y producida por Carlos Bardasano. En Estados Unidos, la producción estrenó el 21 de enero de 2020 y finalizó el 27 de febrero del mismo año en Univision.467 Mientras que en México, la producción se estrenó anticipadamente por Las Estrellas el 15 de junio de 2020.
Está protagonizada por Camila Sodi, José Ron, Rodrigo Guirao y Kimberly Dos Ramos, acompañados por Ela Velden, Tania Lizardo, Marcus Ornellas, Lisardo, María Fernanda García, Henry Zakka, Rubén Sanz, entre otros.
La historia transcurre en dos tiempos; el presente (2020) y el futuro (2040).2 En el futuro, una periodista llamada Carla Rangel (Ela Velden), decide hacer un reportaje acerca de una misteriosa mujer que vive a las fueras de la Ciudad de México de nombre Rubí Pérez Ochoa (Camila Sodi). Esta mujer tan misteriosa, oculta un gran pasado que la llevó a convertirse en la mujer más odiada de todo México.
Fuera de serie
Fuera de Serie es la pista de despegue a un viaje apasionante por la vida de muchas de las figuras más cautivadoras de América Latina en su camino hacia el éxito.
A través de una decena de testimonios con figuras de la música, la televisión, el periodismo, la literatura o el entretenimiento, nos acercaremos a una ruta repleta de altibajos, que arrojará lecciones luminosas a todo el que las escuche. Aquí encontraremos el honestísimo testimonio de los miedos, espejismos y emboscadas que todas esas celebridades encontraron en el camino.
Escucharemos el momento en que una artista como Gloria Trevi cae en prisión en Brasil acusada de tráfico de menores; el descenso al infierno de las drogas por parte de una estrella de la salsa como Cheo Feliciano; los instantes que amenazaron la vida de Jorge Ramos delante de un fusil en Afganistán; los intentos de fuga de Ismael Cala del régimen de Fidel Castro; el precio que tuvo que pagar Vicente Fernández, el rey de la ranchera mexicana, por su fama; o las múltiples calamidades que debió sortear Facundo Cabral antes de convertirse en uno de los mayores trovadores de la música hispana.
Fuera de serie expone la maestría de Leonardo Padron , escritor con más de 30 años de trayectoria en el mundo de la televisión, el cine y la literatura, y su impresionante capacidad para introducirnos, cómo nadie, en la vida interior de sus entrevistados, y en el espíritu de sus historias hacia el éxito y la consagración.
Cada diálogo se convirtió en un mapa íntimo a través de la vida y carrera de sus entrevistados, pero a su vez en un álbum con datos sorpresivos y sinceramente conmovedores. Padrón consiguió abrir y desentrañar los cajones del alma de cada uno de ellos. Una aventura sin desperdicio.
Fuera de serie es un acercamiento único y apasionante a diez personajes que decidieron hacer de la vida un espectáculo imposible de no celebrar, que defendieron contra viento y marea el mandato de su vocación y jamás dudaron de su destino.
Sus nombres están tatuados al ADN cultural de todo un continente.
Sus rostros son las distintas caras del éxito.
May 10, 2021
«La caída estrepitosa que protagonizó Pablo Iglesias se convirtió en una fiesta para los venezolanos»
Dice Leonardo Padrón (Caracas, 1959) que observa el mundo con ojos de escritor, deteniéndose «en las complejidades de la condición humana», y que hoy anda «arrinconado en la misma esquina donde están tantos. En el desconsuelo». Licenciado en Letras por la Universidad Católica Andrés Bello, profesor, guionista de exitosas telenovelas –Contra viento y marea, El país de las mujeres, Cosita rica, Amar a muerte…–, películas y documentales, poeta, entrevistador y articulista, cuenta a LD que hace, más o menos, tres años, durante el que iba a ser un viaje vacacional de diez días en Miami, recibió una llamada del gerente de su línea aérea: «Mira, el Sebin lleva tres días preguntando en qué vuelo regresas y a qué hora. No vuelvas». Desde entonces, reside «involuntariamente» en la ciudad estadounidense, con el alma estrujada, engrosando la monumental y creciente diáspora venezolana.
Le entrevistamos, Skype mediante, con motivo de la publicación de su último libro, Tiempos feroces (Kálathos Ediciones, 2021), que recopila textos escritos entre 2015 y 2018, que aspira a luchar «contra el virus de la desmemoria» y que muestra un bestiario de reflexiones y, sobre todo, de historias y de personajes que malviven en un país roto en pedazos, arrasado «por el ácido sulfúrico de la revolución».
P: Señor Padrón, permítame un par de preguntas en clave nacional española: ¿sabe quién es Pablo Iglesias?
Thank you for watching
R: Por supuesto. Por desgracia, sé quién es Pablo Iglesias. Lo tengo clarísimo.
P: ¿Y sabe que ha abandonado, o eso dice, la primera línea de la política tras su fracaso electoral en la Comunidad de Madrid?
R: Estruendoso. Será que los venezolanos estamos escasos de buenas noticias, y no te imaginas cómo, de repente, esa caída estrepitosa, esa caída libre, que protagonizó Pablo Iglesias se convirtió en una fiesta para los venezolanos. Ha sido uno de los apologistas más furibundos del chavismo y, por supuesto, ha tratado de generar una caja de resonancia en Europa y, particularmente, en España, a propósito de las bondades, absolutamente inexistentes, del chavismo. Ha tratado de mitificar la figura de Chávez y, por supuesto, lo que ha hecho es beneficiarse del chavismo en términos pecuniarios. Hemos entendido que es una de sus habilidades mayores: sacar provecho de la política para abultar su chequera. Siempre nos ofendió, nos pareció un agravio cada vez que Pablo Iglesias elogiaba la revolución chavista. Y nos parecía inmensamente peligroso cuando alguien como él estaba, cada vez más, copando la escena política española. ¡Llegó a ocupar la vicepresidencia del país! Estábamos francamente crispados. Así que esta caída de ese ídolo con pies de barro… Le agradecemos la buena noticia ante la sequía que teníamos de buenas noticias. Es lo único que le podemos agradecer a Pablo Iglesias los venezolanos.
P: Afirma que los venezolanos han sido «arrasados por el ácido sulfúrico de la revolución». ¿Hasta qué punto no vieron venir esto o, si me permite, hasta qué punto no quisieron ver venir esto?
R: Sería bastante peligroso entrar en el territorio de las generalizaciones. Una buena cantidad de venezolanos lo advirtió. Si uno va a las cifras con las que Hugo Chávez ganó la presidencia por el voto popular, sí, obviamente, ganó en buena lid, pero ganó con una participación exigua. El fantasma de la abstención, que siempre termina siendo un factor inquietantemente decisivo en la balanza del poder, jugó su rol. También, se había sembrado, durante largos años, una suerte de estigmatización de los partidos políticos en Venezuela. Tuvimos 40 años de democracia, referente en Latinoamérica, con alternabilidad democrática: se elegía un presidente y si, a los dos años, te dabas cuenta de que era un mediocre más, un corrupto más, sabías que, tres años después, lo podías sacar del poder con la herramienta del voto, que es la más poderosa de una democracia. Entonces, esa alternabilidad nos permitía cambiar el rostro a los corruptos. Pasó que, por supuesto, Venezuela es un país que ha tenido un exceso de dinero que no ha sabido manejar nadie. No sólo a través del petróleo: es un país con unos recursos minerales impresionantes. Los corruptos envilecieron con tanto dinero y comenzaron a usurpar un dinero que era de todos los venezolanos. Entonces, terminó convirtiéndose en un lugar común que estábamos siendo gobernados por una partida de corruptos. En todo caso, había una vida normal. Ni siquiera la política era un tema para los venezolanos. Los venezolanos, dentro de ese marco de democracia, abríamos el grifo del agua y salía agua. Tú pasabas el interruptor y se encendía la luz, abrías la nevera y había comida, ibas a los supermercados y había una gran variedad de alimentos. Tu sueldo te alcanzaba para comprar una casa, un carro, irte de vacaciones… Incluso, en las zonas populares: la gente ejercía la vida bajo el prisma de la normalidad. Entonces, se empezó a satanizar a los partidos políticos, se incubó el virus de la antipolítica, y ese fue el caldo de cultivo perfecto para que un populista y golpista como Hugo Chávez terminara conquistando el poder. Chávez, no hay que negarlo, era un encantador de serpientes: manejaba el verbo con una habilidad envidiable. Y supo encarnar el discurso de los desposeídos, el clásico discurso populista que suele encandilar a la gente que está desprevenida ante estos ilusionistas. Y hubo mucha gente que advirtió que elegir a alguien como Hugo Chávez era una suerte de suicidio colectivo, pero sí, se impulsó la mayoría, una mayoría sesgada, como te digo, y compramos el ticket de la pesadilla.
P: Usted me atiende desde Miami. ¿Reside ahí?
R: Resido aquí involuntariamente. Yo viajé aquí por diez días y llevo ya tres años casi. Cuando iba a regresar, tuve una llamada de advertencia del gerente de la línea aérea, que me dijo: «Mira, el Sebin lleva tres días preguntando en qué vuelo regresas y a qué hora. No vuelvas». Fue una llamada que decidió el resto de mi vida. Efectivamente, yo, que estaba aquí con mi esposa, le dije: «Bueno, creo que tenemos que quedarnos». En ese momento había, como ha habido siempre, un acoso muy fuerte a comunicadores, escritores, a gente que tenemos cierta influencia en nuestro ámbito y hemos sido bastante tercos en denunciar todos los atropellos. Todos, de alguna manera, hemos pagado la factura: algunos con la cárcel, otros con la anulación del pasaporte, que hace que te quedes encerrado en tu propio país sin la posibilidad de viajar, otros terminan expulsados del medio en el que trabajan… Son distintas modalidades con las que te cobran la disidencia.
P: En uno de los artículos recogidos en Tiempos feroces, escribe: «Estar unos días en Florida y mezclarse con la diáspora estruja el alma. Cada rostro es una historia brusca». Usted, ahora, forma parte de esa «historia brusca».
R: Así es. Nunca imaginé que iba a integrar esa línea que escribí. Ningún venezolano quiere salir de su país. Nadie quiere salir de su país: los sirios, los mexicanos, los centroamericanos… pero, a veces, el país te expulsa por la gente que gerencia la política del país. Para mí, fue tan imprevisto que me generó un estupor que se convirtió en mudez. Ojo: se supone que yo podía escribir con más libertad y, de alguna manera, ponerme un poco más bilioso en respuesta al agravio. Pero no podía entender cómo estaba del otro lado del muro sin haber tenido la posibilidad de despedirme de mis hijos, ¡sin haber tenido la posibilidad de apagar la computadora! Siempre recuerdo eso: dejé la computadora prendida. Era un viaje demasiado breve y, cada vez que la apagaba, por las carencias del sistema eléctrico del país, cuando la prendía ya no tenía internet, tenía que llamar a un técnico, tenía que pagar un dinero extra para que lo conectara… era todo un contratiempo. Dejé una biblioteca de 5.000 libros allá… dejé todo: me vine con dos blue jeans y cuatro camisas. Imagínate. Comencé a reconstruir mi vida, la escenografía de mi oficio: otra biblioteca, otra computadora… El paisaje que veía por la ventana no era el de Caracas, sino el de otra ciudad. Entonces, me generó una conmoción interior que se tradujo en un silencio en las palabras. Es decir, seguí trabajando, por razones obvias de subsistencia, escribiendo guiones de televisión, pero ahí estaba lidiando con la ficción. Era otra forma de relacionarme con las palabras. Pero yo era columnista semanal de El Nacional, escribía en otros portales digitales, tratando de hacer el inventario de la pesadilla del chavismo, y cuando la pesadilla terminó por arrollarme, me costó mucho reestablecerme sobre mi propio equilibrio. El exilio es una palabra llena de piedras. Entonces, ¡qué difícil es masticar piedras!
P: ¿Cuánta muerte cabe dentro de Venezuela?
R: Es una pregunta que, solamente al enunciarla, genera una crispación absoluta. Parece que cabe mucha. La devastación ha ido in crescendo. Venezuela sigue siendo pasto de todas las calamidades que engendra un régimen dictatorial. Sí, la calle se apagó. Cuando digo «la calle se apagó», hablo de las revueltas sociales, que fueron furibundas. Los venezolanos, durante muchas oleadas, nos fuimos a las calles a pelear por el regreso a la democracia, a la libertad, y la represión fue durísima. La cantidad de jóvenes estudiantes muertos, la cantidad de desaparecidos, de gente torturada, fue desastrosa. Las historias mínimas son terribles: uno tiene que hacer el ejercicio de irse detrás de las estadísticas y aterrizar en los nombres propios. No es lo mismo decir «hay 500 presos políticos» que contar la historia de cada preso político. Y ahí es donde te das cuenta de la magnitud del daño. Además, del daño emocional: la cantidad de venezolanos que hemos sido separados entre sí, las familias, los amigos… Es un inventario de pérdidas constante. Y si bien la calle se apagó, ahorita, quien gobierna en Venezuela es la miseria. Hay un estado de pobreza generalizado. El sueldo mínimo de un trabajador básico es un dólar al mes. Como comprenderás, suena como una hipérbole, como una exageración inadmisible, pero es así. Obviamente, la calle se apaga no sólo por una cantidad de decepciones que hemos tenido a propósito de los muchos actos fallidos del liderazgo opositor, sino ya porque el venezolano que está dentro del país está en el instinto de supervivencia: le interesa, primero, resolver lo que debe llevarse a la boca, para después tratar de pensar sobre su libertad. Primero tienes que alimentarte a ti y a tus hijos. ¿En qué se traduce eso? En que la gente no sale a la calle para pelear contra el régimen: la gente sale a la calle para abandonar el país.
P: Se hace eco de una entrevista de Lluís Amiguet en La Vanguardia a la disidente norcoreana Hyeonseo Lee. Le dice ésta al periodista: «Lo más humillante para mí es que, para sobrevivir, tienes que hacerte el idiota». ¿Ocurre eso también en Venezuela?
R: Hay muchísima gente que ha tenido que claudicar también por instinto de supervivencia, muchas empresas, medios de comunicación… Mucha gente con una esfera de influencia importante terminó callándose, omitiendo su opinión. Todos sabemos que el silencio puede ser una forma de complicidad. Estamos hablando de un país donde, para que te hagas una idea, en el año 2013 había 130 medios impresos, y ahorita sobreviven solamente 20. 110 medios impresos desaparecieron, fueron prohibidos, fueron expropiados, comprados para, por supuesto, cambiarle la línea editorial. También pasó con las emisoras de radio, canales de televisión, portales digitales… Todo para generar una especie de desierto informativo y atenuar a las voces de protesta. Efectivamente, ante esa voracidad del régimen a la hora de callar a sus adversarios, unos lo enfrentan y desembocan en la ruina de su empresa y en la ruina personal, y otros terminan plegándose a una convivencia con el régimen que, sin duda alguna, es entendible porque todo ser humano tiende al instinto de supervivencia.
P: ¿Y la comunidad internacional? ¿Hasta qué punto las instituciones supranacionales se están haciendo las idiotas con su país?
R: Si algún hallazgo o algún triunfo ha obtenido el liderazgo democrático venezolano ha sido lograr que más de 60 países hayan condenado a Nicolás Maduro y lo reconozcan como usurpador del poder, como un gobernante ilegítimo, y, en cambio, reconocen como presidente interino a Juan Guaidó. Lo que pasa es que la diplomacia tiene procesos de cocción demasiado lentos a la hora de incidir en las realidades de los países. Son muchos los eventos que ocurren en distintos lugares del mundo en los que hay genocidios, hambrunas, masacres, atropellos de la libertad de expresión. Los organismos internacionales se pronuncian y condenan, pero todo termina siendo una suerte de peripecia verbal que no termina concretándose en un cambio. Sí, se ha generado una serie de sanciones económicas al régimen que, sin duda alguna, los ha golpeado un poco, pero eso no termina transformándose, por lo menos, hasta ahora, en un cambio efectivo. Que la ONU, la OEA, la Unión Europea o EEUU se pronuncien de una forma condenatoria contra el régimen de Nicolás Maduro no cambia la vida al venezolano de a pie, no termina siendo un agente transformador. A ver, Jesús: lo que está pasando en Venezuela es inmensamente complejo. Aquí no estamos hablando ni siquiera de política, sino de una organización criminal que está sustentada en estructuras que van más allá de los asientos ideológicos.
P: ¿Entre ellos, el narcotráfico?
R: Entre ellos, el narcotráfico, por supuesto. Vemos ahorita con pavor cómo se está fragmentando el país. Hay pequeños focos de guerra real en la frontera entre Venezuela y Colombia. Hay facciones disidentes de las FARC peleando contra las Fuerzas Armadas nacionales que, a su vez, están protegiendo a otros factores de las FARC. Cuando vas a la trastienda de esas noticias, de esas balas y de esos muertos, lo que hay, realmente, es una disputa territorial por las rutas del narcotráfico, por el dominio de minas, por el dominio de muchas riquezas que interesan a esos factores criminales. Entonces, en Venezuela gobierna una organización criminal que está, además, avalada, aupada y aplaudida por Cuba, por Irán, por China, por Rusia…
P: Por Steven Seagal…
R: (Risas) Es realmente payasesca la imagen de Maduro jugando con la espada samurái. Es ofensivo. Cuando hay tanta precariedad, ver a Maduro en su clásico circo… El régimen siempre le ha hecho guiños a ciertas celebridades del mundo del celuloide. Chávez invitaba a Danny Glover, a Tim Robbins, a Kevin Spacey… hemos presenciado escenas muy patéticas. Desde lejos, a la izquierda romántica, especialmente, a la europea, le pareció fascinante lo que estaba pasando en Venezuela. Suponían que era la reedición de la revolución cubana que, en los 60, encandiló a buena parte de los intelectuales del planeta. También la izquierda norteamericana se subyugó ante el fenómeno del chavismo, y hacían «turismo revolucionario» y Chávez los paseaba. Se dice: «Tú barres por donde va a pasar el Papa». Entonces, Chávez les ponía alfombra roja a esos personajes para enseñar sus bondades. Lo que está pasando con esta suerte de pulso entre Venezuela y países democráticos/organizaciones internacionales se ha complejizado profundamente. La dictadura de Maduro no es huérfana, está muy bien escoltada.
P: ¿En qué punto se encuentra la oposición? Usted le reprocha que «su reloj no tenga la misma urgencia que la del ciudadano común» y le pide que active «el YA». Ese «YA», ¿cuán lejos queda?
R: Ese «YA» tuvo flujos y reflujos. En este momento, siendo absolutamente honesto, está un poco lejos. Hemos tenido oportunidades preciosas y las hemos dilapidado de una manera estruendosa. En muchos casos, por personalismos, por egos febriles, por batallas intestinas de los propios líderes de la oposición, que terminan priorizando sus apetencias individuales sobre las necesidades del colectivo. Sigue siendo urgente, perentorio, que la oposición establezca una nueva forma de agruparse. Pero bueno, ya están pasando cosas que apuntan a que estas divisiones van a ser cada vez mayores. Ahorita, acaban de designarse unas nuevas autoridades del Consejo Nacional Electoral, que, se supone, debería ser uno de los primeros pasos para el camino hacia un proceso electoral legítimo, y esto nace torcido, lisiado, bajo estado de sospecha, porque, primero, esa designación la está haciendo una Asamblea Nacional que es ilegítima. Entonces, ¿un organismo ilegítimo puede configurar un ente comicial legítimo? Es una paradoja que termina en una calle ciega. Y luego, ojo, allí eligieron a dos opositores que son gente de reputación democrática incuestionable, pero van a ser víctimas, una vez más, de la clásica estrategia del chavismo. Uno de los principales pecados del movimiento opositor ha sido la candidez, la ingenuidad. El no entender el calibre moral del enemigo. El enemigo no tiene escrúpulos y no tiene estructura moral. Entonces, es capaz de volar las reglas del juego a los cinco minutos de establecerlas.
P: ¿Sigue siendo, pese a todo, un optimista crónico?
R: Tengo el optimismo golpeado, abollado, con varias cicatrices, pero sigo siéndolo. El día que me baje de esa palabra… Ya tuve una primera muerte espiritual al tener que abandonar el país. Creo que si me exilio del optimismo, sería la lápida definitiva de la esperanza. Y la esperanza es una palabra que inventó el hombre para que no se le agoten las municiones a la hora de las adversidades.
P: Para finalizar, ¿cree que los venezolanos regresarán a la vida, a hablar «de la película que vio en la víspera, de la ropa que compró en un centro comercial, de la playa que visitó el fin de semana»?
R: Creo que sí. Lo que no puedo pronosticar, ni nadie puede pronosticar, es cuán cerca o cuán lejos estamos de esa normalidad. Pero creo, sin duda, que va a pasar. Nosotros tenemos que estar activados para que no ocurra lo que ocurrió en Cuba. Es decir, en Cuba ya hay 61 largos años de dictadura. Venezuela está calcando de una manera tan literal el modelo cubano que lo que nosotros tenemos que evitar es que el destino nuestro sea el mismo que el del pueblo cubano. Por eso publico libros como este: parte de la resistencia ciudadana es no quedarnos en silencio, seguir levantando la voz. Los pueblos, a veces, caen muy fácil en el pantano de la amnesia y se empieza a olvidar una cantidad de episodios que no se puede olvidar y que la dictadura quiere que olvidemos.
www.libertaddigital.comFernández Úbeda 2021-05-10
March 22, 2021
Tiempos Feroces
Les anuncio, con la alegría del nuevo hijo que nace, que ya ha salido a la venta en Amazon -en versión impresa y digital – mi más reciente libro, “Tiempos feroces”, que reúne una amplia cantidad de crónicas que he escrito sobre el acontecer de nuestro entrañable y vapuleado país.
En este libro, editado por @kalathoslibros, hay textos que están signados por un balancín que va del entusiasmo a la frustración, de la épica civil a la desesperanza airada.
Un inventario de historias mínimas que sólo aspira a luchar contra el virus de la desmemoria.
Resulta imperativo no olvidar. Para remar contra la impunidad. Para aprender del desvarío. Para intentarlo distinto. O mejor. O siempre.
Será todo un placer que tengan este libro en sus manos.
Leonardo PadrónCompra de Tiempos Feroces en AmazonSeptember 23, 2019
Leonardo Padrón: «Muchas veces el poeta juega a internarse en ciertos bosques sin saber ni siquiera si hay regreso».
Por Karen Lentini Gómez / www.revistavenezolana.com
Leonardo Padrón una voz reconocida por los venezolanos, ha traspasado sus corazones no solo con las telenovelas sino en la indagación de la memoria a través de sus entrevistas, crónicas artículos y cuentos. Porque su lenguaje poético no se resiste a ningún continente: auditivo, visual o escrito hace que me pregunte:
¿Qué tiene que ver Leonardo Padrón con este epígrafe de su libro Contracanto Poesía reunida (1979-2011)?
«Las palabras que no logro inventar son las que me explican» Guillermo Sucre
Nunca he olvidado una frase que Juan Sánchez Peláez me decía con obsesiva frecuencia: «La poesía está llena de actos fallidos». La suscribo milimétricamente. El acto poético se nutre de su propio fracaso. Decirse a través del poema es una expedición de la que vas a volver muchas veces con las manos vacías o rotas. Nos obligamos a la persistencia porque no hay más remedio. Uno escarba las palabras, las convoca, las reúne, las obliga a rozarse, a que se olisqueen, se froten, procurando el destello, la revelación, el «hongo fosforescente» -para decirlo en palabras de Margaret Atwood- pero todo aquello que queda al lado del poema, como escombro, ese sustantivo derrotado, aquel adjetivo chamuscado, ese silencio enorme, dice más de nosotros que lo que termina triunfando sobre la página blanca.
¿Crees que esa conexión con la poesía es lo que ha permeado tu palabra, lo que seduce, aquello que se plasma en todo lo que escribes? ¿Eso que atrae inconscientemente a tus seguidores?
No me corresponde a mí hacer esa valoración. No soy el mejor lector de mí mismo. Estoy demasiado contaminado con mis miedos y pretensiones. Cada escritura tiene sus correspondencias. Cada voz tiene su audiencia, por más amplia o minúscula que sea. Pero, sin duda, todos los registros escriturales que he asumido parten de un solo embrión: mi forma de leer el mundo, que es -esencialmente- desde el asombro poético. Hay una misma mirada con la que me acerco al acontecimiento de vivir, en sus eventos, sean fabulosos o cotidianos, terribles o leves. Y esa aproximación, ese estupor, va siempre sacudido por la metralla de lo poético. Supongo que eso termina entintando mi voz, urdiendo –aun de forma inconsciente- un estilo, no importa si es una crónica, un artículo periodístico, un guión de televisión o un poema. Escribo como veo.
Armando Rojas Guardia afirma en el prólogo de Contracanto «la elocuencia es la maestría de la persuasión y en la poesía esa persuasión invade a quien la lee o la escucha» ¿Cómo se puede persuadir a una persona que no lee poesía o que cree no entenderla? ¿Podrías describirnos el poder de la imagen?
Recuerdo que durante los años que dirigí un taller de poesía en la Universidad Católica Andrés Bello uno de mis afanes era que los estudiantes descubrieran la gran poesía que se ha hecho en el país. Procuraba entonces sacudirles la modorra o el prejuicio con imágenes deslumbrantes. Esas donde el lenguaje adquiere nivel de diamante. Y les dejaba caer versos de Ramos Sucre, de Gerbasi, de Sánchez Peláez, de Palomares, de Cadenas. Y veía cómo los ojos les tintineaban de asombro. Tú dices, con Vicente Gerbasi, «Lentamente fui despertando en una luz de conejos» y algo ocurre en ti, cierto estremecimiento recorre tus tímpanos, así no termines de entender del todo la metáfora. O cuando Enriqueta Arvelo Larriva dice: «Toda la mañana ha hablado el viento una lengua extraordinaria». Aristóteles decía que toda metáfora genera un extraño placer pues hace que la mente se experimente a sí misma a través de ese sobresalto del lenguaje cotidiano. Anne Carson escribe: «Los pingüinos se tambalean igual que dados sorprendidos» y la imagen es tan exacta y poderosa que recibes el corrientazo de la belleza. No hay mejor manera de ilustrar la soledad ontológica de los seres humanos que ese verso de Vallejo que dice: «Yo nací un día que Dios estuvo enfermo, grave». Si quieres acercar a alguien a la fascinación por la poesía, lánzale los mejores misiles que consigas. Te aseguro que algo se modificará en su percepción.
En Contracanto hay una exaltación no solo de la mujer, o la ciudad. También está presente, la vida, el desgarro, la nostalgia, la violencia, el amor tóxico, el vertedero, el hospital, el odio lírico; conceptos convertidos en imágenes estimulantes y perceptibles. Aspectos y espacios aparentemente triviales y antagónicos transformados en composición rítmica. Leyéndote haces que parezca hermoso hasta un basurero, hechizas con tu retórica. ¿Existe poesía en todo? ¿En qué se diferencia hacer versos sobre una mujer y un basurero?
Una de las grandes enseñanzas de Baudelaire fue demostrarnos que hasta la carroña es materia poética. Más de una vez he contado cómo llegar a un libro como Poeta en Nueva York de Lorca fue un evento crucial en mi propia escritura. La fascinación ante el vértigo de una metrópolis como Manhattan lo obligó a violentar su propio equipaje poético para poder contarla en su más cercana dimensión. Se llenó entonces de metáforas delirantes, surrealistas, caóticas como el caos que quería contar. Así entendí que la urbe es un fenómeno estético, y con ella todo lo que está en su vientre, en sus vertebras, en su asfalto, en sus esquinas, tan llenas de humo y cansancio. Un terreno baldío, manchado de orín y plástico, te habla mucho de nuestras pequeñas derrotas. Solo tienes que detener un poco más la mirada. Y quizás -te advierto- sea más fácil poetizar un basurero que a una mujer, pues lo femenino ha sido tan expuesto a la tinta del poema a través de la historia de la literatura que es muy fácil naufragar en el lugar común.
Algo que ha llamado mi atención es la reiterada presencia en tus poemas de la lluvia, el exilio y las ventanas. Al leerlas, en mi se ha desplegado un mapa mental y emocional que las conecta. ¿Cuando las menciono las percibes como conceptos separados entre sí, te evocan un sentimiento que las relaciona?
Al mundo te asomas a través de una primera ventana que son tus ojos. Pero sí, en rigor, me asombra todo lo que cabe en una ventana: una ciudad entera, tu soledad, los adioses y la lluvia, por supuesto. En cada mudanza que he tenido –que han sido ya demasiadas- lo primero que hago para seleccionar el lugar a elegir es caminar en línea recta hacia las ventanas que posee. Y allí me quedo, viendo lo que en ella cabe. Me importa más que el tamaño de las habitaciones o la disposición de la cocina. La lluvia que mencionas es esa desazón interior que nunca escampa. Es la escritura líquida de mi propia intemperie. Y ya que nombras el exilio, vaya ironía, siempre nombré al otro, al que ocurre aguas adentro. Y ahora heme aquí, en la plaza pública del exilio, como casi seis millones de venezolanos.
Has afirmado que en el cine, el autor es solo el punto de partida, el texto pierde líneas o escenas que cuesta mucho dinero realizar ¿Qué determina si una línea es importante o se puede omitir en un poema? ¿Recuerdas algún verso que te gustara especialmente y del que hayas tenido que prescindir?
Creo que nada me entona más que la reescritura del poema, que es- en esencia- el verdadero momento de la escritura. Escribir es reescribir. Al principio arrojas manchas de texto en el papel y luego te toca suprimir, depurar, tallar, repujar, mover a un lado y a otro, tratando de que el verso consiga su traje y lugar perfecto o que decrete su propia extinción. Paúl Valery decía que los poemas no se terminan, se abandonan. Lidias con ellos hasta que, agotados, te exigen que los dejes en paz. Y si hablamos de versos que haya tenido que arrojar a la basura, aún teniéndoles cierto afecto, hablamos de toneladas. No hay memoria para tal desmesura.
En Contracanto hay poemas sin título, otros donde los títulos parecen aludir claramente lo que vamos a encontrar, y algunos donde hay que escarbar para comprender su designación ¿De qué manera decides si el poema debe o no nombrarse, y con qué palabras?
Es un proceso signado por el misterio. A veces los poemas escriben ellos mismos su forma de llamarse. A veces la nitidez es la mejor opción. Y hay ocasiones en que no encuentro una palabra o expresión que resuma la intención del texto. En este último caso, he entendido que el poema ocurrió sin razón aparente. Allí hubo una transacción invisible entre la mente y el lenguaje que escapa a mi comprensión. Muchas veces el poeta juega a internarse en ciertos bosques sin saber ni siquiera si hay regreso. Y vuelve entonces con ciertas piedras extrañas, brillantes pero extrañas. No hubo razón consciente para elegirlas, pero se quedaron en tus manos. ¿Cómo reducir a un título esa perplejidad?
«Se ha dicho que el poeta es el gran terapeuta. En ese sentido, el quehacer poético implicaría exorcizar, conjurar, y, además reparar. Escribir un poema es reparar la herida fundamental, la desgarradura. Porque todos estamos heridos.» Alejandra Pizarnik
¿Leonardo Padrón ha reparado sus heridas a través de la poesía «originando el misterio de una frase perfecta»?
Coincido con Alejandra Pizarnik. A mí la poesía me ha salvado no pocas veces. Es alquimia pura. Convierte las heridas en cicatrices que pueden llegar a ser incluso espléndidas. Presumo que mucho tiene que ver el largo trajinar que debe experimentar el poeta con esa emoción hasta convertirla en una materia distinta. Es un duelo metafísico, a través del lenguaje, con tu propio estremecimiento. Y entonces, llega un momento en que estás más vigilante del triunfo del conjuro, a través de la técnica, que de la propia desgarradura. A fin de cuentas, como dice la Pizarnik, «todos estamos heridos».
«El exilio siempre es un adjetivo doloroso» ¿Leonardo Padrón ha encontrado un país?
No estoy buscando uno distinto a Venezuela. Es mi geografía interior. No es solo un inventario de playas fantásticas y tepuyes sobrenaturales. Tampoco un evento nostálgico. Buena parte de lo que soy lo designa mi experiencia con el país donde nací y me formé, donde mi imaginación se construyó, donde conocí el amor y el desamor, la madurez y la muerte, los hijos y la poesía. Claro, la vida siempre existe en otra parte. Y ahora la mía ocurre en esa isla de remolinos y hallazgos que es el exilio. Con todas las complicaciones y desafíos que entraña. Pero toca persistir. La búsqueda de ese país y su conquista implica el concurso de treinta millones de almas. No es poca cosa.
Una frase que se parezca a lo que piensas de la literatura venezolana.
La literatura venezolana es una zona de fulgores insospechados.
July 28, 2019
Juliantina avanza con el proceso de su película y serie
W Studios dio a conocer que se encuentran en pláticas con Bárbara López y Macarena Achaga para arrancar filmaciones
W Studios dio a conocer que las pláticas con Juliantina avanzan para comenzar en breve el proceso de la filmación de su película y de su serie.
A través de las redes sociales se dio a conocer una fotografía de sus protagonistas Bárbara López y Macarena Achaga en la que se encuentran con el productor Billy Rovzar y parte del equipo creativo.
“¡La película sigue avanzando! Próximamente les tendremos más información, gracias por todo su apoyo”, expresaron en una fotografía que compartieron en redes sociales.
Los fans de los personajes que aparecieron en Amar a muerte mostraron su entusiasmo desde el anuncio en el programa Hoy de estos proyectos.
Desde que la telenovela llegó a su fin en marzo, el fandom demandó por todas los medios –incluyendo murales y espectaculares– que se hiciera un spin-off de los personajes interpretados por Bárbara López y Macarena Achaga. Ahora, las actrices y los productores anunciaron que el sueño de los fans se hará realidad.
“Película, hemos estado trabajando el spin-off como serie, pero eso depende de muchas cosas. Leonardo Padrón, el escritor original de ‘Amar a muerte’, está escribiendo ahorita la película. Eventualmente va a haber serie también, estamos comprometidos”, dijo Rovzar en ese momento.
Por: Erik Solísjulio 27, 2019 – 11:12
Fuente: Televisa
June 10, 2019
La nueva Rubí tendrá “más hambre de poder”
Texto: Liliana Lejarazu Fotos: José Luis Ramos, Jaime Nogales
Aquellos fanáticos de Rubí encarnada por Bárbara Mori pueden sentir tranquilidad, pues la nueva versión está en manos del escritor venezolano Leonardo Padrón, creador del éxito Amar a muerte, y aseguró que está conservando la esencia de la trama.
En entrevista telefónica desde Miami, el también periodista nos contó que ya va por la mitad de la historia, que cuenta con 25 capítulos, y nos adelantó algunos detalles; además, espera reunirse pronto con Camila Sodi –quien esta vez interpretará a Rubí– para compartir toda la riqueza de este legendario personaje que nació de la pluma de Yolanda Vargas Dulché.
“EN DOS O TRES MESES DEBERÍAMOS ESTAR GRABANDO”
¿Cómo vas con los capítulos de Rubí?
Aún no he acabado, estoy en plena escritura de los guiones; ya llevo un poco más de la mitad de la historia.
¿Qué significa para ti hacer una nueva versión de la gran escritora mexicana Yolanda Vargas Dulché?
Obviamente es un desafío porque es una novela legendaria que hizo historia en México y que todos los televidentes mexicanos la recuerdan, pero justamente se está volviendo a hacer porque era un clásico y forma parte del macroproyecto que tiene Televisa impulsado por Patricio Wills, que es la “Fábrica de sueños”.
¿Qué es lo que veremos en esta nueva Rubí?
Veremos a una Rubí con más hambre de poder y de mundo, por lo tanto van a ver otros ambientes de dinero y de lujo a los que se vieron en la última Rubí; van a ver también un look superatractivo con respecto a las locaciones que se están eligiendo, pero sin duda, la quintaesencia de esta historia es que la carga protagónica está depositada en un personaje cuyo perfil tradicionalmente hubiera sido catalogado como la villana del cuento. Lo que fascina a cualquier escritor de este personaje es esa ambivalencia moral, que de alguna manera está obsesionado por salir de ese pantano, que es la pobreza crónica.
¿Se mantendrá el triángulo amoroso entre Rubí y el personaje de la amiga coja?
Sí, claro, es que esos personajes son emblemáticos; sin duda, el núcleo central va a estar, igualmente estarán la hermana de Rubí y la mamá, son su centro gravitacional. Habrá algunos personajes que estarán, porque acuérdense también que va a ser una historia contada en 25 capítulos y hay que compactar.
¿Te ha sido difícil lograr ese resumen de la historia?
Sí, está difícil porque hay que concentrar todo; de por sí ya era una historia vertiginosa en la que pasaban muchas cosas, pero era una carretera larga, y esta es mucha más corta, y es parte de los desafíos de esta nueva versión.
Dentro de los cambios, ¿se respetarán las profesiones de los galanes, que en la última versión eran Sebastián Rulli y Eduardo Santamarina?
Sí, serán un arquitecto y un doctor, pero cardiólogo; y el personaje de la coja no va a ser coja como tal, tendrá una prótesis; se están revaluando ciertos aspectos que eran importantes para la trama, pero modernizándolos.
“CAMILA ME PARECIÓ UNA ACTRIZ EXTRAORDINARIA”
¿Has podido reunirte con Camila Sodi, quien interpretará a Rubí?
No he tenido todavía el privilegio de conocerla, porque fue una decisión que se tomó hace poco; yo estoy en Miami, y me imagino que la conoceré pronto, pero sin duda creo que lo importante es que nos sentemos y nos escuchemos. Casualmente vi su último trabajo, que es una serie que está en Netflix que se llama Distrito salvaje, y me pareció una actriz extraordinaria que maneja mucha densidad actoral; creo que eso es importantísimo para no hacer de Rubí un estereotipo, incluso para agregarle una dimensión mayor, porque la televisión que se hace en el siglo 21 en México y en el mundo no es la misma que se hacía cuando Bárbara Mori era la protagonista. La audiencia tampoco es la misma, entonces uno tiene que redecodificar la historia.
¿ Camila Sodi te parece la idónea para ser Rubí?
La verdad es que no conozco su trabajo actoral a profundidad, pero ahí la culpa es mía, apenas estoy acercándome a lo que es la industria mexicana, aunque yo confío mucho en la gente que está tomando las decisiones en términos de casting; por ejemplo, con Amar a muerte es incuestionable lo atinado que fue escoger a Angelique Boyer, Michel Brown y Arturo Barba… Una de las virtudes de Amar a muerte era su elenco, y había un nivel actoral fresco y orgánico, lo que también debe haber aquí.
¿Ya sabes quiénes más estarán en el elenco de la historia?
Tengo una reunión en estos días con W Studios justamente para seguir haciendo casting de personajes, pero no se ha hecho la selección definitiva, y un poco la reunión es para eso, para ver los materiales y tomar decisiones, porque ya estamos cerca de entrar en etapa de preproducción.
¿Para cuándo tienen planeado iniciar grabaciones?
Yo presumo que en dos o tres meses deberíamos estar grabando.
¿Te ha pasado que no has podido dormir pensando en Rubí…
Me pasa cuando me meto en estas historias, que los personajes me acompañan al cine, a la playa, a los centros comerciales… porque uno se obsesiona con ellos, pero así es la dinámica del escritor, y si no te ocurre, es que algo malo está pasando.
June 7, 2019
Edith Piaf: La legendaria cantante francesa renace este verano en Madrid
Desde el 19 de junio el Teatro Cofidis Alcázar de Madrid se llena del alma y la voz de la gran Edith Piaf. La prodigiosa voz de Mariaca Semprún interpreta las canciones más emblemáticas de la legendaria musa francesa: ‘La vie en rose’, ‘Padam, Padam’, ‘La foule’, ‘Non, je ne regrette rien’…
Escrita por Leonardo Padrón, ‘Piaf, voz y delirio’ explora el universo íntimo de la musa del París existencialista de los años cincuenta. A través de un recorrido por las canciones de La Môme, la audiencia se acercará a una historia tormentosa donde el temperamento, el amor y la desolación marcaron intensamente la vida de una mujer que se entregó por completo a un público que la idolatró.
Con la sobresaliente interpretación de Mariaca Semprún y una banda en vivo de siete músicos conoceremos la pasión y la desgarradura de una cantante que llenó los teatros más famosos del mundo.
Edith Piaf es única e irrepetible. Un espectáculo que combina lo teatral con lo musical para dar como resultado un hermoso montaje que recrea la conmovedora historia de una quebradiza mujer que se ganaba la vida cantando en las calles de París y terminó convertida en una leyenda universal.
El espectáculo ha triunfado en países como EE.UU, España, México y Venezuela. Tuvo su primera temporada en Caracas, en octubre del 2016, y gracias al éxito y a la acogida del público se ha ido abriendo camino hacia el resto del mundo.
Mariaca Semprún es, sin duda, una de las artistas venezolanas más integrales y versátiles de su generación. Ha cosechado una experiencia desconcertante en el mundo de la música y de la actuación, logrando -en la mayoría de los casos – unir ambos talentos en el diseño de un muy singular perfil profesional. Aferrada a una formación rigurosa, su trayectoria ha recorrido los pasillos de la ópera, los musicales, el teatro, el cine y la televisión, ámbitos donde ha logrado protagonizar películas, conquistar premios, nominaciones en concursos internacionales y figuraciones de primer orden.
El público ha celebrado y aplaudido su trabajo en ‘La Novicia Rebelde’, ‘El Violinista Sobre el Tejado’, ‘La Lupe, la Reina del Desamor’, ‘Aire’ (Tributo a Mecano), y ‘Vivo’ (Tributo a Guaco). También ha demostrado su versatilidad en obras como ‘Informe Sobre la Banalidad del Amor’ de Mario Diament, ‘La Duda’ de John Patrick Shanley, ‘La Casa de Bernarda Alba’ de García Lorca o ‘400 Sacos de Arena’ de Luigi Sciamanna.
Leonardo Padrón es quizás uno de los poetas y articulistas venezolanos más leídos en su país y uno de los escritores más exitosos de la televisión latinoamericana, con más de 25 premios en su haber y con novelas que han sido vendidas a decenas de países en el mundo entero. Ha publicado 21 libros entre poemarios, ensayos, crónicas, libros infantiles y libros de entrevistas. Ha agotado numerosas ediciones y ha sido traducido a varios idiomas.
En el 2016 se estrena en el teatro con ‘Piaf, voz y delirio’, un musical protagonizado por Mariaca Semprún que marcó pauta en Venezuela y luego inició su gira internacional con exitosas temporadas en Miami, Orlando, México y Madrid. Ha sido Premio de Poesía UCAB, Premio Fundarte de Ensayo, Premio Municipal de Cine, Premio de la Asociación Nacional de Autores Cinematrográficos y Premio Fundavisual Latina por películas que han batido récord de permanencia en cartelera.
Creador de “Los Imposibles”, programa de entrevistas a personajes internacionales, experiencia radial que devino en una aventura editorial de siete tomos, se ha presentado en distintos escenarios con espectáculos que mezclan la sátira, la crítica social, la poesía, la música y la reflexión sobre el país.
Piaf, Voz y Delirio – Teatro Cofidis Alcázar
Del 19 de junio al 10 de agosto de 2019
Miércoles a viernes 20:30 h. Sábados y domingos 20:00 h.
https://gruposmedia.com/cartelera/pia...
June 5, 2019
Amar a Muerte
Amar a muerte es una telenovela dramática escrita por Leonardo Padrón, y producida por W Studios en colaboración con Lemon Studios para Televisa y Univisión. Se estrenó primero Estados Unidos por Univision el 29 de octubre de 2018 y concluyó el 11 de marzo de 2019.
Está protagonizada por Angelique Boyer y Michel Brown, en los papeles antagónicos con Alejandro Nones y Claudia Martín. Además cuenta con las actuaciones estelares de Macarena Achaga, Bárbara López, Arturo Barba, Gonzalo Peña, Henry Zakka, Jessica Mas y la participación especial de Alexis Ayala.
León Carvajal es uno de los 20 empresarios más ricos del mundo. A sus 60 años decide casarse con Lucía Borges (Angelique) , una mujer 30 años más joven que él y con una belleza que atonta a los hombres. La boda se convierte en tragedia cuando, sorpresivamente, el famoso millonario es asesinado en plena celebración. Exactamente a la misma hora, en una siniestra cárcel de Texas, es ejecutado en la silla eléctrica El Chino Valdés (Brown), un peligroso homicida sentenciado a la pena de muerte. Y, justamente en ese mismo instante, mientras conduce su vehículo, se despeña por un barranco Beltrán Camacho, un profesor de la Universidad Nacional de México. Las tres muertes ocurren al mismo tiempo a la 1 de la tarde.
Cuando León el millonario es declarado clínicamente muerto, ocurre algo inesperado: su alma reencarna en el joven y apuesto cuerpo del Chino Valdés, el feroz sicario. Y así, el gran magnate regresa literalmente de la muerte, totalmente irreconocible, para averiguar quién lo asesinó y porqué. Como verán, es también la historia de un crimen. Y la de una venganza, porque León va a descubrir que Lucía, su adorada esposa, y Johny Corona, su hombre de confianza, lo planearon todo mientras se revolcaban en una cama.
León Carvajal, ahora en el cuerpo de un asesino, logrará que lo contraten como guardaespaldas en su propia casa para vengarse de su mujer de la forma más efectiva: enamorándola hasta la desesperación, para que sufra como él los estragos del desamor. Pero su venganza se complica cuando entiende que la ama con la misma fuerza con que la odia. Su regreso le servirá también para descubrir que la vida de sus tres hijos no es tan perfecta como creía. Y cada uno, Eva, Valentina y Guille, tienen su propio infierno, un infierno que ni todo el dinero del mundo solucionaría.
A su vez, el alma del Chino Valdés, el asesino ejecutado en la silla eléctrica, reencarnará en el cuerpo del profesor Camacho, un hombre con una vida aburrida, una esposa, y un pequeño hijo, enfermo de cáncer. El profesor Camacho fue apagando su vida sexual, y ahora, como lo habita el alma de un macho insaciable, le hará sentir a su mujer lo que nunca sintió en 15 años de casados. Pero el Chino Valdés dejó algunas deudas pendientes de su vida pasada, pues le ha robado una enorme cantidad de dinero a un cartel importante, y -en el mundo de los narcos- eso se paga con sangre.
León Carvajal y el Chino Valdés tienen algo más en común: un lunar con forma de mariposa en el cuello. Una marca que poseen los reencarnados, que no son pocos en el mundo.
Esta es una historia de amor que nos llevará a descubrir los misterios de la vida después de la muerte. Una historia sobre las segundas oportunidades, la posibilidad de redención, los laberintos oscuros de la venganza, y las relaciones entre el poder, la ambición y nuestro verdadero objetivo en el mundo. Una historia donde terminamos de entender que la muerte tiene un plan para todos.
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