Gabriela > Gabriela's Quotes

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  • #1
    Clarice Lispector
    “—Lori, dijo Ulises, y de repente pareció grave aunque hablase tranquilo, Lori: una de las cosas que aprendí es que se debe vivir a pesar de. A pesar de, se debe comer. A pesar de, se debe amar. A pesar de, se debe morir. Inclusive, muchas veces el propio a pesar de nos empuja hacia adelante. Fue a pesar de que me dio una angustia que insatisfecha fue la creadora de mi vida. Fue a pesar de que paré en la calle y me quedé mirándote mientras esperabas un taxi. Y desde luego deseándote, ese cuerpo tuyo que ni siquiera es lindo, pero es el cuerpo que quiero. Pero te quiero entera, con el alma también. Por eso no importa que no venga, esperaré cuanto sea necesario.”
    Clarice Lispector

  • #2
    Alejandra Pizarnik
    “Qué fácil callar, ser serena y objetiva con los seres que no me interesan verdaderamente, a cuyo amor o amistad no aspiro. Soy entonces calma, cautelosa, perfecta dueña de mí misma. Pero con los poquísimos seres que me interesan… Allí está la cuestión absurda: soy una convulsión, un grito, sangre aullando.”
    Alejandra Pizarnik, Diarios

  • #3
    Clarice Lispector
    “Mi error, sin embargo, debía ser el camino de una verdad: pues sólo cuando me equivoco salgo de lo que conozco y de lo que entiendo. Si la "verdad" fuese aquello que puedo entender, terminaría siendo sólo una verdad pequeña, de mi tamaño”
    Clarice Lispector, The Passion According to G.H.

  • #4
    Clarice Lispector
    “No soporté más y estoy confensando que ya sabía una verdad que nunca tuvo utilidad y aplicación, y que tendría miedo de aplicar, pues no soy lo bastante adulta para saber usar una verdad sin destruirme.”
    Clarice Lispector, The Passion According to G.H.

  • #5
    Amélie Nothomb
    “El error es como el alcohol: uno enseguida se da cuenta de que ha ido demasiado lejos, peor en lugar de tener la sensatez de detenerse para limitar las secuelas, una especie de rabia cuyo origen es ajeno a la ebriedad le obliga a continuar. Ese furor, por raro que pueda parecer, podría llamarse orgullo: orgullo de clamar que, pese a todo, hacíamos bien en beber y teníamos razón al equivocarnos. Persistir en el error o en el alcohol adquiere entonces, categoría de argumento, de desafío a la lógica”
    Amélie Nothomb, Le Sabotage amoureux

  • #6
    Clarice Lispector
    “Escribo porque no tengo nada que hacer en el mundo: estoy de sobra y no hay lugar para mí en la tierra de los hombres. Escribo por mi desesperación y mi cansancio, ya no soporto la rutina de ser yo, y si no existiese la novedad continua que es escribir, me moriría simbólicamente todos los días. Pero estoy preparado para salir con discreción por la puerta trasera. He experimentado casi todo, aun la pasión y su desesperanza. Ahora sólo querría tener lo que hubiera sido y no fui”
    Clarice Lispector, La hora de la estrella

  • #7
    Clarice Lispector
    “I, who called love my hope for love.”
    Clarice Lispector, The Passion According to G.H.

  • #8
    Julio Cortázar
    “Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiera elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto.”
    Julio Cortázar, Rayuela

  • #9
    Clarice Lispector
    “Sou: o que vi.”
    Clarice Lispector, The Passion According to G.H.

  • #10
    Amélie Nothomb
    “El hambre es deseo. Es un deseo más amplio que el deseo. No es voluntad, que es una forma de fuerza. Tampoco es debilidad, ya que el hambre no conoce la pasividad. El hambriento es un ser que busca. Si Cátulo recomienda resignación es precisamente porque él no se resigna. Hay en el hambre una dinámica que prohíbe aceptar el propio estado. Es un deseo que resulta intolerable. Alguien podrá decirme que el deseo de Cátulo, que está relacionado con la falta de amor, la obsesión debida a la ausencia de la amada, no tiene nada que ver. Sin embargo, mi lenguaje detecta en él un registro idéntico. El hambre de verdad, que no es un capricho de carpanta, el hambre que despechuga y vacía el alma de su sustancia, es la escalera que conduce al amor. Los grandes enamorados fueron educados en la escuela del hambre.”
    Amélie Nothomb, Biographie de la faim

  • #11
    Jamaica Kincaid
    “Nunca se le ha ocurrido pensar que quizá su forma de querernos no sea lo mejor para nosotros.Nunca se le ha ocurrido pensar que quizá su forma de querernos la haya beneficiado más a ella que a nosotros. ¿Y por qué iba a ser así? Quizá toda forma de amor revierta en beneficio propio. No lo sé, no lo sé.”
    Jamaica Kincaid, My Brother

  • #12
    Hermann Hesse
    “En lo concerniente a los demás, al mundo circundante, no cesaba de hacer los intentos más serios y heroicos de quererlos, de ser justos con ellos, de no lastimarlos, porque había asimilado tan bien el "ama a tu prójimo"como el odio a sí mismo. Así es que, durante toda su vida, fue un ejemplo de que sin amor propio tampoco hay amor al prójimo, de que el odio hacia uno mismo es igual y, al final, provoca tanta desesperación y un aislamiento tan espantoso como el puro egoísmo”
    Hermann Hesse, El lobo estepario

  • #13
    Julio Cortázar
    “¿Qué hace un cronopio cuando se enamora? Pierde la cabeza, eso y se dedica a cortar margaritas. Cuando a un cronopio le rompen el corazón, llora un poco, y luego un poco más. Se sabe “desdichado y húmedo”. Pero mientras llora, piensa en que a todos alguna vez les rompen el corazón. En que enamorarse significa también llorar un poco. Y que a diferencia de los famas, el cronopio llora cuando tiene ganas, y como tiene ganas, llora un poco más.”
    Julio Cortázar

  • #14
    Clarice Lispector
    “Haber nacido me ha estropeado la salud.”
    Clarice Lispector

  • #15
    Clarice Lispector
    “Mira a todos a tu alrededor y ve lo que hemos hecho de nosotros y de eso considerado como victoria nuestra de cada día. No hemos amado por encima de todas las cosas. No hemos aceptado lo que no se entiende porque no queremos pasar por tontos. Hemos amontonado cosas y seguridades por no tenernos el uno al otro. No tenemos ninguna alegría que no haya sido catalogada. Hemos construido catedrales y nos hemos quedado del lado de afuera, pues las catedrales que nosotros mismos construimos tememos que sean trampas. No nos hemos entregado a nosotros mismos, pues eso sería el comienzo de una vida larga y la tememos. Hemos evitado caer de rodillas delante del primero de nosotros que por amor diga: tienes miedo. Hemos organizado asociaciones y clubs sonrientes donde se sirve con o sin soda. Hemos tratado de salvarnos, pero sin usar la palabra salvación para no avergonzarnos de ser inocentes. No hemos usado la palabra amor para no tener que reconocer su contextura de odio, de amor, de celos y de tantos otros opuestos. Hemos mantenido en secreto nuestra muerte para hacer posible nuestra vida. Muchos de nosotros hacen arte por no saber cómo es la otra cosa. Hemos disfrazado con falso amor nuestra indiferencia, sabiendo que nuestra indiferencia es angustia disfrazada. Hemos disfrazado con el pequeño miedo el gran miedo mayor y por eso nunca hablamos de lo que realmente importa. Hablar de lo que realmente importa es considerado una indiscreción. No hemos adorado por tener la sensata mezquindad de acordarnos a tiempo de los falsos dioses. No hemos sido puros e ingenuos para no reírnos de nosotros mismos y para que al fin del día podamos decir «al menos no fui tonto» y así no quedarnos perplejos antes de apagar la luz. Hemos sonreído en público de lo que no sonreiríamos cuando nos quedásemos solos. Hemos llamado debilidad a nuestro candor. Nos hemos temido uno al otro, por encima de todo. Y todo eso lo consideramos victoria nuestra de cada día.”
    Clarice Lispector, Aprendizaje o El libro de los placeres

  • #16
    Clarice Lispector
    “Me acostumbro pero no me amanso.”
    Clarice Lispector, La hora de la estrella

  • #17
    Juan Carlos Onetti
    “La literatura es mentir bien la verdad”
    Juan Carlos Onetti

  • #18
    Juan Carlos Onetti
    “Continué viéndola y aún la recuerdo así: soberbia y mendicante, inclinada hacia el brazo que sostenía la valija, no paciente, sino desprovista de la comprensión de la paciencia, con los ojos bajos, generando con su sonrisa el apetito suficiente para seguir viviendo, para contar a cualquiera, con un parpadeo, con un movimiento de la cabeza, que esta desgracia no importaba, que las desgracias sólo servían para marcar fechas, para separar y hacer inteligibles los principios y los finales de las numerosas vidas que atravesamos y existimos”
    Juan Carlos Onetti, Los adioses

  • #19
    Juan Carlos Onetti
    “Se dice que hay varias maneras de mentir; pero la más repugnante de todas es decir la verdad, toda la verdad, ocultando el alma de los hechos. Porque los hechos son siempre vacíos, son recipientes que tomarán la forma del sentimiento que los llene”
    Juan Carlos Onetti, El pozo

  • #20
    Idea Vilariño
    “Ya no soy más que yo para siempre y tú
    Ya no serás para mí más que tú.
    Ya no estás en un día futuro
    no sabré dónde vives, con quién
    ni si te acuerdas.

    No me abrazarás nunca como esa noche, nunca.
    No volveré a tocarte. No te veré morir.”
    Idea Vilariño, Poesía completa

  • #21
    Cristina Peri Rossi
    “No quería dejar de hablar de amor para hablar de postres. Sólo quería dejar de hablar de amor para hacerlo.”
    Cristina Peri Rossi, El amor es una droga dura

  • #22
    Cristina Peri Rossi
    “Sale del amor con un extraordinario vigor para las cosas cotidianas. Como si el amor hubiera sido sólo una pausa en los quehaceres, una isla fugitiva en el mar espeso de la rutina. Una isla en la que apenas hemos reposado, viajeros intermitentes. Yo, en cambio, naufrago en nebulosas olas lejanas: el amor me traslada, me transporta, me separa de las cosas. Vago, viajero perdido, en vagas holandas, en dinamarcas brumosas. No podría decir cuándo ha comenzado el placer ni cuándo ha terminado. Podría no haber empezado en la piel ni en un clítoris encajado a la boca como una llave en perfecta cerradura. Y nada habría cambiado.”
    Cristina Peri Rossi, Solitaire of Love

  • #23
    Cristina Peri Rossi
    “El lenguaje debió nacer así, de la pasión, no de la razón.”
    Cristina Peri Rossi

  • #24
    Cristina Peri Rossi
    “Hay gente a quien su desnudez la viste -digo- , y hay gente que, al vestirse, se queda sola.”
    Cristina Peri Rossi, Solitaire of Love

  • #25
    Clarice Lispector
    “Escribo como si fuera a salvar la vida de alguien. Probablemente mi propia vida.”
    Clarice Lispector

  • #26
    Margaret Atwood
    “Pienso en todas las cosas que se han escrito sobre mí: que soy un demonio inhumano, que soy una víctima inocente de un sinvergüenza que me forzó en contra de mi voluntad y con riesgo de mi propia vida, que era demasiado ignorante para saber comportarme y que el hecho de ahorcarme sería un asesinato judicial, que me gustan los animales, que soy muy guapa y tengo una tez preciosa, que tengo los ojos azules, que tengo los ojos verdes, que tengo el cabello cobrizo y que lo tengo también castaño, que soy alta y que no supero la talla media, que visto bien y con modestia, que robé a una muerta para vestir así, que soy enérgica y diligente en el trabajo, que soy de talante arisco y temperamento pendenciero, que mi aspecto es mejor que el que correspondería a una persona de mi humilde condición, que soy una buena chica de naturaleza dócil y nada malo se ha dicho de mí, que soy astuta y taimada, que tengo el cerebro reblandecido y soy poco más que una idiota. Y yo me pregunto cómo puedo ser todas esas cosas tan distintas al mismo tiempo.”
    Margaret Atwood, alias Grace

  • #27
    José Sbarra
    “Vio el mar por primera vez. En la distancia el mar era azul.
    Incuestionablemente azul. Sintió la felicidad de comprobar. Corrió desnudo por la arena de una playa sin turistas hasta que las olas le salpicaron la cara. Se detuvo, sospechando algo terrible, tomó entre sus manos un poco de mar. Y lo temido ocurrió. En el hueco de sus manos, el mar dejaba de ser azul, era sólo agua transparente. Acortar la distancia para destruir el encanto.”
    José Sbarra, Plástico cruel

  • #28
    José Sbarra
    “Nadie está a salvo. Me enamoré. Es así de simple. Las estrellas están de sobra. Si hasta yo, que nací en el país de los que siempre llegan tarde, estoy enamorado, quiere decir que le puede pasar a todo el mundo. No escucho campanas ni me da por besar a la portera. No salto, no bailo, no canto, ni hablo solo, pero en algún rincón de mi cerebro están festejando con una banda y con fuegos artificiales. Estoy enamorado. Es más que un ácido. Demasiado. Es una felicidad que se pasa de rosca y te hace llorar. Es apenas soportable.”
    José Sbarra, Plástico cruel

  • #29
    Alejo Carpentier
    “Y comprendía, ahora, que el hombre nunca sabe para quién padece y espera. Padece y espera y trabaja para gente que nunca conocerá, y que a su vez padecerán y esperarán y trabajarán para otros que tampoco serán felices, pues el hombre ansía siempre una felicidad situada más allá de la porción que le es otorgada. Pero la grandeza del hombre está precisamente en querer mejorar lo que es. En imponerse tareas. En el reino de los cielos no hay grandeza que conquistar, puesto que allá todo es jerarquía establecida, incógnita despejada, existir sin término, imposibilidad de sacrificio, reposo y deleite. Por ello, agobiado de penas y de tareas, hermoso dentro de su miseria, capaz de amar en medio de las plagas, el hombre sólo puede hallar su grandeza, su máxima medida en el reino de este mundo.”
    Alejo Carpentier, El reino de este mundo / Los pasos perdidos

  • #30
    Cristina Peri Rossi
    “Le dije que me gustaba, y quedé insatisfecha.
    La verdad era que a veces no me gustaba nada, pero no podía vivir sin ella.
    Le dije que la quería, pero también quiero a mi perro.
    Después le dije que la amaba, pero mi incomodidad fue mayor aún [...]
    decidí prescindir del lenguaje, entonces me acusó de no querer comunicarme.
    Desde hace unos años, sólo existe el silencio.
    Encuentro, en él, una rara ecuanimidad:
    la de los placeres solitarios.”
    Cristina Peri Rossi, El museo de los esfuerzos inútiles



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