“Se nace creyendo que la gente, hasta que la vida nos va desmintiendo y nos demuestra que si, que hay gente buena, pero a su lado hay montones de gente muy mala, con malas intenciones, calculadora, solapada y malagradecida. Gente con el corazón diminuto, no como un mango sino como una guayabita verde, agria".”
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Héctor Abad Faciolince,
La oculta