“1. Estar cegado por la tecnología. Las nuevas tecnologías, como big data e IA, son muy atractivas, sobre todo para los más tecnológicos. Cuando se inicia un proyecto basado en datos, inevitablemente ellos se sienten atraídos por este y lo primero en lo que piensan es en la plataforma de big data o en el algoritmo de IA que hay que utilizar: cuanto más sofisticado, mejor. Sin embargo, esto es como construir una casa empezando por el tejado. Para comenzar, resulta fundamental tener claros los problemas del negocio que hay que resolver, identificar los datos relevantes a los que hay que recurrir para buscar la solución y asegurarse de que son de suficiente calidad.”
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Richard Benjamins,
A Data-Driven Company (Acción empresarial)