Todas las horas mueren Quotes

Rate this book
Clear rating
Todas las horas mueren (Spanish Edition) Todas las horas mueren by Miriam Beizana Vigo
86 ratings, 4.22 average rating, 36 reviews
Todas las horas mueren Quotes Showing 1-11 of 11
“El tiempo no es eterno, pero la felicidad sí. Las horas no son eternas, pero nuestros recuerdos, sí.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“El tiempo no es eterno, pero la felicidad, sí. Las horas no son eternas, pero nuestros recuerdos, sí. La vida no es hermosa, pero podemos creer que sí lo es. Porque, en efecto, hay personas maravillosas en ella que nos hacen olvidar su fealdad.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“Sueño contigo todas las noches. Pienso en ti a todas horas. Las horas muertas, todas esas horas que mueren, están llenas de tu ausencia”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“la felicidad es el imposible más posible que existe para el ser humano.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“la sinceridad del dolor nos recuerda, una y otra vez, que estamos vivos.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“He estado tanto tiempo sola que la escasa parte de mi vida que estuve contigo se me antoja mi eternidad. Como mi sol, mi luna, la marea de mi mar seco o el río que ya no sigue la corriente. Metáforas hermosas, demasiado simples para expresar.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“El miedo, que forma parte de mí, es lo que me ha impedido seguir. Lo que no sé determinar es desde cuándo tengo miedo. Porque podría decirse que solo se siente terror cuando existe algo que perder. Yo creo, firmemente, que nunca he tenido nada que perder.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“Cucarachas Existían momentos efímeros de tregua en los que se podía ser feliz. No eran algo demasiado común, ni algo que se alargase demasiado. Ni tampoco era algo de lo que la mayor parte de las personas pudiesen disfrutar. Era (es) un derecho reservado únicamente a un puñado de seres, llamémosles privilegiados, que saben sonreír en medio de la tempestad y carecen de temor al sufrimiento. Y, además, obvian la muerte como si nunca hubiera estado ahí. ¿Es posible, pues, gozar de la existencia mortal, efímera, condenada a su extinción, ignorando el destino irremediable hacia el que se camina, definido por el final absoluto del todo? El tic-tac, tic-tac, tic-tac, tic-tac que todos, todos, todos llevamos dentro. Como una maldición hiriente, que nos desangra poco a poco, que va abriendo nuestras heridas, brotando de ella segundos, minutos, horas de vida. Presente en cada acción de nuestra vida, que llamamos cotidiana, es el tufillo constante que sufrimos por el simple y mero hecho de existir. Nos creemos grandes y no somos ni tan siquiera cucarachas. Cucarachas. Cucarachas.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“_ Sin amor no hay vida. Por eso, muchos murieron por amar a quien no debían, por creer en dioses en los que no estaba permitido creer, por amar una ideología que no estaba permitido tener. Y preferían morir, Dorotea, porque sin ese amor, tampoco tendrían vida. Y es imposible traicionar al amor.
-Es tan…hermoso.
– Y lo hermoso es, a la vez, tan destructivo.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“Tus letras, tus relatos, me reportaron una paz inexplicable, me ayudaron a tener otra visión de la vida. Había tanto dolor en ellos que me hacían sentirme fuerte. Fuerte porque tú, a pesar de todo ese daño sufrido, seguías viva, seguías luchando.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren
“Dorotea no tenía nada. No sabía nada. Era una ignorante. Un despojo. Un parásito. Una basura. No despertaba el interés de nadie. Solo repugnancia. Solo asco.”
Miriam Beizana Vigo, Todas las horas mueren