The Cardboard House Quotes
The Cardboard House
by
Martín Adán521 ratings, 3.85 average rating, 76 reviews
The Cardboard House Quotes
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“If you let it be known that you are a
poet, you will be sent to the police
station.”
― The Cardboard House
poet, you will be sent to the police
station.”
― The Cardboard House
“If you let it be known that you are a
poet, you will be sent to the police
station.”
― The Cardboard House
poet, you will be sent to the police
station.”
― The Cardboard House
“Un bote pescador a la altura de Miraflores, saluda con el pañuelo blanco de su vela, tan inútil en esta atmósfera inmóvil, linda, como pintada por un mal pintor. Ese saludo es un saludo a nadie, y esa alegría, alegría de disparate, de pequeñez, de retorno, de humildad…”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Mil cosas han hecho los hombres peores que sus culturas: las novelas de Víctor Hugo, la democracia, la instrucción primaria, etcétera, etcétera, etcétera, etcétera. Pero los hombres se empeñan en amarse los unos a los otros. Y, como no lo consiguen, acaban por odiarse. Porque no quieren creer que todo es irremediable.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Yo te amo porque tú no me amas. Tu pequeñez me orienta la esperanza en la búsqueda de la dicha. Si tú crecieras como los árboles, yo no sabría qué desear. Tú eres la medida de mi gozo, tú eres la medida de mi deseo. Detrás de todas las muertes, está el júbilo de reencontrarte en los paraísos terrenales. Amor, cosa pequeña que no crece nunca… Si un lucero cayera, tú lo recogerías: y te quemarías las manos. Mi amor no ha caído del cielo, y por eso no lo recoges. Eres tonta y linda como todas las mujeres. Tú ríes, y tu risa me reconcilia con la noche. - ¿Por qué no me amas? Sencillamente me abandonas al viento que pasa, y la hoja que cae y el farol que alumbra, como si al perderme nada perdieras. Y mi amor en esta hora es lo único que te es atento. Ahora nada inquietas sino mi amor que te sigue como tu sombra, queriendo verte los ojos. Ámame, aunque mañana, al despertar, ya no me recuerdes. Amame, la hora te lo exige. ¡Ay de quien no obedece al tiempo! Más allá de la noche, la aurora de la mañana con sus olores y sus colores. Más allá de la noche, el canto de los pájaros madura en lo futuro como las frutas en los árboles. Más allá de la noche, tus pensamientos escogen realidades para encarnarse. Y mi amor te sigue por la noche sin cielo de esta calle, como la memoria de un perro tuyo que hubiera muerto.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Yo no creo en la astrología. Acepto que haya estrellas tristes y estrellas alegres. Hasta afirmo que las estrellas tristes son un excelente motivo de soneto catorcesílabo. Pero no creo que nuestra vida tenga relación alguna con las estrellas.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Un viejo es un charco al que ninguna muchacha va a mirarse la cara. Porque la vida de uno es un charco, pero la vida de los otros son caras que vienen a mirarse en él.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Catita, todas las vocales apareciendo ella, cabal, íntegra, en cuerpo y alma en la a y desapareciendo poco a poco, rasgo a rasgo, en las otras; en la e, tierna y boba; en la i, flaca y fea; en la o, casi ella, pero no… Catita es honesta y bonita; en la u, cretina, albina… Catita, algunas consonantes, tan parecida a la b en las manos, a la n en los ojos, a la r en el andar, a la ñ en el carácter, a la k en el ingenio, a la s en la malamemolia, a la z en la buena fe…”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“El mar puede ser un mar pictórico, ingenuista, lleno de peces. Pero ahora es un espejo. El cielo puede ser un campo agrícola o pecuario. Pero no; ahora es un rostro que se mira en el espejo del mar. Un farol enfermo del corazón en una calle que pudo ser y no fue…”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Esta pena huele a «Noche de Noel», a «Noche de Siam», a no sé qué noche, tan solamente por no decir bien con la tarde”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“Entre un poste y otro poste, hay veinticinco metros de distancia que nunca amengua ni crece -los postes ni se aman ni se odian… misantropía, misoginia.”
― The Cardboard House
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“Ahora sí que se acabó de veras el verano. El verano y el pretexto del verano, las muchachas de piernas alegres, los frailes ojerosos, los vocales de las Cortes de Justicia, el calor, las vacaciones… El pretexto… Los pretextos… Ahora se nos mete el invierno -un invierno, extracalendarial, ortodoxamente bergsoniano: películas en veinte capítulos-. Lima, la sucia Lima, caballista, comercial, deportiva, nacionalista: tan seria… Ahora sí que se acabó el verano de veras.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“ella huele como ella olía, a sombra de cinema, a perro mojado, a ropa interior, a repostería, a pan caliente, olores superpuestos y, en sí mismos, individualmente, casi desagradables, como las capas de las tortas, jengibre, merengue, etcétera. La suma de olores hacía de ella una verdadera tentación de seminarista. Sucia, sucia, sucia… Mi primer pecado mortal…”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“And my love follows you though the skyless night of the street, like the memory of a dog you once had that died.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
“In the afternoons, in the long pre-nights to Lima’s winter, Herr Oswald Teller, from his mildewy room, flooded the house with music and homesickness and geniality. Liquefied Mozart poured down the staircase and formed puddles in the hollows like a torrent of rain that had soaked through the roof.”
― The Cardboard House
― The Cardboard House
