Escríbeme, Orlando. Cartas a Vita Sackville-West, 1922-1928 Quotes

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Escríbeme, Orlando. Cartas a Vita Sackville-West, 1922-1928 Escríbeme, Orlando. Cartas a Vita Sackville-West, 1922-1928 by Virginia Woolf
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Escríbeme, Orlando. Cartas a Vita Sackville-West, 1922-1928 Quotes Showing 1-1 of 1
“Tal vez escribir cartas a una mujer sea como…

Una broma de la escritora consigo misma. Otra coqueta y disimulada declaración de amor o una teoría del arte que acaba por crear a uno de los personajes más fascinantes de la literatura universal: Orlando, nacido hombre, viajero en el espacio, el tiempo y el género. Un personaje en construcción permanente. Fueron estas cartas acaso la semilla. Acaso un método furtivo y enamorado de investigación.
[...]
Creo que, al enfriar la emoción con lenguaje, las cartas de amor sin amor logran con mayor éxito la contención que vuelve carne y fluido el delirio amoroso. Virginia espera dejar atrás la cama y retomar su batalla contra el mundo: «Y no estás aquí para transformarme». ¿Qué único poder debería tener una mujer sobre otra sino el de transformarla? ¿Os suena de algo, señora?
En sus cartas Virginia le reclama a Vita que la acuse de no tener sentimientos o de inventarse «frases encantadoras» que «le restan aspectos a la realidad». Sobra vida en Vita”.
[...]
¿Qué puedo decir sobre eso sino sentirme más Vita que Virginia y a veces más Virginia que Vita? ¿En cuál de ellas se reconoce usted?
Virginia insiste en que ella intenta decir lo que siente. Pero entiendo que no sea suficiente para Vita, que busca algo más. Woolf aúlla por historias frescas. Y Vita las tiene, las genera, las encarna.
[...]
Todo lo que latió en el encuentro entre estas dos mujeres, pero lo que se recordará será un gran libro, mi bien, otro libro de Virginia Woolf (y este puñado de cartas como anexo, un mapa alternativo de lectura). Ningún libro de Vita. Que salió a juguetear en los bosques con Mary Campbell, con Mary Carmichael o Mary Seton, mientras Virginia parecía celebrar sus trucos y reírle las gracias con deleite: «Ninguna de esas soy yo, maldita seas. En fin». Tan distante, tan razonable, tan, en fin, europea”
[...]
Perdone que me desvíe con asuntos mundanos. Perdone que centre todo en el amor. Es verdad, parece un vicio sentir y resentir que haya sido una mujer la que derribara más muros que nadie
[...]
Quizá solo he querido regalarle estas cartas para invitarla a poner una vela en el altar fascinante de la creación colaborativa que es la pasión lésbica, tan parecida al deseo por una misma. Dígame por favor si me invento este romance porque entonces saldré a celebrarlo”

Su burra Gabriela W.”
Virginia Woolf, Escríbeme, Orlando. Cartas a Vita Sackville-West, 1922-1928