Besos de murciélago Quotes
Besos de murciélago
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Silvia Hervás3,566 ratings, 3.40 average rating, 320 reviews
Besos de murciélago Quotes
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“—Vamos a estar juntos —le susurró al oído. Kelsey se calmó poco a poco, con el rostro escondido en su pecho—. No importa la distancia; así, cuando nos veamos, tendremos más ganas de intentar matarnos el uno al otro —Sonrió al oír que ella empezaba a reír—, seguro que todo saldrá bien.”
― Besos de murciélago
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“[…] Lentamente, casi con miedo, acercó su mano hacia la de ella, rozó sus dedos, notó el tacto frío y finalmente supo que a esas alturas poco o nada podría negarle a Kelsey. Porque era lo más diferente a él y al mismo tiempo lo más cercano y bonito que jamás había tenido.”
― Besos de murciélago
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“—¿No te da asco? —preguntó ella.
—Un poquito. —Él le sonrió—. Pero después de mis propios mocos, los tuyos son los que menos asco me dan del mundo.”
― Besos de murciélago
—Un poquito. —Él le sonrió—. Pero después de mis propios mocos, los tuyos son los que menos asco me dan del mundo.”
― Besos de murciélago
“Apenas pasaron cinco minutos cuando una imprevisible ráfaga azotó su nariz. El olor era fuerte e insistente, como si se hubiese sentado al lado de un cesto lleno de huevos podridos. Kelsey no tuvo tiempo de detenerle cuando james giró lentamente la cabeza hacia la distraída mujer.
-Perdone…-le dijo-, pero su hijo huele a materia orgánica sucia. Muy sucia.
-¿Qué? - preguntó la mujer, confundida.
- Excremento – aclaró, tapándose la nariz con los dedos -, desecho, caca, mierda. El niño huele a mierda, señora.”
― Besos de murciélago
-Perdone…-le dijo-, pero su hijo huele a materia orgánica sucia. Muy sucia.
-¿Qué? - preguntó la mujer, confundida.
- Excremento – aclaró, tapándose la nariz con los dedos -, desecho, caca, mierda. El niño huele a mierda, señora.”
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“—Señora Graham, ¿le importaría disculparme? Quisiera darme una ducha rápida —pidió educadamente.
Ella le sonrió con ternura.
—¡Claro que sí, cariño! —exclamó—. Las toallas limpias están en el mueble
de abajo —le indicó.
—No se preocupe, traigo mi propio juego de toallas de rizo y algodón
puro, cien por cien natural —sonrió tímidamente—. Es que, ¿sabe?, tengo la piel muy sensible.
Kelsey rió a carcajada limpia y apoyó una mano en el hombro de la señora Graham, balanceándose ligeramente.
—¡Dios, mamá! ¿Dónde encargaste a este engendro?, ¿en eBay?”
― Besos de murciélago
Ella le sonrió con ternura.
—¡Claro que sí, cariño! —exclamó—. Las toallas limpias están en el mueble
de abajo —le indicó.
—No se preocupe, traigo mi propio juego de toallas de rizo y algodón
puro, cien por cien natural —sonrió tímidamente—. Es que, ¿sabe?, tengo la piel muy sensible.
Kelsey rió a carcajada limpia y apoyó una mano en el hombro de la señora Graham, balanceándose ligeramente.
—¡Dios, mamá! ¿Dónde encargaste a este engendro?, ¿en eBay?”
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“—¿Qué ha sido eso? —preguntó señalando la maleza.
—¿Un oso, un lobo, un tigre…? —Kelsey sonrió con ganas—. ¿Qué pasa, tienes miedo?
James le dirigió una mirada sombría.
—Tranquila, después de haberos conocido a ti y al resto de tu familia ya no tengo capacidad para temer nada más —dijo—. Con el día de hoy ha sido más que suficiente.”
― Besos de murciélago
—¿Un oso, un lobo, un tigre…? —Kelsey sonrió con ganas—. ¿Qué pasa, tienes miedo?
James le dirigió una mirada sombría.
—Tranquila, después de haberos conocido a ti y al resto de tu familia ya no tengo capacidad para temer nada más —dijo—. Con el día de hoy ha sido más que suficiente.”
― Besos de murciélago
“Los seres humanos se aferran con fuerza y facilidad a otras personas. Cuesta mucho más olvidarlas que quererlas.”
― Besos de murciélago
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“—Bueno, tendremos que buscarle un nombre.
James alzó una mano deseoso de dar su opinión.
—¿Pulga? ¿Apestoso? —preguntó sonriente.
—Oh, no, James cariño… —Se llevó un dedo al mentón en actitud pensativa—. Podríamos llamarle…
—¡Hostia, qué es eso! —gritó Marcus, que a causa del alboroto había acudido al lugar de reunión familiar.
«Estúpido, mira que no saber lo que es un perro…», pensó el inglés, con la vista fija en las rastas del recién llegado.
—Lo he encontrado en el bosque —explicó Kelsey orgullosa.
—… revolcándose en un charco de barro —añadió James.
—¡Joder! Pues para ser de la calle… está bastante limpio, ¿no? —repuso el hermano mientras achuchaba al animal.
James se acercó de nuevo a Kelsey, inclinándose ligeramente.
—Dime que eso ha sido una ironía o me muero.
Kelsey le ignoró. Todos dejaron de lado al estudiante de intercambio para centrarse en el nuevo miembro de la familia.
—¡Ya sé cómo vamos a llamarle! —Marcus alzó las manos, feliz—. ¡Whisky!
—¿Y por qué no Ballantines, Ponche o JB? —preguntó James intentando no reír—. También son muy bonitos —añadió con inocencia.”
― Besos de murciélago
James alzó una mano deseoso de dar su opinión.
—¿Pulga? ¿Apestoso? —preguntó sonriente.
—Oh, no, James cariño… —Se llevó un dedo al mentón en actitud pensativa—. Podríamos llamarle…
—¡Hostia, qué es eso! —gritó Marcus, que a causa del alboroto había acudido al lugar de reunión familiar.
«Estúpido, mira que no saber lo que es un perro…», pensó el inglés, con la vista fija en las rastas del recién llegado.
—Lo he encontrado en el bosque —explicó Kelsey orgullosa.
—… revolcándose en un charco de barro —añadió James.
—¡Joder! Pues para ser de la calle… está bastante limpio, ¿no? —repuso el hermano mientras achuchaba al animal.
James se acercó de nuevo a Kelsey, inclinándose ligeramente.
—Dime que eso ha sido una ironía o me muero.
Kelsey le ignoró. Todos dejaron de lado al estudiante de intercambio para centrarse en el nuevo miembro de la familia.
—¡Ya sé cómo vamos a llamarle! —Marcus alzó las manos, feliz—. ¡Whisky!
—¿Y por qué no Ballantines, Ponche o JB? —preguntó James intentando no reír—. También son muy bonitos —añadió con inocencia.”
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“—¿James? —preguntó su madre al otro lado de la línea—. ¿Cómo estás? ¿Qué te pasa?
—Mamá… ¿es que no has visto las noticias? Acabo de enterarme: la gripe de la gallina anda suelta —gimoteó—. No quiero que me atrape, no… Lo que quiero es que vengas aquí a por mí, ahora mismo —añadió—. Dile a papá que mande un helicóptero o algo, ¡YA!”
― Besos de murciélago
—Mamá… ¿es que no has visto las noticias? Acabo de enterarme: la gripe de la gallina anda suelta —gimoteó—. No quiero que me atrape, no… Lo que quiero es que vengas aquí a por mí, ahora mismo —añadió—. Dile a papá que mande un helicóptero o algo, ¡YA!”
― Besos de murciélago
