Obsidian Quotes

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Jennifer L. Armentrout
“But no matter where I went, what I was running from would still be with me—Kat. She wasn’t just back in the house, in that bed. She was with me now, inside me. And there was no outrunning that.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“He paused, his smug grin turning wicked as his eyes met mine. “We could always have sex. I hear that uses up a lot of energy.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“You probably even dream about me.” His gaze lowered to my mouth. I felt my lips part. “I bet you even write my name in your notebooks, over and over again, with a little heart drawn around it.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“His hands slid around my head, pulling me back to his mouth. There was a cracking sound in the house. A fissure of electricity shot through the room. Something smoked. I didn’t care.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“„Did you just…clean a dish?” Dee backed away slowly, blinking. She glanced at Daemon. “The world is going to end. And I’m still a vir—” “No!” both the brothers yelled in unison. Daemon looked like he was actually going to vomit. “Jesus, don’t ever finish that statement. Actually, don’t ever change that. Thank you.”
Jennifer L. Armentrout

Jennifer L. Armentrout
“I captured her cheeks, pulling her back to my hungry mouth. Man, I couldn’t get enough of her taste, of how she gave it right back to me on all fronts. Her hands went to the button on my jeans.
There was a cracking sound in the house. Most likely something had just went up in flames.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“The arrogant half smile I disliked so much tipped up one corner of his swollen lips. “You’re barely glowing now.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“He was
a jerk. Moody. But there had been brief moments that I’d spent with him—like a nanosecond—when I thought I might have seen the real Daemon. At
least a better Daemon. And that part made me curious. And the other side, the jerky one, yeah, that part didn’t make me curious.
It sort of excited me.”
Jennifer L. Armentrout

Jennifer L. Armentrout
“„It’s okay. It’s over.” He slipped back into his human form, pulling her against his chest, resting his cheek against hers. Their pounding hearts beat in unison. „I’ll never let anything happen to you. I promise. You’re safe with me.” Bethany’s fingers dug into his shirt as she shivered. „I know. I love you.”
Jennifer L. Armentrout

Jennifer L. Armentrout
“To Daemon, my arrival was the beginning of the end. The apocalypse. Kat-mageddon.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“The last thing he felt was Bethany being pulled from his limp arms. A finality of black crashed over him in waves he couldn’t surface from, welcoming him into the nothingness that dug in deep, refusing to ever let him go.”
Jennifer L. Armentrout

Jennifer L. Armentrout
“You read too much.” Daemon exhaled slowly. [...]
"There’s no such thing as that.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“Dee:I can't believe you ate all the ice cream, Daemon!
Daemon:I didn't eat all of it.
Dee:Oh, so it ate itself? Did the spoon eat it? Oh wait, I know. The carton ate it.
Daemon:Actually, I think the freezer ate it.”
Jennifer L. Armentrout, Onyx

“You do realize I love a challenge?”
Daemon Black

The Hippie
“The caterpillar turns to liquid before turning into a butterfly. Liquid. Thus washing away any speck of his caterpillar self as he lies completely vulnerable to his environment in his chrysalis shell. One good solid gust of wind and the caterpillars boned.”
Hippie, Snowflake Obsidian: Memoir of a Cutter

Jennifer L. Armentrout
“Sin quitarme los ojos de encima, acercó aún más su pupitre.
- ¿Sabes una cosa?
- ¿Qué?
- Que he entrado en tu blog.
Ay, Dios. ¿Cómo lo había encontrado? Un momento; la pregunta que debía hacerme era la siguiente: ¿por qué lo había encontrado? Mi blog no podía buscarse a través de Google...Estaba flipando en colores.
- Ya estás acosándome otra vez, ¿no? ¿Tengo que llamar a la poli para que te ponga una orden de alejamiento?
- Ni en sueños, gatita - Sonrió - Ah, espera, que ya salgo en ellos, ¿verdad?
Puse los ojos en blanco.
- Más bien apareces en mis pesadillas, Daemon.
(pág.154)

- ¿Me estás preguntando si me atraen las humanas? - dijo. El pelo le caía hacia delante en ondas. Unas gotitas de agua le recorrían los mechones y acababan salpicándome la mejilla - ¿O si eres tú la que me atrae?
Con las manos apoyadas en la roca, fue acercándose a mí lentamente. Muy pronto nos separaban sólo unos milímetros...Sentía su respiración como si fuera la mía, y cuando movió las caderas abrí los ojos y ahogué un grito.
Vaya que si funcionaba la cosa...Me despejó la duda de un plumazo.
(pág. 240)

- Sí que es importante el helado - dije.
- Es mi vida entera.- Dee tiró el monedero a Daemon, pero erró el objetivo - ¡Y tú me lo has quitado!
(pág. 258 NUNCA TE METAS ENTRE DEE Y SU COMIDA, Y MENOS SI SE TRATA DE HELADO)

- ¿Lo estás pasando bien con...Ash?
- ¿Y tú con tu amiguito el pulpo?
Me mordí el larbio.
- Qué simpático eres, como siempre.
...
- Estás...muy guapa, por cierto. Demasiado guapa para estar con ese idiota.
Me sonrojé y bajé la vista.
- ¿Te has tomado algo?
- Pues no, la verdad. ¿Por qué me lo preguntas, si puede saberse?
- Porque nunca me dices nada agradable.
- Touché.
(pág. 303)

- Recuérdame...que no te haga enfadar nunca más ¡La leche! ¿Eres agente secreto en tus ratos libres?
... Me recorrió la espalda con sus brazos y hundió una mano en los rizos que se me habían soltado del moño.
- No me has hecho caso - susurró contra mi hombro.
- Nunca te hago caso.
(pág. 327)

Daemon murmuró algo en un idioma desconocido. Era una lengua dulce y bonita. Mágica. De otro planeta.
Podría haberlo despertado, pero no lo hice sin saber demasiado bien por qué. La emoción que sentía por el contacto con su piel era más fuerte que todo lo demás.
Daemon tenía una mano en el borde de mi camiseta, y los dedos encima del pedazo de piel que había entre el borde de la camiseta y la cinturilla de los pantalones de pijama. La mano empezaba a abrirse paso por debajo de la camiseta, a través de mi estómago, en la parte en que este empieza a descender. El pulso se me desbocó. Me rozó las costillas con la punta de los dedos. Su cuerpo se movió y sentí su rodilla contra mí.
(pág. 338) O.O o_O OMG

- Gatita
- Ni aunque fueras el último ser con aspecto humano sobre la faz de la Tierra ¿Ahora lo entiendes? ¿Capiche?

...
- Ademñas, no me atraes nada - Mentira podrida - Pero vamos, nada de nada. Eres...
De repente Daemon estaba delante de mí, a apenas un centímetro de mi rostro.
- ¿Qué soy?
- Ignorante
-¿Y qué más?
- Prepotente, controlador...-...- Y un...cretino.
- Venga ya, gatita, seguro que puedes hacerlo mejor - ... - Todavía no me creo que no te sientas atraída por mí.
(pág. 360)

- Seguro que hasta sueñas conmigo - Bajó la vista hacia mis labios y sentí que se despegaban - Seguro que escribes mi nombre en tus libretas, una y otra vez, rodeado por un corazoncito.
Me reí.
- En tus sueños, Daemon. Eres la última persona a la que...
Daemon me besó
(pág.361)

Una sonrisa pícara se le asomó a los labios.
- ¿Te das cuenta de que me encantan los retos?
Me reí entre dientes y me volví hacia la puerta mientras le dedicaba un gesto grosero con el dedo corazón.
- Y a mí, Daemon; y a mí.
(pág. 414)”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“I can't believe you ate all the ice cream, Daemon!"I cringed and stopped inside the dining room. There was no way I was going into that kitchen."I didn't eat all of it.""Oh, so it ate itself?" Dee shrieked so loudly I thought I heard the rafters in the ceiling shake."Did the spoon eat it? Oh wait, I know. The carton ate it.""Actually, I think the freezer ate it," Daemon responded dryly.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“You remind me of a little fuzzy kitten, all claws and no bite.”
Jennifer L. Armentrout

Jennifer L. Armentrout
“- Nunca vuelvas a llamarme así - le espeté.
- Es mejor que llarmarle <> a alguien, ¿no? - Salió por la puerta - Qué visita tan estimulante. La recordaré mucho tiempo.
Aquello ya era suficiente.
- ¿Sabes qué? Tienes toda la razón. Mira que llamarte tarado...Esa es una palabra que no te define bien - le dije sonriendo - <> te pega más.
- Conque <>, ¿eh? - repitió - Eres un encanto.
Levanté el dedo corazón.
(pág.20)

Eran más de la una, pero parecía que Daemon acabara de levantarse. Llevaba los tejanos arrugados y el pelo enmarañado. Hablaba con alguien por teléfono mientras se pasaba la mano por la mandíbula.
- ¿Tu hermano no tiene camisetas o qué? - le pregunté mientras cogía la pala.
- Me temo que no. No las lleva ni en invierno. Siempre va por ahí medio desnudo - refunfuñó - Es bastante incómodo tener que verlo así todo el día, enseñando tanta...carne ¡Qué grima!
A ella le daría grima, pero a mí...me alteraba bastante. Me puse a cavar hoyos en lugares estratégicos mientras notaba que se me secaba la garganta. Tenia una cara perfecta, un cuerpo de ensueño y una mala leche espectacular. Las tres reglas de oro de cualquier tío macizo, vaya.
(pág. 39)

- Tienes una cabecita bastante sucia, gatita.
Pestañeé. <>
- ¿Qué has dicho?
- Que tienes la cabeza sucia - repitió en voz baja. Sabía que Dee no podía oírle -, llena de tierra. ¿Qué creías que quería decir?
- Nada -...Tener a Daemon tan cerca no me reconfortaba en absoluto - Es normal ensuciarse cuando plantas.
Los labios le temblaron un instante.
- Hay muchas maneras de ensuciarse. Aunque no tengo la intención de mostrártelas.
(pág.46)

- Me da a mí que te has mojado tú más que el coche. Nunca pensé que lavar un coche pudiera ser tan complicado pero, después de observarte durante los últimos quince minutos, creo que deberían convertirlo en deporte olímpico.
- ¿Estabas observándome? - Qué grima. Y qué morbo. ¡No! de morboso, nada.
(pág.51)

- Pues sí ¿Y tú siempre te quedas mirando a los tíos cuando llamas a su puerta para preguntar por una dirección?
- ¿Siempre abres la puerta medio desnudo?
- Pues sí. Y no has respondido a mi pregunta. ¿Siempre pegas esos repasos?
Las mejillas me ardían.
(pág.53)

- Hasta mañana a medio día, gatita.
- Te odio - resoplé.
- El sentimiento es mutuo - Me miró por encima del hombro - Me juego veinte pavos a que llevas bañador y no biquini.
Era insufrible.
(Pág. 62)

- ¿Que no confía en mi? ¿Y qué tiene que confiarme, tu virtud?
Se le escapó otra carcajada y tardó unos momentos en poder contestar.
- Pues claro; no le gustan las chicas guapas que están coladitas por mi.
- ¿Qué? - ... - Estás de broma, ¿no?
- ¿A qué parte te refieres? - preguntó-
- ¡A todas!
- Venga ya. No me digas que no sabes que eres guapa. ¿No te lo ha dicho ningún chico antes?
(pág.90)

- Creo que estás condenada a estar conmigo un rato más.
- Seguro que parezco un gato remojado.
- Estás bien. La lluvia te favorece.
Fruncí el ceño.
- Ya me estás mintiendo otra vez.
Sentí que su cuerpo se movía junto al mío y, sin mediar palabra, me rozó la barbilla con los dedos y me atrajo hacia él. En sus labios se dibujó una sonrisa torcida.
- No te miento; te lo dijo en serio.
(pág.101)

- Bueno...Ya llegó el innombrable.
A Dee le dio un ataque de risa que hizo que toda la cafetería nos mirara.
- ¡Me parto!
Me hundí en la butaca. Desde la mañana en que Dee y él me habían preparado el desayuno, me había evitado y a mí me daba igual.
...
Seguramente Daemon era físicamente el hombre más perfecto que jamás había visto - su cara haría las delicias de cualquier retratista -, pero a la vez tenía bastantes papeletas para ser el cretino más grande sobre la faz de la Tierra.
(pág.145)”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Laurann Dohner
“You will stay with me. You will sleep here at my side and you will touch me. I am depressed but not when you stroke my chest.”
Laurann Dohner, Obsidian

Simona Panova
“The desperate piercing scream of horror echoed far above the sharpened tops of the trees wrapped in thin obsidian-transparent mist, and I startled jerkily, tripping again, and almost collapsed onto the cold moist ground.”
Simona Panova, Nightmarish Sacrifice

Jennifer L. Armentrout
“He returned my smile with a half grin. "So what do you blog about? Knitting? Puzzles? Being lonely?”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Jennifer L. Armentrout
“I was clenching the steering wheel like a granny, but driving like I was trying out for NASCAR.”
Jennifer L. Armentrout, Obsidian

Christina Engela
“The reason for the peculiar name could be found in the whimsical sense of humor of the early colonists who arrived on Deanna several decades in the past and found very little at all there to laugh at. Obsidian Crows might seem funny at first, unless you just happened to ride over one with your Jeepo five miles out of town and didn’t have a spare tire. Although there was a reasonable expectation of hitting one of these diminutive brutes on the roads, this did not happen nearly as often as you might think.”
Christina Engela, Dead Man's Hammer