“Dos pasos hacia delante revelan el rostro de Sandra, sonriente. Una cara que inspira la misma confianza que la cena de una rata.
—Inspector —saluda ella.
—Loca del coño —saluda él.
—Sería bueno que se guardara el arma.
—Tú primero, tesoro.”
―
Juan Gómez-Jurado,
Rey blanco