“-Pero Tito, ¿qué esperabas? -respingó mi tío- ¿qué se casaran y tuvieran muchos hijitos? Es una historia de horror, de eso se trata. Los finales felices son un invento del cine, están pensados para que los espectadores coman más palomitas .”
―
Jaime Alfonso Sandoval,
Fantasmas, espectros y otros trapos sucios