“Nunca olvidaré el momento en que su belleza apareció ante mi vista por primera vez. Sabe bien que el paso del tiempo jamás podrá borrarlo de mi memoria. ¿Qué sentí cuando la encantadora criatura entró en la habitación? Su visión fue como la visión de algo maravilloso. Me levanté, la miré con admiración.
Adorable Henrietta, ¡qué hermosa es estes! ¡Declaro que es usted divina! Es usted más que mortal. Es usted un ángel. Es usted la misma Venus. En resumen, señora, es usted la muchacha más hermosa que he visto en mi vida.
¿Habías leído alguna vez una obra maestra de la escritura como esta? ¿Alguna vez tal inteligencia, tal sufrimiento, tal pureza de pensamiento, tal fluidez de lenguaje y un amor genuino semejante en una sola página?”
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Jane Austen,
Love and Friendship