Juan Arnau
Born
in Valencia, Spain
April 28, 1968
Genre
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“Lo «nuevo» en esta cosmología menfita es que los dioses pasan a considerarse miembros de un factor más amplio, Ptah, que habita en ellos como su ka. El espíritu de todos los dioses es Ptah. El corazón y la palabra prevalecen sobre otros órdenes del ser. Ptah se encuentra en cada cuerpo y en cada boca, en el sonido y articulación de las palabras (en los dientes y los labios), en los deseos que proyecta el corazón. En todos los hombres y en todos los animales, en todo cuanto está vivo. Todo el panteón queda asimilado al «cuerpo cósmico» del Creador. Un cuerpo que es corazón y palabra. Que lo piensa y ordena todo desde dentro, aunque esté fuera. No hallamos en el mundo de la imaginación y la percepción, que gozan de una primacía ontológica sobre sus órganos. «Cuando los ojos ven, los oídos oyen y la nariz respira, se lo comunican al corazón. El corazón genera cada cosa y la palabra repite el pensamiento del corazón. Así fueron creados todos los dioses, incluso Atum y su Enéada, mediante el pensamiento del corazón y el mandato de la lengua; así se crearon los ka»”
― Historia de la imaginación: Del antiguo Egipto al sueño de la Ciencia
― Historia de la imaginación: Del antiguo Egipto al sueño de la Ciencia
“Leibniz defendería una concepción relacional del tiempo, siendo éste «el orden de existencia de las cosas que no son simultáneas», no siendo posible afirmar que el tiempo sea algo distinto de aquello que existe en él. Los instantes, considerados sin las cosas, no son nada en absoluto.”
― Cosmologías de India. Védica, samkhya y budista (Filosofia)
― Cosmologías de India. Védica, samkhya y budista (Filosofia)
“Hasta ahora la física clásica exigía la distinción entre sujeto perceptor y objeto percibido. La existencia de ese corte era la condición del conocimiento. Lo que ocurre con la física moderna, nos dice Pauli, es que «la posición del corte es hasta cierto punto arbitraria y resulta de una elección determinada por condiciones de conveniencia, y, por tanto, de alguna manera, es libre». Bohr ya había incidido en este punto: «La actividad mental exige confrontar un contenido objetivo con un sujeto perceptor, pero el sujeto perceptor también pertenece a nuestro contenido mental». Pauli no duda en adentrarse en el berenjenal filosófico. El concepto de conciencia exige ese corte entre sujeto y objeto. Mientras que la existencia de ese corte es una necesidad lógica, su posición es arbitraria. Y cita al respecto la cosmovisión hindú, aunque sin entrar en demasiadas explicaciones: «La mentalidad occidental no puede aceptar semejante concepción de una conciencia suprapersonal sin un objeto correspondiente».”
― En la mente del mundo: La aventura del deseo y la percepción
― En la mente del mundo: La aventura del deseo y la percepción
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