Roma soy yo Quotes

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Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César (Julio César, #1) Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César by Santiago Posteguillo
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Roma soy yo Quotes Showing 1-30 of 37
“Políticos egoístas, corruptos y con frecuencia imbéciles, que se aprovechan de una grave crisis bélica o generada por una gran enfermedad, que buscan aprovecharse de esas terribles circunstancias para, o bien llegar al poder, o bien mantenerse en él sin importarles lo más mínimo las consecuencias que su ambición personal pueda tener en la población que gobiernan —”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“fingirte cobarde y no serlo, puedes fingirte torpe y no serlo. Lo único importante es la victoria final. Da igual que te llamen cobarde. No entres en combate hasta que creas que puedes ganar.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Recuérdalo siempre, hijo mío: Roma eres tú.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Roma y el pueblo de Roma están representados por mí. Y es que hoy, aquí y ahora, Roma soy yo.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“—A veces, muchacho —continuaba Cayo Mario mirando muy fijamente a los ojos a su sobrino—, una guerra no se gana el día de la batalla decisiva. Ese día se gana esa batalla, que, ciertamente, es muy importante, pero la guerra la ganaste todos esos otros días en los que tus enemigos te provocaron para que entraras en combate donde ellos querían, cuando ellos querían, pero que era cuando y donde a ti no te convenía.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Políticos egoístas, corruptos y con frecuencia imbéciles, que se aprovechan de una grave crisis bélica o generada por una gran enfermedad, que buscan aprovecharse de esas terribles circunstancias para, o bien llegar al poder, o bien mantenerse en él sin importarles lo más mínimo las consecuencias que su ambición personal pueda tener en la población que gobiernan —sentenció Cayo Mario con solemnidad—”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Da igual que te llamen cobarde. No entres en combate hasta que creas que puedes ganar.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Sólo los malvados o los imbéciles ponen la política por delante en tiempos de grave crisis.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Cuando hay una crisis grave, no es momento de disputas políticas. Primero hay que resolver la crisis, luego ya habrá tiempo de política. Sólo los malvados o los imbéciles ponen la política por delante en tiempos de grave crisis. Es como ocurrió en Atenas con aquella peste tan grave...”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Muchos que se autoproclaman líderes confunden lo superfluo con lo esencial, no se ocupan de lo que es en verdad importante y conducen a todos al fracaso absoluto.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Cuando hay una crisis grave, no es momento de disputas políticas. Primero hay que resolver la crisis, luego ya habrá tiempo de política. Sólo los malvados o los imbéciles ponen la política por delante en tiempos de grave crisis.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“La guerra contra los marsos y otros pueblos itálicos que se habían rebelado contra Roma llegaba a su fin. Los socii —todo ese conjunto de poblaciones de Italia normalmente aliadas, pero que se habían levantado en armas para conseguir la ciudadanía romana por la fuerza, ya que por la negociación no podían—”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“La crueldad, al final, genera rencor, y el rencor conduce a las rebeliones de los territorios conquistados.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Cuantas más leyes, más corrupción. No se trata de legislar sin fin, sino de asegurarse de que se cumplen las leyes que ya tenemos.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Sin leyendas no hay esperanza, y sin esperanza, entonces sí, el enemigo está, por fin, completamente derrotado.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“En cuanto a las otras cosas no tocantes a la guerra, los que tenían el gobierno obraban cada cual según su ambición con gran perjuicio de la ciudad y de ellos mismos, porque sus empresas eran tales que, cuando salían bien, redundaban en honra y provecho de los particulares antes que del común; y, si salían mal, el daño y pérdida eran para la ciudad.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Contra las leyendas es imposible luchar. Hay que actuar siempre para evitar que el enemigo tenga leyendas en las que creer, en las que encontrar esperanza. Sin leyendas no hay esperanza, y sin esperanza, entonces sí, el enemigo está, por fin, completamente derrotado.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“—¿Estáis dispuestos a luchar por vuestras mujeres e hijos, por vuestros hermanos, por los miles de vosotros más que pueblan las calles de Roma, por todos esos desahuciados por el Senado, por todas esas mujeres y niños y amigos que sí creen en vosotros, que sí tienen fe en vosotros? ¿Estáis dispuestos a luchar por mí, que os he armado, que os he adiestrado y que os ofrezco ésta, vuestra única oportunidad? ¿Estáis dispuestos a luchar no sólo por derrotar a los bárbaros, sino por cambiar la historia de Roma? ¿Estáis dispuestos a combatir para demostrar que estas legiones, las auténticas legiones del pueblo de Roma, son más fuertes, más poderosas, más indestructibles que cualquier otra jamás soñada? ¿Estáis dispuestos a luchar por ser partícipes de la gloria de la victoria? ¡Respondedme, porque yo sí estoy dispuesto a luchar con vosotros, a vuestro lado, en la vanguardia de vuestro ejército! ¡Yo sí estoy dispuesto a luchar con vosotros, a morir con vosotros y también a vencer con vosotros! ¿Estáis dispuestos, maldita sea? ¡Por todos los dioses, respondeeeeed!”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“—¡No, el Senado no confía en vosotros! —prosiguió Mario—. Pero ¿sabéis quién sí confía en vosotros? ¡¿Sabéis quién sí tiene fe en vuestra fuerza, en vuestro temple, en vuestros años de adiestramiento sin descanso?! ¡¿Sabéis quién sí está dispuesto a combatir con vosotros, a morir con vosotros, a vencer con vosotros?!”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Quien nace con autoridad nunca tiene por qué repetir una pregunta.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“«Puedes fingirte cobarde y no serlo, puedes fingirte torpe y no serlo. Lo único importante es la victoria final. Da igual que te llamen cobarde. No entres en combate hasta que creas que puedes ganar. Luego, pasado el tiempo, sólo se recuerda eso: al ganador. Todo lo que pasó antes queda borrado. Recuérdalo, muchacho, y no vuelvas a pelear si no puedes ganar».”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“La venganza no es cuestión de prisa. Es cuestión de determinación, de espera y de asestar un único y certero golpe en el momento adecuado. Ni un segundo antes, ni un segundo después.”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“ganar. Luego, pasado el tiempo, sólo se recuerda eso: al ganador. Todo lo que pasó antes queda borrado. Recuérdalo, muchacho, y no vuelvas a pelear si no puedes ganar».”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“En cuanto a las otras cosas no tocantes a la guerra, los que tenían el gobierno obraban cada cual según su ambición con gran perjuicio de la ciudad y de ellos mismos, porque sus empresas eran tales que, cuando salían bien, redundaban en honra y provecho de los particulares antes que del común; y, si salían mal, el daño y pérdida eran para la ciudad. TUCÍDIDES, Historia de la guerra del Peloponeso, II, 65, 7”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Roma estaba partida en tres: populares, optimates y socii. Apareció entonces un joven romano, patricio de origen, pero sensible a las reclamaciones”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Excepcionalmente, como se narra en Roma soy yo, algunos sacerdotes, en particular el flamen Dialis, podían ser acompañados por un lictor portador de fasces. Este símbolo se transformó en una insignia adoptada por Mussolini en el siglo XX como representativo del poder del régimen en Italia y de ahí deriva la palabra «fascismo».”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“Cuando hay una crisis grave, no es momento de disputas políticas. Primero hay que resolver la crisis, luego ya habrá tiempo de política. Sólo los malvados o los imbéciles ponen la política por delante en tiempos de grave crisis. Es”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“—Y no importa que te insulten. Puedes fingirte cobarde y no serlo, puedes fingirte torpe y no serlo. Lo único importante es la victoria final. Da igual que te llamen cobarde. No entres en combate hasta que creas que puedes ganar. Luego, pasado el tiempo, sólo se recuerda eso: al ganador. Todo lo que pasó antes queda borrado. Recuérdalo, muchacho, y no vuelvas a pelear si no puedes ganar. —Sí... —respondió”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“¡Sí, sois la escoria de Roma, los más pobres, aquellos con los que Roma nunca cuenta, aquellos cuyos votos nunca valen para el Senado! ¡Sois aquellos a los que nunca quiso armar porque las leyes exigían que sólo los propietarios llevaran armas de combate y participaran en una guerra! ¡Sois aquellos que siempre habéis estado excluidos de la defensa de Roma y, por tanto, también de la gloria de sus victorias y, por supuesto, del reparto de la riqueza! ¡No sois nada más que miseria! ¡Para Roma, no valéis nada! ¡Para Roma, ni siquiera existís! ¡Roma no confía en vosotros, Roma sólo espera vuestra derrota y vuestro fracaso! ¡El Senado de la ciudad ya estará pensando en reclutar otro ejército de los de antes, de propietarios más o menos ricos, con más o menos recursos! ¡Para los poderosos de Roma no contáis ni contaréis nunca! ¡Para los poderosos de Roma estáis acabados aun antes de empezar la batalla!”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César
“—¡No, no sois lo mejor de Roma! —continuó el cónsul—. ¡Ni siquiera sois lo mediocre de Roma o lo intermedio o lo poco valioso! ¡Sois algo mucho peor: sois la escoria de Roma!”
Santiago Posteguillo, Roma soy yo: La verdadera historia de Julio César

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