Mil primaveras en una casa vacía Quotes
Mil primaveras en una casa vacía
by
Silvia Ferrasse87 ratings, 3.98 average rating, 19 reviews
Mil primaveras en una casa vacía Quotes
Showing 1-28 of 28
“Hoy, mi inseguridad me hace preguntármelo de nuevo, ¿me he convertido en una de esas personas a las que es fácil dejar ir?”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Un abrazo dado por una persona a la que quieres es, con toda pro-babilidad, una de las cosas que más magia encierra en esta vida.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Es arte ver a una persona tan concentrada y entregada. Hay algo en la gente que siente pasión por su trabajo, en esa burbuja que crean a su alrededor cuando saben qué hacen y cómo quieren hacer-lo, que hipnotiza. Quizá con ella no sea tan objetivo como con otras personas, pero… Susana en sí misma es una fuerza digna de ser ad-mirada.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“. Aun así, hay veces en las que creo que debemos materializar nuestro amor en forma de pequeños detalles y con Susana quiero hacerlo.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Espero que hayas tenido una noche estupenda y que, si has pedido algún deseo de año nuevo, se cumpla, y quiero que sepas que… solo nos quedan seis días. Y que cuento cada hora. Que no sé cómo lo has hecho para que te tenga tan en mi cabeza. Dios… me siento como un crío en la Luna. ¿Qué tienen tus labios que incluso a seiscientos kilómetros soy capaz de saborearte, Susana? —Hace una pausa para reírse a carcajadas—. Probablemente, cuando escuche este audio sobrio, me daré cuenta de lo cursi que me he puesto, pero me da igual. Ahora mismo solo quiero volver a verte.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“—Dudo que haya alguien que viva solo en el ahora. Aunque hay ciertas personas que nos centramos mucho más en el futuro, demasiado diría yo. Pero eso es porque hubo un momento en el pasado en el que sufrimos tanto pensando en este presente, que tememos que nos sea arrebatado un futuro al que ni siquiera vemos la sombra. Y al hacerlo, no disfrutamos de la tranquilidad que nos rodea en cada pequeño instante.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“—¿Has visto los paquetes que te he dejado en el salón? —pregunta. Lo noto tímido.
—He abierto el mío —confieso entusiasmada y con una sonrisa de oreja a oreja—. Es precioso, mil gracias por el regalo.
—Me pediste un cuadro para decorar la casa y eso fue lo que me salió.
—Debo decirte que me siento un poco egocéntrica teniendo esto en mitad del salón. Aunque me gusta cómo me ves.
—Ese cuadro tiene solo un veinticinco por ciento de la luz con la que te ven mis ojos.”
― Mil primaveras en una casa vacía
—He abierto el mío —confieso entusiasmada y con una sonrisa de oreja a oreja—. Es precioso, mil gracias por el regalo.
—Me pediste un cuadro para decorar la casa y eso fue lo que me salió.
—Debo decirte que me siento un poco egocéntrica teniendo esto en mitad del salón. Aunque me gusta cómo me ves.
—Ese cuadro tiene solo un veinticinco por ciento de la luz con la que te ven mis ojos.”
― Mil primaveras en una casa vacía
“—Me encantaría poder besarte ahora mismo —confiesa Roi.
Percibo con total claridad cómo algo invisible se clava en mi pecho y me hace coger aire. No puedo apartar la mirada de él.
—¿Y por qué no lo haces?
—Uno: porque no tengo tu permiso, y dos: porque hacerlo cambiaría todo.
—Hay veces en las que los cambios pueden traer cosas buenas —defiendo.
—El problema es que nunca podemos estar seguros de si lo serán.
—Puedes verlo como un problema, o como una ventaja.
—El gato de Schrödinger —explica él. Me río.
—¿Vas a abrir la caja?
—¿Puedo abrir la caja?
—Ven aquí de una vez.
No lo pienso más, junto nuestros labios y comenzamos a besarnos.”
― Mil primaveras en una casa vacía
Percibo con total claridad cómo algo invisible se clava en mi pecho y me hace coger aire. No puedo apartar la mirada de él.
—¿Y por qué no lo haces?
—Uno: porque no tengo tu permiso, y dos: porque hacerlo cambiaría todo.
—Hay veces en las que los cambios pueden traer cosas buenas —defiendo.
—El problema es que nunca podemos estar seguros de si lo serán.
—Puedes verlo como un problema, o como una ventaja.
—El gato de Schrödinger —explica él. Me río.
—¿Vas a abrir la caja?
—¿Puedo abrir la caja?
—Ven aquí de una vez.
No lo pienso más, junto nuestros labios y comenzamos a besarnos.”
― Mil primaveras en una casa vacía
“—Concédeme esta canción. —Al principio niego con la cabeza, incrédula—. Vamos, no le des tantas vueltas, baila conmigo.
Su acento está más presente que nunca. Eso me hace sonreír, porque me encanta oírlo. Me parece que le hace aún más Roi.
—Está bien, pero si te piso, tú te lo has buscado —advierto.
—Dejo que me pises en todos los bailes.
—¿En todos?
—En todos —responde cogiendo mi mano con la suya y apo-yando la otra en la parte baja de mi espalda.”
― Mil primaveras en una casa vacía
Su acento está más presente que nunca. Eso me hace sonreír, porque me encanta oírlo. Me parece que le hace aún más Roi.
—Está bien, pero si te piso, tú te lo has buscado —advierto.
—Dejo que me pises en todos los bailes.
—¿En todos?
—En todos —responde cogiendo mi mano con la suya y apo-yando la otra en la parte baja de mi espalda.”
― Mil primaveras en una casa vacía
“—¿Qué demonios es un piel con piel? —pregunta Érica sirviéndose otro vaso de licor.
—Es cuando tocas a una persona y, sin nada más, sabes que hay algo entre los dos. No tiene por qué ser un amor incondicional y eterno, pero hay algo más que con el resto. No sé si me estoy expli-cando. —Medito sus palabras. Piel con piel—. Es como si tu piel su-piese leer la otra, como si se hubiese dado cuenta de que ambas ha-blan el mismo idioma. Puedes no llegar a besar nunca al otro, ni ir más allá de un roce; sin embargo, es como si todo un sentimiento se encerrase ahí, en ese contacto y nada más importase. Es buscar esos segundos acariciando a la otra persona. Porque así, algo dentro de ti se amansa y a la vez enloquece por completo.”
― Mil primaveras en una casa vacía
—Es cuando tocas a una persona y, sin nada más, sabes que hay algo entre los dos. No tiene por qué ser un amor incondicional y eterno, pero hay algo más que con el resto. No sé si me estoy expli-cando. —Medito sus palabras. Piel con piel—. Es como si tu piel su-piese leer la otra, como si se hubiese dado cuenta de que ambas ha-blan el mismo idioma. Puedes no llegar a besar nunca al otro, ni ir más allá de un roce; sin embargo, es como si todo un sentimiento se encerrase ahí, en ese contacto y nada más importase. Es buscar esos segundos acariciando a la otra persona. Porque así, algo dentro de ti se amansa y a la vez enloquece por completo.”
― Mil primaveras en una casa vacía
“¿No habéis tenido nunca la sensación de que hay ciertas personas con las que de verdad podemos ser nosotros mismos? ¿Personas con las que hablar de todo y saber a ciencia cierta que no nos van a juzgar y que solo van a querer darnos el mejor consejo posible?
Esa es la sensación que tengo ahora con él.”
― Mil primaveras en una casa vacía
Esa es la sensación que tengo ahora con él.”
― Mil primaveras en una casa vacía
“A veces todo lo que una necesita es un té, una manta y alguien dispuesto a proporcionártelos.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Y contra todo pronóstico... Susana se ríe. Es un sonido dulce, que cause en mí una vibración de entusiasmo. Soy un niño que ha descubierto que puede tocar la Luna con la yema de los dedos.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Es preciosa, de una forma tan natural que no creo que sea consciente de lo guapa que es.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Hace frío, por lo que intento convencerme de que esta aproximación a él es producto de mi búsqueda de calor. Aunque sería una ilusa si me tragase semejante mentira. No me acerco a él por el calor, lo hago porque anhelo saber cómo será tocarle, hacerlo de verdad. Y no lo pienso de una forma platónica.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“¿Alguna vez habéis sentido la gravedad de la Tierra? Esos momentos en los que de verdad uno es consciente de ella, de su fuerza, de su empuje hacia la superficie terrestre. ¿Alguna vez lo habéis sentido dirigida hacia una persona?”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Y pese a que afuera es otoño, parece que aquí dentro comienza la primavera.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Se ha colocado la melena castaña en un lateral. Esto deja al descubierto la piel de su cuello y, no sé por qué, mi cerebro piensa en Sorolla.
Más concretamente en uno de sus cuadros: "La bata rosa". Es esa pequeña proporción de piel en su cuello la que me hace recordar los trazos del "pintor de la luz". Es como si los viese sobre su piel, incluso me hace sentir la brisa marina de la playa.”
― Mil primaveras en una casa vacía
Más concretamente en uno de sus cuadros: "La bata rosa". Es esa pequeña proporción de piel en su cuello la que me hace recordar los trazos del "pintor de la luz". Es como si los viese sobre su piel, incluso me hace sentir la brisa marina de la playa.”
― Mil primaveras en una casa vacía
“La verdad es que los traumas no se superan. Una no se levanta una mañana y es un ser sin miedos y a prueba de balas. Una aprende a vivir con las cicatrices, tanto las de fuera como las de dentro y a veces... a veces falla y vuelve a caer.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“El vino es un buen ungüento si quieres conseguir que las heridas dejen de escocer y cierren”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“En le fondo de nuestras gargantas resuena con fuerza el sinsabor de una infancia desdichada que nos hizo crecer de un salto.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Está bien tener miedo, lo que no está bien es que ese miedo me paralice.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Soy de esas personas que aprendieron a funcionar con el dolor y a hacer del mismo su escudo.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Una mente consumida por mitos se lanza de cabeza al ver cómo cada uno de ellos se hace realidad.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Hogar. No hay nada como tener un lugar al que pertenecer, del que ser y que sea tuyo. Un sitio al que querer regresar siempre, en el que pasar horas, en el que poder ser tú sin filtros, sin límites. En el que sentirte segura, en el que ser débil. Un espacio en el que el mundo pueda llegar a desaparecer.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Recuerdos, qué malos y qué buenos. En mi memoria los que más me cuesta olvidar no son aquellos compuestos por imágenes, sino los que gobiernan los otros sentidos. Esos se anclan en mí. Un perfume, el sonido de una risa, el contacto de otra piel con la mía, el sabor de un helado...”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
“Hay veces en las que el sentimiento germina casi sin darnos cuenta, como esos pequeños brotes que nacen entre las grietas de la calzada. En nuestro interior, un calor travieso juega entre las costillas y atrapa nuestro corazón. Nos invade la sensación de que esa persona es tierra firme y, a la vez, un puente por el que emprender un nuevo camino. Eres consciente de que podrías vivir sin ella y, aun así, eliges no hacerlo. Decides escogerla cada día.
Algo así pasó con él.
No hubo fuegos artificiales, ni el tiempo pareció ir a cámara lenta hasta detenerse. Con él todo fue poco a poco: una mirada, una sonrisa, pasta fresca a las cinco de la mañana, el verde inundando una casa, una cazadora con olor a pintura, su piel, su magia, sus sueños...”
― Mil primaveras en una casa vacía
Algo así pasó con él.
No hubo fuegos artificiales, ni el tiempo pareció ir a cámara lenta hasta detenerse. Con él todo fue poco a poco: una mirada, una sonrisa, pasta fresca a las cinco de la mañana, el verde inundando una casa, una cazadora con olor a pintura, su piel, su magia, sus sueños...”
― Mil primaveras en una casa vacía
“Las mentes frágiles tienden a reírse del diferente y libre pensador.”
― Mil primaveras en una casa vacía
― Mil primaveras en una casa vacía
