La pasión de Cristo Quotes

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La pasión de Cristo (Patmos nº 295) La pasión de Cristo by José Miguel Ibáñez Langlois
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“Por dos veces se levantó el Señor y caminó con pasos tambaleantes hacia los suyos. ¿Los buscó para confortarlos? Sin duda, pero quizá también para mendigar el consuelo de sus rostros amigos, el calor y la solidaridad de su compañía, tan angustiado estaba. ¿Y qué encontró? Estaban durmiendo. Jesús, el consolador de todas las penas (Mt 11, 28), no tiene consuelo humano alguno de sus pobres discípulos, ahora que lo necesita en grado extremo. «Busqué a quien me consolara, pero no lo hallé» (Sal 69, 21). El Hijo de Dios necesita cariño, necesita una mirada de comprensión de Juan, necesita un ademán solidario de Pedro, necesita un gesto cómplice de Santiago, bien poca cosa, ¡y no la tiene! Ayuda pensar que cuando dispensamos un gesto amable a un prójimo que lo necesita, es el Cristo mismo del huerto quien lo recibe y lo agradece.”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“Hará falta la mismísima muerte y Resurrección del Señor para encaminarlos hacia su identidad verdadera.”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“La oración es la primera necesidad del hombre en la tierra. Jesús oró en todo momento,”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“«Los judíos piden milagros, y los griegos buscan sabiduría, pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, escándalo para los judíos y locura para los gentiles. Pero para los llamados, tanto judíos como griegos, Cristo es fuerza de Dios y sabiduría de Dios» (1 Cor 1, 22-24).”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“Esta es la gran llamada que el redentor dirige a sus apóstoles desde lo alto de la cruz: poner a Cristo en la cumbre de todas las actividades humanas, «recapitular todas las cosas en Cristo, las del cielo y de la tierra» (Ef 1, 10).”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“La soledad de quien no tiene familia ni amigos, o peor, la soledad de quien los tiene pero no le dan compañía alguna, puede hacerse parte de la santísima soledad de Cristo, y entonces ya no estará solo, porque Cristo es el amigo que no abandona nunca.”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“tú pasaste por aquí, por este borde del abismo antes que yo y pensando en mí, tú santificaste esta penalidad, tú la hiciste mi camino hacia la gloria. ¡Jesús de la agonía, dame esperanza, socórreme!”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“Jesús se identificó conmigo, con mi humanidad pecadora y con la de todo el linaje de Adán, Jesús se apropió de nuestra maldición, y solo por eso nosotros nos podemos apropiar de su Pasión, y de la inmensidad de sus frutos de gracia y gloria. Por eso la Pasión de Cristo es lo más importante que le haya ocurrido jamás en su vida a cada uno de nosotros personalmente.”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“Hoy pesa sobre nosotros cuando nos escandalizamos del dolor —¡de la cruz de Cristo!—, o cuando esperamos de la Providencia de Dios más prosperidades que cruces, más bienestar que pruebas. El que considere a Dios como un Proveedor celestial de bienestar y éxito, y se queje de Él cuando no los consiga, solo en forma muy limitada podrá asomarse a la Pasión de Cristo, mientras no cambie su idea de Dios.”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo
“El dolor en sí mismo no salva ni es un bien en sí: es un simple hecho, cuyo valor depende enteramente de quién lo sufre y del motivo por el que lo sufre. Quien nos salva es Cristo a través del dolor. Es el dolor de amor del Hijo de Dios el que nos rescata del pecado y nos hace hijos de Dios: un dolor y un amor completamente excesivos, que nos dicen cuánto valemos a los ojos del Creador, y qué penosa es la condición del hombre caído, desde Adán en adelante.”
José Miguel Ibáñez Langlois, La pasión de Cristo