El fin del océano Pacífico Quotes

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El fin del océano Pacífico El fin del océano Pacífico by Tomás González
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“Impresionante la variedad de lluvias. En esquimal existen no sé cuántas palabras para nombrar la nieve, dependiendo de la forma que tome. Lo mismo podría pasar aquí con la lluvia. Gruesa vertical, gruesa venteada, menuda vertical, menuda venteada, rápida y fuerte, rápida y leve y muchas otras. Cuando no está lloviendo está goteando o rezumando y los solazos, cuando ocurren, relumbran poderosos en el agua siempre en movimiento.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“En este mundo de atmósfera y agites, silencio profundo sólo hay el que se logra crear en uno mismo.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“El orden de fondo que coexiste con el desorden de la exuberancia corresponde a los buenos; el caos de cruces torcidas y jardines entecos y malolientes, el rencor, el retorcimiento, la falta de ambiciones grandes, a los malos.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“El asunto de la mariquería produce curiosidad invencible y va a inquietar a la humanidad hasta el fin de los tiempos, pues no sirve para
nada, no produce hijos y uno diría que se trata de amor desinteresado variedad esta que ha sido poco respetada por la humanidad– y de cierta estética fuerte.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Los dramas ajenos agobian, pues no es mucho lo que uno pueda hacer. Cualquier intervención podría ser inútil o empeora las cosas, y el interventor se arriesga a salir con los dedos quemados.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Imágenes tal vez tomadas de Salgari o de Julio Verne, tan poco aficionados como nosotros a las verdades secas y estériles. Y todo estaba siempre matizado por el terrosidades dulzón, atosigante, que infundía en nosotros la posibilidad de que los chismeros llegaran en cualquier momento, con sus ropajes sudados y sucios y sus cimitarras rectas, marca Corneta. A cortarles la cabeza hasta a los perros, como había ocurrido en fincas iguales a la nuestra..con buen humor”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“El porcentaje de pobres en su consultorio era tan alto como el del país y a la casa la plata no entraba a chorros.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Valentía auténtica, no como la de Noreña, compañero mío del colegio que se hacía agarrar de los amigos cuando tenía que pelear. “¡Agárrenme o acabaré con él! ¡Agárrenme o no respondo!” , gritaba. Los amigos lo agarraban y el hombre se libraba de la pelea, sonreía. Si todos fuéramos como Noreña se acabarían las guerra. Quedaría el ruido, o la música de la guerra, pero no la guerra misma. Se dispararían muchas balas de salva de lado y lado, habría mucho “cuidado, señores, con lo que hace”, “cuidado ustedes más bien, señores”m, pum, balas de salva de un lado, pum, balas de salva del otro, armisticio. Y nunca más el mar volvería a inundar las botas de jóvenes que en ese mismo momento recibieran balazos de ametralladora que les perforaran las frente y les deshilacharan el cerebro, ni se los vería flotar bocabajo después y dejar mecer la playa por el mar.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“El desembarco de mi mamá tuvo su fastuosidad, su fatuidad, y fue tan caótico como el de Normandía.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Mi mamá quería mucho a los negros, por ejemplo, pero ahí está el detalle. No son animales domésticos, para que uno tenga que quererlos...todo eso de las razas es una gran mentira, una ilusión.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“• Hay gente que deduce la existencia de Dios por la existencia de las ballenas o de las otras maravillas qué hay por ahí”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Me hizo mucha falta la tía cuando se fue. Todavía me hace falta. ¡Y la que me va a hacer! Ahí me quedé del todo sin Ángel de la Guarda. De niño ella formó mis hábitos de lectura con la biblioteca de la finca.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Que nadie diga haber querido con toda el alma a Urrea, pues sería mentira en el caso de un muerto que no quiso con toda el alma a nadie.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Las dos frases le aplicarían perfectamente a mi mamá, según el momento. Inquieta de espíritu, tensión alta, tal vez bipolaridad. Decía que sufría del colon, pero lo puse muy en duda y dejó de insistir. Los humanos venimos usando ese segmento de intestino a lo largo de la Historia para atraer la atención de familiares y amigos cuando nos sentimos necesitados de cariño”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“Si yo fuera budista y creyera en la reencarnación pensaría que la tía Antonia ya había alcanzado la perfección y no tendría necesidad de regresar a este mundo. En cambio, a mi mamá la espera una reencarnación y media, como mínimo, diría yo, hombre de ciencia que soy, muy dado a cálculos.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico
“El verde sepulta historias. En este clima sólo se necesitan algunos años de ausencia humana para que todo vuelva al estado en que estaba. El verde es contenido durante una fracción de tiempo por las tablas, pero al fin las desborda y se mete por las junturas y las pudre, las obliga a regresar a su origen.”
Tomás González, El fin del océano Pacífico