Mar del Plata, un sueño de los argentinos Quotes

Rate this book
Clear rating
Mar del Plata, un sueño de los argentinos Mar del Plata, un sueño de los argentinos by Elisa Pastoriza
28 ratings, 4.36 average rating, 5 reviews
Mar del Plata, un sueño de los argentinos Quotes Showing 1-4 of 4
“Vivieron un poco al margen de la farándula mundana pero no se angustiaron por ello. Más tarde, las familias provincianas despertaron de su letargo. Fueron primero las representantes suntuosas de Rosario las que pudieron permitirse el lujo de alternar con las porteñas y rivalizar con ellas en gracia y buen gusto. Eran, además, muy poderosas; el cereal había reemplazado en fuerza efectiva a la ganadería. Y de esta suerte, la esposa o la hija de un fuerte cerealista de Santa Fe lucían en el cuello un collar más valioso y un vestido más regio. Luego, los “fils-a-papa” miraron con ojos tiernos a las ricas herederas y fue así como se fueron enlazando la tradición y el “gringuerío”. El tiempo hizo lo demás; el núcleo fundador de Mar del Plata construyó en La Loma sus residencias, los hoteles se abrieron a las nuevas corrientes y ya no fue necesario averiguar “el pedigree” del cliente para darle alojamiento. Más tarde, ya familiarizados con el medio, también levantaron sus palacios en La Loma los que llegaron después. Entre tanto los grupos fundadores se alejaron hacia los hermosos campos del Golf Club. Hicieron “rancho aparte”, “lejos del mundanal ruido”, y quedaron en calidad de huéspedes de su propia casa. Como una lámpara votiva, el Ocean Club es en plena rambla la única realidad de la antigua opulencia dominante (...) (“Mar del Plata en 1928”, por Juan Carlos Martínez Anchorena, El Hogar, n° 1000) En un capítulo anterior hicimos referencia al fallido plan de urbanización de tierras próximas a Playa Grande, promovido en 1912 por un consorcio formado por Pedro O. Luro, Ernesto”
Elisa Pastoriza, Mar del Plata. Un sueño de los argentinos
“el mensaje: “El Triunfo de Mar del Plata”, flanqueado por dos contundentes veredictos: “Mar del Plata es de la Nación y de todos” y “Mar del Plata ha triunfado sobre todas las playas de Sudamérica”. En estos términos, los vecinos de Mar del Plata se dirigían a los argentinos para informarles que sus playas eran la escena de una victoria más del empuje igualitario que movía al cuerpo social del país. Multiplicada por los avisos del ferrocarril, los programas de radio, las notas en diarios y revistas, esta proclama tuvo un efecto previsible: la fuerza de las aspiraciones no es independiente de que se las piense legítimas y se las considere viables. Por automóvil, ómnibus o tren, en la década del treinta la cantidad de veraneantes aumentó aceleradamente: en la temporada 1930-31 llegaron 57.386, en 1935-36 lo hicieron 140.509, en 1939-40 fueron 340.166. En diez años, los turistas en el balneario estrella del Atlántico se multiplicaron por seis.”
Elisa Pastoriza, Mar del Plata. Un sueño de los argentinos
“El primero en ser terminado fue el edificio del Casino, que abrió sus puertas en diciembre de 1939. Por retraso en los trabajos, el Hotel Provincial recién pudo inaugurarse en 1950. Originalmente”
Elisa Pastoriza, Mar del Plata. Un sueño de los argentinos
“donde, como vimos, el flujo de veraneantes continuó sin pausa por la ruta de la democratización del balneario. Estas historias paralelas convergieron alrededor de una figura, la de Manuel Fresco, gobernador de Buenos Aires desde 1936. Católico ferviente, admirador del líder fascista Benito Mussolini, a él se debió la reimplantación del “voto cantado” en los comicios y otras formas de manipulación electoral. Fresco fue, también, el promotor de un vasto plan de obras públicas cuya inspiración provino de la súbita popularidad de la acción estatal en el mundo después de la Crisis de 1930. La Oficina Internacional del Trabajo, recordó en un discurso, aconseja que en los momentos de depresión, cuando las actividades privadas se restringen, se dé especial impulso a la obra pública que es considerada con toda razón un valioso factor de estabilización económica. En manos del gobernador bonaerense, ese consejo se tradujo en un gran programa de obras que tuvo en el engrandecimiento de Mar del Plata su realización más ostensible.”
Elisa Pastoriza, Mar del Plata. Un sueño de los argentinos