Mujeres Visibles, Madres Invisibles Quotes

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Mujeres Visibles, Madres Invisibles Mujeres Visibles, Madres Invisibles by Laura Gutman
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Mujeres Visibles, Madres Invisibles Quotes Showing 1-5 of 5
“No hay niños difíciles. Hay adultos a quienes nos resulta más fácil desplegar nuestra energía y nuestros intereses en otros ámbitos.”
Laura Gutman, Mujeres visibles, madres invisibles
“¿Para qué sirve jugar con los hijos? Es la manera más directa de entrar en relación con ellos. Generalmente, les pedimos que se adapten al mundo de los adultos –cosa que hacen, por ejemplo, soportando largas jornadas escolares–. Jugar con ellos es hacer el camino inverso: nosotros nos adaptamos un rato al mundo de los niños. Parece ser un trato justo. Definitivamente, jugar es una cosa seria. Y los niños están dispuestos a enseñarnos las reglas.”
Laura Gutman, Mujeres visibles, madres invisibles
“Nadie pide lo que no necesita. A medida que pasan los años, esas necesidades no satisfechas siguen operando con la misma intensidad que en sus comienzos. Pero los adultos estamos cada vez menos dispuestos a comprender los mensajes, sobre todo repitiendo la frase “ya sos grande”. O la de peor categoría: “Eso es una regresión”.”
Laura Gutman, Mujeres visibles, madres invisibles
“Solo comprendiendo al niño que vive en nuestro interior, podemos acceder a la verdadera dimensión de nuestras falencias y nuestros miedos, y desde esa realidad emocional, ver qué recursos tenemos para mejorar nuestra vida de adultos. Es indispensable comprender que dependemos de nuestra realidad emocional. Y que tendremos que encontrar la propia voz para nombrarla.”
Laura Gutman, Mujeres visibles, madres invisibles
“recién nacido no está preparado para un salto a la nada: a una cuna sin movimiento, sin olor, sin sonido, sin sensación de vida. Cuando las expectativas naturales que traía el pequeño son traicionadas, aparece el desencanto, junto al miedo de ser nuevamente herido. Y después de muchas experiencias similares, brota algo tan doloroso para el alma como el enojo, el miedo y la resignación. Luego se convertirá en un ser humano sin confianza, sin espontaneidad y sin arraigo emocional. Un niño no satisfecho es un niño que insistirá en conquistar lo que necesitó genuinamente. Así crecerá, se convertirá en adolescente, en joven y en adulto: como un ser necesitado. Entonces golpeará a otros, robará, manipulará situaciones, se convertirá en víctima de otros, enfermará o luchará por obtener lo que creerá imprescindible para su supervivencia emocional. Aunque habrá olvidado lo que siempre quiso pero ya no podrá conseguir, por más fuerte y poderoso que devenga: no podrá obtener más mamá.”
Laura Gutman, Mujeres visibles, madres invisibles