Little Eyes Quotes

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Little Eyes Little Eyes by Samanta Schweblin
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Little Eyes Quotes Showing 1-29 of 29
“La inartista. Nadie, para nadie y nunca nada. La resistencia a cualquier tipo de concreción. Su cuerpo se interponía entre las cosas protegiéndola del riesgo de llegar, alguna vez, a alcanzar algo.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Regulation has nothing to do with setting standards; it meant putting rules in place that worked in favor of a few.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“She was so rigid she felt her body creak, and for the first time she wondered, with a fear that threatened to break her, whether she was standing on a world that it was ever possible to escape”
Samanta Schweblin, Kentukis
“The animal's camera was installed behind its eyes, and sometimes it spun around on the three wheels hidden in its base, moving forward or backward. Someone was controlling the creature from somewhere else, and they didn't know who it was.”
Samanta Schweblin, Little Eyes
“Estaré loca pero por lo menos estoy actualizada, pensó. Tenía dos vidas y eso era mucho mejor que tener apenas media y cojear en picada. Y al final, qué importaba hacer el ridículo en Erfurt, nadie la estaba mirando y bien valía el cariño que obtenía a cambio.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“¿Por qué las historias eran tan pequeñas, tan minuciosamente íntimas, mezquinas y previsibles? Tan desesperadamente humanas.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Tenía el impulso de gritar, pero no podía. Solo podía moverse dentro de sí misma, como un gusano de madera arrastrándose entre sus propios túneles, hurgando un cuerpo absolutamente rígido.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“–¡Silencio! –gritó ella deseando su desobediencia, que era el impulso que necesitaba para su gesto final.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Alina dejaba sus marcas y Sven las ignoraba tan abiertamente que era claro que sí las notaba.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Poca gente estaba dispuesta a exponer su intimidad ante un desconocido, y a todo el mundo le encantaba mirar.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Nunca antes se había fijado en lo agradable que era la tierra de esos canteros. Ahora le gustaba sentir el perfume y la humedad, la idea de un mundo pequeño obedeciendo sus decisiones con un silencio abierto y vital.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Si ser anónimo en las redes era la máxima libertad de cualquier usuario –y además, una condición a la que ya era casi imposible aspirar–, ¿cómo se sentiría entonces ser anónimo en la vida de otro?”
Samanta Schweblin, Kentukis
“En su cuerpo, cada impulso preguntaba para qué. No era cansancio, ni depresión, ni carencia de vitaminas. Era una sensación parecida al desinterés, pero mucho más expansiva.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Alina se olvidaba de que el Coronel Sanders estaba ahí, y que detrás del Coronel había una cámara y alguien mirando por ella.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“–¿Crees que intentó escapar? –preguntó, y se quedó mirándola, sonriendo con entusiasmo.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“y lo que no le quedaba claro era si perder la señal era también perder la conexión.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Pero tarde o temprano se cruzaba otra vez con Sven, y recordaba que su vida estaba hecha de cosas que siempre podían perderse, como la sonrisa encantadora con la que él miraba ahora al kentuki.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Do you have a basement? We think there’s a kentuki about to die—could you go down and look?” Some people who answered still didn’t know what a kentuki was.”
Samanta Schweblin, Little Eyes
“Enzo creía que dos personas solas, de dos mundos posiblemente muy distintos, tenían mucho para compartir y para enseñarse. Necesitaba esa compañía, la quería para ambos, y terminaría por ganársela.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Se había obsesionado, eso él lo entendía, y entenderlo demostraba que la situación no estaba fuera de control.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Quizá algunos amos hacían para sus kentukis lo que no podían hacer para sí mismos.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“«Regular» no era organizar, sino acomodar las reglas a favor de unos pocos.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Era una sensación parecida al desinterés, pero mucho más expansiva.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Correr no la hacía ni más ni menos inteligente, pero la sangre circulaba de otra manera por su cuerpo, le latían las sienes. El aire cambiaba y, en cuanto se distraía, su cerebro bombeaba ideas con una rapidez insólita.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“En realidad, nada en absoluto del mundo ordinario podía enojar al artista, su energía estaba destinada a asuntos superiores.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“y recordaba que su vida estaba hecha de cosas que siempre podían perderse, como la sonrisa encantadora con la que él miraba ahora al kentuki.”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Y no ser nadie era otra forma de anonimato,”
Samanta Schweblin, Kentukis
“Necesitaba saber qué tipo de usuario le había tocado. ¿Qué tipo de persona elegiría «ser» kentuki en lugar de «tener» un kentuki?”
Samanta Schweblin, Kentukis
“¿Quién pensaría, frente a la góndola de un supermercado, si el ventilador que está pensando en llevarse a casa estaría de acuerdo en ventilar a un padre en pañales mientras mira televisión?”
Samanta Schweblin, Kentukis