Jordán Quotes

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Jordán (Caballo de Troya, #8) Jordán by J.J. Benítez
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“«subir exige esfuerzo, pero saber bajar, además, requiere una dosis especial de inteligencia», «yo habito al sur de la razón», «no planifiques más allá de tu sombra», «si descubres que vas a morir, continúa con lo que tienes entre manos», «el tímido pelea doblemente»,”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«El hombre, aunque no lo sabe, procede del amor —el círculo central— y, haga lo que haga, a él retorna. No hay caminos rectos: sólo circulares.»”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«El que escucha, habla doblemente.» De eso doy fe. Nada de cuanto he escrito habría sido posible si no hubiera prestado atención a su palabra. Su presencia fue insustituible, y su mensaje, eterno. Yo, ahora, hablo doblemente, por su infinita misericordia. Hablo para mí, y para los que tienen que llegar. Nada de lo que contienen estos diarios es lo que parece. Es mucho más. Es el «doble». Como repetía el Maestro: quien tenga oídos, que oiga.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«El que adora se asoma a Dios.» O lo que es lo mismo: el que adora se asoma a la nitzutz. Adorar es descubrir que «viajamos» juntos. Se trata de la máxima expresión de la inteligencia humana. Sólo adoran los sabios; es decir, los que han «despertado», los que no dudan en empezar de nuevo, constantemente. Sólo adoran los que empiezan a saber algo de sí mismos… Y comprendí: yo jamás había adorado a Dios. Confundí al Padre con la religión. Adorar, en realidad, es un simple y bellísimo gesto de gratitud. Es lo menos que se debe ofrecer al que nos ha imaginado. Entonces, al arrodillar el alma, Él te levanta a la altura de sus ojos. Jamás, como criatura humana, podrás estar tan próxima al poder y a la fuerza. Es el instante sagrado que bauticé, acertadamente, como «principio Omega». Al adorar, al abandonarse a la voluntad del Padre, el alma entra en la edad de oro. Y repitió: la creación se enciende a nuestro favor. Ya nada es lo mismo. La primitiva criatura humana se ha declarado amiga del Número Uno. ¿A qué más puede aspirar un Dios?”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«La duda no es mal comienzo.» Ejercitarla es alimentar al alma. Dudar es el estado natural del hombre. Así ha sido dispuesto por los que no dudan. El que aprende a dudar respeta. El que duda desempolva su corazón. El que practica la duda multiplica. El que duda admite sus errores y, sobre todo, los de los demás. La duda, entonces, nos hará valiosos. La duda es un truco de la divinidad: cuantas más dudas, más recorrido. Dudar es el pacto obligado con la «chispa». Si el alma no dudara, ¿cómo podría crecer? La duda embellece porque nos hace más humanos. Dudamos porque vivimos. Dudamos porque buscamos. La duda es la mejor protección contra fanáticos, salvadores y ladrones de voluntades.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Dios no pide nada a cambio. No lo necesita.» No hagáis caso de los hombres —proclamó—. Él, el Padre, está en cada uno de vosotros. Él concede antes de que puedas abrir los labios, y susurra de por vida. Él no perdona, porque no hay nada que perdonar. Él sabe, aunque tú no sepas. Él tiene, porque da. ¿Qué puede solicitar el Amor del amor? Me hizo un guiño, y aclaró: «Sólo que despiertes.» E insistió, e insistió, e insistió: somos inmortales por naturaleza. Él ya lo ha dado todo. Algún día, cuando finalice nuestro tikkún, la felicidad nos ahogará… «A eso he venido, querido mal’ak: para recordaros que no hay condiciones…» «La”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«La sabiduría es una actitud.» La auténtica, la que nace de la nitzutz, o fracción divina, es una forma de comportarse. Cuanto más sabio, más tolerante. Cuanto más sabio, más abrazo. Cuanto más sabio, más fluido. Cuanta más sabiduría, más amante. Cuanto más sabio, más intuitivo. Cuanto más sabio, más enemigos…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Si tu dios pregunta, mal asunto.» Escribió dios con minúscula (ab-bā). Y explicó: las preguntas son propias de las criaturas del tiempo y del espacio. En la perfección, en el «reino» de Ab-bā, todo «es». Sólo la imperfección está capacitada para interrogar. No debemos confundir dioses con Dioses.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Cuando comprendas, tendrás que decir adiós.» Y lo representó con la iod, la letra hebrea que simboliza a Dios como «Ab-bā» (Papá), y como origen del Áhab. Ese «despertar» nunca podrá ser en vida. «Comprenderemos» cuando sólo seamos «interior»… Será la gran «despedida» de nosotros mismos.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Dios no duda, eso es cosa nuestra.» La ley básica de la imperfección es la duda. Sólo el Padre acierta. Por eso no podemos comprenderlo (ahora). Es la duda la que impulsa a caminar, no la certeza. Por eso Dios no se mueve. Nosotros, algún día, tampoco dudaremos. Jesús de Nazaret fue un «atajo», pero muy pocos llegan a descubrirlo.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«La lucidez obnubila.» Cuanta más claridad mental (se refirió a claridad del alma), más lejos de la razón y más cerca del Áhab. Y lo desmenuzó como si fuera el alimento de un bebé (en realidad, lo era): cuanto más próximo a la nitzutz, cuanto más consciente de la presencia divina en tu interior, más huidiza y breve te resultará la realidad…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Lo más hermoso está siempre por suceder.» Según entendí, ése es el gran secreto del Padre: experto en sorpresas, experto en cocinar el día a día (con amor). Y añadió: «Lo mejor que te ha ocurrido en la vida sólo es una abreviatura de lo que Él te reserva.»”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Si descubres que vas a morir, continúa con lo que tienes entre manos.» No estamos en la vida para arrepentirnos, y mucho menos para pedir perdón a Dios. Los hijos deben caminar con seguridad y confianza, no con temor. Nadie tiene capacidad para ofender al Áhab. Ni siquiera los propios Dioses (y volvió a utilizar la mayúscula).”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«No juzgues, aunque tengas razón.» En la tabla de tola dibujó también la letra hebrea vav, que simboliza al hombre. Y reiteró: cada cual se limita a dar cumplida cuenta de su tikkún, su misión en la vida. Ni siquiera cuando seas espíritu deberás juzgar. Ni siquiera los Dioses lo hacen…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Es mejor hablar con los ojos.» Después de todo, es el «te quiero» más veloz.”
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“«La verdad no grita. Susurra…» La verdad es tan incomprensible para nuestra limitada naturaleza humana que, ahora, sólo conviene susurrarla. Y matizó: «Susurro interior, claro…»”
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“«Vive más el que sueña.» Y me invitó a que aprendiera del alma de las mujeres. Ellas practican, mejor que los hombres, el arte de la intuición. Soñar sólo es eso: caminar un paso por delante de la razón. Y dijo más: en lo más recóndito, y escondido, de Dios «vive» lo femenino, el Gran Espíritu. No comprendí muy bien en esos momentos…”
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“«Dios no está para ayudar.» Y el Maestro insistió en la inutilidad de solicitar favores materiales, y lamentó que los seres humanos se acuerden del Padre, única y exclusivamente, cuando «truena»… La «chispa», aseguró, tiene cometidos mucho más importantes…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“morir. «El miedo, desde este momento, es cosa del pasado.» Si el Padre regala, ¿por qué temer? Los que odian sólo tienen miedo. ¿Y qué es el odio?: amnesia. El que odia no «recuerda» que fue imaginado por el Áhab, por el Amor. Miedo y odio —dijo— no tienen posibilidad en su «reino». Hay que hacerse a la idea…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Morir es cuestión de tiempo. Vivir es lo contrario.» Los esclavos del tiempo —eso creí entender— viven para morir.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«Despertar —le dijo— es comprender. Pero “comprender” no es lo que tú crees… Comprender no quiere decir terminar, sino todo lo contrario: saber empezar, continuamente…»”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“«¿Por qué te preocupa el cómo? ¿No es más importante el porqué?»”
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“En definitiva, vivimos para recordar, y recordamos porque hemos vivido.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“¿Comprendes por qué es tan importante vivir? Serás lo que sea tu memoria;”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“Nadie vive las experiencias que le toca vivir, simplemente porque sí, o por un capricho de la naturaleza.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“Es la «chispa» la que te hace fuerte, inexplicablemente. Es del azul del Áhab de donde bebes, y del que consigues la fuerza de voluntad, incluso cuando caminas detrás de ti mismo… Es Ella el tronco del que florece la intuición. Cuanto antes la descubras, más y mejor disfrutarás de la característica humana por excelencia. Cuanto más próximo a la «chispa», más intuitivo. Cuanto más intuitivo, más certero. Cuanto más certero, menos necesitado de la razón. Cuanto más lejos de la razón, más al sur de la mediocridad. Cuanto menos mediocre, más tú…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“El Padre no requiere, ni necesita, no exige, ni tampoco espera.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“el Amor actúa, sin más. No precisa condiciones. No pide nada a cambio. No pregunta, ni tampoco espera respuesta. El Amor sabe. El Amor te cubre, y te arropa, porque sí…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“el Amor actúa, sin más. No precisa condiciones. No pide nada a cambio.”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8
“Regresa a la «luz» principal, y olvida las otras…”
J.J. Benítez, Jordán. Caballo de Troya 8

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