The 100-Year Life Quotes

Rate this book
Clear rating
The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity by Lynda Gratton
2,257 ratings, 3.82 average rating, 266 reviews
The 100-Year Life Quotes Showing 1-30 of 32
“ask what your 20-year-old self would think of you today, we invite you to think about what your 70, 80 or 100-year-old self would think of you now.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“Las personas no actúan ni planifican correctamente, pero ello no se debe a que estén aterrorizadas por las consecuencias de sus acciones, sino porque son ridículamente optimistas sobre ellos mismos y su futuro3. Somos propensos hacia lo que Margaret Hefferman denomina “ceguera intencionada”4. El problema de una larga vida es que el impacto de los errores dura potencialmente más tiempo, aunque haya tiempo para revertir las decisiones desde el mismo borde del abismo. Y ese es el motivo por el que hemos puesto tanto énfasis en la planificación y preparación.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“en los últimos 100 años hemos visto el desarrollo de la industria del ocio, que privatizó el entretenimiento público en torno al consumo, podemos vislumbrar una creciente industria de ocio destinada a la mejora individual de las personas en la que el ocio sea una inversión.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“Por supuesto que siempre ha habido emprendedores. La razón por la que nos referimos a productores independientes más que a emprendedores es reflejo de la escala y de la aspiración. Los productores independientes no están, en su mayoría, buscando construir una empresa duradera que crezca, prospere y sea posteriormente vendida. Estas son estructuras más transitorias; algunas tendrán un objetivo efímero, en busca de algo puntual. Estas iniciativas efímeras ponen todo el énfasis en la actividad, más que en el resultado – en la creación de la empresa, no en su venta. Hay un sentimiento de diversión y de experiencias de calidad alrededor de ellas, que nos remonta a nuestra juventud, tal como comentamos anteriormente. Así que no se trata de construir una entidad corporativa y de acumular activos financieros, sino más de dedicar un bloque de tiempo, en cualquier etapa de la vida laboral, comprometidos con un trabajo productivo independiente que nos genere recursos: hacer un producto, crear un servicio, construir una idea. Estos períodos de producción independiente jugaron un importante papel en las vidas de Jimmy y Jane, y aunque no aporten muchos activos tangibles, son muy importantes en el desarrollo de los intangibles. Para muchos productores independientes, este es un momento de rápida experimentación dado que pronto descubren lo que funciona y lo que no. Otto Scharmer usa el término prototipado para describir esta actividad15. Sus observaciones sugieren que se obtienen mejores resultados cuando se mantiene una atención mental plena y se hacen ciclos cortos de prototipado para aprender más rápidamente. Frecuentemente, la etapa del productor independiente empieza con actividades de prototipado que todavía no son proyectos totalmente finalizados. Para aquellas personas que ya están trabajando, estas actividades de prototipado a menudo se hacen en paralelo con el trabajo diario, de tal forma que podrán comenzar antes algo nuevo, que en caso de que lo tuvieran que trabajar desde cero intentando hacer encajar todas las piezas perfectamente. Durante estos ciclos de prototipado, la intuición es un factor muy importante y gracias a ella el productor independiente logrará una mejor visión de sus posibilidades reales. Estos ciclos rápidos de prototipado aportan una retroalimentación constante a las personas, lo que les permite hacer evolucionar sus ideas y así aumentar las opciones de que sus proyectos tengan éxito.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“que realizar una transición no es una experiencia pasiva. Las personas no piensan en su camino hacia el cambio – tal como Ibarra nos lo recuerda insistentemente – sino que actúan en su camino hacia el cambio. Es esta apertura hacia la experiencia lo que aporta dinamismo a los activos transformacionales.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“durante el proceso de transformación, se habían conectado con nuevas comunidades y que quienes ya habían creado estas redes dinámicas/diversas realizaron sus transiciones más fácilmente.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“La primera idea es que la transformación tiene éxito cuando las personas tienen conocimientos sobre sí mismas, sobre lo que son ahora y sobre lo que quieren ser en el futuro.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“transiciones con éxito se ha convertido en una importante prioridad.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“Los activos transformacionales son aquellos que ayudan a aumentar las posibilidades de éxito durante las transiciones y reducen la incertidumbre y los costes del cambio.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“Así que si una vida de múltiples etapas es la vía para lograr el equilibrio entre activos tangibles e intangibles, requerirá, consecuentemente, el desarrollo de una nueva clase de activos. Nosotros los hemos denominado activos transformacionales y son aquellos que reflejan la capacidad y motivación para lograr cambios y transiciones con éxito.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“El principal motivo de preocupación actual es el auge de la inteligencia artificial y del aprendizaje de las máquinas. Dados estos desarrollos tecnológicos, ¿qué stocks de competencias y conocimientos mantendrían su valor en a lo largo del tiempo y cómo se podrían adquirir? En términos generales existen tres áreas donde la formación, el aprendizaje y el desarrollo personal pueden reforzar las carreras, teniendo en cuenta los cambios tecnológicos: reforzar el desarrollo de nuevas ideas y de la creatividad; desarrollar la empatía y las habilidades humanas; y desarrollar habilidades que sean básicas y transversales, como la agilidad y flexibilidad mental.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“El retorno medio implícito en la educación se sitúa en torno a un 15 por ciento por encima de la inflación8. Si estos ratios continúan, podríamos lógicamente dedicar a la formación parte de los años extras que nos brinda la mayor longevidad. A lo largo del siglo veinte, la media de años de escolarización en Estados Unidos ha crecido de siete a catorce años y podría perfectamente seguir creciendo todavía más.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“La primera categoría de intangibles son los activos productivos. Estos son activos que ayudan a las personas a ser productivas y exitosas en su profesión, y deberían, por lo tanto, impulsar su renta. Obviamente competencias y conocimientos serán un componente básico de esta categoría, pero hay otros más. 2 La segunda categoría son los activos vitales. En sentido amplio incluyen la salud física y mental y el bienestar. Incluiremos aquí las amistades, las buenas relaciones de pareja y familiares y también la salud y el estado físico personal. Estudios realizados durante períodos prolongados muestran que un alto stock de activos vitales son un componente básico para una buena vida. 3 La categoría final son los activos transformacionales. A lo largo de sus vidas de 100 años, las personas experimentarán grandes cambios y muchas transiciones. Estos activos transformacionales se refieren al conocimiento de nosotros mismos, a nuestra capacidad de conectarnos con nuevas y diversas redes y a nuestra apertura a nuevas experiencias. Este grupo de activos ha sido tradicionalmente infrautilizado en la vida de tres etapas pero serán fundamentales en la vida de múltiples”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“Por supuesto no podemos decir que el dinero no importe. Aunque no se puedan comprar activos intangibles con dinero, todos necesitamos dinero y estabilidad financiera para poder invertir en nuestros activos intangibles; el dinero sirve para hacerse socio de un gimnasio, para las vacaciones familiares y para tener la paz mental y compartir el tiempo de ocio con tus seres queridos. Y de la misma forma que el dinero nos ayuda a mantener nuestros activos intangibles, éstos contribuyen a lograr el éxito en nuestra situación financiera.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“existen dos pilares para la felicidad: uno es el amor; el otro es encontrar la forma de vivir la vida de tal suerte que no aleje el amor de ti. Ganar más dinero te hace más feliz, pero el amor es el que te hace feliz.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“es el amor; el otro es encontrar la forma de vivir la vida de tal suerte que no aleje el amor de ti. Ganar más dinero te hace más feliz, pero el amor”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“es difícil estar preparado para algo si no sabes lo que va a ocurrir.”
Lynda Gratton, La Vida de 100 Años: Vivir y trabajar en la era de la longevidad
“They are the adventurers with no goal other than the everyday joy of discovery – they are galumphing.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“is good to remember ourselves that it is our intangible assets – our family and friends, interests and passions – that are ultimately the greatest source of lifetime happiness.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“transformation does not occur in isolation, nor does it typically occur within the same group of friends.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“As careers spread across more companies, sectors and different skills, one of the threads that connect intangible value over time will be a good reputation. This is particularly crucial at times when you decide to change jobs or sectors.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“At the heart of the first set of capabilities is Polyani’s Paradox, which refers to a comment made by chemist and philosopher Michael Polyani that ‘We know more than we can tell’. In other words, a significant amount of human knowledge is tacit and therefore cannot be written down in the form of instructions, so cannot be replicated by AI and robotics.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“This and other drivers will move more people to work from home, in local hubs or in shared community centres. In part this will be supported by lower-cost technologies such as holograms and virtual meetings.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“Getting your finances right is essential to 100-year life, but money is far from being the most important resource. Family, friendships, mental health and happiness are all crucial components.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“If you now work into your 70s or 80s in a rapidly changing job market, then maintaining productivity is no longer about brushing up on knowledge – it is about setting time aside to make fundamental investments in re-learning and re-skilling.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“In the words of George Valliant, the study’s pioneer, there are two pillars to happiness: one is love; the other is finding a way of coping with life that doesn’t push love away. Earning more does make you happier, but love makes you happy.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“Basically in every decade since 1840, life expectancy has increased by two to three years. So if a child born in 2007 has a 50 per cent probability of living to 104, then a child born a decade earlier (1997) has a 50% chance of reaching 101 or 102; a decade earlier (1987) the range is 98 to 100; a decade earlier (1977) 95 to 98; for 1967 it is to 92 to 96; and a decade earlier still (1957) the range is 89 to 94, and so on.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“A life well lived requires careful planning in order to balance the financial and the non-financial, the economic and the psychological, the rational and the emotional. Getting”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity
“Simply following the herd is not going to work. In a way that past generations simply didn’t have to do, each one of us will need to think about who we are and how we construct our life and how this reflects our identity and values.”
Lynda Gratton, The 100-Year Life: Living and Working in an Age of Longevity

« previous 1