Últimos poemas Quotes
Últimos poemas
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Ingeborg Bachmann90 ratings, 3.90 average rating, 15 reviews
Últimos poemas Quotes
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“No descuido la escritura,
sino a mí misma.
Los otros saben
dios lo sabe
qué hacer con las palabras.
Yo no soy mi asistente.
¿Debo
aprisionar un pensamiento
llevarlo a la iluminada celda de una frase?”
― Últimos poemas
sino a mí misma.
Los otros saben
dios lo sabe
qué hacer con las palabras.
Yo no soy mi asistente.
¿Debo
aprisionar un pensamiento
llevarlo a la iluminada celda de una frase?”
― Últimos poemas
“Una especie de pérdida
Usados en común: estaciones del año, libros y una música.
Las llaves, los boles de té, la panera, sabanas y una cama.
Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, gastados.
Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y siempre alargada la mano.
De inviernos, de un septeto vienés y de vernos me he enamorado.
De mapas, de un poblacho de montañas, de una paya y de una cama.
Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado irrevocables,
he adorado un algo y he sido devota delante de una nada,
(-de un periódico he doblado, de las cenizas frías, del papel con un apunte)
impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.
De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable.
Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi cabello tenía su color más intenso.
La llamada a la puerta era alarma para mi alegría.
No te he perdido a ti,
sino al mundo.”
― Últimos poemas
Usados en común: estaciones del año, libros y una música.
Las llaves, los boles de té, la panera, sabanas y una cama.
Un ajuar de palabras, de gestos, traídos, empleados, gastados.
Un reglamento de casa observado. Dicho. Hecho. Y siempre alargada la mano.
De inviernos, de un septeto vienés y de vernos me he enamorado.
De mapas, de un poblacho de montañas, de una paya y de una cama.
Con fechas he hecho un culto, promesas he declarado irrevocables,
he adorado un algo y he sido devota delante de una nada,
(-de un periódico he doblado, de las cenizas frías, del papel con un apunte)
impávida ante la religión, porque la iglesia era esta cama.
De la vista de un lago surgió mi pintura inagotable.
Desde el balcón había que saludar a los pueblos, mis vecinos.
Junto al fuego de la chimenea, en la seguridad, mi cabello tenía su color más intenso.
La llamada a la puerta era alarma para mi alegría.
No te he perdido a ti,
sino al mundo.”
― Últimos poemas
“¡Vosotras, palabras, levantáis, seguidme!
y aunque ya estemos lejos,
demasiado lejos, nos alejaremos una vez
más, hacia ningún final.
No aclara.
La palabra
solo arrastrará
otras palabras
la frase otras frases.
El mundo así quiere,
definitivamente,
imponerse, quiere estar dicho ya.
No las digáis.
Palabras, seguidme,
¡que no se vuelva definitiva
-esta ansia del verbo
y dicho y contradicho!
Dejad ahora un rato
que ninguno de los sentimientos hable,
que el músculo corazón
se ejercite de manera diferente.
Dejad, digo, dejad.
Nada, digo yo, susurrado
al oído supremo,
que sobre la muerte no se te ocurra nada,
deja y sígueme, ni dulce,
ni amargo,
ni consolador,
no significativamente
sin consuelo
tampoco sin signos-
Y sobre todo, no eso: la imagen
en el tejido de polvo, el retumbar vacío
de sílabas, palabras de agonía.
!Sin decir nada,
vosotras, palabras!”
― Últimos poemas
y aunque ya estemos lejos,
demasiado lejos, nos alejaremos una vez
más, hacia ningún final.
No aclara.
La palabra
solo arrastrará
otras palabras
la frase otras frases.
El mundo así quiere,
definitivamente,
imponerse, quiere estar dicho ya.
No las digáis.
Palabras, seguidme,
¡que no se vuelva definitiva
-esta ansia del verbo
y dicho y contradicho!
Dejad ahora un rato
que ninguno de los sentimientos hable,
que el músculo corazón
se ejercite de manera diferente.
Dejad, digo, dejad.
Nada, digo yo, susurrado
al oído supremo,
que sobre la muerte no se te ocurra nada,
deja y sígueme, ni dulce,
ni amargo,
ni consolador,
no significativamente
sin consuelo
tampoco sin signos-
Y sobre todo, no eso: la imagen
en el tejido de polvo, el retumbar vacío
de sílabas, palabras de agonía.
!Sin decir nada,
vosotras, palabras!”
― Últimos poemas
“Allí donde nos volvemos, en la tormenta de las rosas,
está la noche iluminada de zarzas, y el trueno
del follaje, tan silencioso entre los arbustos,
nos siguen ahora de cerca.
Donde sea que se extinga lo que inflaman las rosas,
nos arrastra la lluvia al río. ¡Oh, noche más lejana!
Pero una hoja, que nos alcanzó, flora sobre las olas
y nos sigue hasta la desembocadura.”
― Últimos poemas
está la noche iluminada de zarzas, y el trueno
del follaje, tan silencioso entre los arbustos,
nos siguen ahora de cerca.
Donde sea que se extinga lo que inflaman las rosas,
nos arrastra la lluvia al río. ¡Oh, noche más lejana!
Pero una hoja, que nos alcanzó, flora sobre las olas
y nos sigue hasta la desembocadura.”
― Últimos poemas
“Enigma
Ya no vendrá nada más.
Nunca más será ya primavera.
Los calendarios milenarios a cualquiera lo predicen.
Pero tampoco verano y más adelante lo que tiene nombres
tan buenos como "veraniego"-
No vendrá ya nada más.
No debes llorar,
dice una música.
Más
no
dice
nadie.”
― Últimos poemas
Ya no vendrá nada más.
Nunca más será ya primavera.
Los calendarios milenarios a cualquiera lo predicen.
Pero tampoco verano y más adelante lo que tiene nombres
tan buenos como "veraniego"-
No vendrá ya nada más.
No debes llorar,
dice una música.
Más
no
dice
nadie.”
― Últimos poemas
“A quien nunca se quedó sin palabras,
y yo os lo digo,
quien sólo sabe ayudarse a sí mismo,
con las palabras,
a éste no se le puede ayudar.
Ni por el camino corto
ni por el largo.
Hacer sostenible una única frase,
aguantar el dig-dong de las palabras.
Nadie escriba esta frase
que no la firma.”
― Últimos poemas
y yo os lo digo,
quien sólo sabe ayudarse a sí mismo,
con las palabras,
a éste no se le puede ayudar.
Ni por el camino corto
ni por el largo.
Hacer sostenible una única frase,
aguantar el dig-dong de las palabras.
Nadie escriba esta frase
que no la firma.”
― Últimos poemas
