Jung, Buddhism, and the Incarnation of Sophia Quotes

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Jung, Buddhism, and the Incarnation of Sophia: Unpublished Writings from the Philosopher of the Soul Jung, Buddhism, and the Incarnation of Sophia: Unpublished Writings from the Philosopher of the Soul by Henry Corbin
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“It is through ignorance of the Unconscious psyche and through the pursuit of an exclusive cult of Consciousness that our era has become so completely atheist and profane.”
Henry Corbin, Jung, Buddhism, and the Incarnation of Sophia: Unpublished Writings from the Philosopher of the Soul
“It is up to each individual consciousness to develop its own symbol or symbols, its
own symbolic universe.”
Henry Corbin, Jung, Buddhism, and the Incarnation of Sophia: Unpublished Writings from the Philosopher of the Soul
“The “solar wheel is activated” means that everything that is peripheral is submitted to being directed by the center. This is why in this case movement is just another word for master. It is to tour oneself, to delimit oneself so that, under the direction of the center, entry is gained into all aspects of the personality. This amounts to designating self-knowledge as self-incubation. And in the end the sequence of images takes us to this archetype of the complete man that Plato drew as a perfectly spherical being—that is, total and complete, reuniting in himself both masculine and feminine (the essential elemental body awaiting resurrection in the land of Hurqalya).”
Henry Corbin, Jung, Buddhism, and the Incarnation of Sophia: Unpublished Writings from the Philosopher of the Soul
“La respuesta recae en estas dos palabras: espontaneidad y libertad. Porque aquí, en Eranos, nunca hemos tenido que preocuparnos por estar de acuerdo con un modelo preestablecido, ni con ortodoxia alguna. Nuestra única preocupación ha sido la de ir hasta el fondo de nosotros mismos, hasta el final de esta verdad que, bien lo sabemos, no es visible más que en razón de nuestros esfuerzos, de nuestra probidad y de la capacidad de nuestro corazón; gracias a esta libertad y a esta espontaneidad, no vamos todos juntos al unísono, sino que formamos una polifonía cuyas voces están individualmente diferenciadas. En una época de desarraigo como la nuestra, un lugar como Eranos responde a una urgencia.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Para formular una «respuesta a Job» el individuo debe enfrentarse cara a cara consigo mismo. Esta respuesta será la obra de toda su vida, puesto que, retomando el título de un libro reciente, traerá el mensaje de su «primera y última libertad».”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“la palabra «teología» el regusto de una ciencia de la vida (y es tal vez la consecuencia de que, en los países latinos especialmente, estos textos sean percibidos como la más insólita y verdadera impertinencia).”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Ahora bien, si hay innovación, esta se sitúa precisamente en este punto. La teología debe ser, o volver a ser, una ciencia de la experiencia, aquella cuyos intereses conciernen directamente al destino de cada persona individual.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Hace algún tiempo, con su agudeza característica, Charles Andler pudo declarar que Nietzsche fue «un zurvanita que ignoraba serlo». También en la Respuesta a Job (p. 27, n. 4) encontramos una alusión precisa al mito iraní de Zurván, el Tiempo eterno «en persona», que engendra por medio de su pensamiento a un Hijo de Luz, Ohramzd, y por medio de su duda, a un Hijo de Tiniebla, Ahriman”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Y he ahí que en un momento supremo, de los labios del Dios hecho hombre, ascenderá este grito desesperado: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?». Como si Dios hecho hombre debiese experimentar la desesperación otrora infligida por sí mismo a su siervo Job.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Basta por ahora de polémicas, la ciencia no es una mera cuestión de erudición; está integrada al destino absolutamente personal del investigador.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“«aquel que alcanza la realización, regresa a la belleza del mundo natural»”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Al no poder comprenderlos, los proyectamos. Sus efectos perturbadores son atribuidos a alguna voluntad maligna exterior a nosotros mismos, preferiblemente la del vecino.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“La práctica de la Imaginación activa en la terapia junguiana tiende no tanto a imponer un repertorio de imágenes previamente determinado, como a facilitar que el fondo más íntimo y más secreto del alma pueda liberarse con la ayuda de la configuración de sus propios símbolos. Y, en este punto, su afinidad con el individualismo del buddhismo zen se afianza en el lugar que toma esta producción espontánea de las imágenes simbólicas cuando esta apunta hacia lo más alto, hacia aquello que designa como proceso de individuación y que consiste en convertirse en un ser total.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“Tal es el sentido de la sorprendente imagen a la que recurría un maestro citado por Suzuki: «Antes que un hombre estudie zen, para él las montañas son montañas, y las aguas son aguas; y después que intuye la verdad del zen mediante la instrucción de un buen maestro, las montañas no son para él montañas, y las aguas no son aguas; mas luego de esto, cuando alcanza realmente la morada del descanso (es decir, el satori), las montañas son otra vez montañas y las aguas son aguas»”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)
“«el espíritu se corporeiza y el cuerpo se espiritualiza», este intermundo que también podríamos llamar, según las tradiciones a las que nos refiramos, aquel de los cuerpos sutiles o de los cuerpos gloriosos, Henry Corbin lo fue a buscar por su parte en el islamismo iraní, en la mística sufí y chií, desde el andaluz Ibn Arabi hasta Sohravardi en Persia.”
Henry Corbin, Acerca de Jung (El Árbol del Paraíso nº 84)