Antihistoria de un luchador Quotes

Rate this book
Clear rating
Antihistoria de un luchador (Clotario Blest 1823 - 1990) Antihistoria de un luchador by Mónica Echeverría Yáñez
17 ratings, 4.82 average rating, 4 reviews
Antihistoria de un luchador Quotes Showing 1-14 of 14
“¡Cómo no van a ser capaces de unirse ustedes, que son los explotados![1]”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Clotario Blest me mira extrañado: –Yo nunca he querido pertenecer a un partido político; si uno se amarra a ellos pierde la independencia necesaria para luchar por la clase trabajadora, debe obedecer a un partido y los partidos desean el poder político para ellos y no para las masas trabajadoras que, por lo demás en Chile, en su gran mayoría, no pertenecen a partido alguno.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“La noche fría, cubierta por una espesa neblina de ese junio de 1990, envolvía a todos los presentes. Por diferentes lugares del cementerio aparecieron armas que apuntaban al cielo. Una estruendosa salva iluminó un instante la oscuridad y rompió el silencio sobrecogedor que embargaba a la multitud después de la última súplica de Mariano Puga: “¡San Clotario de los trabajadores, ruega por nosotros, ruega por nosotros!” Los insurgentes, los jóvenes rebeldes que continuaban soñando con un Chile utópico de hombres libres y solidarios, rendían con sus armas, un homenaje a ese hombrecito modesto, cristiano y partidario de la no violencia activa que había entregado su larga vida a una causa que también era la de ellos.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“¿De dónde sacó fuerzas este hombre, frágil en apariencia, que nunca se apoyó en el poder? La fuerza la tuvo en que creyó en la palabra, creyó en la autoridad moral, las únicas armas que don Clotario empuñó sin tregua... Hoy pertenece a la memoria agradecida de la patria.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Bernardo Leighton, entrevistado un año después dirá: “He cometido muchos errores en mi vida, pero el haberme sometido a la mayoría de mi partido y entregado mi voto sin expresar mi disidencia, me pesa enormemente, porque a pesar de todos los errores de la administración de Allende, fue un gobierno democrático”.[52]”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“la Ley de Defensa de la Democracia configura a una serie de delitos contra el orden público, estableciéndose sanciones contra aquellas personas que “organicen o estimulen paros, huelgas con violación de las disposiciones legales que las rigen, y produzcan o puedan producir alteraciones del orden público o perturbación en los servicios de utilidad pública o de funcionamiento legal obligatorio o daño a cualquiera de las industrias vitales”.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Este mandatario tuvo la habilidad de no enfrentarse nunca directamente con la ANEF, lo que hace exclamar a Blest: “Juan Antonio Ríos practicaba la democracia, pues llamaba a los trabajadores a conversar con él y arreglaba los problemas sobre la marcha, conversando”.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Destruir a Cristo Rey
para resucitar a Jesús Obrero.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Dentro de las enormes fauces del monstruo comunista hay mucha más comprensión de los principios cristianos y mucho más cristianismo que en todos los aspavientos y declamaciones históricas de tanto asesino de los principios cristianos. Y es por esto que no miramos con pavor el avance comunista, sino que miramos con terror la incomprensión y ceguedad de los católicos(...) La lucha social para nosotros no debe revestir otro significado que el de los principios espirituales y los materiales. No permitamos que se ahogue toda luz entre el lodazal siniestro de una revolución totalmente enemiga y abandonada de nosotros. Pongamos pie firme en las avanzadas sociales, en las avanzadas reales y clavemos con seguridad la bandera de Cristo...[15”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“La acción revuelta, confusa y contradictoria de las izquierdas, es índice cierto de falta de alma, de carencia de un espíritu de izquierda, que oriente todas las fuerzas dispersas y tan nulas por ello mismo. La gran masa se revuelve y se anula a sí misma, como un gigante torpe y ciego que con inmensas manotadas se despedaza sin tocar a nadie.[10”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“En Chile, Quadragesimo Anno encontró muchas dificultades para su publicación. Durante quince días monseñor Rafael Edwards, el presbítero Samuel Díaz Ossa y el padre Fernández Pradel insistieron sin cejar ante El Diario Ilustrado para que este publicara el texto del documento pontificio, pero ni la intervención del arzobispo monseñor Horacio Campillo logró vencer la resistencia. Uno de los dirigentes del diario, a modo de explicación, expresó que la encíclica no se publicaría, pues “era necesario proteger a los católicos de las imprudencias del Papa”.[2”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“¿Por qué se produjo la ruptura con La Casa del Pueblo? –Nos retiramos por la clausura de la capillita Jesús Obrero. Los que dirigían quisieron ponerle Cristo Rey. Nosotros nos opusimos. Jesús fue un obrero, su padre carpintero, su madre lavandera, todos obreros. ¿A qué venía ese nombre de Cristo Rey. Nosotros debíamos demostrarle al obrero chileno que Jesús había sido como ellos, pero ellos no entendían eso. Seguramente había influencia conservadora, yo no lo recuerdo, era tan poco político en esa época.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Esta actitud”, me explicó, “no iba dirigida contra la doctrina de la Iglesia Católica, sino en contra de sus métodos, estructuras y procedimientos que le han identificado, ante el pueblo y la masa trabajadora, en acciones y contubernios con el régimen capitalista y sus personeros”.[25] “La Iglesia debe abandonar la pompa, el Vaticano debe ser vendido...”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)
“Quienes niegan al pueblo el derecho a defenderse violentamente de la violencia patronal o estatal cuando reclama pan y justicia, debieran leer aquel pasaje del Evangelio de San Mateo, capítulo X, versículos 34 y 35: ‘No penséis que vine a meter paz sobre la tierra, no vine a meter paz, sino espada’”.”
Mónica Echeverría Yáñez, Antihistoria de un luchador. Clotario Blest 1823-1990 (2a edición)