Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo) Quotes

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Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo) (Spanish Edition) Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo) by William Ospina
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“La ciencia declaró ilegítimo e insubsistente todo el saber que la tradición nos había legado sobre nuestro cuerpo, la confinó al territorio de la superstición, y se erigió en la única propietaria de un saber válido sobre la salid y la enfermedad, sobre la vida y la muerte.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Nosotros, los habitantes de este mundo tercero y postrero, no necesitamos el menor esfuerzo mental para saber en qué consiste el infierno de la opulenta sociedad de consumo, de la tersa y radiante sociedad industrial: nos basta con salir a la calle.
Pasan con sus sucias mantas al hombro los hijos de la indigencia. Vienen de los basureros o van hacia ellos. Podemos imaginar los paisajes de apocalipsis donde transcurren sus vidas.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Pero ¿supone en realidad la evolución un progreso? ¿Son superiores las alas a las aletas? ¿Los pulmones a las branquias? ¿Es el hombre mejor que las otras especies? Hasta ace algunas décadas no sólo serían afirmativas las respuestas sino que las preguntas mismas parecerían inoficiosas. Hoy, la sospecha de que nuestra especie es la más peligrosa plaga que haya engendrado el planeta nos tiene hundidos en un misterioso estupor, y nadie sabría decir qué rumbo seguirá la civilización.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Lo que parece esperarnos en el futuro puede superar las previsiones ya harto pesimistas, de la ciencia ficción. Poca cosa son los dédalos de funcionarios de Stanislaw Lem, las profanaciones cósmicas de las expediciones de Bradbury, las todopoderosas corporaciones y los tenebrosos proletariados de Frederik Pohl, aliado de lo que prometen las mafias planetarias, el mercado callejero de energía nuclear, la proliferación de residuos radiactivos y las bodegas teratológicas de la ingeniería genética.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Cada fenómeno planetario tiene por lo menos dos caras: en el norte se llama derroche y en el sur se llama indigencia, en el norte se llama drogadicción y en el sur se llama narcotráfico, en el norte puede llamarse industria militar y en el sur puede llamarse guerra de guerrillas. Pero por lo menos ya es evidente que no hay dos mundos y mucho menos tres sino uno solo, y que todo esfuerzo por resolver los problemas de unos sin pensar en los problemas de otros sólo será estupidez o mala intención.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Si existiera necesariamente el progreso, el mundo no habría llegado desde el siglo de Adriano hasta el siglo de Hitler, de la mente universal De Francisco de Asís a esas monstruosas mesas con patas de elefante que se exhiben en ciertos almacenes de decoración, de los genocidios de Gengis Kan a los genocidios de Pol Pot. Avanzar y retroceder en caprichosas e indóciles oleadas parece haber sido el destino de la especie humana, extrañamente desprendida del orden natural para erigirse sin mayores títulos en dueña del mundo y árbitro y verdugo de las especies.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“La irrisión de la idea moderna del progreso se desnuda mejor en ciertos detalles aparentemente minúsculos. En el auge d ellas cosas que ahorran esfuerzo físico y mental; en el auge de una cultura del derroche que invierte el esfuerzo de miles de seres en cosas cuya función es durar un instante, cosas que parecen marcadas por el deber de la inmediata caducidad, cosas cuyo uso no puede repetirse. Un melancólico vaso plástico sería el símbolo perfecto de esta época derrochadora y superficial si no compitieran con él los dos bastones simbólicos de nuestra declinación: esa calculadora portátil sin la cual ya no somos capaces de sumar los minutos que ahorramos usándola y el podiédrico control remoto que ha llevado nuestra inmovilidad doméstica a unos grados de perfección insospechados”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Parece que les debiéramos gratitud a las fuerzas que construyen nuestro patíbulo. Parece que debiéramos gritar “Bienvenido el progreso”, cada vez que surge una nueva tontería o una nueva atrocidad. Si el vértigo de la moda encadena a las juventudes del planeta a una frenética servidumbre; si las ciudades crecen sin control y sin previsión, deslumbrando a los inmigrantes con promesas cada vez más irreales; si para salvar los rendimientos del capital los pesticidas envenenan los campos; si las industrias militares trabajan día y noche para producir cada vez más sofisticados instrumentos de muerte; si transformamos sin reflexión la materia del mundo en sustancias inertes incapaces de volver al ciclo de la naturaleza; si multiplicamos los monstruosos escombros no biodegradables, bienvenido el progreso. Si la técnica y la industria nos imponen un ritmo cada vez más desaforado y urgente en la vida, en el trabajo, en los viajes, en el placer, en la música, un ritmo que excluyó lo divino y que pronto excluirá lo humano, bienvenido al progreso. Si el universo imperativo de los mensajes comerciales invade sin tregua el espacio y la mente; si la escuela sustituye cada vez más la relación viva con el mundo por un discurso autoritario y fósil que usurpa el lugar del conocimiento; si los ociosos inventos de la tecnología nos hacen cada vez más pasivos, más sedentarios y más inmóviles; si la manía de la especialización nos arroja cada vez más inermes en manos de técnicos cada vez más obtusos; si la ciencia explora las entrañas de la realidad y manipula amenazadoramente el universo de los dioses sin respeto y sin escrúpulos, bienvenido al progreso.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“Cada invento de la modernidad nos llega como sacralizado por la idea de que toda novedad supone un avance. Nadie duda que los autos de hoy son mejores que los autos de ayer: pocos piensan que la profileración de los autos está cambiando por un plato de orgullo y comodidad el oxígeno el planeta y el derecho a la capa de ozono”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“El desierto está creciendo. ¡Desventurado el que alberga desiertos!
Desde fines del siglo XIX, la filosofía supo advertirnos, fiel a sus posibilidades, que se acercaban tiempos aciagos. “El más incómodo de los huéspedes ya está a las puertas”, escribió también Nietszche. “El nihilismo ya está aquí”. Advertidos de esto, recorríamos nuestra época esperando la aparición del huésped terrible. Presentíamos seguramente un monstruo mitológico, una suerte de Levitan cuya irrupción marcara definitivamente el final de los tiempos. Y aunque todos los veíamos, tardamos mucho en reconocerlo y nombrarlo.”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)
“* La naturaleza se ha convertido en un banco de recursos. Fuentes de energía los astros, fuentes de energía las aguas, recursos naturales los bosques, materia prima toda la indescifrable materia, mano de obra los seres humanos: hasta donde abarca la mirada y alcanza la comprensión, el orbe que edades más sensatas vieron lleno de divinidades, organizado en mitos, perpetuado en leyendas y celebrado en cantos, se ha pauperizado hasta ser sólo un laberinto sin centro, materia sin objeto y sin alma.
* Excluido todo lo dudoso y confuso, atrapado el mundo en la tela de araña de la razón , ese gran dogmatismo que invalida todos los discursos que no se pliegan a su lógica de reducción y disección, empezamos a preguntarnos cuáles son las grandes conquistas que la era del Positivismo ha traído a la especie si es verdad que en el reino racional de las mercancías somos más libres que bajo el imperio de los viejos Dioses y de sus viejos mitos, si bajo la sociedad de consumo somos más opulentos, si bajo el reinado de la tecnología somos más pacíficos, si bajo el reinado de la razón somos más razonables”
William Ospina, Es tarde para el hombre (Literatura y ensayo)