Marafariña Quotes

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Marafariña (Marafariña, #1) Marafariña by Miriam Beizana Vigo
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“Las flores unidas eran más bonitas. Y más fuertes.”
Miriam Beizana Vigo, Inflorescencia
“También comprendía por qué dentro de los Testigos de Jehová se instaba a los hermanos a no pensar por sí mismos, pues su discernimiento era limitado, imperfecto y daría lugar a errores. Pensar era un arma peligrosa para quien la blandía, el pensamiento traía consigo la infelicidad que otorga el conocimiento y la consciencia.”
Miriam Beizana Vigo, Inflorescencia
“Era culpa del fruto prohibido que había mordido y por el que debía de pagar penitencia. Estaba envenenada del pecado.”
Miriam Beizana Vigo, Inflorescencia
“Enseñándole que no hay nada malvado, nada no permitido, nada pecaminoso, siempre y cuando no se dañe a nadie. Enseñándole que el amor, precisamente el amor, era libre, fuerte e imparable. Que oponerse al amor era como negarse a sí mismo, como perder la credibilidad, como evaporarse como el humo.”
Miriam Beizana Vigo, Marafariña
“No encontraba belleza ni paz en sus árboles fuertes y altivos, que parecían hallarse allí desde el principio de los tiempos sin que nada ni nadie fuera capaz de arrancarlos de allí jamás. El cielo se le antojaba apagado y muy lejano. El río gélido e impertinente. El viento y la brisa eran molestos y apabullantes. Se sentía muy lejos de todo allí. De todo menos de lo que realmente quería dejar atrás.”
Miriam Beizana Vigo, Marafariña
“Porque sentía que la amaba con una profundidad, con una intensidad, sin mesura, sin dueño, sin forma, sin límites. Con una fuerza tan incontenible como el océano, tan natural como la lluvia, tan vivaz como la naturaleza. Y algo tan hermoso, tan puro, tan incontenible no podía ser pecaminoso. Lo sabía, era imposible que un amor así fuera condenado por nadie.”
Miriam Beizana Vigo, Marafariña
“El veneno de la pena apareció repentinamente, sin avisar. El miedo atroz, el calor en su garganta, el escozor en sus ojos. Los recuerdos de mamá. La imagen de mamá. El sentimiento de que mamá nunca volvería. Que ya no estaba. El miedo puro y desalentador. Las noches interminables. El desasosiego. El miedo a morir, a que alguien muriese.”
Miriam Beizana Vigo, Marafariña