La guerra y la paz Quotes

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La guerra y la paz (Spanish Edition) La guerra y la paz by Santiago Gamboa
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“Porque las guerras no se ganan ni se pierden, solamente se sufren. Y todo el que ha estado en una guerra, así salga ileso, es un herido de guerra.”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“La paz no consiste sólo en dejar de disparar, sino en construir con generosidad y sentido colectivo un entorno legal, social y económico; es decir, necesita un estado pleno y de derecho que la haga posible, que le permita respirar”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Nada más fácil para el ser humano que prescindir de lo que no es natural en él”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“El poder suele llamar terrorista a quien lo asusta a él, que no siempre coincide con quien asusta a la población. Hay casos en que sí coincide, sin duda, pero hay otros en que lo más terrorífico para un pueblo es su propio gobernante”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Dios nos salve de todos aquellos que quieren salvarnos y nos salve también de los que supuestamente deben protegernos”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Un odio bien alimentado es la mejor arma para seguir matando”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Lo común es que la literatura provenga del lado de las víctimas, pues el escritor, agazapado, se siente más cómodo donde caen las bombas que al lado de los cañones”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“El cómico francés Coluche tenía un tremebundo chiste: “en la primera guerra mundial, hubo 75% de víctimas militares y 25% civiles. En la segunda, 50% militares y 50% civiles”. Y remataba diciendo: “¡En la próxima será mejor ser militar!”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Cada cultura hace la guerra a su manera, con las armas de que dispone y, dada su importancia, conviene dotarse de las mejores, las más implacables y eficaces. Por eso las guerras han supuesto, desde sus inicios, un poderoso motor para el progreso técnico que luego, en épocas de paz, revierte a la sociedad en formas que podríamos llamar “civiles”. En un principio, se usaban para la guerra las mismas armas de la cacería, pero con el tiempo las armas se volvieron tan mortíferas que ya no servían para cazar animales, pues los cuerpos quedaban mutilados, carbonizados o contaminados. En ningún caso, aptos para el consumo”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Espadas y lanzas tienen sed en estas historias clásicas porque el papel mítico de la guerra no es otro que forjar la identidad de un pueblo, ponerlo en relación con un territorio y subrayar su diferencia con los demás. La compleja elaboración del “yo” colectivo necesita un “otro” (un “no yo”) que establezca sus límites individuales, de modo que su espacio se sitúe entre el yo y esa línea imaginaria donde comienza la otredad. Solo así una nación podrá dejar atrás el tiempo mítico y entrar con paso firme al tiempo de la historia”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“La literatura, como ya vimos, ha estado siempre ahí. Escribió la memoria de las gestas humanas, sus contradicciones y crueldades, y gracias a eso hoy podemos revivirlas e incorporarlas a nuestro imaginario. La literatura nos permite ir allá donde nunca fuimos, estar en batallas colosales, ser el héroe que levanta la espada y al mismo tiempo el soldado que recibe el golpe. Ser una masa dispuesta a decapitar al rey y ser el propio rey, cuya cabeza acabará en un cesto. La vida es breve y la literatura en cambio es muy larga y no tiene límites, y por eso nos permite multiplicar la maravillosa sensación de estar vivos. Un libro leído con intensidad se suma a nuestra experiencia, no solo a nuestra biblioteca. Por eso Oscar Wilde decía que el gran drama de su vida era la muerte de Lucien de Rubempré, que es un personaje de Balzac. En otras palabras: la literatura nos permite alcanzar lo sublime, esa belleza extrema y a veces dolorosa de asimilar que los filósofos, desde Longino hasta Kant, han definido como la contemplación de lo terrible, pero desde un lugar seguro y firme.”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“La guerra no solo forjó una identidad para los pueblos, sino que además organizó a la sociedad, dándoles a los guerreros la casta más alta. La primera nobleza, tanto en Europa como en Asia y África, fue el estamento militar. Hubo que esperar hasta la llegada del capitalismo, mucho después, para que se exaltara a la burguesía trabajadora, en un fenómeno muy ligado al crecimiento de las ciudades.”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Los animales luchan entre sí pero no hacen la guerra”, dice Hans Magnus Enzensberger. “El ser humano es el único primate que se dedica a matar a sus congéneres en forma sistemática, a gran escala y con entusiasmo”. ¿Por qué lo hace? Hay motivos históricos que pueden, grosso modo, resumirse en lo siguiente: por territorios, por el control de lugares estratégicos, también por ideologías, lucha de clases, creencias religiosas, o atendiendo a sentimientos de injusticia, venganza o revancha. Todo esto puede resumirse aún más en una vieja palabra: odio. El odio al vecino o al hermano, como en las guerras civiles, o al que es diferente, al que cree en otros dioses o vive en esa tierra que considero mía, al que tiene privilegios que yo anhelo, al que me humilla cotidianamente, al que usa el poder a su favor y en mi contra. Al que controla la economía y los medios.”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“Lo que ellos más temen del proceso de La Habana es que con él quedará inevitablemente registrado en la historia oficial que las guerrillas surgieron para llenar un vacío de presentación política y para solventar una injusticia en la propiedad y la explotación del campo, que no por casualidad son dos de los temas cruciales de la agenda de negociaciones.”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz
“¡Pablo Escobar! Aún se deben estar riendo, si es que se acuerdan de mi respuesta. —Argelia, Albert Camus —dije.”
Santiago Gamboa, La guerra y la paz