El aprendiz Quotes

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El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal) (Spanish Edition) El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal) by Hector Hermosillo
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“Hay palabras que necesitan decirse en cierto momento como un acto de amor y reprensión, más vale reprensión manifiesta que amor oculto (Proverbios 27.5).”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Si vas a ser un factor de transformación en la vida de tu familia necesitas avivar ese fuego.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Pablo dice que uno deber servir a Dios con un ingrediente que se llama limpia conciencia.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“La evidencia de que tengo a Cristo en mi corazón es el amor porque ese es el fruto del Espíritu.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Esto es lo que Pablo le dice a Timoteo; pon tus ojos en la eternidad, incluso cuando el hacerlo implique una lucha, como la que llevó a cabo José; Cristo te ha llamado a vivir una vida que vale la pena vivir no solo aquí, sino en la eternidad.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Por eso nunca olvides que si tu necesidad es trabajo, pan, Cristo es el pan de vida que descendió del cielo y da a todos (Juan 6.35); si tu necesidad es dirección, Cristo es el camino, la verdad y la vida (Juan 14.6).”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“6.9-10 Porque los que quieren enriquecerse caen en tentación y lazo, y en muchas codicias necias y dañosas, que hunden a los hombres en destrucción y perdición; porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“«lo incompleto no puede contarse» (Eclesiastés 1.15);”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“pon tus ojos en la eternidad, incluso cuando el hacerlo implique una lucha, como la que llevó a cabo José; Cristo te ha llamado a vivir una vida que vale la pena vivir no solo aquí, sino en la eternidad.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Cuando vayas a algún lugar en este mundo que no te satisfaga recuerda que tus ojos no pueden estar en las cosas temporales sino en las cosas eternas; que tú debes perseguir el agradar a Dios, y seguir todo esto que Pablo menciona: la justicia, la piedad y tener amistad con Dios; la fe, el confiar en Dios; el amor, el responder a Dios; la paciencia, el esperar en Dios; la mansedumbre, el ordenar tu vida bajo la mano poderosa de Dios y esperar que él te exalte para su honra y honor.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“ayudar a los afligidos, a los que sufren y aprovechar toda oportunidad para hacer el bien, toda buena obra. Este principio es el de dar y recibir. La Biblia dice que la abundancia vuestra, supla la escasez de ellos (2 Corintios 8.14), y esto me lleva a pensar que nunca se es lo suficientemente pobre como para no poder dar algo: puedes dar tiempo, amor, oración, servicio y muchas cosas más que no se compran con dinero, y a eso Pablo le llama dar y recibir.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Una de esas noches, entre el agua y el viento golpeando las ventanas de nuestra habitación y, claro, también uno que otro relámpago (no tan violentos como los de Chicago, por supuesto), mientras estaba ya en la cama a punto de dormir, bien abrazadito de mi esposa Gaby, tuvimos una conversación acerca de cuál sería finalmente la casa que Dios nos permitiría comprar y dónde, ante el inminente llamado que nos había hecho de ir a Chicago a plantar una iglesia, que ahora en retrospectiva recordamos con tanto cariño y gratitud, nuestra hermosa familia de Casa de Luz. Gaby me dijo desde el fondo de su corazón, y sé que fue desde el fondo de su corazón porque impactó profundamente y para siempre el mío: «Yo no necesito una casita para sentirme amada por ti. Donde quiera que estés tú y podamos estar así, abrazaditos, será mi hogar, no importa si es una casita, una tienda de campaña o un palacio».”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN ¿En qué inviertes más tiempo durante el día, en el entrenamiento físico o en el entrenamiento espiritual? ¿Qué tan intenso ha sido últimamente tu entrenamiento espiritual? ¿Qué don espiritual tienes descuidado? ¿Qué disciplinas espirituales debes poner urgentemente en práctica a fin de recuperar o conseguir la condición espiritual que necesitas?”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“4.13-16 Entre tanto que voy, ocúpate en la lectura, la exhortación y la enseñanza. No descuides el don que hay en ti, que te fue dado mediante profecía con la imposición de las manos del presbiterio. Ocúpate en estas cosas; permanece en ellas, para que tu aprovechamiento sea manifiesto a todos. Ten cuidado de ti mismo y de la doctrina; persiste en ello, pues haciendo esto, te salvarás a ti mismo y a los que te oyeren. Aquí vienen las sesiones, el entrenamiento y la dieta. Por mucho ejercicio que hagas en un día o dos, no va a ser igual a que lo hagas todos los días, poquito pero constante; así sucede en la vida espiritual. No es importante cómo comienzas tu carrera cristiana, sino cómo la terminas, y para terminarla es importante la disciplina espiritual, la práctica espiritual y el gimnasio celestial. Hay tres cosas que hacer: la lectura de la Palabra de Dios, en privado y en público; la exhortación de unos a otros para ayudarnos cuando te ocupas de los demás, Cristo dice (Mateo 10.42) que un vaso de agua que tú des en su nombre no quedará sin recompensa, y esta no va a venir del pastor o de otra persona, sino del Señor, dice que el que recibe a un pequeñito recibe a Cristo; y por último y no menos importante, la enseñanza. Por otro lado, Dios ha puesto regalos para hacer en el nombre de Jesucristo, regalos que debes ejercitar, y los cuales te van a asegurar una vida eterna en el porvenir. Ten cuidado de tu conducta y de tu enseñanza. Persevera en todo ello. No importa tanto cómo comenzamos, sino cómo permanecemos en la carrera hacia la meta que es Jesús, para que esos músculos espirituales sean vistos por todos y que verdaderamente Cristo sea nuestra meta. Así que hay dos aspectos que no deben olvidarse: primero, cuida de ti mismo, de tu corazón; cuando meditas en la Palabra de Dios estás cuidando de ti mismo y es tu mejor contribución. Segundo, cuida a los que te oyen. Muchos van a dejar la cancha, pero tú vas a ser salvo y vas a estar en el equipo celestial de Cristo.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“En el liderazgo, cuando tu responsabilidad crece, tu libertad disminuye.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“Aquí estamos viendo un orden de importancia: si vas a ir a tocar en un concierto, te pido ante todo que lleves tu guitarra, pero si vas a hacer iglesia, es necesario ante todo hacer públicamente rogativas (plegarias), oraciones y peticiones. El manual del aprendiz nos dice que nuestro primer y más grande recurso es Dios, que hizo los cielos y la tierra, y ante todo, antes que ir al médico, está bien que vayas, debes orar; está bien hacer ajustes financieros, pero ante todo te exhorta a que ores. El Señor dice en Zacarías 4.6: «No con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu». Deberíamos hacer una nota que diga: ¿Ya oraste? Les exhorto a que como iglesia y creyentes en Jesús, su primer recurso sea Dios.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)
“2.1-7 Exhorto ante todo, a que se hagan rogativas, oraciones, peticiones y acciones de gracias, por todos los hombres; por los reyes y por todos los que están en eminencia, para que vivamos quieta y reposadamente en toda piedad y honestidad.”
Hector Hermosillo, El aprendiz: 1 y 2 de Timoteo. Hoy (De lo celestial a lo terrenal)