El Zarco. La Navidad en las Montañas. Quotes
El Zarco. La Navidad en las Montañas.
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Ignacio Manuel Altamirano237 ratings, 3.84 average rating, 20 reviews
El Zarco. La Navidad en las Montañas. Quotes
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“Tú sueñas con el casamiento; no haces más que hablar de ello todo el día, y por eso escoges los azahares de preferencia. Yo no, yo no pienso en casarme todavía y me contento con las flores que más me gustan.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“En fin, se ha hecho lo posible; y no contento yo con realizar mis propias ideas, pregunto a las personas sensatas y escucho sus opiniones con gusto y respeto.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Aquel no era amor, en el sentido elevado de la palabra, era el deseo espoleado por la impaciencia y halagado por la vanidad, por que, efectivamente, el bandido debía creerse afortunado con merecer la preferencia de la mujer más bonita de la comarca.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“La amaba por que era linda, fresca, gallarda; por que su hermosura atractiva y voluptuosa, su opulencia de formas, su andar lánguido y provocador, sus ojos ardientes y negros, sus labios de granada, su acento armonioso y blando, todo ejercía un imperio terrible sobre sus sentidos”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“El zarco amaba también a Manuela, sólo que él la amaba de la única manera que podía amar un hombre encenegado en el crimen, de un hombre a quien era extraña toda noción del bien, en cuya alma temblorosa y pervertida sólo tenían cabida ya los goces de un sensualismo bestial y las infames emociones que pueden producir el roba y la matanza.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Aquel hombre era el Zarco, el famoso bandido cuyo renombre había llenado de terror toda la comarca.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Era mucha plata aquella y se veía patente el esfuerzo para prodigarla por donde quiera. Era una ostentación insolente, cínica y sin gusto.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Te hemos enseñado a amar la honradez, no la figura ni el dinero; la figura se acaba con las enfermedades o con la edad, y el dinero se va como vino; solo la honradez es un tesoro que nunca se acaba.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Pues mira bien lo que dices, porque si no quieres casarte honradamente con un muchacho que es un grano de oro de honradez, y que podría hacerte dichosa y respetada, ya te morderás las manos de desesperación cuando te encuentres en los brazos de eso bandidos que son demonios vomitados del infierno.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“No hija, enferma no; no tengo nada, pero digo que semejante vida me aflige, me entristece, me desespera y acabará por enfermarme realmente.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Las pobre autoridades, acobardas por la falta de elementos de defensa, se veían obligadas, cuando llegaba la ocasión, a entrar en transacciones con ellos, contentándose con ocultarse o con huir para salvar la vida.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“El carácter de aquellos plateados - tal era el nombre que se daba a los bandidos de esa época - fue una cosa extraodianaria y excepcional, una explosión de vicio, de crueldad y de infamia que no se había visto jamás en México.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Los bandidos de la Tierra Caliente eran sobre todo crueles. Por horrenda e inecesaria que fuese una crueldad, la cometian por instinto, por brutalidad, por el solo deseo de aumentar el terror entre las gentes y divertirse con él.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Altivo por carácter y resentido en lo profundo de su alma por que había pasado, no puede ya pensar en el objeto de su cariño sin que la sombra de sus recuerdos vengan luego a renovar la herida y a engendrarle esa desesperación que se ha convertido en una peligrosa melancolía.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“fue una joven dotada de esa gracias sencilla y humilde de las montañesas de este rumbo, y que ellas conservan, como usted a podido ver, cuando no la destruyen los trabajos, las penas y las lagrimas.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“...porque el pueblo se mancharía; y para no vernos en esa vergüenza y en ese conflicto, lo que tenemos que hacer es ser honrados siempre.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“...los hombre no tenemos derecho de privar de la vida a ninguno de nuestros semejantes;”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“El heno representa la vejez del año, como las rosas representan su juventud.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Parecía que me había rejuvenecido; y es que cuando uno se figura que vuelven aquellos serenos días de la niñez, siente algo que hace revivir las ilusiones perdidas, como sienten nueva vida las flores marchitas al recibir de nuevo el rocío de la mañana.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“pensando que la religión de Jesús, no era más que la cubierta falaz de este culto, cuyo mantenimiento consume los mejores productos del trabajo de las clases pobres, que impide la llegada de la civilización y que requiere todos los esfuerzos de un gobierno ilustrado, para ser destruido prontamente,”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Yo me sorprendí mucho de no encontrar en esta iglesia de pueblo lo que había visto en todos los demás de su especie, y aun en las ciudades populosas y cultas, a saber; esa aglomeración de altares de malísimo gusto, sobrecargados de ídolos, casi siempre deformes, que una piedad ignorante adora con el nombre de santos, y cuyo culto no es, en verdad, el menor de os obstáculos para la practica del verdadero cristianismo.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“La energía moral, por victoriosa que salga de sus luchas con los obstáculos de la suerte y con las pasiones de los hombres, siempre queda herida de esa enfermedad de esa enfermedad incurable que se llama tristeza; enfermedad que no siempre conocemos, porque no se no es dado contemplar a veces a los grandes caracteres en sus momentos de soledad, cuando dejan descubierta el alma en la sombra del misterio.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“¡Yo también llevo en el alma un mundo de recuerdos y de penas! ¡Yo también he amado!”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Sólo que yo comprendo así mi cristiana misión: debo procurar el bien de mis semejantes por todos los medios honrados;”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Verdad es que yo no he propuesto todas esas reformas en nombre de Dios, ni fingiéndome inspirado por él; mi dignidad se opone a esta superchería; pero evidentemente mi carácter de sacerdote y de cura, daba una autoridad a mis palabras, que los montañeses no habrían encontrado en la boca de un persona de otra clase.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Por eso verá usted también en el pueblo, relativamente, pocas aves de corral. Pongo yo poco empeño en la propagación de esas desgraciadas víctimas del apetito humano. En general, yo prefiero la agricultura y sólo cuido con esmero a los animales que ayudan al hombre en los rudos y santos trabajos del campo.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Al principio he encontrado resistencias, provenidas de la costumbre inveterada y aun del amor propio...”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“yo creo, como todo el que tiene buen sentido, que la buena y sana alimentación es ya un elemento de progreso.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“Los alimentos se reducían a tortillas de maíz, frijol, carne y queso; lo bastante para no morirse de hambre y aun para vivir con salud; pero no para hacer mas agradable la vida con alguna comodidades tan útiles como inocentes.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
“La oscuridad se había hecho mas densa, pero yo veía en el cura, cuyo semblante aún no conocía, algo luminoso; tan cierto es que la simpatía y la admiración se complacen en revestir a la persona simpática y admirada con los atractivos de la divinidad.”
― La Navidad en las montañas y El Zarco
― La Navidad en las montañas y El Zarco
