Torres y tatuajes Quotes

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Torres y tatuajes Torres y tatuajes by Isabel de los Ángeles Ruano
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Torres y tatuajes Quotes Showing 1-22 of 22
“Para mí la palabra es el puente entre mis estados anímicos y el idioma.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Desayunamos, hay olor a novela
en estar huyendo de la psicología,
si te repliegas no funciona lo automático te embota.
Lloramos, no hay cementerio que te agrade;
hay noches que no tienen remedio, pero llegan.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Busco un camino que puede estar en cualquier parte
o en ninguna.
Me asomo a todas las ventanas que puedo
y no lo veo.
Yo no sé el color de este camino
pero voy caminando,
siempre voy caminando por todos los caminos
y por todas las rutas, pera ver si lo encuentro.

A veces me detengo en las veredas de las cloacas
para sentir cómo el barro correo de resacas.
Luego me doy cuenta que ese no es mi camino,
y sigo.

Entro a una Vía Appia de luz
pero ahí tampoco está el camino que yo busco.

Otras veces detengo a los romeros para preguntarles:
-Ey, ¿ustedes no saben cuál es el camino
que yo busco….hooo?
Y se quedan callados, y se van.

Yo busco un camino que puede estar en cualquier parte.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Atados, sin movimiento, queriendo saltar.
Así estamos
y las ataduras nos corroen,
nos limitan.

Seguimos órbitas delineadas,
iluminamos un pequeño mundo
y nos creemos absolutos.

Vivimos entre rejas
y esa estrecha cárcel de convenciones
oxida,
automatiza,
y niega
aunque a veces hablemos de libertad.
Hay una línea de humo disolviéndose
y yo siento envidia del gris desaparecido.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Qué edad, qué frío, qué tormenta
puede ser más terrible
que una noche
a solas,
una noche sin nada, una caverna
olvidada, un pasaje secreto,
de hielo.

Y digo una noche a solas
una noche de tiempo.

Y no hablo de sexo
ni del calor de un cuerpo,
no hablo de alguien, de algo,
hablo de una noche a solas
frente al universo,
en el infinito,
a solas con el cosmos chispeante,
con las preguntas fósiles,
con nosotros mismos,
con todo.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Tengo la sensación de la muerte
pero renazco entonando una moderna sinfonía.
Caen las gotas de la vida hora a hora
horadadas y yertas, sin compás,
y revivo lentamente en silencio.

Estoy en un museo de antiguas realidades
y en ideas que fueron huyendo disecadas.
Encuentro fronteras sin futuro
y yazco en el pasado con un deseo de ser
o de no ser porque desaparezco
en la penumbra del tiempo
perpetuando mi propia vida.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Acarreo ansiedades y prodigios
y una orquestación rara y luminosa.

En mí se trastornaron las agujas
y los relojes,
y un embotamiento automático del yo
irradiaba compases inconformes.

Tengo rebeldías que no puedo decir.
Aunque soy como una maquinaria
tengo también dimensiones humanas:
vibro, canto, vivo, trepido, siento.

Con un reloj de arena cuento los minutos,
con relojes de sol desgrano horas
y el día y la noche se suceden inquietos
y en el infinito sólo somos
un vislumbre del tiempo y de la vida.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“La ciudad se estremece
con sus ruidos terribles,
convulsiones
de risa,
estertores de miedo.
Y la ciudad tiembla
y conjetura
con sus muecas
descoloridas
y sus danzas
informes.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Yo era tan sólo la hija de los suburbios
que fue creciendo entre canciones y trapecios,
la que soñaba erigir barricadas en la ciudad
con sus palabras.
Guardo un silencio de sombras y azucenas
ante estos dólmenes que vienen sobre los puentes
rodando piedra y agua a la hora del tramonto.
Me encuentro solitaria ante los muros desnudos.
¿Quién soy yo que ni yo sé ya quién soy?
¿Cómo decirle a usted
que mis palabras ahora sólo son una marcha
de increíble victoria sobre la muerte?”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Con los muros cerrados
a solas dentro del ser que se recoge y aparta
descubrí que no hay más ojos que los míos.

Me alejé de las comarcas humanas
y ahora les ofrendo
mi cruz de lágrima y sollozo,
mis furias, mis horrores, mi clamor
y toda la ambición de mi palabra.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
tags: muros
“Me enredé entre mis sombras
y dejé de entenderme con los otros.

No hay dolor más extraño y profundo
que el de yo sin sentido
cuando el ser entero se convierte en un grito
y se vuelca en sí mismo,
en visiones internas,
deforme y maniatado por sus propias pasiones.

Yo vengo del dolor que vibra en la locura
y del llorar sin límites a solas
y como un Van Gogh de fuego
penetro a la orilla del río
en donde toda la vida se sintió sin destino.

Lentamente la fiebre me alejó de los seres
y entre mis propias fraguas
la verdad fue surgiendo
del dolor solitario
de un testigo del tiempo.

Y aún deberé escribir una memoria
con la verdad de los olvidados.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Las máquinas enseñan a los hombres a no soñar
y se tragan a los hombres que no sueñan.

Los sueños se encuentra replegados
y danzan en perspectivas muertas.

La mariposa fue disecada en remolinos azules
y se exhibe en el museo del ideal extinguido.

Ahora la rosa es el fósil extraño del poema.
En mi risa hay bengalas al viento
y yo cargo sobre mis hombros la sombra de Dios.

Hoy cantaré a los océanos,
al infinito, al firmamento, a todo lo creado
y en la liturgia del silencio le pediré a mi Dios
que el sueño se levante y camine otra vez por el mundo.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Sombras agrestes del pasado me cercan
y yo sé que no existe su dimensión tremenda.
Y sin embargo me aprisionan
en sus hogueras diabólicas y desquiciadas,
devoran sus fogatas mi presente
con lenguas de dolor y rugientes tarascadas.

Y sepan, mis amigos, que no tengo presente,
sólo llamas ardientes del ayer.
Los fantasmas me cercan,
me trepida la hoguera,
con esos aquelarres que persiguen mis horas
y no tengo sosiego, no hay paz en mi vida.
Todas mis horas están encarceladas
en los seres nefastos del pasado en mi mente.

Y me siento a la orilla del tiempo
y contemplo mi lecho.
Ya no tengo ni fuerzas de vivir.
Cada vez más las resacas del pasado me atrapan
y allí están, con su furia inclemente,
las horas del pasado
azotando mi rostro.

Y danzan los demonios del dolor en mi mente
y siento las torturas que viví en mi cabeza
y presencio las siluetas grotescas
de esos seres que viven torturando mi mente
con todas las torturas del ayer,
con ese pasado terriblemente yerto
marchando irredentamente hacia la nada.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Con acordeones grises y misántropos,
gusanos de levita, dinosaurios.
Descuenten ademanes a los mismos
inventados de siempre, convenciones
isócronas, mecánicas, hostiles.

Será dar vueltas a una rueda quieta.
Ir y volver desde dos puntos. Eso.
Que no mojan mis lágrimas. ¡Qué importa!
Ya me cansé de lo correcto, exacto,
de poner punto y comas donde debo
y olvidarme en disfraces de quién soy.

Imágenes variadas de mí quedan
distribuidas como postales diferentes.
Tras diversos cristales he posado
y he sido mil ante todos los fotógrafos
vestidos de persona que me auscultan.
Si uso yo ese yo no es sólo uno
sino muchos que giran en torno a eso mismo
que podría sacar al realizarme
si toda esta cosa me dejara ser yo.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Escribir desde el verso,
desde su gris y triste rosa,
echándome en su aroma de crepúsculo.

Escribir con el lápiz y la estrella,
depositando mi semilla en la palabra.

Escribir desde tu risa que humedece
mi despierto sueño de olvidados giros
y dudar entre tu voz y el terciopelo.

Escribir desde el lirio
-gaviota de las flores-,
para llegar hasta el dolor amargo
de este dulce recuerdo que me viene
temblando en el suspiro,
de este sabor de beso antiguo
que corona mis labios.

Escribir más allá de las cunas,
más acá de las cruces;
escribir de las dulces veredas de los parques
bajo la suave alondra de la tarde.
Sí, escribir de tu recuerdo
que me llena la voz como una estatua....”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Para ir decapitando monumentos
hace falta el silencio,
los santones hicieron sus columnas
pero no tienen estandartes.

¿Qué lugar daremos a cada quién
en nuestra historia?
Ya ni siquiera importa,
los héroes están muertos
y cada quien fabrica sus hazañas.

El tiempo es un invento malévolo,
nunca aprendió a creer
en la verdad
porque nació desnudo como los hombres,
y, además, ¿es que existe la verdad?”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Y todos, proletarios, burgueses,
costureras, albañiles, zapateros y soldados
bajaremos a lo oscuro del barro que nos come.
Y no nos llamaremos Juan, María o Pedro,
sino tan solo difunto, esqueleto o polvo.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
tags: muerte
“Morir es la consigna repleta de misterios,
la abanderada palabra del silencio.

Ser una estatua muda,
con las manos encallecidas eternamente quietas,
con los ojos sonámbulos
y el corazón perpetuamente frío.

Nos iremos. Se quedarán las olas vibrando tras sus playas,
se nos irá la risa,
las lágrimas, el verso diario,
nuestros aleluyas de auroras o de crepúsculo;
y mirando a la estrella, sin titilar,
sin ritmo,
sencillamente ya no seremos nada.

Nuestro paso rotundo a lo perdido
nos dejará sin brisa, mariposas o tarde,
perennemente fugados a la angustia.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
tags: muerte
“El canto donde cantaba
se quebró de gris...¡no sé!
No sé en donde están los cantos
pero vienen y se van.

Rasgan la noche, se encrespan
pirámides de aserrín.

En dónde están esos cantos,
por qué me buscan a mí.

No sé si yo los pedía
pero vinieron y están.
Se oyen de pie en los oídos
y me busca su perfil.

Tengo que oírlos, se funden
en manantiales de sol.
Y andan gimiendo sus voces
en los recodos del ser.

¿En dónde están estos cantos,
por qué se allegan a mí?
Si de la sombra surgían
y a la luz se dirigían,
¿por qué entre los caracoles
se diluye su sentir?”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Vengo de mitos desbaratados
donde se quiebra el tiempo.
Armo en mi ser nuevas estructuras.

Necesito el mármol de las viejas creencias
para apoyarme en algo.

Definitiva ha sido mi luz y su ceguera,
ha sido tajante su alucinada escarcha
y mi intento triste de huir de cualquier dogma.

Así, regreso a buscar el techo de una casa,
el calor de las mentiras conocidas,
el cristal que deforme mi visión
con los gastados sueños rosa.

Huí de falacias acreditadas,
me despojé de su facilidad y sus cristales,
y de pronto, en la gruta de Platón, vi mi silueta
terriblemente deformada.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Si de pronto saltaras,
si quisieras ir a la vida de repente
con el cristal de lo real y sus islas,
te encontrarías con tu yo sin vuelo,
con tus muros íntimos desmoronados
y una triste convicción sin pudores,
como si desnudarse de palabras y hechos
fuera la gran mentira.
Adiós quimeras, los recuerdos de antaño
pálidamente os saludan;
queda deshabitado el ser
sin las banderas antiguas y sus colores,
como si la perspectiva de venir y de irnos
se desquebrajara
y quedáramos sin manos, sin ojos,
con nuestro camino perdido en el pasado.

No, no hay fotografías del alma
ni superficies lisas en que veas tus estados anímicos,
lo profundamente desgarrador lo llevas en tu estrella;
en sentirte en ti, en realizarte,
o simplemente en olvidar que eres…

pero si, con mil baches, con tropiezos,
tratas de encontrarte,
aunque te pierdas en el tráfago de las habitaciones
y aurora y crepúsculo sean inmateriales, huidizos
como el metal dorado de los mercaderes,
llevarás en ti el germen de la vida exacta”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes
“Telarañas oscuras,
cárcel amarga,
sombras luctuosas,
arena,
tumba que adviene
en cada escalón
sin sentido
bajado
a escondidas,
ocultando el rostro
para negar un nuevo amanecer.”
Isabel de los Ángeles Ruano, Torres y tatuajes