Panteras Quotes
Panteras
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Lena Valenti683 ratings, 3.99 average rating, 99 reviews
Panteras Quotes
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“—Hablo en nombre de todas cuando digo: perdonaré pero no olvidaré. Ni una injusticia más contra mí será cometida, y si la justicia no me respalda, será mi justa venganza la que actúe. Decido vivir con la cabeza bien alta y crecer cada día; ser más sabia que ayer pero menos que mañana; escogeré el enfrentamiento cuando mi familia se vea cercada; ayudar a quienes esté en mi mano ayudar. No huiré nunca más y pelearé cuando mi nombre sea ensuciado por personas más viles que yo.”
― Panteras
― Panteras
“Ser libertina en la alcoba no exime a una mujer de ser una dama fuera de ella. Si usted opina lo mismo, no dude en visitar nuestro exclusivo y selecto club. Queda reservado el derecho de admisión.
LAS DAMAS DE DHEKELIA”
― Panteras
LAS DAMAS DE DHEKELIA”
― Panteras
“—¿Qué harías tú si descubrieras que alguien a quien enviaste al infierno no merecía otra cosa que el cielo?
Kate se quedó en blanco.
—No le he dado permiso para tutearme, duque…
—¿Qué harías tú si ahora fuera demasiado tarde para hacerla regresar?
—¿De qué está usted hablando?”
― Panteras
Kate se quedó en blanco.
—No le he dado permiso para tutearme, duque…
—¿Qué harías tú si ahora fuera demasiado tarde para hacerla regresar?
—¿De qué está usted hablando?”
― Panteras
“—Estoy deseando comprobarlo —susurró acercando sus labios a su boca.
Kate le colocó la mano sobre la boca y lo hizo callar, cuando en realidad lo que deseaba era meterle los dedos dentro.
—No hago las cosas a cambio de nada.
—¿Qué demonios quieres?”
― Panteras
Kate le colocó la mano sobre la boca y lo hizo callar, cuando en realidad lo que deseaba era meterle los dedos dentro.
—No hago las cosas a cambio de nada.
—¿Qué demonios quieres?”
― Panteras
“Eran Panteras. Las Panteras eran fieles entre ellas, luchaban siempre para protegerse las unas a las otras, y lo hacían con elegancia y tiento; excepto cuando tenían que sacar las garras, como en ese momento.”
― Panteras
― Panteras
“—¿Qué pone aquí, querida? —preguntó Ariel con tono dulce mientras estaban las cuatro reunidas para comer en la mesa del jardín—. ¿Te quieres comer al pescador?
Negó con la cabeza.
«Por favor, que está bien claro. Pone: “¿Hay pescado para comer?”».
Tess cogió la libreta y la hojeó.
—Déjame a mí. Sí —sonrió—, es obvio. Aquí dice: «¿Hay pelador por ver?». ¿El pelador? —Frunció el ceño cómicamente—. El joven que se oculta entre las rocas mientras nos lavamos después de la natación y empieza a… —Dibujó un círculo hueco con los dedos, como si sostuviera una porra, y movió la mano arriba y abajo—… lustrar su… fusil?
«Tess, creo que andas mal de la cabeza», meditó Kate mientras observaba atónita su gesto.
—Es el hombre mono, no un pelador —añadió Marian cogiendo una uva del cuenco de frutas—. Le van a salir callos.
Kate recuperó su libreta con dignidad y la cerró de golpe.
«Brujas.»”
― Panteras
Negó con la cabeza.
«Por favor, que está bien claro. Pone: “¿Hay pescado para comer?”».
Tess cogió la libreta y la hojeó.
—Déjame a mí. Sí —sonrió—, es obvio. Aquí dice: «¿Hay pelador por ver?». ¿El pelador? —Frunció el ceño cómicamente—. El joven que se oculta entre las rocas mientras nos lavamos después de la natación y empieza a… —Dibujó un círculo hueco con los dedos, como si sostuviera una porra, y movió la mano arriba y abajo—… lustrar su… fusil?
«Tess, creo que andas mal de la cabeza», meditó Kate mientras observaba atónita su gesto.
—Es el hombre mono, no un pelador —añadió Marian cogiendo una uva del cuenco de frutas—. Le van a salir callos.
Kate recuperó su libreta con dignidad y la cerró de golpe.
«Brujas.»”
― Panteras
“—No creo que sea de recibo acariciar a un esclavo con intenciones lúbricas, vizcondesa.
La mujer de edad avanzada se echó a reír y miró a la más joven por encima del hombro.
—Querida, lo que no sería de recibo sería no tocarlo. Mi estimado vizconde hace años que no tiene nada tan duro como este hombre. Creo que todas sus partes se sienten atraídas por el suelo. —Bebió del café helado y emitió una carcajada propia de alguien a quien ya no le importaban las habladurías—. Y caen, ya se lo aseguro, jovencita. Caen en picado y miran hacia abajo. Aquello no hay Dios que lo levante. —Y alzó el dedo índice repetidas veces, insinuando con el gesto que su dedo era la parte más noble de la anatomía del vizconde de Sidmouth.”
― Panteras
La mujer de edad avanzada se echó a reír y miró a la más joven por encima del hombro.
—Querida, lo que no sería de recibo sería no tocarlo. Mi estimado vizconde hace años que no tiene nada tan duro como este hombre. Creo que todas sus partes se sienten atraídas por el suelo. —Bebió del café helado y emitió una carcajada propia de alguien a quien ya no le importaban las habladurías—. Y caen, ya se lo aseguro, jovencita. Caen en picado y miran hacia abajo. Aquello no hay Dios que lo levante. —Y alzó el dedo índice repetidas veces, insinuando con el gesto que su dedo era la parte más noble de la anatomía del vizconde de Sidmouth.”
― Panteras
“—¿Te gustaría quedarte aquí con nosotras? ¿En Dhekelia? Esta no es nuestra residencia fija. Solemos viajar, ¿sabes? Pero, ¿te gustaría quedarte junto a nosotras y formar parte de nuestra atípica familia?
Ella no esperaba esa pregunta, pero apreció que se la hiciera. Ella ya tenía una familia. O, al menos, la había tenido.
Su padre, su madre, su primo, sus tíos, sus amigas… Ahora todo eso quedaba desdibujado porque ya no parecía real.
Ellos ya no estaban ahí.”
― Panteras
Ella no esperaba esa pregunta, pero apreció que se la hiciera. Ella ya tenía una familia. O, al menos, la había tenido.
Su padre, su madre, su primo, sus tíos, sus amigas… Ahora todo eso quedaba desdibujado porque ya no parecía real.
Ellos ya no estaban ahí.”
― Panteras
“—¿Quieren ser panteras?
—Sí —contestaron todas, intrigadas.
—Les demostraremos que ser libertina en la alcoba no exime a una mujer de ser una dama fuera de ella. Sabiendo eso… ¿Quieren entrar en nuestro selecto y exclusivo club?
—¡Sí! —gritaron todas, emocionadas como niñas pequeñas.
—Entonces, bienvenidas al Club de las Panteras, señoras. Prepárense para cultivarse y aleccionarse en cosas que jamás han soñado aprender. ¡Por las Panteras!
—¡Por las Panteras!”
― Panteras
—Sí —contestaron todas, intrigadas.
—Les demostraremos que ser libertina en la alcoba no exime a una mujer de ser una dama fuera de ella. Sabiendo eso… ¿Quieren entrar en nuestro selecto y exclusivo club?
—¡Sí! —gritaron todas, emocionadas como niñas pequeñas.
—Entonces, bienvenidas al Club de las Panteras, señoras. Prepárense para cultivarse y aleccionarse en cosas que jamás han soñado aprender. ¡Por las Panteras!
—¡Por las Panteras!”
― Panteras
“Aquella era la única pregunta que se hacían ambos, mientras Kate arrancaba a llorar y Matthew la abrazaba pidiéndole todo tipo de disculpas.
¿Puede la víctima seguir queriendo a su verdugo?
¿Podría Kate?”
― Panteras
¿Puede la víctima seguir queriendo a su verdugo?
¿Podría Kate?”
― Panteras
“¿Era arriesgado para unas mujeres de ese calibre tomarse la justicia por su mano? ¿Era correcto?
[...]
Sus heridas habían cerrado, o eso decían ellas; no obstante, persistían las cicatrices como recuerdo de lo que jamás debían olvidar.”
― Panteras
[...]
Sus heridas habían cerrado, o eso decían ellas; no obstante, persistían las cicatrices como recuerdo de lo que jamás debían olvidar.”
― Panteras
