El que tiene sed Quotes

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El que tiene sed El que tiene sed by Abelardo Castillo
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El que tiene sed Quotes Showing 1-17 of 17
“¿Qué es la felicidad? Nada. Una palabra para designar algo que siempre ocurre en el pasado, y, como siempre ocurre en el pasado, resulta que nunca ocurrió.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“criminal nato mientras comete un crimen, por qué voy a estar triste (brrummm bom borombon crasch buum, hizo el trueno) si esto que se derrumba y seguramente también está siendo grabado por el sensible transistor de mi bragueta no soy yo, es el mundo, este manicomio, es esta horrenda manera de creer que se vive y creer que se es feliz y creer que se ama a la que llamamos la humanidad, el hombre, y es un ensayo a ciegas, un borrador, el delirio de un borracho, o”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“comer a mi pinzón sobre todo porque en mi vida tuve un pinzón y ni siquiera sé qué clase de pájaro es el pinzón”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“Qué hubiese pensado de esa cara el abstemio poeta de diecisiete años que veinte años atrás leyendo The lost week-end, de Charles Jackson, y leyendo una escena idéntica a ésta, bebió un traguito de oporto y se miró en este mismo espejo para ver si él también, con el tiempo, llegaría a ser bello y atormentado y maldito.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“que me hizo pensar en una virgen de Rafael, tenías cara de miedo y me preguntaste si yo era yo. Apareció la Sirenita y preguntó si Espósito era el señor Espósito y dijo que ella venía a su clase.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“niñas, madres-niñas, amantes-niñas dedicadas todo el tiempo a salvarlo de las acechanzas del mundo y últimamente también de Mara y de la bebida. ¿Seré lindo? O las mujeres son apenas las sombras de la soledad, los pañalitos y el talco del huérfano básico sobre el que la bebida y el miedo van construyendo como un Gólem a este desamparado para todo uso, porque también era notable la cantidad de niñas-adúlteras, párvulas-cuadragenarias, lactantes-putísimas y malcogidas de toda índole que en los últimos años le habían diezmado los riñones, el alma y otras partes delicadas. ¿Seré lindo realmente? ¿O interesante? O a lo mejor es cierto que las mujeres creen que el espíritu es transmisible por vía oral, anal, orejal y otras vías, aun las normales. O a ver si resulta nomás que soy maricón. En alguna parte leí que los alcohólicos somos homosexuales latentes”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“Qué puede hacer un hombre cuando todo el mundo se empeña en llenarle una y otra vez el vaso y en presentarle a la esposa con inquietudes. O aun a la hija inquieta. Todas quieren ser actrices o novelistas o cantar bossa nova. O hacen cerámica. O hasta pintan. Oyeron por ahí que el arte es dolor, y me llaman por teléfono a mí. Y yo tengo el cerebro reducido a cenizas”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“tachos. O uno le firmaba el culo a otro y decía: «Mi último cuadro». Tus amigos, vos también, organizaron una muestra colectiva sobre el Che. Y yo creo que eso fue lo que lo mató, no el ejército boliviano. Lo que vos habías hecho no estaba mal. Predominaba la lata, me acuerdo. Una especie de Jesús con ojos y barba de lata, crucificado en una metralleta. No estaba nada mal. Agonizaba. La metralleta era de papel impreso, y, si te acercabas, se veía que eran textos de Bakunin y del Evangelio. Me conmoví, a mi modo. Y me puso orgulloso que fuera tuyo. Pensar que a ésta yo le he hecho la mala porquería. Como sentirse padre. Pero había mucho olor a marihuana y me salió que era sacrílego romper a Bakunin y la Biblia para hacer semejante mamarracho. Ahí fue cuando me trataron de decadente. Y de comunista. Y de esteta. Yo los traté de putos. Lindo tiempo aquel, canejo. Pero lo tuyo no estaba nada mal.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“El hombre conoce el macrocosmos por el microcosmos, pero él mismo y toda cosa son macro y microcosmo, porque cada cosa supone el Universo como el Universo contiene toda cosa. 7. Nihil nihilo fit es blasfemia y error. Sólo por la nada hay ser. Y en cuanto al artista iniciado, al poeta mago, comparte con el iluminado estas tres características: 3. Es ritualista y solitario por disciplina o por naturaleza, y voluntariamente asocial, pero a diferencia del hombre puro, suele ser desdichado o suicida. 2. La sociedad lo considera demoníaco o santo, angustiado, vidente, pecador o loco. 1. Quiere imitara Dios. Shelomo Ibn Heijal Ben Gainom: La escalera de nueve peldaños. Montevideo, 1935. Trad. del hebreo por Jacobo Fiksler.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“en su campo de Villaguay, a unos cien kilómetros de Concordia), fuera la encargada de hacer que lo pasara lo mejor posible; conferenciante que, si aceptaba quedarse unos días, sería llevado a pasar el week-end a una quinta preciosa cerca de los palmares,”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“amor vendría a instalarse sobre la triste Tierra. Y escribió qué era lo que quería de la vida, y cómo, aunque esta misma noche buscara desesperadamente una muchacha contra la cual poder dormirse y mañana volviera a emborracharse y quizás ya no le quedara tiempo, no le estuviera permitido acabar aquello para lo que había venido al mundo, desde hoy sólo viviría para consumar su idea de la vida.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“Especie de locura mesiánica o consecuencia de haber leído de muy chico a Dostoievski y haberse tomado en serio aquello de que todos somos responsables de todo ante todos. O la conciencia de haber llegado a los treinta y tres años sin cumplir una sola de las fastuosas promesas que había hecho, y se había hecho, en la adolescencia.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“un sórdido egoísta hijo de puta que se emborrachaba por miedo a vivir y se acostaba con otras mujeres por miedo a vivir y no era capaz de confesarle a Mara que nunca la había querido por miedo a vivir, y a dejarla vivir, y ya ni siquiera escribía por miedo a vivir.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“«círculo alcohólico».”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“Pero vos no sos ellos —dijo Mara; casi lo gritó. Él la miró un segundo, como deslumbrado. Se reía. —Eso sí que es una verdad —dijo—. Pero no vayas a creer que me estás salvando de algo. No vayas a creer que acabás de decirme un extraordinario piropo. Vámonos.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“No había vuelto a escribir una línea en los últimos tres años, ni con tiempo o sin él tenía mayormente la intención de hacerlo, lo que aminoraba un tanto las posibilidades de que el Porvenir, o la justicia poética, rindieran tributo a su flor o siquiera lo acusaran de borracho.”
Abelardo Castillo, El que tiene sed
“«El camino de Locópolis no es una calzada con sus cunetas y sus aceras; es un camino esférico, grande como la tierra... Al nacer se entra en el camino de Locópolis, al morir, se sale... Cosa extraña, es tal vez cuando se duerme cuando se camina allí más aprisa y, con frecuencia, cuando menos se piensa, se franquean las puertas de esta ciudad célebre. Es grave error el que corre por el mundo, según el cual Locópolis estaría habitada por hombres caídos de la Luna. Es más bien fuera de Locópolis que en su recinto donde se podrían encontrar lunáticos. Hormiguean en el camino de Locópolis. ¡Pobres! ¡Todos caminan hacia nosotros!”
Abelardo Castillo, El que tiene sed