Nueva Antología Rota Quotes
Nueva Antología Rota
by
León Felipe59 ratings, 4.12 average rating, 5 reviews
Nueva Antología Rota Quotes
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“Contar es enumerar y referir.
Tú cuentas: uno, dos, tres…
Él cuenta: un cuento, dos cuentos, tres cuentos…
Cuentas… cuentos… ¡Todos sabéis contar!
Pero al final de cuentas sólo contáis un cuento:
el dulce cuento de la rosquilla nada más
Porque la serpiente se chupa el caramelo de la cola”
― Nueva Antología Rota
Tú cuentas: uno, dos, tres…
Él cuenta: un cuento, dos cuentos, tres cuentos…
Cuentas… cuentos… ¡Todos sabéis contar!
Pero al final de cuentas sólo contáis un cuento:
el dulce cuento de la rosquilla nada más
Porque la serpiente se chupa el caramelo de la cola”
― Nueva Antología Rota
“Digo tan solo lo que he visto.
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.”
― Nueva Antología Rota
Y he visto:
que la cuna del hombre la mecen con cuentos…
Que los gritos de angustia del hombre los ahogan con cuentos…
Que el llanto del hombre lo taponan con cuentos…
Que los huesos del hombre los entierran con cuentos…
Y que el miedo del hombre…
ha inventado todos los cuentos.
Yo sé muy pocas cosas, es verdad.
Pero me han dormido con todos los cuentos…
Y sé todos los cuentos.”
― Nueva Antología Rota
“Porque… ¿no habrá en esta metamorfosis un simulacro de resurrección en el que se nos dice que la carne, la materia sucia después de tres días de sepultada (tres es un número simbólico y convencional) sale hecha espíritu volando? ¿No será ésta la gran Metáfora de nuestro Destino en la que se nos dice: que el Templo es algo así como el capullo, como un capullo necesario durante algún tiempo, como el cascarón del huevo donde se incuba místicamente la pluma y se forman las alas, y luego, cuando el vuelo surge, el Templo queda abajo roto, como una ganga pesada, como los restos de un sarcófago innecesario va? Porque aquél, el gusano que antes reptaba con grandes esfuerzos sin poder franquear el círculo de la serpiente se ha convertido en un ser alado, en una figura celestial, y transformado en mariposa se mueve ya libremente en el cielo».”
― Nueva Antología Rota
― Nueva Antología Rota
“Yo sé además que entre el Viento y la Luz hay ciertos planes.
He oído decir que entre el Viento y la Luz pueden convertir un gusano en mariposa.
¡Un gusano en mariposa! Éste es el milagro, el brinco prodigioso que a mí me ha sostenido sobre la tierra… esto es lo que más me ha maravillado de todo cuanto he visto en el mundo… Éste es el asombro mayor que ha presenciado mi conciencia… Un ratón —decía Whitman cuando le tachaban de incrédulo y de ateo—, un ratón es milagro suficiente para convertir a mil trillones de infieles… Y yo digo que un gusano transformado en mariposa es mucho más asombroso que la rotación matemática y musical de las esferas siderales. Todo en el mundo se mueve con un rodar de noria dentro de un círculo cerrado… la serpiente se chupa el caramelo de la cola… la Tierra rueda y se repite… la historia es siempre «el dulce y egoísta cuento de la rosquilla»… Todo marcha y vuelve en una dialéctica cerrada y fatal… Pero el gusano tiene una dialéctica poética… el gusano se convierte en mariposa.”
― Nueva Antología Rota
He oído decir que entre el Viento y la Luz pueden convertir un gusano en mariposa.
¡Un gusano en mariposa! Éste es el milagro, el brinco prodigioso que a mí me ha sostenido sobre la tierra… esto es lo que más me ha maravillado de todo cuanto he visto en el mundo… Éste es el asombro mayor que ha presenciado mi conciencia… Un ratón —decía Whitman cuando le tachaban de incrédulo y de ateo—, un ratón es milagro suficiente para convertir a mil trillones de infieles… Y yo digo que un gusano transformado en mariposa es mucho más asombroso que la rotación matemática y musical de las esferas siderales. Todo en el mundo se mueve con un rodar de noria dentro de un círculo cerrado… la serpiente se chupa el caramelo de la cola… la Tierra rueda y se repite… la historia es siempre «el dulce y egoísta cuento de la rosquilla»… Todo marcha y vuelve en una dialéctica cerrada y fatal… Pero el gusano tiene una dialéctica poética… el gusano se convierte en mariposa.”
― Nueva Antología Rota
“Yo no soy nadie.
Y no obstante, estas manos, mis antenas de hormiga,
han ayudado a clavar la lanza en el costado del mundo
y detrás de la lupa de la luna hay un ojo que me ve como a un microbio royendo el corazón de la Tierra.
...
El agua, por ejemplo, es más noble que yo.
Por eso las estrellas se duermen en el mar
y mi frente romántica es áspera y opaca.
Detrás de mi frente —filósofos, escuchad esto bien—,
detrás de mi frente hay un viejo dragón:
el sapo negro que saltó de la primera charca del mundo
y está aquí, aquí, aquí…
agazapado en mis sesos,
sin dejarme ver el Amor y la Justicia.”
― Nueva Antología Rota
Y no obstante, estas manos, mis antenas de hormiga,
han ayudado a clavar la lanza en el costado del mundo
y detrás de la lupa de la luna hay un ojo que me ve como a un microbio royendo el corazón de la Tierra.
...
El agua, por ejemplo, es más noble que yo.
Por eso las estrellas se duermen en el mar
y mi frente romántica es áspera y opaca.
Detrás de mi frente —filósofos, escuchad esto bien—,
detrás de mi frente hay un viejo dragón:
el sapo negro que saltó de la primera charca del mundo
y está aquí, aquí, aquí…
agazapado en mis sesos,
sin dejarme ver el Amor y la Justicia.”
― Nueva Antología Rota
“No se compran los sueños?
Pues compraré la risa.
¿Por qué no he de reírme
y hacer que tú te rías?
¡Je, je!… Ya ves. La risa es contagiosa.
¡Bastante contagiosa!
¡Más que la Dignidad y la Justicia!”
― Nueva Antología Rota
Pues compraré la risa.
¿Por qué no he de reírme
y hacer que tú te rías?
¡Je, je!… Ya ves. La risa es contagiosa.
¡Bastante contagiosa!
¡Más que la Dignidad y la Justicia!”
― Nueva Antología Rota
“Risas, risas…
viejas risas de México
para los ataúdes
y para los esqueletos.
Risas, risas,
risas para los vivos
y los muertos…
¡Je, je! Ahora me río yo…
la risa es contagiosa.
¡Eh, tú, traficante de risas!
¡Pregonero!…
A ver cuál es la mía.
Me reiré también. Después de todo
¿no tengo yo un resorte
aquí en los maseteros
que dispara la risa?
Y en los sobacos
también tengo cosquillas.”
― Nueva Antología Rota
viejas risas de México
para los ataúdes
y para los esqueletos.
Risas, risas,
risas para los vivos
y los muertos…
¡Je, je! Ahora me río yo…
la risa es contagiosa.
¡Eh, tú, traficante de risas!
¡Pregonero!…
A ver cuál es la mía.
Me reiré también. Después de todo
¿no tengo yo un resorte
aquí en los maseteros
que dispara la risa?
Y en los sobacos
también tengo cosquillas.”
― Nueva Antología Rota
“risas para el Rey Lear
y para el Rey Edipo
y risas para España,
sin cuencas ya y sin lágrimas también».
«¡Smile, Smile, Smile!»
Polvo es el aire,
polvo de carbón apagado…
y el mercader y el gobernante
pregonando sonrisas
para esconder la sombra
y la miseria.
«¡Risas, risas, risas!»
Polvo es el aire,
polvo de carbón apagado…
y el huracán y el viento
vendiendo a gritos
risas por la calle.
(¡Ja, ja, ja!…)
¡Perseguid esa zorra,
perseguid esa zorra a pedradas,
perseguidla y matadla!
(Je, je, je…)
Oíd, amigos,
los que comprasteis la sonrisa en una feria,
o en un ten cent store:
el que asesina la alegría
con la sonrisa merca luego,
y el creador del llanto
es el que dice: «¡Smile!»
(¡Ja, ja, ja!…)”
― Nueva Antología Rota
y para el Rey Edipo
y risas para España,
sin cuencas ya y sin lágrimas también».
«¡Smile, Smile, Smile!»
Polvo es el aire,
polvo de carbón apagado…
y el mercader y el gobernante
pregonando sonrisas
para esconder la sombra
y la miseria.
«¡Risas, risas, risas!»
Polvo es el aire,
polvo de carbón apagado…
y el huracán y el viento
vendiendo a gritos
risas por la calle.
(¡Ja, ja, ja!…)
¡Perseguid esa zorra,
perseguid esa zorra a pedradas,
perseguidla y matadla!
(Je, je, je…)
Oíd, amigos,
los que comprasteis la sonrisa en una feria,
o en un ten cent store:
el que asesina la alegría
con la sonrisa merca luego,
y el creador del llanto
es el que dice: «¡Smile!»
(¡Ja, ja, ja!…)”
― Nueva Antología Rota
“ME COMPRARÉ UNA RISA
Me compraré una risa
(Je, je, je…
Jo, jo, jo…
Ja, ja, ja…)
Es la risa mecánica del mundo,
la risa del magazine y la pantalla,
la risa del megáfono y del jazz,
la risa sincopada de los negros,
la risa asalariada,
la risa que se alquila y que se compra…
¡Risa de almoneda y carnaval!
Risa de diez centavos o un penique,
de albayalde, de ferias y de pista,
de cabaret, de maquillaje y de boudoir.
Risa de propaganda y de ordenanza
municipal y de pregón.
La que anuncian las rotativas,
las esquinas,
las vallas,
la radio,
el celuloide y el neón
y vende en todo el mundo
la gran firma
«Standard Smile Company»,
(Je, je, je…
Ja, ja, ja…
Jo, jo, jo…)
«¡Smile, Smile, Smile!»
Ahí pasa el pregonero.
Es aquel viejo vendedor de sombras
que ahora vende sonrisas.
«¡Risas, risas, risas!
Risas fabricadas a troquel
como pesos y como centavos.”
― Nueva Antología Rota
Me compraré una risa
(Je, je, je…
Jo, jo, jo…
Ja, ja, ja…)
Es la risa mecánica del mundo,
la risa del magazine y la pantalla,
la risa del megáfono y del jazz,
la risa sincopada de los negros,
la risa asalariada,
la risa que se alquila y que se compra…
¡Risa de almoneda y carnaval!
Risa de diez centavos o un penique,
de albayalde, de ferias y de pista,
de cabaret, de maquillaje y de boudoir.
Risa de propaganda y de ordenanza
municipal y de pregón.
La que anuncian las rotativas,
las esquinas,
las vallas,
la radio,
el celuloide y el neón
y vende en todo el mundo
la gran firma
«Standard Smile Company»,
(Je, je, je…
Ja, ja, ja…
Jo, jo, jo…)
«¡Smile, Smile, Smile!»
Ahí pasa el pregonero.
Es aquel viejo vendedor de sombras
que ahora vende sonrisas.
«¡Risas, risas, risas!
Risas fabricadas a troquel
como pesos y como centavos.”
― Nueva Antología Rota
“y digo además: Se han oído gritos desesperados, aullidos y blasfemias en el subterráneo;
se espera que después del homo sapiens, de los retóricos y de los teólogos, surja un cráneo
que rompa los barrotes y los muros: Dios está todavía encarcelado.
Vendrán poetas de pólvora y barreno, con la mecha en la mano,
y harán saltar la roca donde aún sigue Prometeo encadenado.
(Pero no os asustéis. Antes nos comeremos otra vez el rancio pastelón eclesiástico
para que no se arruinen los panaderos de pan ázimo).
y esto no lo digo ni con los conejos del corral ni con las palomas del tejado.
lo digo desde el cubo del pozo, que tan pronto está arriba como abajo.”
― Nueva Antología Rota
se espera que después del homo sapiens, de los retóricos y de los teólogos, surja un cráneo
que rompa los barrotes y los muros: Dios está todavía encarcelado.
Vendrán poetas de pólvora y barreno, con la mecha en la mano,
y harán saltar la roca donde aún sigue Prometeo encadenado.
(Pero no os asustéis. Antes nos comeremos otra vez el rancio pastelón eclesiástico
para que no se arruinen los panaderos de pan ázimo).
y esto no lo digo ni con los conejos del corral ni con las palomas del tejado.
lo digo desde el cubo del pozo, que tan pronto está arriba como abajo.”
― Nueva Antología Rota
“aquí y ahora —sacad el reloj— a las tres, con el pico rojinegro del gallo:
Oíd, amigos, la revolución ha fracasado.
Subid las campanas de nuevo al campanario,
devolvedle la sotana al cura y al capataz el látigo,
clavad esas bisagras y quitadle el orín a los candados…
que venga el cristalero y que componga los cristales rotos de los balcones de Palacio…”
― Nueva Antología Rota
Oíd, amigos, la revolución ha fracasado.
Subid las campanas de nuevo al campanario,
devolvedle la sotana al cura y al capataz el látigo,
clavad esas bisagras y quitadle el orín a los candados…
que venga el cristalero y que componga los cristales rotos de los balcones de Palacio…”
― Nueva Antología Rota
“Y si la muerte fuese la vida y la vida la muerte, y yo aquí ahora, espatarrado
entre los dos peñascos
no pudiese decir en qué sitio se apoyan mis zapatos?
He visto nacer y morir. He asistido a un enterramiento y a un parto.
Y me ha parecido siempre que el que nace, el que llega, llega como forzado…
que alguien lo empuja por detrás, que lo echan a puntapiés y puñetazos
de algún sitio, y le arrojan aquí, que por eso aparece llorando.
El comadrón le coge en el aire como un futbolista la pelota.
En cambio,
¿no es verdad que una tumba es una dulce puerta, una mampara que nos abre en la tierra con cuidado
una mano cumplida y cortesana, una mano
que nos indica reverente: Por aquí, por aquí, pase usted por aquí; en su despacho,
está el señor Presidente esperándolo?”
― Nueva Antología Rota
entre los dos peñascos
no pudiese decir en qué sitio se apoyan mis zapatos?
He visto nacer y morir. He asistido a un enterramiento y a un parto.
Y me ha parecido siempre que el que nace, el que llega, llega como forzado…
que alguien lo empuja por detrás, que lo echan a puntapiés y puñetazos
de algún sitio, y le arrojan aquí, que por eso aparece llorando.
El comadrón le coge en el aire como un futbolista la pelota.
En cambio,
¿no es verdad que una tumba es una dulce puerta, una mampara que nos abre en la tierra con cuidado
una mano cumplida y cortesana, una mano
que nos indica reverente: Por aquí, por aquí, pase usted por aquí; en su despacho,
está el señor Presidente esperándolo?”
― Nueva Antología Rota
“Aquello es un peñasco o dos peñascos?
¿Y si la luz fuese la sombra, la gracia el pecado,
la oración la blasfemia, el cielo el infierno y el oro el guijarro?
¿Si el verso, poetas cortesanos,
si el verso no fuese de cristal sino de barro?
¿SÍ hacia la derecha y hacia la izquierda fuesen sólo una vana y estéril disputa de las manos?
¿Si no hubiese boca arriba y boca abajo
y no supiésemos tampoco quién es el que duerme al revés, la lechuza o el murciélago?
¿Si de tanto dar vueltas, de tanto columpiarnos,
de tanto ir y venir del caño al coro y del coro al caño
nos trabucásemos diciendo ¡cono!, pero si no sabemos dónde estamos?”
― Nueva Antología Rota
¿Y si la luz fuese la sombra, la gracia el pecado,
la oración la blasfemia, el cielo el infierno y el oro el guijarro?
¿Si el verso, poetas cortesanos,
si el verso no fuese de cristal sino de barro?
¿SÍ hacia la derecha y hacia la izquierda fuesen sólo una vana y estéril disputa de las manos?
¿Si no hubiese boca arriba y boca abajo
y no supiésemos tampoco quién es el que duerme al revés, la lechuza o el murciélago?
¿Si de tanto dar vueltas, de tanto columpiarnos,
de tanto ir y venir del caño al coro y del coro al caño
nos trabucásemos diciendo ¡cono!, pero si no sabemos dónde estamos?”
― Nueva Antología Rota
“Porque el sueño es un animal fronterizo como los lagartos…
El sueño es un lagarto.
Vive en la frontera de dos grandes peñascos,
no tiene raíces, va de un lado a otro lado,
de la luz a la sombra, de la sombra a la luz… de un peñasco a otro peñasco.
Se agarra del péndulo que oscila entre los mundos que separan la rendija entreabierta de mis párpados
y se mete en el cubo del pozo que tan pronto está arriba como abajo
...
Pero el sueño no es un enemigo del hombre como el zorro, es enemigo de la tachuela y del cálculo;
de las duchas heladas y del puñal del amoniaco
...
Porque el lagarto va y viene también del yelmo a la bacía y de la bacía al yelmo. Y el juez, el cura, Don Fernando,
el burlón, el prestidigitador y el catedrático
ya no sabe ninguno qué es lo que tiene en la cabeza aquel hidalgo.
¿Quién ha gritado baci-yelmo?, Sancho.
Baci-yelmo también, es un lagarto.
Preguntad otra vez: ¿Y si estuviésemos ya locos? ¿O si siguiésemos soñando?
¿Si no hubiésemos dejado
de soñar, Segismundo, y el destierro ahora aquí y
España allá, en el otro lado
fuesen el juego viejo y nuevo de un dios, no de un rey bárbaro
...
Si no hubiésemos dejado
de soñar, Segismundo, y alguien después de ti hubiese definitivamente dado
el grito subversivo de ¡Arriba, arriba los lagartos!
¿Si tú y yo, el místico, el biólogo, el psicólogo y el matemático
ya hubiésemos sacado nuestra espada para defender a los lagartos?”
― Nueva Antología Rota
El sueño es un lagarto.
Vive en la frontera de dos grandes peñascos,
no tiene raíces, va de un lado a otro lado,
de la luz a la sombra, de la sombra a la luz… de un peñasco a otro peñasco.
Se agarra del péndulo que oscila entre los mundos que separan la rendija entreabierta de mis párpados
y se mete en el cubo del pozo que tan pronto está arriba como abajo
...
Pero el sueño no es un enemigo del hombre como el zorro, es enemigo de la tachuela y del cálculo;
de las duchas heladas y del puñal del amoniaco
...
Porque el lagarto va y viene también del yelmo a la bacía y de la bacía al yelmo. Y el juez, el cura, Don Fernando,
el burlón, el prestidigitador y el catedrático
ya no sabe ninguno qué es lo que tiene en la cabeza aquel hidalgo.
¿Quién ha gritado baci-yelmo?, Sancho.
Baci-yelmo también, es un lagarto.
Preguntad otra vez: ¿Y si estuviésemos ya locos? ¿O si siguiésemos soñando?
¿Si no hubiésemos dejado
de soñar, Segismundo, y el destierro ahora aquí y
España allá, en el otro lado
fuesen el juego viejo y nuevo de un dios, no de un rey bárbaro
...
Si no hubiésemos dejado
de soñar, Segismundo, y alguien después de ti hubiese definitivamente dado
el grito subversivo de ¡Arriba, arriba los lagartos!
¿Si tú y yo, el místico, el biólogo, el psicólogo y el matemático
ya hubiésemos sacado nuestra espada para defender a los lagartos?”
― Nueva Antología Rota
“El autor dice solamente, como cualquier pícaro de feria:
Hagan juego, señores… apuesten… apuesten…
Aquí están los lagartos:
El mestizo,
el poeta,
el agónico,
el borracho,
el loco…
el sonámbulo…
Y aquí está el arzobispo…
y aquí está el sabio…
Apuesten… Apuesten, hagan juego, señores.
Apuesten por el sabio…
Apuesten por el arzobispo…
o apuesten por los lagartos”
― Nueva Antología Rota
Hagan juego, señores… apuesten… apuesten…
Aquí están los lagartos:
El mestizo,
el poeta,
el agónico,
el borracho,
el loco…
el sonámbulo…
Y aquí está el arzobispo…
y aquí está el sabio…
Apuesten… Apuesten, hagan juego, señores.
Apuesten por el sabio…
Apuesten por el arzobispo…
o apuesten por los lagartos”
― Nueva Antología Rota
“Se baja hasta el fondo de la mina
con un arco voltaico
enchufado en la frente…
y un compás en la mano.
¡Iluminad! ¡Iluminad y organizad las sombras!”
― Nueva Antología Rota
con un arco voltaico
enchufado en la frente…
y un compás en la mano.
¡Iluminad! ¡Iluminad y organizad las sombras!”
― Nueva Antología Rota
“ido a clavar
ataúdes y a enterrar a los muertos.
Pasad, sepultureros…
pasad con vuestras palas
y vuestros azadones.
No enterréis el cadáver del Hombre junto al río.
Llevadlo al arenal,
escondedlo en la tierra seca y machorra del desierto.
Que no lo encuentre el agua,
ni la luz,
ni la caricia picante del estiércol…
¡Que no germine más!
¿Para qué prolongar esta semilla
si no da más que un árbol
con diezmos para el mago,
con frutos para el dogo…
y un recio pergamino
para los tambores de la guerra
y los infolios vergonzosos de la Historia?…”
― Nueva Antología Rota
ataúdes y a enterrar a los muertos.
Pasad, sepultureros…
pasad con vuestras palas
y vuestros azadones.
No enterréis el cadáver del Hombre junto al río.
Llevadlo al arenal,
escondedlo en la tierra seca y machorra del desierto.
Que no lo encuentre el agua,
ni la luz,
ni la caricia picante del estiércol…
¡Que no germine más!
¿Para qué prolongar esta semilla
si no da más que un árbol
con diezmos para el mago,
con frutos para el dogo…
y un recio pergamino
para los tambores de la guerra
y los infolios vergonzosos de la Historia?…”
― Nueva Antología Rota
“Si por lo menos se le hubiesen reventado los oídos
y no pudiese escuchar hacia dónde disparan los cañones…
O si le hubiesen vaciado los ojos
y no pudiese decir quién es el verdadero asesino de la justicia…
O si le hubiesen cortado los brazos
y no pudiese tocar el cadáver agarrotado del mundo…
¡Ah! ¡Si yo estuviese ciego y sordo
y con las mangas de la camisa vacías,
movidas por el viento,
clavado en medio de una viña, asustando a los pájaros!…
...
Os entrego mi silla,
mis honores y… mis honorarios.
O mejor, degradadme vosotros,
honradme, degradándome vosotros,”
― Nueva Antología Rota
y no pudiese escuchar hacia dónde disparan los cañones…
O si le hubiesen vaciado los ojos
y no pudiese decir quién es el verdadero asesino de la justicia…
O si le hubiesen cortado los brazos
y no pudiese tocar el cadáver agarrotado del mundo…
¡Ah! ¡Si yo estuviese ciego y sordo
y con las mangas de la camisa vacías,
movidas por el viento,
clavado en medio de una viña, asustando a los pájaros!…
...
Os entrego mi silla,
mis honores y… mis honorarios.
O mejor, degradadme vosotros,
honradme, degradándome vosotros,”
― Nueva Antología Rota
“mañana negociaréis la paz.
Con esa pluma larga de los abogados y de los estadistas,
de los nuncios y de los cancilleres,
de los agiotistas y de los banqueros;
con esa pluma ubicua —garrocha y pértiga—
de los chalanes, de los cuervos y de los coyotes,
con esa pluma que hunde su hocico de oro
en un pozo de sangre, y en otro de betún…
mañana se firmará la paz.”
― Nueva Antología Rota
Con esa pluma larga de los abogados y de los estadistas,
de los nuncios y de los cancilleres,
de los agiotistas y de los banqueros;
con esa pluma ubicua —garrocha y pértiga—
de los chalanes, de los cuervos y de los coyotes,
con esa pluma que hunde su hocico de oro
en un pozo de sangre, y en otro de betún…
mañana se firmará la paz.”
― Nueva Antología Rota
“puritano, orgulloso y fariseo.
¡Oh, puristas y estetas!
Aún no está limpio vuestro verso
y su última escoria ha de dejarla
en los crisoles del infierno.
Aquí van los artistas sodomitas,
los pintores bizcos y los poetas inversos.
...
Aquí va el juez y el gángster
los dos juntos en el mismo verso.
Éste es el Presidente demócrata y guerrero
que desnudó la espada en el verano
...
Y éste es el hombre de la mitra,
la bestia de dos cuernos,
el que vendió las llaves…
el Gran Conserje Pedro…
...
¡Aquí van todos!
Y aquí voy yo con ellos.
Aquí voy yo también, yo, el hombre de la tralla,
el de los ojos sucios… el blasfemo.
...
Se va del salmo al llanto,
del llanto al grito,
del grito al veneno…
¡Arre! ¡Arre!
¡Y se gana la luz desde el infierno!”
― Nueva Antología Rota
¡Oh, puristas y estetas!
Aún no está limpio vuestro verso
y su última escoria ha de dejarla
en los crisoles del infierno.
Aquí van los artistas sodomitas,
los pintores bizcos y los poetas inversos.
...
Aquí va el juez y el gángster
los dos juntos en el mismo verso.
Éste es el Presidente demócrata y guerrero
que desnudó la espada en el verano
...
Y éste es el hombre de la mitra,
la bestia de dos cuernos,
el que vendió las llaves…
el Gran Conserje Pedro…
...
¡Aquí van todos!
Y aquí voy yo con ellos.
Aquí voy yo también, yo, el hombre de la tralla,
el de los ojos sucios… el blasfemo.
...
Se va del salmo al llanto,
del llanto al grito,
del grito al veneno…
¡Arre! ¡Arre!
¡Y se gana la luz desde el infierno!”
― Nueva Antología Rota
“soy un escéptico
y hay unas cuantas cosas en que creo.
Por ejemplo, creo en el sol, en el Diluvio y en el estiércol;
en la blasfemia, en las lágrimas y en el infierno;
en la guadaña y en el Viento;
en el lagar, en la piedra redonda del amolador y en la piedra redonda del viejo molinero;
y en el hacha que derriba los árboles y descuartiza los salmos y los versos;
en la locura y en el sueño…
y en el gas de la fiebre también creo,
en ese gas ingrávido, expansivo y deletéreo,
antifilosófico, antidogmático y antidialéctico
que revienta los globos… los grandes globos, los globitos
y el cerebro.
y creo
que hay luz en el rito,
luz en el culto
y luz en el misterio.
Creo
que el agua se hace vino
y sangre el vino,
sangre de Dios y sangre de mi cuerpo.
Creo
que el trigo se hace harina
y carne la harina…
carne de Dios y carne de mi cuerpo.
Creo
que un hombre honrado
cuando nos da su pan
tiene el cuerpo de Cristo”
― Nueva Antología Rota
y hay unas cuantas cosas en que creo.
Por ejemplo, creo en el sol, en el Diluvio y en el estiércol;
en la blasfemia, en las lágrimas y en el infierno;
en la guadaña y en el Viento;
en el lagar, en la piedra redonda del amolador y en la piedra redonda del viejo molinero;
y en el hacha que derriba los árboles y descuartiza los salmos y los versos;
en la locura y en el sueño…
y en el gas de la fiebre también creo,
en ese gas ingrávido, expansivo y deletéreo,
antifilosófico, antidogmático y antidialéctico
que revienta los globos… los grandes globos, los globitos
y el cerebro.
y creo
que hay luz en el rito,
luz en el culto
y luz en el misterio.
Creo
que el agua se hace vino
y sangre el vino,
sangre de Dios y sangre de mi cuerpo.
Creo
que el trigo se hace harina
y carne la harina…
carne de Dios y carne de mi cuerpo.
Creo
que un hombre honrado
cuando nos da su pan
tiene el cuerpo de Cristo”
― Nueva Antología Rota
“Yo llevaré la voz cantante y vosotros el estribillo
con lúgubre ritmo de allegretto.
(Copla)
Vino la guerra.
y para hacer obuses y torpedos
los soldados iban recogiendo
todos los hierros viejos
de la ciudad. Y Pedro,
el Gran Conserje Pedro,
le dijo a un soldado: Tomad esto…
y le dio las llaves del templo.
...
Pedro, Pedro,
el gran Conserje Pedro,
amigos de soldados y banqueros.
(Copla)
Y ahora tenemos que ir al cielo
dando un gran rodeo
por el camino del infierno,
cavando un largo túnel en el suelo
y preguntando a las raíces y a los topos,
porque ya no hay campanas ni espadañas, Pedro,
y los pájaros… todos tus pájaros se han muerto.”
― Nueva Antología Rota
con lúgubre ritmo de allegretto.
(Copla)
Vino la guerra.
y para hacer obuses y torpedos
los soldados iban recogiendo
todos los hierros viejos
de la ciudad. Y Pedro,
el Gran Conserje Pedro,
le dijo a un soldado: Tomad esto…
y le dio las llaves del templo.
...
Pedro, Pedro,
el gran Conserje Pedro,
amigos de soldados y banqueros.
(Copla)
Y ahora tenemos que ir al cielo
dando un gran rodeo
por el camino del infierno,
cavando un largo túnel en el suelo
y preguntando a las raíces y a los topos,
porque ya no hay campanas ni espadañas, Pedro,
y los pájaros… todos tus pájaros se han muerto.”
― Nueva Antología Rota
“¿Y el sabio? ¿Dónde está el sabio? ¡Eh, tú!
Tú que sabes lo que pesan las piedras y lo que corre el viento…
¿Cuál es la velocidad de las tinieblas y la dureza del silencio?”
― Nueva Antología Rota
Tú que sabes lo que pesan las piedras y lo que corre el viento…
¿Cuál es la velocidad de las tinieblas y la dureza del silencio?”
― Nueva Antología Rota
“Ésta es la copla de mi tierra,
la copla de mi reino.
Mas si mi reino está podrido
su espíritu es eterno.
¡Músicos,
poetas y salmistas,
obispos y guerreros!…
Llevadme de nuevo el compás.
En los cuernos de la mitra
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
En los cuernos de la mitra
hay una plegaria verde
y otra plegaria amarilla.
En los cuernos de la mitra,
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Ésta es la copla de mi alma,
de mi alma sin templo
porque la bestia negra apocalíptica
lo ha llenado de estiércol.
Tres veces cantó el gallo,
tres veces negó Pedro,
tres veces canto yo:
por mi carne,
por mi patria
y por mi templo…
Por todo lo que tuve
y ya no tengo…
¡Arre! ¡Arre! ¡Arre!
¡Vamos hacía el infierno!”
― Nueva Antología Rota
la copla de mi reino.
Mas si mi reino está podrido
su espíritu es eterno.
¡Músicos,
poetas y salmistas,
obispos y guerreros!…
Llevadme de nuevo el compás.
En los cuernos de la mitra
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
En los cuernos de la mitra
hay una plegaria verde
y otra plegaria amarilla.
En los cuernos de la mitra,
¡Ay! ¡Ay! ¡Ay!
Ésta es la copla de mi alma,
de mi alma sin templo
porque la bestia negra apocalíptica
lo ha llenado de estiércol.
Tres veces cantó el gallo,
tres veces negó Pedro,
tres veces canto yo:
por mi carne,
por mi patria
y por mi templo…
Por todo lo que tuve
y ya no tengo…
¡Arre! ¡Arre! ¡Arre!
¡Vamos hacía el infierno!”
― Nueva Antología Rota
“Conocíamos ya la voz del tiplón,
la del sochantre…
la de los sepultureros medievales
y la del vanidoso cuervo de la conseja.
Pero todo no se ha descubierto de una vez… Y en el mundo hay ahora un ruido que no se había escuchado nunca… y un humo negro y acre de carne chamuscada que se agarra a la garganta del tenor y le hace aullar como a un perro leproso…
La lepra del mundo, la sangre envenenada y el alma resentida cantan con una lengua espesa y con una laringe rota…”
― Nueva Antología Rota
la del sochantre…
la de los sepultureros medievales
y la del vanidoso cuervo de la conseja.
Pero todo no se ha descubierto de una vez… Y en el mundo hay ahora un ruido que no se había escuchado nunca… y un humo negro y acre de carne chamuscada que se agarra a la garganta del tenor y le hace aullar como a un perro leproso…
La lepra del mundo, la sangre envenenada y el alma resentida cantan con una lengua espesa y con una laringe rota…”
― Nueva Antología Rota
“y no queda más que un penacho azul para escapar de las tinieblas…
Se sale del laberinto tenebroso del Mundo por el penacho de humo de los Sueños.”
― Nueva Antología Rota
Se sale del laberinto tenebroso del Mundo por el penacho de humo de los Sueños.”
― Nueva Antología Rota
“Pero ya sabemos quien es este Dios: una divinidad antiséptica y esterilizada que no se propaga… una especie de malaria muerta…
Todos los espías, todos los traficantes de pólvora y todos los canallas del mundo llevaban a Dios en el bolsillo,
todos tenían su Dios… ¡Todos!
El escarnio y la ignominia…
el crimen…
la cobardía y la injusticia.
¡Las babas y la Sombra!
¡Sólo los republicanos españoles no teníamos Dios!
Fue la época trágica y grotesca de la blasfemia y de la risa.
El poeta blasfemó contra todos aquellos dioses y se rió hasta el espasmo contagioso… ¡Nos reímos mucho todos!
¡Hubo un coro de risas siderales!
Dios… el Dios antiguo y paternal, que se sienta bonachón en una nube… se rió… hasta desmandibularse…
El Dios viejo y abstracto que asoma su ojo vigilante por el triángulo metafísico se rió también…
Y a Cristo en la Cruz la hiel se le hizo más amarga…
y se rió con amargura y con sarcasmo.
Se rieron las estrellas y las constelaciones…
y hubo una procesión de carcajadas estrepitosas por la Vía Láctea… Ja! ¡Ja! ¡Ja!
¡Cómo nos reímos. Señor!”
― Nueva Antología Rota
Todos los espías, todos los traficantes de pólvora y todos los canallas del mundo llevaban a Dios en el bolsillo,
todos tenían su Dios… ¡Todos!
El escarnio y la ignominia…
el crimen…
la cobardía y la injusticia.
¡Las babas y la Sombra!
¡Sólo los republicanos españoles no teníamos Dios!
Fue la época trágica y grotesca de la blasfemia y de la risa.
El poeta blasfemó contra todos aquellos dioses y se rió hasta el espasmo contagioso… ¡Nos reímos mucho todos!
¡Hubo un coro de risas siderales!
Dios… el Dios antiguo y paternal, que se sienta bonachón en una nube… se rió… hasta desmandibularse…
El Dios viejo y abstracto que asoma su ojo vigilante por el triángulo metafísico se rió también…
Y a Cristo en la Cruz la hiel se le hizo más amarga…
y se rió con amargura y con sarcasmo.
Se rieron las estrellas y las constelaciones…
y hubo una procesión de carcajadas estrepitosas por la Vía Láctea… Ja! ¡Ja! ¡Ja!
¡Cómo nos reímos. Señor!”
― Nueva Antología Rota
“EL Poeta Prometeico viene a dar testimonio de la Luz.
El Poeta maldito… a dar testimonio de la Sombra.
Es el mismo poeta prometeico. Se le llama así… cuando se acerca a los infiernos… porque la línea inquebrantable y monótona de sus versos que es siempre la resultante de la voluntad humana y del empuje del Viento y que no se doblega ni se tuerce… tiene que pasar fatalmente… por el centro mismo del infierno como el eje de la Tierra.”
― Nueva Antología Rota
El Poeta maldito… a dar testimonio de la Sombra.
Es el mismo poeta prometeico. Se le llama así… cuando se acerca a los infiernos… porque la línea inquebrantable y monótona de sus versos que es siempre la resultante de la voluntad humana y del empuje del Viento y que no se doblega ni se tuerce… tiene que pasar fatalmente… por el centro mismo del infierno como el eje de la Tierra.”
― Nueva Antología Rota
“Atrás, seres humanos!…»
y no eres más que un segador,
un esforzado segador… un buen criado.
Tu guadaña no es un cetro
sino una herramienta de trabajo.
En el gran ciclo,
en el gran engranaje solar y planetario,
tú eres el que corta la espiga,
y yo ahora… el grano,
el grano de la espiga que cae
bajo tu esfuerzo necesario.
Necesario… no para tu orgullo
sino para ver cómo logramos
entre todos
un pan dorado y blanco.
Desde tu filo iré al molino.
En el molino me morderán las piedras de basalto,
como dos perros a un mendigo
hasta quitarme los harapos.
Perderé la piel, la forma
y la memoria de todo mi pasado.
Desde el molino iré a la artesa.
En la artesa me amasarán, sudando,
y sin piedad
unos robustos brazos.
y un día
escribirán en los libros sagrados:
El segundo hombre fue de masa cruda
como el primero fue de barro.
Luego entraré en el horno… en el infierno.
Del fuego saldré hecho ya pan blanco
y habrá pan para todos.
Podréis partir y repartir mi cuerpo en miles y
millones de pedazos;
podréis hacer entonces con el hombre
una hostia blanquísima… el pan ázimo
donde el Cristo se albergue:
y otro día dirán en los libros sagrados:
El primer hombre
fue de barro,
el segundo de masa cruda
y el tercero de pan y luz.
Será un sábado
cuando se cumplan las grandes Escrituras…
Entre tanto,
a trabajar con humildad y sin bravatas,
Segador Esforzado.”
― Nueva Antología Rota
y no eres más que un segador,
un esforzado segador… un buen criado.
Tu guadaña no es un cetro
sino una herramienta de trabajo.
En el gran ciclo,
en el gran engranaje solar y planetario,
tú eres el que corta la espiga,
y yo ahora… el grano,
el grano de la espiga que cae
bajo tu esfuerzo necesario.
Necesario… no para tu orgullo
sino para ver cómo logramos
entre todos
un pan dorado y blanco.
Desde tu filo iré al molino.
En el molino me morderán las piedras de basalto,
como dos perros a un mendigo
hasta quitarme los harapos.
Perderé la piel, la forma
y la memoria de todo mi pasado.
Desde el molino iré a la artesa.
En la artesa me amasarán, sudando,
y sin piedad
unos robustos brazos.
y un día
escribirán en los libros sagrados:
El segundo hombre fue de masa cruda
como el primero fue de barro.
Luego entraré en el horno… en el infierno.
Del fuego saldré hecho ya pan blanco
y habrá pan para todos.
Podréis partir y repartir mi cuerpo en miles y
millones de pedazos;
podréis hacer entonces con el hombre
una hostia blanquísima… el pan ázimo
donde el Cristo se albergue:
y otro día dirán en los libros sagrados:
El primer hombre
fue de barro,
el segundo de masa cruda
y el tercero de pan y luz.
Será un sábado
cuando se cumplan las grandes Escrituras…
Entre tanto,
a trabajar con humildad y sin bravatas,
Segador Esforzado.”
― Nueva Antología Rota
“Eh, muerte… escucha!
Yo soy el último que hablo:
el miedo y la ceguera de los hombres
han llenado de viento tu cráneo,
han henchido de orgullo tus huesos
y hasta el trono de un dios te han levantado.
y eres necia y altiva
como un dictador totalitario.
Tiraste un día una gran línea negra
sobre el globo terráqueo;
te atrincheraste en los sepulcros y dijiste:
«Yo soy el límite de todo lo creado…”
― Nueva Antología Rota
Yo soy el último que hablo:
el miedo y la ceguera de los hombres
han llenado de viento tu cráneo,
han henchido de orgullo tus huesos
y hasta el trono de un dios te han levantado.
y eres necia y altiva
como un dictador totalitario.
Tiraste un día una gran línea negra
sobre el globo terráqueo;
te atrincheraste en los sepulcros y dijiste:
«Yo soy el límite de todo lo creado…”
― Nueva Antología Rota
