Sunday best Quotes

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Sunday best Sunday best by Bernice Rubens
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“En realidad, ella no había tomado la decisión de convertirse en Emily Price. Esa decisión había ido creciendo en su interior a lo largo del tiempo y finalmente se le había impuesto en aquella pequeña capilla. Ahora tenía que ser valiente para llevar a la práctica esa decisión involuntaria y se sentía desgarrada por dentro, sin saber muy bien ni lo que quería ni lo que necesitaba, consciente tan solo de los peligros que entrañaban ambas cosas. Casi llegó a la conclusión de que ya no era posible tomar ninguna decisión. Esta había surgido involuntariamente y debía ejecutarse de igual manera.”
Bernice Rubens, Sunday best
“No le importaba que el vestido se estuviera rompiendo. Había empezado a detestar la necesidad de llevarlo y todo lo que significaba. No podía quedarse en la cueva para siempre. Se puso a contemplar el mar, que rugía como si fuese un inquisidor. Se dio la vuelta y, mientras miraba un irregular pedazo de roca, se esforzó en no pensar quién era, ni según ella ni según ellos, porque sabía que todos estaban equivocados.”
Bernice Rubens, Sunday best
“En realidad, ella no había tomado la decisión de convertirse en Emily Price. Esa decisión había ido creciendo en su interior a lo largo del tiempo y finalmente se le había impuesto en aquella pequeña capilla. Ahora tenía que ser valiente para llevar a la práctica esa decisión involuntaria y se sentía desgarrada por dentro, sin saber muy ni lo que quería ni lo que necesitaba, consciente tan solo de los peligros que entrañaban ambas cosas. Casi llegó a la conclusión de que ya no era posible tomar ninguna decisión. Esta había surgido involuntariamente y debía ejecutarse de igual manera.”
Bernice Rubens, Sunday best
“Esperó con paciencia y con una creciente sensación de calma y, a medida que se acostumbraba a su nombre –susurrándolo para ver cómo sonaba–, su voz adoptó un tono más dulce. Poco a poco su cuerpo se fue vaciando del odio y la ira que había ido acumulando tanto tiempo, en especial últimamente. Y cuando por fin llegó a la ventanilla, Emily Price, viuda desde hacía poco tiempo, pidió con voz dulce un billete de ida a Brighton.”
Bernice Rubens, Sunday best
“Debo, pues, tomar entre mis manos este espinoso pronombre. Os ruego que me perdonéis por todo este histrionismo; los escritores tienden a dramatizar un poco. El suyo es un oficio solitario que no suele deparar demasiadas emociones. Dejadme entonces que tenga mis espinas, dejad que las apriete, dejad que me haga un poco de sangre con ellas. Lo haré con mucho gusto. Dejad que las suelte cuando el dolor me resulte excesivo: será entonces cuando tengáis que conformaros durante un tiempo con ese «él». Dejad que George Verrey Smith las sienta en su carne corrompida. Es más fácil para mí así.”
Bernice Rubens, Sunday best
“Debo, pues, tomar entre mis manos este espinoso pronombre. Os ruego que me perdonéis por todo este histrionismo; los escritores tienden a dramatizar un poco. El suyo es un oficio solitario que no suele deparar demasiadas emociones. Dejadme entonces que tenga mis espinas, dejad que las apriete, dejad que me haga un poco de sangre con ellas. Lo haré con mucho gusto. Dejad que las suelte cuando el dolor me resulte excesivo: será entonces cuando tengáis que conformaros durante un tiempo con ese «él«. Dejad que George Verrey Smith las sienta en su carne corrompida. Es más fácil para mí así.”
Bernice Rubens, Sunday best