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Fantasma Quotes
Fantasma
by
Nerea Pérez de las Heras822 ratings, 4.40 average rating, 196 reviews
Fantasma Quotes
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“La idea de que esto también pasará —porque todo pasa— es reconfortante, pero es falsa; implica contar con una especie de estado neutro al que regresar que simplemente no se da en la vida. Hay sucesos que dejan un vacío permanente, muchos vacíos permanentes; en la vida estamos siempre rodeadas de un enjambre de ausencias. Pero queda, eso sí —eso siempre—, la posibilidad de reconstruirse alrededor del agujero. De dejar que con el tiempo nazcan brotes inesperados, justo a la orilla del abismo.”
― Fantasma
― Fantasma
“La idea de que esto también pasará —porque todo pasa— es reconfortante, pero es falsa; implica contar con una especie de estado neutro al que regresar que simplemente no se da en la vida.”
― Fantasma
― Fantasma
“Gran parte de mi identidad se había basado en no quedarme sonriendo a las escaleras, pero con el tiempo he aprendido que tampoco sirve de mucho subirlas a rastras si, cuando llegas arriba, el cuerpo y el alma están desgastados y los peldaños siguen en su lugar para quien venga detrás. Subía las de mi casa cada día con rabia dirigida no a la debilidad de mi pierna y media sino a las carencias de un barrio de una ciudad entera, donde todo había que pelearlo. La rabia es un perro guardián de la dignidad que nos ladra dentro. Tiene el olfato muy fino, hay que hacerle caso. Un cuerpo rabioso es un cuerpo enérgico, rebosante de voluntad; en un primer vistazo, ese dinamismo puede confundirse con actitud positiva, pero da mejores resultados. La actitud positiva acepta las reglas del mundo, es servil, su sonrisa perpetua es resignada y cabizbaja. La rabia siempre contesta. Está en permanente movimiento hacia alguna parte y por eso no solo es compatible con la alegría, sino que ambas se alimentan mutuamente.”
― Fantasma
― Fantasma
“Elegí el relato de ficción de una tullida cojeando por una escombrera futurista que había sabido separar lo que iba a aceptar y lo que iba a resistir. Una mujer renqueante a la vista de todos como una advertencia viviente, una preview del aspecto que tiene el imperio dando sus últimas dentelladas por sobrevivir, y cómo los cuerpos siguen transitándolo a pesar de todo, siempre animados por la posibilidad de un nuevo comienzo.”
― Fantasma
― Fantasma
“El capitalismo, replicamos con convicción las que nos hemos criado al calor del pensamiento de Marc Fisher y Zižek, no tiene un afuera, por eso nos resulta tan asfixiante. Sus lógicas, además, nos espolean desde dentro a través de nuestros propios objetivos de productividad en todos los ámbitos de la vida: ejercicio, alimentación, lectura útil, meditación obligatoria, tiempo de ocio instagrameable, experiencias que aporten, amistades que aporten, viajes que aporten. Hemos cambiado la vigilancia del Dios interior por la del jefe interior. Por una cuestión de virtud, necesitamos llenar el tiempo de ganancia. Sencillamente, vivir no es suficiente.
Pero el tiempo no solo es un recurso intercambiable, el tiempo no es solo oro.”
― Fantasma
Pero el tiempo no solo es un recurso intercambiable, el tiempo no es solo oro.”
― Fantasma
“La normalidad es una subcultura con reglas demasiado exigentes de la que una puede quedar excluida en cualquier momento. El servicio de asistencia de los aeropuertos, los ascensores, las rampas o las probabilidades de que una silla de ruedas plegable encaje en el maletero de un determinado coche (del coche de tus amigos, por ejemplo) no son asuntos que inquieten demasiado a la gente normal. O quizá la lógica es la inversa: sabes que eres normal cuando cuestiones como estas no te preocupan, no te consumen un ápice de energía. Es habitual acomodarse en ese lugar, porque lo contrario, abrirse a una idea de arbitrariedad constante, es muy cansado. Tener presente que cualquier cosa puede suceder, en un inmenso espectro que va desde la lotería a| cáncer de páncreas, nos enfrenta a un desorden demasiado grande.”
― Fantasma
― Fantasma
“En una crisis sanitaria de esa escala, la única manera de evitar la propagación del virus era asegurar el acceso de toda la población, toda, a vacunas y cuidados. La emergencia nos recordó que éramos indiscutiblemente interdependientes, que redistribuir la riqueza acumulada por unos pocos para garantizar el bien común no solo era justo, sino una garantía de supervivencia. Pero también nos hizo sentir delicados. La conciencia de la propia fragilidad no siempre es la mejor maestra, asusta y el miedo nos torna egoístas, mezquinos, paranoicos. La sociedad se volvió más permeable a las teorías de la conspiración y los bulos. mucho más receptiva al orden a través de la tiranía. Fueron los movimientos autoritarios los que aprovecharon la desorientación y el miedo, se apresuraron a dar respuestas simples y siempre parciales o falsas a problemas complejos que solo se podían arreglar colectivamente.
El aturdimiento que sucedió a la pandemia nos dejó, además de una internacional ultraderechista asentada en muchos países, un desaliento existencial, un sentido de que si ni eso nos despertaba, nada lo haría. En lugar de una voluntad por reforzar la solidaridad, el planeta sucumbió a un triste sálvese quien pueda. Y aun así, a pesar del contexto salvaje, una noche, cuando ya llevaba muchas hospitalizada, mientras el mundo se seguía devorando a sí mismo ahí fuera, una de las enfermeras nos ofreció ayuda.”
― Fantasma
El aturdimiento que sucedió a la pandemia nos dejó, además de una internacional ultraderechista asentada en muchos países, un desaliento existencial, un sentido de que si ni eso nos despertaba, nada lo haría. En lugar de una voluntad por reforzar la solidaridad, el planeta sucumbió a un triste sálvese quien pueda. Y aun así, a pesar del contexto salvaje, una noche, cuando ya llevaba muchas hospitalizada, mientras el mundo se seguía devorando a sí mismo ahí fuera, una de las enfermeras nos ofreció ayuda.”
― Fantasma
