Find & Share Quotes with Friends

Pedimos sangre, no perdón Quotes

Rate this book
Clear rating
Pedimos sangre, no perdón Pedimos sangre, no perdón by Beatrice Greemwood
47 ratings, 3.36 average rating, 18 reviews
Open Preview
Pedimos sangre, no perdón Quotes Showing 1-5 of 5
“—Me cuesta más de lo que crees volver a la tierra que yo mismo hice arder... Pero por ti lo haría. Por ti, Leah, recorrería hasta el abismo más oscuro.”
― Beatrice Greemwood, Pedimos sangre, no perdón
“Pero ella no entiende que da igual cómo la vea, con colmillos o sin ellos, con los ojos blancos o rojos, yo siempre la veré como un hermoso monstruo que me ha hecho romper promesas y saltarme ideales. Esos son los peores monstruos, los que se hacen un hueco dentro de ti sin que te des cuenta.”
― Beatrice Greemwood, Pedimos sangre, no perdón
“«—Soy peor, ¿quieres saber por qué? —Me mira con los ojos sumidos en un verde más pálido de lo normal, más vulnerable—. Porque te tengo en mi ducha, desnuda, desarmada, y debería matarte con mis propias manos, pero me pones una y otra vez en una situación en la que tengo que justificar mis actos, flexibilizar mis principios y luchar contra cada uno de mis ideales por ti.»”
― Beatrice Greemwood, Pedimos sangre, no perdón
“«—Joder, te amo —me dice de repente, dejándome tan estupefacta como solo este hombre puede dejarme—. Te amo hasta el punto de querer poseerte, atraparte en este infierno mío para siempre, hasta que no quede en ti nada que no sea yo. No sé qué parte de mí es capaz de amar así, sin límites, sin razón, pero si hay algo hermoso en esta eternidad que me ha tocado vivir, es este deseo de ti.»”
― Beatrice Greemwood, Pedimos sangre, no perdón
“«—Puedes gritarme, empujarme y echarme todas las veces que quieras, pero jamás voy a alejarme de ti, no te voy a dejar sola porque no puedo. Es que no lo entiendes, ¿verdad? Yo llevaba muerto mucho tiempo antes de que mi corazón se parara. ¡Y tú conseguiste revivirme! Mi corazón ahora es una extensión del tuyo, si te alejaras de mí, solo tendría que seguir sus latidos para encontrarte.»”
― Beatrice Greemwood, Pedimos sangre, no perdón