La Sagrada Biblia Quotes

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La Sagrada Biblia (Spanish Edition) La Sagrada Biblia by Félix Torres Amat
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La Sagrada Biblia Quotes Showing 1-30 of 85
“36 Mas Jesús, oyendo lo que decían, dijo al jefe de la sinagoga: No temas; ten fe solamente. 37 Y no permitió que le siguiese ninguno, fuera de Pedro, y Santiago, y Juan el hermano de Santiago. 38 Llegados que fueron a casa del jefe de la sinagoga, ve la confusión, y los grandes lloros y alaridos de aquella gente. 39 Y entrando, les dice: ¿De qué se afligen tánto, y lloran? La muchacha no está muerta, sino dormida.”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“27 Pues él es de quien está escrito: Mira que yo envío delante de ti mi Ángel , el cual vaya preparándote el camino.”
Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“15 Hijo, no juntes con el beneficio que hagas la reprensión; ni acompañes tus dones con la aspereza de malas palabras. 16 ¿No es verdad que el rocío templa el calor?, pues así también la buena palabra vale más que la dádiva. 17 ¿No conoces tú que la palabra dulce vale más que el don? Pero el hombre justo acompañará lo uno con lo otro. 18 El necio prorrumpe ásperamente en improperios, y la dádiva del hombre malcriado y duro contrista y saca lágrimas de los ojos. 19”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“24 Escúchame, hijo mío, y aprende documentos de prudencia, y medita en tu corazon las palabras que voy a decirte; 25 pues yo te daré instrucciones muy acertadas, y te manifestaré la escondida sabiduría; aplícate de corazón a atender a mis palabras, que yo con ánimo sincero te diré las maravillas que esparce Dios en sus obras desde el principio, y te mostraré con toda verdad su divina ciencia. 26 Formó Dios sabiamente desde el principio sus obras, y desde su primera creación las distinguió en partes; y colocó a las principales de ellas, según su naturaleza. 27 Dio a sus operaciones virtud perenne; sin que hayan tenido necesidad de ser restauradas, ni se hayan fatigado, ni cesado nunca de obrar. 28 Jamás ninguna de ellas embarazará a la otra. 29 No seas tú desobediente a su palabra. 30 Después de esto miró Dios la tierra, y la colmó de bienes. 31 Esto están demostrando todos los animales vivientes, que están sobre su superficie, y vuelven otra vez a ser tierra. 17”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“22 Bienaventurado el hombre que es constante en la sabiduría, y ejerce la misericordia, y considera en su mente a Dios que ve todas las cosas; 23 que va estudiando en su corazón los caminos de la sabiduría, y entiende sus arcanos, yendo en pos de ella como quien sigue su rastro, pisando siempre sus huellas; 24 que anhelando verla y oírla se pone a mirar por sus ventanas, y está escuchando en su puerta; 25 y reposa junto a la casa de ella, e hincando en sus paredes una estaca, asienta al lado su pequeño pabellón, dentro del cual tendrán perpetua morada todos los bienes; 26 bajo la protección de la sabiduría colocará a sus hijos, y morará debajo de sus ramas; 27 a la sombra de ella estará defendido del calor, y en su gloria reposará tranquilo. 15”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“33 El pobre es honrado por sus buenas costumbres y santo temor de Dios; y el rico es respetado por las riquezas que tiene. 34 Mas aquel que en medio de la pobreza es honrado, ¿cuánto más lo sería si llegase a ser rico? Pero el que funda su honor en sus riquezas, tiene que temer mucho la pobreza. 11”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“20 No te aconsejes con tontos; porque éstos no pueden amar sino aquello que a ellos les place. 21 No consultes en presencia de un extraño o desconocido; porque no sabes lo que él maquina dentro de sí. 22 Ni descubras tu corazón a cualquier hombre; no sea que te muestre una falsa amistad, y te afrente. 9”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“34 No seas precipitado en hablar, y remiso y negligente en tus obras. 35 No seas en tu casa como un león, aterrando a tus domésticos, y oprimiendo a tus súbditos. 36 No esté tu mano extendida para recibir, y encogida para dar. 5”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“Así que, oh Señor, en todo y por todo engrandeciste a tu pueblo, y le honraste, ni te desdeñaste de asistirlo en todo tiempo y en todo lugar.”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“20 También los justos o israelitas estuvieron un tiempo en peligro de muerte; y la muchedumbre experimentó calamidades en el desierto; pero no duró mucho tu enojo. 21 Porque acudió a toda prisa un varón irreprensible a interceder por el pueblo: embrazó Aarón el escudo de su sagrado ministerio, la oración; y presentando con el incienso la súplica, contrastó a la ira, y puso fin al azote, mostrando ser siervo tuyo. 22 Calmó luego el desorden, y no con las fuerzas del cuerpo, ni con el poder de las armas, sino con la sola palabra desarmó al Ángel exterminador que lo afligía, haciendo presente a Dios los juramentos y alianza hecha con los patriarcas; 23 porque cuando ya los israelitas caían muertos a montones unos sobre otros, se puso Aarón de por medio, y cortó la cólera, y le impidió el pasar hacia los vivos. 24 Por cuanto en la vestidura talar que llevaba estaba simbolizado todo el mundo: como también los gloriosos nombres de los patriarcas estaban esculpidos en los cuatro órdenes de piedras, y grabado en la tiara de su cabeza tu grande e inefable Nombre. 25 A estas cosas pues cedió el Exterminador, y las respetó; pues bastaba ya esta sola muestra del enojo de Dios. 19”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“Poco falta para que me persuadas a hacerme cristiano. 29 A lo que contestó Pablo: Pluguiera a Dios, como deseo, que no solamente faltara poco, sino que no faltara nada para que tú y todos cuantos me oyen lleguen a ser hoy tales, cual soy yo, salvo estas cadenas. 30 Aquí se levantaron el rey, y el gobernador, y Berenice, y los que les hacían la corte. 31 Y habiéndose retirado aparte, hablaban entre sí, y decían: En efecto, este hombre no ha hecho cosa digna de muerte, ni de prisión. 32 Y Agripa dijo a Festo: Si no hubiese ya apelado a César, bien se le pudiera poner en libertad. 27”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“prendiendo a Pablo y a Silas, los condujeron al juzgado ante los jefes de la ciudad; 20 y presentándolos a los magistrados, dijeron: Estos hombres alborotan nuestra ciudad, son judíos; 21 y quieren introducir una manera de vida, que no nos es lícito abrazar, ni practicar, siendo como somos romanos. 22 Al mismo tiempo la plebe conmovida acudió de tropel contra ellos; y los magistrados mandaron que, rasgándoles las túnicas, los azotasen con varas. 23 Y después de haberles dado muchos azotes, los metieron en la cárcel, apercibiendo al carcelero para que los asegurase bien. 24 El cual recibida esta orden, los metió en un profundo calabozo, con los pies en el cepo. 25 Mas a eso de media noche, puestos Pablo y Silas en oración, cantaban alabanzas a Dios; y los demás presos los estaban escuchando, 26 cuando de repente se sintió un gran terremoto, tal que se meneaban los cimientos de la cárcel. Y al instante se abrieron de par en par todas las puertas; y se les soltaron a todos las prisiones. 27 En esto despertando el carcelero, y viendo abiertas las puertas de la cárcel, desenvainando una espada iba a matarse, creyendo que se habían escapado los presos. 28 Entonces Pablo le gritó con grande voz, diciendo: No te hagas ningún daño, que todos sin faltar uno estamos aquí. 29 El carcelero entonces habiendo pedido luz, entró dentro; y estremecido se arrojó a los pies de Pablo y de Silas. 30 Y sacándolos a fuera, les dijo: Señores, ¿qué debo hacer para salvarme? 31 Ellos le respondieron: Cree en el Señor Jesús, y te salvarás tú y tu familia. 32 Y le enseñaron la doctrina del Señor a él y a todos los de su casa. 33 El carcelero en aquella misma hora de la noche llevándolos consigo, les lavó las llagas; y recibió luego el bautismo así él, como toda su familia. 34 Y conduciéndolos a su habitación, les sirvió la cena, regocijándose con toda su familia de haber creído en Dios. 35”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“Yo cumpliré fielmente las promesas juradas a David. 35 Y por eso mismo dice en otra parte: No permitirás que tu Santo Hijo experimente la corrupción. 36 Pues por lo que hace a David, sabemos que después de haber servido en su tiempo a los designios de Dios, cerró los ojos; y fue sepultado con sus padres, y padeció la corrupción como los demás. 37 Pero aquel a quien Dios ha resucitado de entre los muertos, no ha experimentado ninguna corrupción. 38 Ahora pues, hermanos míos, tengan entendido que por medio de éste se les ofrece la remisión de los pecados, y de todas las manchas de que no han podido ser justificados en virtud de la Ley mosaica, 39 todo aquel que cree en él es justificado. 40 Por tanto miren no recaiga sobre ustedes lo que se halla dicho en los Profetas:”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“24 Entre tanto la palabra de Dios hacía grandes progresos, y se propagaba más y más cada día. 25 Bernabé y Saulo, acabada su comisión de entregar las limosnas, volvieron de Jerusalén a Antioquía habiéndose llevado consigo a Juan, por sobrenombre Marcos. 13”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“que aquí en Antioquía fue donde los discípulos empezaron a llamarse cristianos. 27”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“47 Entonces dijo Pedro: ¿Quién puede negar el agua del bautismo a los que, como nosotros, han recibido también al Espíritu Santo? 48 Así que mandó bautizarlos en nombre y con el bautismo de nuestro Señor Jesucristo; y le suplicaron que se detuviese con ellos algunos días como lo hizo. 11”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“40 Entonces Pedro habiendo hecho salir a toda la gente, poniéndose de rodillas, hizo oración; y vuelto al cadáver, dijo: Tabita, levántate. Al instante abrió ella los ojos: y viendo a Pedro, se incorporó. 41”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“34 A esto preguntó el eunuco a Felipe: Dime, te ruego, ¿de quién dice esto el Profeta? ¿De sí mismo, o de algún otro? 35 Entonces Felipe tomando la palabra, y comenzando por este texto de la Escritura, le evangelizó a Jesús. 36 Siguiendo su camino, llegaron a un paraje en que había agua, y dijo el eunuco: Aquí hay agua, ¿qué impedimento hay para que yo sea bautizado? 37 Ninguno, respondió Felipe, si crees de todo corazón. A lo que dijo el eunuco: Yo creo que Jesucristo es el Hijo de Dios. 38 Y mandando parar el carruaje, bajaron ambos, Felipe y el eunuco, al agua, y Felipe lo bautizó. 39”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“57 Y arrojándolo fuera de la ciudad lo apedrearon; y los testigos depositaron sus vestidos a los pies de un mancebo, que se llamaba Saulo. 58 Y apedreaban a Esteban, el cual estaba orando, y diciendo: Señor Jesús, recibe mi espíritu. 59 Y poniéndose de rodillas, clamó en alta voz: Señor, no les hagas cargo de este pecado. Y dicho esto, durmió en el Señor. Saulo empero había consentido como los otros a la muerte de Esteban. 8”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“Que aquel Jesús Nazareno ha de destruir este lugar, y mudar las tradiciones u observancias que nos dejó ordenadas Moisés.”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“34 Pero levantándose en el concilio un fariseo, llamado Gamaliel, doctor de la Ley, hombre respetado de todo el pueblo, mandó que se retirasen afuera por un breve rato aquellos hombres, 35 y entonces dijo a los del concilio: ¡Oh israelitas! Consideren bien lo que van a hacer con estos hombres. 36 Sepan que poco ha se levantó un tal Teodas, que se vendía por persona de mucha importancia, al cual se asociaron cerca de cuatrocientos hombres: él fue muerto, y todos los que le creían se dispersaron y redujeron a nada. 37 Después de éste alzó bandera Judas Galileo en tiempo del empadronamiento, y arrastró tras sí al pueblo: éste pereció del mismo modo, y todos sus secuaces quedaron disipados. 38 Ahora pues les aconsejo que no se metan con esos hombres, y que los dejen; porque si este designio o empresa es obra de hombres, ella misma se desvanecerá; 39 pero si es cosa de Dios, no podrán destruirla, y se expondrían a ir contra Dios. Todos adhirieron a este parecer. 40”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“24 Ellos al oírlo, levantaron todos unánimes la voz a Dios, y dijeron: Señor, tú eres el que hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto en ellos se contiene; 25 el que, hablando el Espíritu Santo por boca de David nuestro padre, y siervo tuyo, dijiste: ¿Por qué se han alborotado las naciones, y los pueblos han forjado empresas vanas? 26 Se armaron los reyes de la tierra, y los príncipes se coligaron contra el Señor, y contra su Cristo. 27 Porque verdaderamente se mancomunaron en esta ciudad contra tu santo Hijo Jesús, a quien ungiste, Herodes, y Poncio Pilato, con los gentiles, y las tribus de Israel, 28 para ejecutar lo que tu poder y providencia determinaron que se hiciese. 29 Ahora pues, Señor, mira sus vanas amenazas, y da a tus siervos el predicar con toda confianza tu palabra, 30 extendiendo tu poderosa mano para hacer curaciones, prodigios, y portentos en el nombre de Jesús tu santo Hijo. 31 Acabada esta oración, tembló el lugar en que estaban congregados: y todos se sintieron llenos del Espíritu Santo, y anunciaban con firmeza la palabra de Dios. 32”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“36 Persuádase pues certísimamente toda la casa de Israel, que Dios ha constituido Señor y Cristo a este mismo Jesús, al cual ustedes han crucificado. 37”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“15 Acabada la comida, dice Jesús a Simón Pedro: Simón hijo de Juan, ¿me amas tú más que éstos? Le dice: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Le dice: Apacienta mis corderos. 16 Segunda vez le dice: Simón hijo de Juan, ¿me amas? Le responde: Sí, Señor, tú sabes que te amo. Le dice: Apacienta mis corderos. 17 Le dice tercera vez: Simón hijo de Juan, ¿me amas? Pedro se contristó de que por tercera vez le preguntase si lo amaba, y así respondió: Señor, tú lo sabes todo: tú conoces bien que yo te amo. Le dijo Jesús: Apacienta mis ovejas. 18 En verdad, en verdad te digo, que cuando eras más mozo, tú mismo te ceñías el vestido, e ibas a donde querías; mas en siendo viejo, extenderás tus manos en una cruz, y otro te ceñirá, y te conducirá a donde tú no gustes. 19 Esto lo dijo para indicar con qué género de muerte había Pedro de glorificar a Dios. Y después de esto, añadió: Sígueme. 20”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“22 Dichas estas palabras alentó o dirigió el aliento hacia ellos, y les dijo: Reciban el Espíritu Santo. 23 Quedan perdonados los pecados a aquellos a quienes los perdonen; y quedan retenidos, a los que se los retengan. 24”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“26 Habiendo mirado pues Jesús a su madre, y al discípulo que él amaba, el cual estaba allí, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. 27 Después dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquel punto se encargó de ella el discípulo, y la tuvo consigo en su casa. 28”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“19 Y yo por amor de ellos me santifico a mí mismo; con el fin de que ellos sean santificados en la verdad. 20”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“29 Le dicen sus discípulos: Ahora sí que hablas claro, y no en proverbios. 30 Ahora conocemos que tú lo sabes todo, y no has menester que nadie te haga preguntas: por donde creemos que has salido de Dios. 31 Les respondió Jesús: Y qué, ¿ustedes ahora creen? 32 Pues sepan que viene el tiempo, y ya llegó, en que serán esparcidos y cada uno de ustedes se irá por su lado, y me dejarán solo; si bien que no estoy solo, porque el Padre está siempre conmigo.”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“12 El precepto mío es que se amen unos a otros, como yo los he amado a ustedes. 13 Que nadie tiene amor más grande, que el que da su vida por sus amigos. 14 Ustedes son mis amigos, si hacen lo que yo les mando. 15 Ya no los llamaré siervos: pues el siervo no es sabedor de lo que hace su amo. Mas a ustedes los he llamado amigos: porque les he hecho y haré saber cuantas cosas oí de mi Padre.”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia
“La paz les dejo, la paz mía les doy: no se la doy yo, como la da el mundo. No se turbe su corazón, ni se acobarde.”
Don Félix Torres Amat, La Sagrada Biblia

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