Confusion de Confusiones [1688] Quotes
Confusion de Confusiones [1688]: Portions Descriptive of the Amsterdam Stock Exchange
by
José de la Vega133 ratings, 3.74 average rating, 10 reviews
Confusion de Confusiones [1688] Quotes
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“hay tres razones para la codicia de los corredores y que por ellas muchos ya se han arruinado. La primera, el deseo de ganar corretajes, la segunda, el deseo de ganancias rápidas [en los negocios por cuenta propia] a partir de las fluctuaciones de las cotizaciones, la tercera, el deseo de vivir cómodamente.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“modo en que se concluyen las transacciones [en la Bolsa] es tan ridículo como el propio juego. En Levante se llega a un acuerdo asintiendo con la cabeza. Aquí, sin embargo, las señales de un acuerdo son los apretones de manos y las palmadas. Pero, ¡ay, qué dolor! Muchos de los que aspiran a la victoria que las palmadas les prometen, lloran los golpes con que la fortuna los abate…”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“Como [los especuladores] temen un resultado [contrario al que desean] hacen mayores esfuerzos para lograr una victoria.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“»Los especuladores no dejan de buscar protección frente a tales excesos. Son muy inteligentes para inventarse las razones de un alza de la cotización de las acciones en las ocasiones en que hay una tendencia a la baja, o una caída en medio de una fase alcista.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“Los que andan en estos embelesos [parecen] imitar a los cuáqueros ingleses, que creen tener en el interior de su cuerpo un espíritu que les habla. [Según decís] esta gente de la Bolsa es bastante tonta, totalmente inestable, loca, orgullosa e insensata. Venderán sin saber el motivo; comprarán sin razón. Acertarán o errarán sin [mérito] o demérito por su parte. Supondrán que el espíritu los persuade, pero el espíritu [al parecer] será a veces como el de Ahab, que engaña, o como el de Saúl, que se enfurece.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“»El cuarto principio: Quien desee ganar en este juego, debe tener paciencia y dinero,”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“»El tercer principio: Los beneficios de la Bolsa son los tesoros de los duendes.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“»El segundo principio: Tomaos toda ganancia sin remordimientos por los beneficios perdidos,”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“Nunca aconsejes a nadie que compre o venda acciones,”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“»Los holandeses llaman al negocio de la opción opsies,”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“»Para comprender mejor este hecho notable, debería advertirse que hay que distinguir tres tipos de personas en este negocio de la Bolsa: unos como príncipes, otros como mercaderes y los últimos como jugadores.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“Un individuo que incumpliera sus obligaciones legales podía ser declarado en quiebra, lo cual sería así en transacciones con mercancías, tierras, etcétera.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“Federico Enrique— (la disposición fue incluida en los edictos de 1630 y 1636, edictos de naturaleza similar, que fueron promulgados cuando Federico Enrique ocupó el cargo). Por sus condiciones, un comprador de un contrato «en corto» (y tal vez algunos otros) podría rechazar adherirse a las estipulaciones del mismo, es decir, podría repudiar el acuerdo, y su resolución sería apoyada en los tribunales de justicia.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“El comercio y especulación con acciones apareció allí por primera vez en 1602, cuando las seis «cámaras» locales para el comercio con las Indias Orientales se unieron en una Compañía Holandesa para las Indias Orientales.”
― Confusión de confusiones
― Confusión de confusiones
“Cuando De la Vega publicó su libro, el comercio y la especulación con acciones no tenía todavía un siglo de antigüedad. Desde luego, la especulación con mercancías era más antigua. Ya a mediados del siglo XVI, la gente de Ámsterdam especulaba con trigo y, algo más tarde, con arenques, especias, aceite de ballena e incluso tulipanes.”
― Confusión de confusiones
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