Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios) Quotes

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Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios) (Spanish Edition) Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios) by Margit Frenk
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“A la hora de su muerte don Quijote parece moverse entre esos dos extremos. La muerte reitera en él su naturaleza de loco-cuerdo, de cuerdo-loco. La cosa es, en efecto, más compleja de lo que suele pensarse.”
Margit Frenk, Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios)
“Cervantes, creo yo, quiso dejar abiertas ambas posibilidades: sembró aquí y allá indicios que apuntan ya a la locura irremediable de don Quijote, ya a su cordura final. Y aquí cabe recordar un pasaje del Persiles: a la hora de la muerte, “por la mayor parte, o se dizen grandes sentencias, o se hazen grandes disparates”.[5] A la hora de su muerte don Quijote parece moverse entre esos dos extremos. La muerte reitera en él su naturaleza de loco-cuerdo, de cuerdo-loco. La cosa es, en efecto, más compleja de lo que suele pensarse.”
Margit Frenk, Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios)
“siempre se separan y contraponen la locura y la cordura, como entidades independientes y paralelas: cuando don Quijote habla de caballerías, enloquece; cuando habla de otras cosas, está cuerdo. Y esta antítesis perdura hasta el final.”
Margit Frenk, Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios)
tags: locura
“Según esta interpretación, Alonso Quijano significaría para don Quijote una vuelta a su pasado y la unión tan deseada con la muchacha con la que había soñado. Los tendríamos a los dos, al final de la gran obra, unidos en matrimonio de nombres, por obra y gracia de la inventiva de don Quijote, y de la genialidad de Cervantes.”
Margit Frenk, Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios)
“Con la misma libertad con la que el protagonista se ha autobautizado como don Quijote, se bautiza al final como Alonso Quijano el Bueno. En su lecho de muerte continúa imitando precisamente a los antiguos caballeros andantes, a los que ahora dice detestar. Porque en esto, como en ponerse el apodo de “Caballero de los Leones”, sigue ahora —son sus palabras— “la antigua usanza de los andantes caballeros, que se mudaban los nombres cuando querían o cuando les venía a cuento” (II, 17, p. 768). Cervantes ha querido que su personaje decida, como tantas otras cosas, con qué nombre desea morir.”
Margit Frenk, Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios)
“Nuevo silencio a lo largo del libro. En el ínterin, don Quijote de la Mancha, sin abandonar este nombre, adopta el de “Caballero de la Triste Figura” (I, 19, pp. 205-206) que le ha puesto Sancho Panza y que, en la segunda parte, cambiará por el de “Caballero de los Leones” (II, 17, p. 768), para caer, cerca del final, en el grotesco “pastor Quijótiz”
Margit Frenk, Cuatro ensayos sobre el Quijote (Lengua Y Estudios Literarios)