Bésame y vente conmigo Quotes

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Bésame y vente conmigo Bésame y vente conmigo by Olivia Ardey
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Bésame y vente conmigo Quotes Showing 1-5 of 5
“Había tenido tiempo de sobra para reflexionar y comprender que es más fácil odiar que amar, es más sencillo esconder la cabeza bajo al almohada que lidiar con los problemas y es más cómodo quejarse que ponerse en la piel del otro.”
Olivia Ardey, Bésame y vente conmigo
“—Os quisisteis hasta el final, ¿verdad?
—No hay final —murmuró.
Fue una manera de decir que sus sentimientos eran los mismos aunque él ya no estuviera.”
Olivia Ardey, Bésame y vente conmigo
“Celia escuchó el motor del coche y alzó la vista. Ella había optado por acercarse hasta allí dando un paseo y hacía ya veinte minutos que aguardaba sentada en el hueco del Pozo de las Ánimas.
Álvaro se apeó del Mercedes y se acercó rebuscando calderilla en el bolsillo. Cuando estuvo junto a Celia, le dio una moneda.
—Dos —pidió ella.
Él le entregó otros diez céntimos. Tras un breve silencio, las tres monedas se perdieron en la oscuridad del agujero.
—¿Qué has pedido? —curioseó Álvaro, y se sentó a su lado.
—Inspiración para dibujar y valor para aceptar un no por respuesta —dijo lo último pensando en el imprevisible y reñido mundo editorial—. ¿Y tú?
—Que se cumplan los tuyos —murmuró acariciándole la mejilla.”
Olivia Ardey, Bésame y vente conmigo
“—¿No vas a pedirme ese beso? —preguntó Álvaro, recordando el famoso «Bésame» que tanto tiempo llevaba esperando escuchar.
Celia le regaló una sonrisa luminosa. Sonaba a promesa de quinceañeros, pero le daba igual, llevaba una vida entera soñando con decir esas cuatro palabras.
—Bésame y vente conmigo, siempre, siempre, siempre…
Y Álvaro lo hizo, y con ello le regaló una sensación de íntima complicidad que Celia no olvidaría nunca.”
Olivia Ardey, Bésame y vente conmigo
“—Quiero llevarte a una playa, tumbarte en la arena y besarte durante horas.
Álvaro recordó una muy especial para los dos a la que le apetecía regresar. En los ojos de Celia leyó que ella deseaba volver a ese mismo lugar, tanto o más que él.
—La playa de Brighton está muy lejos —le recordó bajando la voz.
—¿Tú tienes prisa?
Álvaro le acarició la mejilla y ensanchó la sonrisa.
—Ninguna.”
Olivia Ardey, Bésame y vente conmigo