La llamada Quotes

Rate this book
Clear rating
La llamada: Un retrato La llamada: Un retrato by Leila Guerriero
7,195 ratings, 4.41 average rating, 1,112 reviews
Open Preview
La llamada Quotes Showing 1-8 of 8
“Antes de irme le pregunto qué va a hacer el resto de la tarde. –Puedo pasar mucho rato leyendo. O acariciando al gato.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“Qué lugar tan pequeño para un infierno tan grande.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“La gente que tiene hijos cree erróneamente que protege a los hijos. Y lo primero que tiene que hacer alguien que tiene hijos es ser honesto: los hijos te protegen a vos. Te protegen del riesgo de no estar amarrado. La gente con hijos tiene la existencia fácil, casi no puede pensar en el suicidio durante años. Se dicen: «No les voy a hacer eso a mis hijos». No digo que nadie lo haga. Pero están amarrados a la vida. Amarrados al amarre. Cuando tengo un hijo, hago falta. Lo que a mí me hace falta es hacer falta. Es lo que le da sentido a la existencia. Tengo hijos, no tengo preguntas sobre el sentido de la existencia.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“Esta historia mía me ha posibilitado muchas cosas, he podido vivir a pesar de. Pero también se quedaron muchas cosas en el tintero y hubo muchas que no pude ser. Que quería ser y se perdieron en el camino. Hay mucha pérdida en esto.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“«Yo sé (todos lo saben) que la derrota tiene una dignidad que la ruidosa victoria no merece».”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“La maquinaria de olvidar que todos vamos a morir funcionando a tope, como una lavadora a dos mil revoluciones.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“En una próxima vida, si la hubiera, seré submarinista, ja. Y abogada, arquitecta, escritora, investigadora. Cuántas vidas me hacen falta. Lo único que sé es que no me aburriría en ninguna.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato
“«Ayer Vlado cazó un pajarito, lo mató y estaba empeñado en comérselo, ¡horror! Se lo quité y lo estuvo buscando toda la tarde. Qué asco semejante alarde de animalidad, con todo lo que uno hace para humanizarlos.”
Leila Guerriero, La llamada: Un retrato