Mis sueños de papel Quotes
Mis sueños de papel
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Candela Córdoba0 ratings, 0.00 average rating, 0 reviews
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Mis sueños de papel Quotes
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“Cuando salgo del armario puedo disfrutar de una bocanada de aire fresco. Extendido sobre la cama paso un tiempo. Ella está acicalándose, poniendo en ese bello rostro un poco de magia; yo sé que no lo necesita.
Sentada junto a mí, gozo de la visión de su cuerpo. Ella es perfecta y sus curvas me excitan siempre. Sosteniéndome en sus manos introduce sus piernas en mí. Yo no se lo pongo fácil ajustándome tanto que una segunda piel parezco. Es el momento de lucirnos.
Subida a sus tacones me veo magnífico. Entonces comienza el juego y con su leve contoneo al andar las miradas se posan en mí. Mis bolsillos traseros son los más contemplados. Eso me encanta.”
― Mis sueños de papel
Sentada junto a mí, gozo de la visión de su cuerpo. Ella es perfecta y sus curvas me excitan siempre. Sosteniéndome en sus manos introduce sus piernas en mí. Yo no se lo pongo fácil ajustándome tanto que una segunda piel parezco. Es el momento de lucirnos.
Subida a sus tacones me veo magnífico. Entonces comienza el juego y con su leve contoneo al andar las miradas se posan en mí. Mis bolsillos traseros son los más contemplados. Eso me encanta.”
― Mis sueños de papel
“«¡Estoy jodido!», pensé cuando ella cogió mi móvil.
Llevaba meses con largas llamadas, con mensajes de texto y, sobre todo, con esas fotos. Así que me quedé callado, observando, rezando para que no se diera cuenta, pero entonces la cara empezó a cambiarle. Iba deslizando con su dedo la pantalla hasta que se detuvo, y ahí supe que era el final.
Era la última foto que nos hicimos juntos, abrazados y con una sonrisa que podía iluminar una habitación entera. Ella continuó en silencio, viendo con detalle el resto de las fotografías, hasta que lo dejó finalmente sobre la mesa.
—¿Por qué él? No lo entiendo —preguntó con su voz entrecortada.
Sin embargo, cómo podría hacerle entender que llevaba eso dentro de mí sin ver la luz desde siempre, sepultado bajo tantas lágrimas… Así que simplemente hablé:
—Lo quiero.”
― Mis sueños de papel
Llevaba meses con largas llamadas, con mensajes de texto y, sobre todo, con esas fotos. Así que me quedé callado, observando, rezando para que no se diera cuenta, pero entonces la cara empezó a cambiarle. Iba deslizando con su dedo la pantalla hasta que se detuvo, y ahí supe que era el final.
Era la última foto que nos hicimos juntos, abrazados y con una sonrisa que podía iluminar una habitación entera. Ella continuó en silencio, viendo con detalle el resto de las fotografías, hasta que lo dejó finalmente sobre la mesa.
—¿Por qué él? No lo entiendo —preguntó con su voz entrecortada.
Sin embargo, cómo podría hacerle entender que llevaba eso dentro de mí sin ver la luz desde siempre, sepultado bajo tantas lágrimas… Así que simplemente hablé:
—Lo quiero.”
― Mis sueños de papel
