Autobiografía de San Juan Bosco Quotes
Autobiografía de San Juan Bosco
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Autobiografía de San Juan Bosco Quotes
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“Enviamos por delante algunas cosas de las más necesarias, que, con las que ya tenía yo en el Refugio, sirvieron para hacer algo acogedora la nueva vivienda. Mi madre llenó el canasto de ropa blanca y puso en él otros objetos indispensables; yo tomé mi breviario, un misal, algunos libros y mis apuntes de mayor utilidad. Esto era toda nuestra fortuna.”
― Autobiografía de San Juan Bosco
― Autobiografía de San Juan Bosco
“Encargaron a dos de venirme a buscar en coche y de que me llevaran al manicomio. Los dos mensajeros me saludaron cortésmente. Después de preguntarme por el Oratorio, por el futuro edificio y la iglesia, lanzaron un profundo suspiro y prorrumpieron:
-¡Es verdad!
Me invitaron a continuación a ir con ellos para dar un paseo.
-Un poco de aire te hará bien: ven; tenemos el coche a punto. Iremos juntos y tendremos tiempo de hablar. Me di cuenta entonces de su juego y, sin darme por enterado, los acompañé hasta el carruaje. Insistí en que entraran ellos los primeros a tomar asiento. Y en lugar de entrar yo también, cerré de un golpe la portezuela y grité al cochero:
-¡De prisa, al galope! ¡Al manicomio, en donde aguardan a estos dos señores!”
― Autobiografía de San Juan Bosco
-¡Es verdad!
Me invitaron a continuación a ir con ellos para dar un paseo.
-Un poco de aire te hará bien: ven; tenemos el coche a punto. Iremos juntos y tendremos tiempo de hablar. Me di cuenta entonces de su juego y, sin darme por enterado, los acompañé hasta el carruaje. Insistí en que entraran ellos los primeros a tomar asiento. Y en lugar de entrar yo también, cerré de un golpe la portezuela y grité al cochero:
-¡De prisa, al galope! ¡Al manicomio, en donde aguardan a estos dos señores!”
― Autobiografía de San Juan Bosco
“Empezó primero por llevarme a las cárceles, en donde aprendí en seguida a conocer cuán grande es la malicia y la miseria de los hombres. Me horroricé al contemplar cantidad de muchachos, de doce a dieciocho años, sanos y robustos, de ingenio despierto, que estaban allí ociosos, roídos por los insectos y faltos en absoluto del alimento espiritual y material. En estos infelices estaban personificados el oprobio de la patria, el deshonor de la familia y su propia infamia. Pero ¡cuál no fue mi asombro y mi sorpresa cuando me di cuenta de que muchos de ellos salían con propósito firme de una vida mejor y que luego volvían a ser conducidos al lugar de castigo de donde habían salido pocos días antes!”
― Autobiografía de San Juan Bosco
― Autobiografía de San Juan Bosco
